El mundo River, tanto desde el lado de los hinchas como a nivel dirigencial, vive uno de sus dilemas más difíciles de los últimos años. Marcelo Gallardo está en el panteón de los grandes ídolos de la institución y se ganó el amor eterno por los campeonatos obtenidos como director técnico, en especial los dos títulos de Copa Libertadores. Sin embargo, su presente lo lleva a ser altamente criticado y los riverplatenses comienzan a dejar de creer en que pueda dar vuelta la situación, algo que duele por tratarse de su figura.

Cuando volvió a mediados de 2024 para iniciar su segundo ciclo como entrenador se renovaron las energías y las ilusiones por tener al más ganador en el banco de suplentes. Si bien se llegó a la semifinal del certamen continental, donde caería ante Atlético Mineiro, algunos comenzaron a notar que su mano ya no era la misma de años anteriores. Más allá de haber llegado a diciembre sin gritar campeón en ninguna competencia, el 2025 se presentaba como una revancha para finalmente ver un Millonario que vuelva a pelear cosas grandes.

La realidad es que el año pasado estuvo marcado netamente por el fracaso. Haber caído contra Talleres en la final de la Supercopa Internacional desencadenó nuevos cuestionamientos hacia el entrenador y jugadores que comenzaban a dejar en claro que no estaban a la talla de lo que es vestir esta camiseta. Los meses pasaron y las frustraciones continuaron, sumando un rendimiento general del equipo que iba en declive, sin representar ni respetar al hincha que llena el Monumental en su total capacidad en cada partido.

En 2026 no cambió nada y la paciencia se termina

Tigre y Argentinos Juniors le propinaron dos golpes de realidad a un River que parecía haber cambiado su actitud en las primeras tres fechas del campeonato, pero ambas derrotas desnudaron las falencias que se mantienen desde el segundo semestre del año pasado. La relación con el hincha comienza a desgastarse, principalmente por el hartazgo de no poder ver a un equipo que tenga una idea futbolística clara y que los resultados no acompañen. En ese sentido, algunos le soltaron la mano.

Gallardo no le encuentra la vuelta al equipo y los hinchas comienzan a soltarle la mano.

El operativo renovación, con la salida de varios héroes de Madrid, no tuvo efecto y, al igual que en los últimos mercados de pases, los refuerzos mayormente no están a la altura de las expectativas. Está claro que a las recientes incorporaciones todavía se les dará tiempo para que demuestren por qué vinieron, pero a los que ya llevan más de seis meses en el plantel se los critica con justificación. El Muñeco no los puede ordenar ni ofrecerles una identidad, por lo que la defensa es endeble, el mediocampo no cuenta lo necesario para hacer jugar y los delanteros no tienen gol. Esto último, imperdonable.

¿Qué piensa hacer la dirigencia de River con Gallardo?

La dirigencia de River no piensa en tener una reunión a corto plazo para reveer el futuro de Gallardo, ya que le manifestaron su apoyo al renovarle su contrato por un año más y el propio entrenador piensa en que puede dar vuelta la situación, por más milagroso que suene. Sin embargo, está claro que si los resultados no acompañan y la imagen del equipo sigue siendo deplorable, de ninguna manera hay que descartar la posibilidad de que pueda existir una conversación para determinar los pasos a seguir y qué es lo mejor tanto para el club.