El presidente increpó a un socio que mantenía una reunión con el secretario del club, Daniel Bravo, por La Bandera Más Larga del Mundo. Sin diálogo de por medio, el titular del Millonario reaccionó de manera insólita.

River no tiene paz. A los problemas institucionales y deportivos que abundan desde hace años en Núñez, ahora se le sumó una pelea protagonizada, aunque parezca mentira, por el propio presidente del club.

“No es un tema lindo ni agradable de hablar. Tenía una reunión con el secretario del club, Daniel Bravo, y aparece Passarella. Apenas me ve, se agarra la cabeza y empieza a insultarme, a agredirme, que me va a cagar a trompadas, que me fuera de ahí. Y yo le dije que lo hiciera. Cara a cara me decía que me tenía muchas ganas y demás. Y le contesté: ‘Bueno, dale. Nunca te animaste a hablar conmigo, te pedí dos reuniones y lo único que sabés hacer es agredir'”, reveló Carlos Trillo, socio del Millonario, en declaraciones a TN.

Trillo fue a hablar con el secretario del club, Mario Bravo, por La Bandera Más Larga del Mundo, que será presentada próximamente. Sin embargo, Trillo explicó que el presidente no le dio lugar ni siquiera a una explicación, y fue directamente a agredirlo. “Lo que hablamos desde enero, cuando empezó esta idea de la bandera, era unir a toda la familia riverplatense. La verdad que nunca me reuní con Passarella, nunca me dio la reunión, pero mi idea era explicarle que no va a ser una caravana en contra de él ni de nadie, que las notorias diferencias políticas que tenemos iban a quedar afuera del estadio. Los hinchas iban a venir a insultarlo, pero él no entiende, no sabe. Es joven en la política, es nuevito y de estas cosas no entiende. Por eso se pelea con todo el mundo y la manera de conducir es errónea, es equivocada”, explicó Trillo.

El socio no se quedó callado y continuó con su relato. “A mí no es una persona que me haya defraudado porque conozco quién es él, defraudó a quienes confiaron y lo apoyaron para que esté en ese lugar. No se puede conducir peleándose con todo el mundo, agrediendo a todo el mundo. Por eso estamos como estamos. Creo que debería recapacitar, consultarlo con un especialista. Pareció un desquiciado, un enfermo mental. Yo soy médico, no soy guapo ni violento. Creo que todo se puede hablar, pero bueno, hay personas que no lo entienden así, que reaccionan de otra forma y que realmente necesitan un tratamiento psiquiátrico”, agregó.

“Yo no me puedo meter en la mentalidad de un enagenado mental, un desquiciado. Seguramente piensa que yo soy la oposición, el demonio, y por eso reaccionó como reaccionó. Yo entiendo de política, no me voy a poner a insultarlo o a golpearlo, no podía reaccionar porque después se va a victimizar y me va a querer expulsar del club y esas cosas. Sí, ante la cantidad de insultos, le dije ‘burro’. Pero me da pena y vergüenza que un presidente de un club como este reaccione de esta forma sin querer hablar ni dialogar con un hincha”, finalizó el hincha.

Se puede estar de acuerdo o no con una gestión o un manejo del club, pero jamás se puede defender este tipo de actitudes, que repercuten en todo el país y lo único que hacen es devaluar todavía más la imagen de River.