Quién era Carlos Luna antes de convertirse en delantero de River. El origen de uno de los goleadores del campeonato. La vida detrás del futbolista que fue goleador del Clausura 2011 y llegó al más grande. Todo, en el nuevo número de la Revista 1986.

“Un cuento Chino”, por Sebastián Srur para Revista 1986.

“Vieja, dale. No me sanatees más. Venite a vivir a Capital conmigo. Merecés que yo te devuelva todo lo que vos me diste. En serio te digo”, replica una voz sincera y afectuosa desde Buenos Aires acompañada por el llanto de sus nietos, los mellizos Mateo y Tobías, de 3 añitos. Esas dulces lágrimas impiden que la comunicación seaimpecable. Cae la noche en Piquillín y Norma se muere de amor por su hijo. CarlosAriel Luna espera que cada vez que disca el 03574, el prefijo de sus pagos, la respuestasea diferente. Pero no hay caso. Norma adora cuidar a sus nietos y se gana la vidatrabajando de empleada doméstica. Piquillín es un pueblito cordobés que apenas superalos mil habitantes. Entre ellos están Norma, el Gringo, Homero y Chupete. O sea, lamamá y los tres hermanos Carlitos como lo llaman los amigos del barrio.

El Chino asomaba su porte corpulento por Piquillín en 1998. Recién arrancaba en Deportivo Español y daba sus primeros pasos en este deporte apasionante. También Carlitos vuelve hoy a su pueblo natal. Es una parada obligada más allá de que la vida lo arrancó hace tiempo de esas tierras. La casa de su vieja, aún remodelada, continúasiendo humilde. Norma no tiene teléfono. “No hace falta. Cuando mi hijo quiereubicarme, manda un mensajito al celular de mi sobrina”, cuenta la señora e infla elpecho cuando le hablan de su hijo, el flamante goleador de River. La madre del Chinole enseñó que en la vida nunca hay que cambiar esencia, nada debe marearlo, ni el éxito,ni el dinero, ni los triunfos. “Carlitos es el de siempre. Se junta con los amigos de todala vida, se toma unos mates y claro, va al supermercado del Colorado”, cuenta Danilouno de sus vecinos ratificando lo que la madre demuestra en cada acción diaria.

El sacrificio es una marca registrada en la vida del Chino Luna. En su piel podría tatuarse tranquilamente esta frase: ”Perseverante 100 x 100”. Carlitos lavó copas en el bar que estaba enfrente a la pensión de Deportivo Español y con 17 años, cobraba el sueldo mínimo. Pero le alcanzaba para disfrutar los fines de semana y sentirse

afortunado porque la vida lo puso en el lugar que siempre soñó. Y cuando aparecíapor Piquillín se hacía amigo de las madrugadas pero no solamente para bailar enlos boliches, sino para ganarse el mango como albañil en varias casas. Cuando laambición es fuerte, ni el muro más apabullante y asombroso se convierte en unamosca en el ojo. El cordobés no tenía contrato en Español y a su mamá no le sobrabademasiado como para darle plata para las salidas. Sus tres hermanos el Gringo, Homeroy Chupete aportaban también en el hogar. Hoy en River le regalan muy seguido variospares de botines y muchísima ropa. Su sonrisa jamás se desdibuja en Ezeiza, cuandopractica en la semana. Rebobinar y admirar esos paisajes lejos del glamour son sufuerte. Su orgullo. Su clave a tierra.

“Es una pieza clave”

Por David Trezeguet

Es uno de los jugadores más importantes que tiene este torneo. Nosotros tenemos la chance de tenerlo en el equipo. Es un jugador que ha logrado un nivel muy importante. Hace muchos goles, eso vale muchísimo. Algo que la gente no tiene porqué saber pero que también es sumamente importante El Chino es un profesional muy positivo dentrodel vestuario y eso suma mucho en los grupo de jugadores. En definitiva, le hace bien aRiver porque hace goles y le hace bien al grupo por su calidad humana.Poco a poco está logrando lo que se propuso: ser una pieza clave para River. Y si sigueasí, con sus goles claves, tenemos chances de salir campeones.

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