El Gula dejó de lado el “cassette” y admitió que el plantel está dejando de lado el buen jugo porque el verdadero objetivo es sumar para no tener que preocuparse por el promedio al final de la temporada.

River es el único club del país en el que la forma de ganar importa. La historia pide buen juego, aunque en este momento el plantel prefiere dejar a un lado el paladar negro.

“Hay que tener en claro que estamos en un momento en el que necesitamos sumar puntos. Para que River siga disfrutando de estar en Primera hay que estar tranquilos con el promedio y dejar un buen colchón de puntos para el torneo que viene”, se sinceró Martín Aguirre.

El volante puso como ejemplo el partido en Sarandí. “La gente, obviamente, exige pelear campeonatos y nosotros también queremos, pero hay que ser realistas y no tan necios como para decir ‘vamos a jugar lindo’ y olvidarnos de sacar puntos. Con Arsenal era un partido crucial porque teníamos que ganar como fuera. No fuimos a buscar jugar lindo”, reconoció.

Consultado por la mala racha como locales, Aguirre opinó que la clave es preparar los partidos de atrás para adelante y no pensar únicamente en atacar. “Tenemos que encontrar equilibrio y no jugar al ritmo del Monumental. La gente nos pide atacar, atacar y atacar, y no siempre es conveniente. Debemos ser más cautos, empezar con la base que es mantener el cero en nuestro arco y después confiamos en que los de arriba van a desequilibrar en algún momento”, aseguró.

En diálogo con Olé, el mediocampista bancó a Almeyda. “A Matías se lo atacaba porque hacía muchos cambios y creo que en la Argentina no estamos acostumbrados a eso. Y los jugadores somos muy especiales, también, porque pedimos que el técnico nos tenga en cuenta y son pocos los que les dan posibilidades a todos”, afirmó.

Ante Godoy Cruz, Aguirre volverá a jugar como volante por la izquierda, pero explicó que conoce el puesto. “Yo he jugado en todos los puestos del medio, de volante por derecha, por izquierda, de enganche, de doble 5… Pero siempre con libertad para irme al ataque. Matías me corrió a la izquierda y sabía que no le iba a hacer el carril como lo hacen Sánchez, Rojas o Affranchino, pero que podía atacar por ese sector”, dijo.