Si bien el panorama no es alentador, el mediocampista de River aguarda los resultados de sus estudios para saber si deberá operarse por tercera vez desde que está en el club.

Los últimos dos años han sido una verdadera pesadilla para Martín Aguirre, aquel volante que llegó cuando River estaba en la Primera B Nacional y que aportó su granito de arena para devolver al club a la máxima categoría del fútbol argentino.

En octubre de 2012, el exjugador de Godoy Cruz, entre otros equipos, sufrió una severa lesión en el Superclásico ante Boca, por lo que debió operarse de ligamentos cruzados. Posteriormente, en abril de 2013, siguió el mismo camino por culpa del tendón cuadricipital.

Aguirre no juega un partido oficial desde diciembre del año pasado, y el horizonte no es el más favorable para él. Ahora, se sometió a estudios específicos que ordenó el doctor Pedro Hansing para determinar si se puede evitar o no una tercera operación.

La rodilla del “Pelado” no evoluciona de la mejor manera, y, por ello, no hay demasiado optimismo con respecto a su futuro inmediato. Ya probó con todo tipo de tratamientos, pero ninguno fue efectivo ante esta lesión que ya se ha convertido en crónica.

“No quiero ser una carga y cobrar sin jugar”, expresó, por su parte, Aguirre. Realmente, una situación muy triste para un futbolista que siempre dejó todo por La Banda.