El técnico de River admitió que quiere jugar cuanto antes el Superclásico, pero aclaró que no subestima a Quilmes y que hablar con el plantel del choque con Boca les jugaría en contra para el próximo partido.
Matías Almeyda vivirá dentro de diez días su primer Superclásico oficial como técnico. El Pelado sabe que es un partido aparte, pero intenta mantenerse alejado de la previa del choque más importante de todos.
“Lo espero ansioso, pero tenemos que ir paso a paso. Quilmes es difícil de local”, aclaró, en medio de los festejos por un nuevo aniversario de la filial Ramos Mejía.
El Pelado le recordó a todo River que, por lo que pasó hace poco más de un año, no pueden especular. “En ningún momento les hablamos de eso a los jugadores. Eso nos jugaría en contra. Sabemos, por todo lo que nos pasó, que no podemos adelantarnos”, indicó.