Poco más de un año pasó entre la presentación de Alexander Woiski como refuerzo de River y su desvinculación del club. El delantero, que llegó al club en el mercado de pases del invierno del 2025 bajo la gestión de Gallardo como DT y Jorge Brito como presidente, rescindió de común acuerdo su vínculo y abrió muchísimos interrogantes acerca de su estadía en el club.
“Es un joven talento que pudimos sumar, un juvenil que ha estado en el último Sudamericano con la Selección y creíamos que a través de lo que se venía generando teníamos posibilidades de traerlo (…) Él también tenía ganas de venir, entonces se dieron varias cosas para que pueda llegar y observarlo con buen ojo para proyectar, es esa la posibilidad que aceptamos en que se pudiera hacer“, justificó Gallardo durante una conferencia de prensa el año pasado al ser consultado sobre este sorpresivo fichaje.
Lejos de tenerlo en cuenta, el Muñeco lo relegó a la Reserva. En el equipo de Marcelo Escudero tampoco pudo ganarse un lugar como indiscutido ni mostrar ese supuesto talento que el ex entrenador destacó. Jugó 18 encuentros sobre 37 posibles con dos goles y dos asistencias.
Cierto es que River no gastó dinero por el pase al momento de fichar al jugador de 20 años desde el Mallorca español, club en el que había jugado únicamente en los equipos juveniles. Tan cierto como que se le elaboró un contrato por dos años y medio (hasta diciembre del 2027) con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, la cual quedó en una insólita anécdota al momento de la rescisión de su contrato en la previa del partido contra Gimnasia por el Torneo Clausura.
La salida de Gallardo y el arribo de Eduardo Coudet tampoco cambió la suerte de Woiski. El Chacho no vio en él ese potencial que llamó la atención de River, a tal punto que nunca lo convocó. El desenlace fue contundente: Woiski se fue del Millonario sin sumar ni un minuto en Primera.
Woiski, la cuarta salida del grupo de borrados de River
Tras la finalización del primer semestre del 2026, el futbolista argentino nacido en Palma de Mallorca fue separado del plantel y enviado a entrenar a Cantilo con otros 13 jugadores. Su salida se transformó en la cuarta tras las partidas de Paulo Díaz y Maximiliano Meza, ambos también mediante la rescisión de su contato, y la venta de Andrés Herrera a Columbus Crew después de dos préstamos consecutivos en la franquicia estaodunidense.
Hay otros dos futbolistas que están a las puertas de dejar el club. Uno de ellos es Maximiliano Salas, quien podría ser cedido a Independiente Rivadavia. El otro es Santiago Lencina, por quien se había llegada a un principio de acuerdo con Burgos de la segunda división de España que en las últimas horas, según lo informado por el periodista Hernán Castillo, quedó en duda por el interés de otros clubes, entre ellos Independiente y Estudiantes.
El resto de los que espera por resolver su salida del club son: Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Matías Viña, Kendry Páez, Matías Galarza Fonda e Ian Subiabre.
