La amonestación que recibió González Pirez en Avellaneda era lo que faltaba: River no tendrá a su disposición a cuatro centrales para el partido del próximo domingo.
Se había adelantado hace algunos días. Leandro González Pirez estaba al borde de la suspensión y debía cuidarse para no darle otro dolor de cabeza a Matías Almeyda.
Pero el central fue amonestado faltando cinco minutos en Avellaneda, y llegó a la quinta amarilla, por lo que no podrá jugar ante Lanús, el próximo domingo.
Ahora bien, el Pelado no tiene recambio a mano, porque Jonathan Maidana, Ramiro Funes Mori y Germán Pezzella tienen los ligamentos rotos.
¿Y entonces? El técnico podría mover a algún lateral hacia la zaga. Gabriel Mercado ya jugó de central en Racing, y no sería descabellado que le dejara su lugar de cuatro a Luciano Vella o Luciano Abecasis.
Otra opción sería que Leonardo Ponzio acompañara a Jonathan Bottinelli en la última línea. Suena poco probable, no porque no pueda hacerlo -de hecho, en el Zaragoza jugó varias veces como central-, sino por la importancia que tiene el santafesino para la contención y generación de juego en el mediocampo.
La tercera variante sería subir a alguno de los pibes de la Reserva. Ojo, en el equipo de Gustavo Zapata también hay un lesionado, porque Álvarez Balanta se rompió los ligamentos el mismo día que Pezzella. Actualmente, los titulares del Chapa son Silguero y Espíndola López. ¿Se animará a ponerlos el Pelado?
Falta mucho, es cierto, y todavía dura la bronca por el vergonzoso rendimiento en el Libertadores de América. Pero River ya debe ponerse a pensar en Lanús y en formar una buena defensa, porque se viene uno de los rivales más duros del campeonato y no se pueden regalar más puntos.