El volante de River reconoció que no se le hizo fácil ponerse a tono en el Millonario y explicó que le perjudicó jugar apurado. En su tercer campeonato con La Banda, el Chino espera afianzarse como titular.
Ariel Rojas fue uno de los refuerzos que llegó a River a mediados de 2012. Con la vuelta a Primera, el Chino arribó a Núñez con la ilusión de repetir lo hecho en Godoy Cruz, que lo llevó hasta a ser citado a la Selección Argentina.
Sin embargo, su rendimiento no fue el mejor y durante su primera temporada alternó la titularidad hasta perder el puesto con Leonel Vangioni. Recién en las últimas semanas pudo ganarse un lugar en el equipo de Ramón, pero admitió que no le fue fácil su primer año en el Más Grande.
“Me costó adaptarme a River. No hay que jugar apurado porque te cuesta caro. River supera todo tipo de imaginación. Te imaginás cosas, pero no lo creés”, explicó en declaraciones a Esto es River TV, por Argentinísima Satelital.
De hecho, Rojas comenzó el semestre como suplente de Osmar Ferreyra, pero convenció al riojano y se ganó un lugar como mediocampista por izquierda, retrasando a Vangioni a la defensa y relegando al Malevo al banco.