Aunque parezca mentira, la horrible campaña de River en este campeonato obliga a mirar una vez más la maldita tabla de los promedios. Hay que ganar los dos partidos que quedan sí o sí.
Pecando de soberbia se llega a estas instancias así. Después de salir últimos, penar dos años y descender, sí, descender, River no aprendió. Por eso, después de casi un torneo entero, todavía no sabe si el año que viene peleará por mantener la categoría.
Claro, algunos dirán que es precipitado y opinarán -como el técnico- que se trata de una campaña para “voltear” a Matías Almeyda, pero no. La pésima campaña se ve reflejada en los números.
River tiene 23 puntos en 17 fechas. Se suele decir que para salvarse -qué mediocridad tener que decir eso en River- hay que hacer 25 puntos por campeonato. El Millonario empató 5 de los últimos 6. Pero ojo, que ya todos saben lo que pasó por conformarse con “el puntito inteligente”.
Este River, que juega horrible, no contagia a nadie y da la sensación de que cada vez juega peor, está obligado a ganar los próximos dos partidos para tener algo de aire con los promedios.
El club más grande del país ganó 5 partidos de 17. Algo ínfimo para una institución con tanta gloria. Y pensando que se viene Lanús, firme candidato al título, hay que ser muy optimistas para imaginar una alegría. Ojalá se dé.