El paso de Fabricio Bustos en River finalizó de la peor manera posible. Sin jugar, entrenándose como uno de los 14 borrados en Cantilo y rescindiendo su contrato para irse del club de manera anticipada, con el perjuicio económico que eso implica para la institución, la situación del lateral derecho dejó expuesto un desmanejo tanto económico como futbolístico que no debe volver a repetirse.
El defensor de 30 años llegó al Más Grande a mediados del 2024 a cambio de casi cinco millones de dólares en el primer mercado de pases de la segunda etapa de Marcelo Gallardo (2024-2026). El Muñeco ya lo había buscado en su primer ciclo (2014-2022) y se dio el gusto de contar con él años después pensando en que podía encontrar aquella buena versión que mostró el cordobés durante sus comienzos en Independiente.
Si bien contó con un buen primer tramo de partidos con el Manto Sagrado, su rendimiento cayó abruptamente a partir del 2025. La llegada de Gonzalo Montiel a principios de ese año lo dejó relegado al banco de suplentes y nunca pudo ganarle la pulseada a Cachete ni tampoco se destacó en los partidos que jugó como su reemplazante.
Para colmo, quedó en deuda en un partido decisivo como lo fue la final contra Belgrano en el pasado Apertura 2026. Sin injerencia en ataque y con serias falencias en defensa, fue el peor jugador de la cancha y sepultó sus chances de continuar en River de cara al segundo semestre de este año.
Los números de Bustos son contundentes: disputó 53 partidos, fue titular en 46 y en 33 completó los 90′. No convirtió goles y dio dos asistencias. Fue amonestado en ocho ocasiones y no recibió tarjetas rojas. No ganó títulos. Paso sin pena ni gloria por Núñez.
Bustos: de ser borrado a irse sin dejarle dinero a River
Tras la finalización del primer semestre, la dirigencia decidió incluirlo entre los 14 jugadores que pasarían a entrenarse de manera separada al resto del plantel profesional en Cantilo. Las ofertas y sondeos que llegaron desde Independiente y Rosario Central no prosperaron, por lo que a la dirigencia optó por rescindirle el contrato, que se extendía hasta diciembre del 2027, para desvincularlo del club.
