Dentro de tanta emotividad por volver al triunfo, no tiene que dejarse de mencionar que Pablo Lunati tuvo una actuación para el olvido, luego de no haber visto el enorme penal que le cometieron a Ariel Ortega cuando el partido estaba 0-0.
River se llevaba por delante a Godoy Cruz y parecía que el gol estaba al caer. En una jugada por la derecha llegó la gran polémica: Ibáñez rechazó un tiro de Gustavo Canales y la pelota iba mansita hacia donde estaba el jujeño, pero Carlos Sánchez lo tomó de un brazo a la vista de todo el estadio.
Increíblemente, Lunati no vio la acción y tampoco lo hizo el juez de línea de ese sector. Además, el jugador visitante debió hacerse ido expulsado por último recurso, porque el jujeño sólo tenía que empujarla al arco vacío.
Luego, con la victoria, seguramente esta jugada quede olvidada, pero a River le cuesta horrores generar juego y llevar peligro al arco rival como para que también los árbitros obvien semejante infracción.
El último penal a favor fue a fines del certamen anterior, cuando Diego Buonanotte le marcó a Racing en el Monumental.