El Millonario jugó uno de los peores partidos en el campeonato. Se había salvado en el primer tiempo, pero un ingenuo error de Bottinelli le dio el triunfo a Quilmes en el complemento. River perdió el partido que no había que perder, justo antes del Superclásico.

Se dijo durante toda la semana: no hay que perder con Quilmes, para poder trabajar con tranquilidad antes del Superclásico. Pero River fue decididamente un desastre en la cancha del Cervecero y cayó por 1 a 0.

En ningún momento inquietó a la defensa de Quilmes, a excepción de un disparo del Chino Luna después de un mal despeje del local. Ya en el primer tiempo, Marcelo Barovero salvó el arco de River en dos mano a mano.

El complemento fue más de lo mismo: pelotazos buscando a Rodrigo Mora y jamás intentar hacer pasar la pelota por Leonardo Ponzio, que tampoco tuvo un buen partido.

Encima, Jonathan Bottinelli tuvo su primer gran error en el Millonario: quiso despejar la pelota dentro del área, pero su remate salió al ras del piso y dejó a Cauterucchio frente al arco. El delantero definió cruzado y Barovero no pudo hacer nada.

Se consumieron los últimos minutos, con River yendo a los tumbos a torcer una historia totalmente decidida. ¿Lo rescatable? Nadie se fue expulsado, por lo que Almeyda podrá tener a todos para el Superclásico.

Por estas cosas se pedía no subestimar a Quilmes. River volvió a perder justo en la semana previa al partido que más le interesa a todo el Mundo riverplatense. Se van a venir días en los que habrá que agachar la cabeza y trabajar, porque el domingo, cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar.