Primero, el partido contra Tigre se iba a jugar ese día, pero a las 20.30. Luego, el máximo organismo del fútbol argentino decidió que se pase para el domingo, a las 18.30. Ahora, nuevamente, se cambió para el sábado 15 y el horario será a las 18.20.

En este trabalenguas que propuso la AFA, los hinchas son los más perjudicados. En menos de dos días se cambió tres veces el marco del partido frente a Tigre. Todo hace indicar que el sábado 15 de mayo, a las 18.20, será el definitivo, pero nunca se sabe.

La AFA fue responsable de este monumento a la desorganización, que deja como perjudicados a los hinchas que diagraman su fin de semana en torno a los partidos y se ven obligados a cambiar de planes una y otra vez.