Claudio Echeverri lleva más de un año fuera de la Argentina y hasta ahora no pudo asentarse en el fútbol de Europa, ya que pasó por tres clubes diferentes en tan solo quince meses. En el último mercado de pases hizo fuerza para volver a River, pero esa oportunidad quedó prácticamente descartada, aunque su amor por el club se mantiene intacto.

En enero, desde Núñez hicieron un intento para lograr un préstamo, luego de que el Diablito haya quedado desvinculado de su primera cesión en Bayer Leverkusen. Luego de varios idas y vueltas, terminó llegando al Girona, equipo perteneciente al City Group, con el objetivo de que siga sumando rodaje a la espera de si Pep Guardiola lo suma a Manchester City.

Durante el fin de semana pasado, Echeverri anotó su primer gol en España y también dio una asistencia frente a Athletic Bilbao. Su entrenador, Míchel, lo destacó: Si lo ves entrenar, te das cuenta que tiene un talento brutal. Y es un jugador que viene con mucha carga en los hombros, familiar y profesional, y tiene 20 años. Pero tiene un talento brutal”. Tras su debut goleador, disfrutó al Millonario.

El Diablito sigue a River desde donde esté

En su cuenta oficial de Instagram, Claudio compartió una fotografía de su televisor y estaba viendo el último partido de River frente a Sarmiento de Junín, dejando también un corazón como emoji. Además, se observan en la imagen algunos cuadros suyos y de sus familiares en el Monumental.

La historia que subió el Diablito con el partido de fondo.

Algunos comentarios de los hinchas se manifestaron a favor por el apoyo constante que deja el delantero ante cada oportunidad, pero otros no fueron benévolos al señalarle la manera en la que se fue. Su salida a los Citizens se dio en una cuota neta de 14,5 millones de euros por el 100% del pase y 9 millones más en complementos.

¿Por qué Echeverri no volvió a River?

Por fuera de que para el City Group era más cómo que vaya al Girona por una cuestión corporativa, apareció un ítem que derrumbó totalmente la chance. Si llegaba, el Manchester debía desembolsarle dinero a River en bonos de acuerdo al cumplimiento de determinados objetivos que hubiese cumplido en Núñez, por lo que hubiese sido una alta pérdida económica si lo utilizaba el club beneficiado en el acuerdo.