En los próximos días, River comenzará a cristalizar el proyecto de ampliación y techado del Estadio Monumental. Pensadas para empezar en abril, las nuevas obras llevarán al estadio del Más Grande a transformarse en el segundo con mayor capacidad del mundo de un club de fútbol, ya que podrá albergar 101.000 espectadores.
En las últimas horas, desde las redes sociales oficiales del Millonario se dio a conocer una infografía con imágenes de cómo quedará el Monumental sector por sector con un análisis detallado de la manera en la que se dividirán las localidades. En este último punto, se realizó una aclaración que fue entendida como una sutil chicana a Boca.
“101.000 espectadores (reales)”, indica la publicación que compartió el club en Instagram, en la cual se aclara que esos lugares corresponderán a 77 mil plateas y 24 mil populares. Esta indirecta, reflejada en la palabra “reales”, hace referencia a la discutida capacidad de La Bombonera, la cual supuestamente aumentó su capacidad desde menos de 50 mil a 57 mil lugares a lo largo de los últimos años sin hacer obras de relevancia.
En la misma publicación, River detalló otras particularidades que se podrán encontrar en el Monumental una vez finalizadas las obras, que están proyectadas para culminar en 2029. Entre ellas se destacan palcos en el aire, sostenidos en el techo, cinco bandejas, dos pantallas (una en cada cabecera) y un mirador en el techo.
¿Cómo se financiarán las obras del Estadio Monumental?
Las obras de ampliación y techado del Estadio Monumental se financiarán con un crédito de 100 millones de dólares otorgado por el BID Invest (brazo del Banco Interamericano de Desarrollo) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
La tasa de interés es de mercado internacional y comparable a la que obtiene una gran compañía, lo cual es una condición excepcional para una institución argentina. El financiamiento contempla un plazo total de 10 años, con un período de gracia de 3 años, lo que le permitirá a River comenzar a repagar el crédito una vez que la obra empiece a generar los recursos previstos.
En este sentido, el esquema de repago se sustenta en los ingresos incrementales que generará la ampliación del estadio como venta de entradas y nuevos acuerdos comerciales, como así también los recitales y el naming. En otras palabras, primero se construye y después se paga con los ingresos adicionales que genera el estadio ya techado y ampliado.
