Debido al gran número de simpatizantes de River que se hicieron presentes en Avellaneda, tuvieron que cerrar las puertas de los accesos a la popular (bandeja inferior) y muchos se quedaron afuera, por lo que la Policía reprimió y repartió palazos. Por las continuas avalanchas en la desbordada popular millonaria y los incidentes en el ingresó hubo varios hinchas heridos.


Ya con el primer tiempo avanzado y por el gran número de hinchas de River con entrada a la popular que se encontraban fuera del estadio, se permitió el acceso a la platea alta, que a su vez también se encontraba completa por hinchas de River. Todo esto se hubiera evitado si los responsables de la organización del encuentro hubieran asignado un espacio más amplio a la gente de River, que fue literalmente acorralada como ganado entre rejas. El modelo iniciado por Mauricio Macri de fútbol sin visitantes avanza y no solo mata el folclore sino que trae aparejados incidentes e incomodidades como las que sufrió la heroica parcialidad millonaria en Avellaneda.