Javier Saviola es uno de los mejores ejemplos para graficar la tradición riverplatense de sacar cracks de su semillero. El Conejito se transformó en un símbolo de finales de la década del 90 y de principios de los 2000 con su meteórico ascenso y consagración con el Manto Sagrado, el cual lo catapultó a los principales clubes europeos y a la Selección Argentina.

Tal como él mismo lo reconoció en una charla exclusiva con La Página Millonaria, una parte de su exitoso primer ciclo con la Banda Roja tuvo mucho que ver con cómo lo encauzaron los caudillos y referentes del vestuario en aquella época. Al referirse a esto, destacó principalmente dos nombres: Leo Astrada y Hernán Díaz.

“Los referentes confiaban mucho en nosotros. Astrada, Hernán Díaz, los jugadores más grandes, ellos nos sacaban mucha presión en la parte defensiva porque querían que el desgaste fuera todo ofensivo. Sabían donde nosotros podíamos hacer daño y sacar nuestra mejor versión”, afirmó. Y agregó: “Eso nos facilitaba mucho a nosotros porque estábamos frescos, no teníamos que volver para atrás porque todo lo hacíamos de mitad de cancha hacia adelante y eso nos ayudó mucho”.

Saviola, de espaldas, se abraza con el Negro Astrada, uno de los referentes de sus primeros años en River. (Getty Images)

Más allá de lo futbolístico, Saviola reconoció que el Negro y la Hormiga jugaron un papel muy importante en su crecimiento fuera de la cancha. “Fueron tipos que se han encargado de nosotros porque éramos muy chicos y como que teníamos unos padres atrás que estaban todo el tiempo ‘ojo con esto, ojo con lo otro, vengan para acá, nosotros los protegemos’ (…) Creo que los consejos más importantes eran los de ellos”. En esa misma línea, añadió: “Siempre intentaban que nosotros cuidemos la plata que íbamos ganando, que invirtiéramos bien, que no nos equivoquemos, que no hagamos locuras, que siempre intentemos ayudar a la familia”.

Siguiendo esos consejos, encontró un destino para uno de los primeros sueldos que cobró en River. “Fue para arreglar la casa donde yo vivía y bueno, siempre referido a la familia, que eso es lo que también nos daban nuestros capitanes”, recordó.

Saviola sobre los cuatro fantásticos: “Queríamos que algunos partidos no terminaran”

River se ha caracterizado por tener formaciones ofensivas que han marcado épocas. La más recordada de ellas fue, sin dudas, La Máquina, aunque hubo otra que en el 2000 enrojeció las gargantas y las palmas de los hinchas que se deleitaron gritando sus goles y aplaudiendo sus jugadas.

Se trató de “Los Cuatro Fantásticos”, tándem que Saviola integró junto a Pablo Aimar, Ariel Ortega y Juan Pablo Ángel. Coincidieron durante el segundo semestre del 2000 y, si bien no lograron coronar, consiguieron generar una gran química en cancha, al punto de desear que el árbitro nunca pitara el final del partido.

Así lo contó el propio Saviola. “Me acuerdo de partidos que no se me borran más de la cabeza. De querer que no terminen nunca, de estar disfrutando sabiendo que estás en el aire flotando”, indicó.

Saviola aseguró que, en la época de Los Cuatro Fantásticos, deseaba que algunos partidos no terminaran. (Diego Haliasz / LPM)

Uno de estos encuentros fue una goleada por 4-1 vs. Rosario Central en el Monumental por el Apertura 2000, encuentro en el que el Conejito anotó un gol al que se sumó un doblete de Ángel y otro tanto de Diego Placente. “Llovía, estábamos los cuatro y decíamos ‘no, que no se termine nunca’, porque estábamos disfrutando el momento”.

Finalmente, analizó tácticamente cómo se complementaba con sus otros tres compañeros. “A tres de los cuatro jugadores nos gustaba venir unos metros más atrás a agarrar la pelota. Juan Pablo sí que hacía el trabajo más de goleador, más de estar de 9 de área, más de aguantar la pelota y así y todo jugaba cuando salía jugaba bien. Pero él nos daba esa responsabilidad a nosotros para no tener que bajar todos. Y cuando Ariel estaba muy marcado, cuando Pablo bajaba un poco, yo intentaba ya llevar la pelota y nos complementamos muy bien. Ya con la mirada sabíamos quién tenía que bajar, quién tenía que ir, dónde tenías que picar, al vacío o cómo…”, manifestó.Y concluyó: “Era manejar el fútbol dentro de la cancha, que nosotros eso lo respetábamos y lo sabíamos, y sabíamos sacar la mejor versión de cada jugador, que era lo más importante“.

Los números de Saviola en River

Saviola disputó 136 partidos, convirtió 58 goles y ganó cuatro títulos en River: Apertura 1999, Clausura 2000, Libertadores 2015 y Suruga Bank 2015. Vistió el Manto Sagrado en dos etapas: de 1998 a 2001 y en 2015.

La entrevista completa de LPM a Saviola