Después de su rotura de ligamentos, el mediocampista explicó que se lamentó por haber tenido que salir en un Superclásico. Además, habló de su recuperación, de los problemas del equipo para cerrar los partidos y de las preocupaciones que puede haber con el promedio si se siguen regalando puntos.

Martín Aguirre tuvo un Superclásico para el olvido. Su primer River-Boca terminó de manera prematura por su lesión ligamentaria, y el volante se lamentó por no haber podido terminar dentro de la cancha.
“El dolor más que de la rodilla, es del alma. Estar en un clásico, jugando, ganando y que pase esto, es más dolor en el alma que lo que es la lesión”, aseguró el Gula.

Aguirre contó cómo vive los días posteriores a su rotura de ligamentos. “Desde lo anímico estoy mejor. Entre el domingo y ayer, acepté la situación que pasó así que ahora tengo la cabeza puesta en afrontar la operación. El viernes a las 4 de la tarde tengo la operación, tengo que estar 12 días con una férula, mucho hielo y haciendo ejercicios”, explicó.

En diálogo con 100% River, el volante se lamentó porque una vez más se repitieron las fallas que vienen sucediendo desde hace tiempo en el equipo. “Nos quedó un sabor muy amargo, mucha calentura. Desde el Nacional B nos vienen pasando estas situaciones de querer seguir atacando y desbalancearnos atrás”, se quejó.

Sin cassette, Aguirre explicó que River debe sacar muchos puntos de acá a fin de año para no complicarse con los promedios. “No hay que perder más puntos porque el año que viene va a ser más complicado con las presiones y jugar con las dos tablas”, aclaró.