“Hablemos de fútbol”, así cortó Néstor Gorosito la primer pregunta de la conferencia que se refería a las banderas que “adornaron” esta noche el Monumental. Así como quiere el técnico y como dice un programa de una señal de cable, hablemos de fútbol, Pipo. En ese hablar de fútbol hay que comentar que River nuevamente falló en una final. Gorosito había deslizado en la semana la posibilidad de incluir un psicólogo en el plantel a partir del semestre que viene. Por lo visto esta noche, debería ser ya.

¿Cómo se explica que Cabral haya tenido un aceptable primer tiempo y que apenas arrancó el segundo se haya mandado una macana que le costó el empate a River? No tiene mucha explicación. ¿Cómo se explica que Falcao haga el gol que abre el juego y después desaparezca de la cancha? No, tampoco tiene explicación. ¿Y que Barrado, cuando las papas queman,vuelva a ser un jugador amateur? No, tampoco.

Gorosito hizo la fácil, una vez más y así privó a River (y sobre todo a Buonanotte) de Mauro Díaz. No venía haciendo el partido de su vida Maurito, pero era el socio del Enano y muestra algo que Gallardo ya no tiene: juventud. Parece que la pubialgia ya le ganó de nuevo y no le quedará otra que operarse. Fabbiani, en cambio, entró porque si River se hunde y él no está, después le caen todos encima a Pipo. Entonces, el DT lo mete, “total, si nos hundimos por lo menos no me van a reprochar nada”, al menos eso parece que piensa el técnico. Todas sus acciones así lo indican.

Los jugadores no tienen jerarquía, es cierto. O al menos, no están al nivel de otros planteles de River. Es cierto que esta noche su rival era uno de los mejores equipos del campeonato, pero River había hecho lo más difícil: ponerse en ventaja.

Quedó la sensación de que un cóctel mortal llevó a River a dejar venir a Lanús. Incluyó la débil fortaleza mental de estos jugadores, lógica por los resultados que se acumulan y no son buenos, pero también la poca pericia de Pipo a la hora de realizar los cambios. Algo que el DT ya viene mostrando, con excepción de las primeras fechas, cuando Gallardo y Fabbiani lo sacaban del apuro. ¿Era para sacar a Mauro Díaz? Todo esto hablando de fútbol, obviamente.

Imagen: Fotobaires.