Argentina superó una nueva fase -otra más- en el Mundial y se metió en las semifinales. Sin lucir desde el juego pero con entrega y coraje, el conjunto nacional derrotó por 3-1 a Suiza en Kansas City teniendo que acudir al tiempo suplementario para clasificarse entre los cuatro mejores del certamen y enfrentar a Inglaterra en Atlanta este miércoles 15 de julio.
Una vez que el portugués Joao Pinheiro pitó el final del partido, el plantel del conjunto nacional se desahogó en un solo grito para festejar la victoria. Como no podía ser de otra manera, hubo cantos alusivos al conjunto británico, ante el cual se volverá a enfrentar en una Copa del Mundo después de 24 años y a 40 de aquellos recordados cuartos de final del Mundial 1986 en el Estadio Azteca con triunfo por 2-1 con el doblete -la mano de Dios y el mejor gol de la historia de los Mundiales- de Maradona.
“El que no salta, es un inglés”, sonó en el campo de juego del Estadio de Kansas, donde la Albiceleste se impuso con tantos de Alexis Mac Allister, un golazo de otro planeta de Julián Álvarez y otro de Lautaro Martínez para liquidar el partido.
Párrafo aparte para la emoción del ex delantero de River, a quien se lo vio con lágrimas en los ojos durante los festejos. La Araña, que hasta este partido no había logrado anotar en el Mundial, logró sacarse la mufa después de seis partidos con un derechazo imparable y, de yapa, recuperó la pelota en la jugada que desembocó en el tercer gol de Argentina.
