El goleador francés, que no era titular en un partido oficial desde el Superclásico del Torneo Inicial, tuvo un partido regular, pero aportó en el primer gol y se fue ovacionado.

Tres meses y medio tuvo que esperar David Trezeguet para volver a ser titular en River, al menos en un partido “por los puntos”. El francés no jugaba de entrada desde el Superclásico del Torneo Inicial, pero en Córdoba volvió a ser titular.

Su partido no fue el mejor, ya que lo que mejor sabe hacer, definir, no pudo demostrarlo. De hecho, no contó con ninguna ocasión de peligro, debido a la poca creación que tuvo River en el Mario Alberto Kempes.

Sí colaboró constantemente en el juego colectivo, con los toques de primera a los que nos tiene acostumbrados, y se cansó de cabecear en las pelotas paradas a favor de Belgrano.

Pero sin dudas, lo más importante de “su” partido fue haber escuchado el grito de Leonel Vangioni para poder tocar atrás y dejar que el volante sacara el terrible zurdazo con el que el Millonario abrió la cuenta. Sí, David se disfrazó de asistidor.

A falta de diez minutos lo reemplazó Rogelio Funes Mori, pero antes de irse se llevó una ovación tremenda de los once mil hinchas millonarios que fueron a la cancha donde hace ocho días la metió. Esta vez no tuvo la misma suerte, pero pudo ser titular en un partido oficial y se fue con una sonrisa, la de la victoria.