La era Eduardo Coudet comenzó con el pié derecho en River en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, después del triunfo sobre Huracán con goles de Sebastián Driussi y Gonzalo Montiel. Si bien está claro que todavía queda mucho por ajustar, hubo una muestra de lo que se espera del equipo del nuevo director técnico e individualidades que lograron captar el mensaje para empezar a revertir su presente en la institución.
El Chacho arribó al país desde España y por la tarde ya estaba llevando adelante su primera práctica en el Camp de Ezeiza, reflejando la energía esperada para dar vuelta la página tras la salida de Marcelo Gallardo. Durante las últimas semanas, una gran parte del plantel había recibido la reprobación de los hinchas y hasta se los llegó a insultar en el Estadio Monumental, siendo otro síntoma de la crisis futbolística actual.
Para su primera formación, el entrenador salió a jugar con un 4-1-3-2, lo que le permitió tener cierta fortaleza en la defensa y lograr el objetivo de presionar alto cuando el Globo salía desde abajo. En ese sentido, hubo jugadores que aprovecharon la aprovecharon la chance para empezar a cambiar su destino: Lautaro Rivero, Lucas Martínez Quarta, Gonzalo Montiel y Seba Driussi.
Rivero, Martínez Quarta, Montiel y Driussi levantaron su nivel
Uno de los puntos fuertes que tenía el Millonario en el comienzo del Torneo Apertura era su línea de cuatro en el fondo, pero con el paso de los partidos se fue debilitando. La zaga de centrales conformada por Rivero y Martínez Quarta venía dejando varias dudas, pero ambos se volvieron a complementar para tener una actuación correcta, con una mejor presición de pases, más allá del penal polémico cometido por el Chino que se sigue discutiendo por el accionar del árbitro Nicolás Ramírez.
En el caso de Montiel, en Parque Patricios tuvo un mejor criterio para moverse por la banda derecha y fue así que llegó a aparecer libremente para conectar un gran centro que terminó en la cabeza del Gordo en el primer tanto de la noche. Sobre el final se hizo cargo del penal para irse con una victoria y se lo vio con una mejor confianza, además de no sufrir sobresaltos en el desarrollo del cotejo.
Driussi jugó solamente 45 minutos, por un golpe que lo sacó de la cancha, pero en ese tiempo fue el más peligroso de River. Por fuera de que continúa con problemas para asociarse con sus compañeros, comenzó la jugada que terminó en el primer gol. Abrió para Cachete y fue al área a buscar el centro para cabecear. Cumplió con lo que debía hacer y salió en el entretiempo. Otro de los aprobados fue Aníbal Moreno, marcado por su error ante Tigre, pero poco a poco vuelve a ser el cinco que los riverplatenses esperan.
