Gustavo Ranucci, el empresario que acercó a Fabián Bordagaray y quien podría ayudar para que el Cabezón regrese a Núñez, reconoció que es prácticamente imposible, debido a la elevada cifra que saldría la operación.

Andrés D’Alessandro, cómodo y con un muy buen contrato en Brasil, dijo que nunca le cerrará las puertas a River y que la cuestión económica no sería una traba. Pero el principal problema surge, precisamente, por el dinero que pedirá Inter para desprenderse del recientemente elegido mejor jugador de América.

Como el club de Núñez no vendió a ningún futbolista y no hay dinero fresco en la tesorería, se asomó el nombre de Gustavo Ranucci para dar una mano. Pero el empresario fue claro: “Hoy, es inviable”, le aseguró a Clarín. De esta manera, se confirma algo que casi todos los hinchas de River sabían.

Lo único que podría hacer renacer la operación -y aún así sería complicado- es que el Millonario venda a uno de los futbolistas por una cantidad significativa de dinero, pero eso está cada vez más lejos de ocurrir, más allá de esta nueva oferta que aparentemente llegaría por Rogelio Funes Mori.

El equipo de Porto Alegre pediría una suma que supere los seis millones de dólares para dejar ir al zurdo y, aunque el Cabezón baje sus pretensiones económicas, solamente hacerse cargo del pase significa mucho dinero.