Más allá de que los resultados y el funcionamiento no aparecen, si algo parece tener más o menos claro Eduardo Coudet es el 11 titular. O al menos, la formación ideal. Sin embargo, hay un puesto que genera preocupación en este presente de River y es el del volante central.

Un rol neurálgico, clave en la columna vertebral del equipo. Que define cómo juega un equipo, o al menos cuál es la postura y la búsqueda. Que aporta criterio en ese primer pase y le da equilibrio en cuanto al parado defensivo y el retroceso. Y el Millonario ahí tiene a un jugador de jerarquía: Aníbal Moreno.

River pagó 7 millones de dólares netos por el 100% del futbolista de 27 años, que llegó a principio de año desde Palmeiras. Que supo ser figura de la Selección Argentina Sub 20, de Racing y del Verdao, y que ya sabe lo que es jugar en la Selección Argentina Mayor. Que cuando encontró su mejor versión demostró por qué fue el elegido para el puesto que supieron ocupar Enzo Pérez, Leo Astrada, Mostaza Merlo, entre otras figuras históricas.

Flojo presente de Moreno, pero no sale del equipo.

Pero el presente de Aníbal Moreno es malo y preocupante. Claro que su nivel no le escapa al rendimiento de River. Pero también hay una cuota de responsabilidad individual. Se lo nota impreciso y falto de confianza. Coudet por ahora lo respalda, porque entiende que es el jugador a recuperar y que estando bien le da un salto de calidad al equipo. Pero también porque no parece tener reemplazante.

Los posibles reemplazantes de Aníbal Moreno

El primer nombre que surge lógicamente es el de Fausto Vera. Hasta la llegada de Tobías Andrada, jugaban juntos, con un Vera reconvertido, pasando de ser mediocampista central a mixto y buscando llegar al área rival. Rol al cual se supo adaptar y hatsa tener buenos rendimientos, pero que no es el suyo habitual. Pero perdió el puesto con el juvenil de 19 años que llegó desde Vélez. Podría ser un sustituto natural del catamarqueño, pero su nivel tampoco es bueno en la actualidad.

Fausto Vera está a préstamo hasta fin de año.

El segundo es el de Mauro Arambarri, por quien River pagó 6 millones de euros a pedido de Coudet. Si bien en las últimas temporadas en Getafe jugó más adelantado y pisando mucho el área, se formó como volante central y tiene características que le permiten jugar en dicha posición. Cuando parecía que en el ideal iba a ser titular, en la realidad el uruguayo no suma minutos ni desde el banco. Curiosa situación.

Arambarri ya está recuperado de su lesión, pero no juega.

El tercero es el juvenil Lucas Silva, quien subió a Primera siendo un desconocido a causa de sus pocos partidos en Reserva. Pero que desde el primer momento mostró cualidades interesantes (más con pelota que sin pelota y defendiendo) y estar a la altura de la camiseta. Fue titular en los primeros dos partidos del Clausura ante la baja de Moreno, pero luego no volvió a sumar minutos en lo que va del semestre.

Lucas Silva, el pibe que pide pista.