El regreso de Javier Saviola al club que lo vio nacer no cumplió las expectativas esperadas. Más allá que desde los números no pudo convertir goles, se esperaba otro vuelo futbolístico y otra continuidad en lo que fue su vuelta a River a mediados del 2015, y en medio de las últimas etapas del equipo de cara a la consagración de la Libertadores de aquel año.
En una entrevista exclusiva con La Página Millonaria el Conejito explicó los motivos por los cuales no pudo sumar los minutos que él tenía pensado disputar en cancha y su consideración sobre Marcelo Gallardo, a quien siempre admiró tanto como futbolista como en su rol de entrenador.
“Uno cuando llega sabe que hay jugadores que ya el técnico le tiene más confianza, que ya hace muchos años que están jugando y están rindiendo y sabíamos, éramos conscientes de eso junto a Pablo Aimar. Por eso a medida que iba pasando el tiempo y que íbamos perdiendo el lugar también eso va haciendo que ya con nuestra edad, vas perdiendo espacio y lugar y ya se va complicando la cosa”, sostuvo Saviola al respecto.
Saviola y la final del mundo frente a Barcelona
En diciembre de aquel 2015 glorioso River disputó el Mundial de Clubes donde llegó a la final y enfrentó al Barcelona de Messi, un equipo que también él conoce mucho ya que fue su primera experiencia europea después de su primera etapa en el Millonario. En aquel encuentro decisivo Saviola no ingresó a la cancha.
“Fue difícil. Fue difícil porque sí tenía muchas ganas de entrar, y mucha expectativa. Tanto el Barça como River habían sido los dos clubes en donde prácticamente mejor me fue, entonces sí que tenía muchas ganas de entrar, pero bueno, eso son cosas que un jugador de fútbol siempre las trata de asimilar porque son cosas que van pasando, que te pueden pasar, pero bueno, hubiera estado muy bueno poder entrar en ese partido”, reflexionó con nostalgia.
Finalmente el ex-River de 44 años comentó cuál fue el momento preciso en el que decidió colgar los botines y abandonar la actividad profesional, que fue justamente después de aquel partido frente a Barcelona. “Lo hablé con Marcelo y entendió perfectamente, era más una decisión mía que de él y del club porque era lo que yo había decidido cuando fui perdiendo lugar y ya sentía que ese momento había terminado. Distinto hubiera sido que me hubiera ido de otra manera, criticando a él, criticando al club, que realmente no era lo que yo sentía ni cómo me manejé durante toda mi carrera“, cerró.
