Transcurridas las primeras horas de la final del Torneo Apertura perdida con Belgrano, el análisis algo más frío conduce a la misma conclusión: el partido lo perdió Eduardo Coudet. Más allá de los dos goles en dos minutos y la mano penal de Rivero, el DT hizo un solo cambio en 89 minutos y cuando retocó ya era tarde.

Un equipo que llegaba fundido al partido decisivo, habiendo jugado un promedio de más de un partido cada tres días en el último mes, y con varios lesionados o jugadores al límite desde lo físico. El Más Grande se puso 2-1 con el gol de Tomás Galván y parecía que dominaba. Hasta que, entre la desventaja y la superioridad física, Belgrano lo empezó a empujar contra su arco.

Qué buscó Coudet con Pezzella y los cambios que no se hicieron

Es que Ricardo Zielinski refrescó el mediocampo y ataque con cuatro cambios, mientras que Chacho solamente metió a Germán Pezzella porque Marcos Acuña pidió la modificación. Llegaba tocado. Con Viña lesionado, a falta de otro lateral izquierdo, entró el campeón del mundo y Rivero se movió a la banda.

Pezzella entró para defender y a River le hicieron dos goles.

No ingresó Facundo González, un cambio que parecía más lógico porque el juvenil ya había jugado en esa posición y porque el nivel del ex Central Córdoba hace rato que no convence. ¿Qué buscó Coudet? Primero, emparchar. Pero también, algo que suele hacer con River en ventaja: intentar ganar solidez defensiva, sobre todo en el juego aéreo, con Pezzella. No resultó.

Es imposible de sostener la intensidad que pregona el DT durante todo el partido si no hay cambios, sobre todo a esta altura de la competencia. El trámite reclamaba un retoque en el medio, donde jugadores como Galván evidenciaban cansancio y Juan Cruz Meza no había tenido un buen partido. También en ataque, donde estuvieron dos de los mejores: Colidio y Freitas, aunque ya ambos ya agotados.

Con los dos goles de Belgrano llegaron los cambios de Coudet: entró Juanfer Quintero y un minuto despupes, Kendry Páez y Maxi Salas. Ya era tarde. Los 8 minutos adicionados no iban a alcanzar y el Millonario era puro pelotazo. Sobre el final hubo un envío de JFQ al área similar al que terminó en gol agónico contra San Lorenzo.

¿Por qué Montiel fue al banco y no entró?

Otro que pintaba para salir era Fabricio Bustos, de muy flojo partido. En el banco estaba Gonzalo Montiel, con apenas una semana de recuperación de su desgarro. Evidentemente no estaba para jugar. Entonces, ¿por qué fue al banco? ¿Por qué ocupó un lugar que podría haber sido para un futbolista que sí esté disponible?

Quizás Coudet lo llevó pensando en una definición por penales. O quizás, más por lo simbólico que otra cosa. No se puede dar esa desventaja en una final. La explicación no llegó porque Chacho, expulsado, no habló post partido. Ni en conferencia de prensa ni en zona mixta.

Claro que la derrota no se explica por la presencia de Montiel entre los relevos. Pero fue un error no forzado que, con el resultado puesto, se suma al cúmulo de equivocaciones que derivaron en un nuevo fracaso de River.