En las últimas temporadas, los jugadores que tuvieron la responsabilidad de llevar la cinta de capitán terminaron siendo desafectados por los cuerpos técnicos. Primero les tocó a Cavenaghi y al Chori, luego a Trezeguet y ahora podría ser el turno de Ponzio y Ledesma.

Creer o reventar. Puede existir o no una explicación lógica, pero los últimos capitanes de La Banda no tuvieron un final feliz. Desde la insólita salida de Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez, hasta los posibles alejamientos de Leonardo Ponzio y Cristian Ledesma, que no serían tenidos en cuenta por Ramón Díaz a partir del próximo semestre, la capitanía parece producir un efecto contraproducente en los líderes del conjunto millonario.

Contra la historia del club, donde los capitanes se retiraban como mitos e idolatrados por los hinchas, las bajas de estos jugadores tuvieron y tendrían un final poco feliz. El Chori y el Torito regresaron en el momento más difícil en los 112 años del club y ni dudaron en volver a ponerse la camiseta del Más Grande. Por ello y por ascendencia en el plantel, se transformaron en capitán y subcapitán respectivamente del equipo de Matías Almeyda.

Sin embargo, meses después, el enganche y el delantero se enteraron por los medios que no serían tenidos en cuenta por el Pelado. Desde allí, fue el turno de los capitanes David Trezeguet y Leonardo Ponzio, y el Rey David tampoco tuvo su mejor salida. Con la llegada de Ramón y las interminables lesiones, el franco-argentino fue perdiendo terreno y hasta finalmente quedar desafectado del plantel. Aun a pesar de la falta de atacantes que sufría el riojano.

Ahora, todos los rumores apuntan a que Ponzio y Ledesma correrán la misma e inesperada suerte. El primero ya no juega. De hecho ni siquiera estuvo en el banco de suplentes ante Racing. Y el segundo, que renovó su contrato con el club por pedido expreso del riojano, pasó de ser referente y fundamental para el equipo a ser suplente de un juvenil, por lo que entraría en la lista de borrados del cuerpo técnico.

Claro que Ramón desmintió estas versiones rotundamente, pero entre los entrenamientos y los partidos, el técnico no demuestra que Ledesma y Ponzio vayan a estar en sus planes más allá de diciembre. Entonces, ¿se tratará de una mera circunstancia signada por apariencias y rumores o realmente pasarán a engrosar el maleficio de los capitanes?