El Millonario tuvo situaciones clarísimas para ganarle a Rosario Central en San Juan, pero entre la mala puntería y la falta de suerte igualó sin tantos. Desde los doce pasos, el equipo de Gallardo se despidió de la Copa Argentina.

Se escapó el primer sueño. River quedó eliminado de la Copa Argentina en cuartos de final por una mezcla de mala puntería y poca suerte, ya que dominó a Rosario Central y fue más en los noventa minutos.

El equipo alternativo del campeón, al igual que en las rondas anteriores, estuvo bien parado, pero falló a la hora de definir y debió recurrir a los penales, que esta vez no le sonrieron.

Los pibes demostraron en la primera parte que no les pesó el partido. Con una defensa bien asentada, el Millonario respetó el estilo de juego que propone Marcelo Gallardo y tocó siempre por abajo, buscando los espacios de manera horizontal.

Y si bien no fue tan punzante como en otros partidos, el Más Grande tuvo dos situaciones muy claras: la primera, un centro de Urribarri que Simeone conectó, pero su remate dio en el travesaño. Luego, antes del descanso, Driussi sacó un cabezazo muy bueno, pero Caranta envió la pelota al corner.

En el complemento, dos nuevas situaciones -de Simeone y Urribarri- le dieron al 0 a 0 un sabor amargo, que se incrementó con la tanda de penales, porque Central pasó de ronda y quedó la sensación de que, si hubiera apretado un poco más el acelerador, el Millonario hubiera podido llegar a las semifinales.

No es para alarmarse, pero sí para lamentarse. River dejó escapar el primero de los tres frentes del semestre. Ahora, le quedan el torneo y la Copa Sudamericana. A no decaer.