Luego de quedar eliminado del Mundial, Kendry Páez deberá volver a River para desvincularse del club. El préstamo del volante ecuatoriano, quien no será tenido en cuenta por Eduardo Coudet, será rescindido después de apenas un semestre de su llegada desde Chelsea.
Apenas 11 minutos fueron los que jugó el futbolista de 19 años en la Copa del Mundo con el conjunto de su país. Permaneció en el banco en los primeros tres partidos -ante Costa de Marfil, Curazao y Alemania- y solo participó en la eliminación frente a México por 2-0 en el Estadio Azteca entrando en los últimos minutos.
La decisión sobre la rescisión de contrato de Kendry Páez ya estaba tomada desde hace algunas semanas. Su salida se explica desde aristas tanto contractuales (Chelsea contaba con una opción de repesca en caso de que el jugador no disputara el 50% de los partidos de River en el semestre, que fue lo que sucedio), como actitudinales (la personalidad de Páez no convencía puertas para adentro) y futbolísticas (nunca pudo ganarse la titularidad).
El paso del surgido en Independiente del Valle por River contó con 14 apariciones, un gol y una asistencia como incidencias destacables. Más allá de aquel gol frente a Aldosivi, no dejó nada que rescatar. Pasó desapercibido y se marchará del club sin pena ni gloria.
Matías Viña, el otro futbolista al que se le rescindirá el préstamo
Kendry Páez no es el único futbolista al que se le rescindirá el préstamo. En esa misma situación está Matías Viña, lateral izquierdo uruguayo que quedó eliminado prematuramente del Mundial al marcharse en fase de grupos tras jugar apenas 45 minutos frente Arabia Saudita (fue suplente contra Cabo Verde y España).
Viña llegó a River a principios del 2026 en condición de cedido por un año desde Flamengo para ser suplente de Marcos Acuña de cara a un semestre con triple competencia. El préstamo tenía una obligación de compra de 5 millones de dólares por el 100% del pase en caso de que el ex Palmeiras jugara la mitad de los minutos, algo que no está en los planes del Millonario.
