La derrota ante Atlético Tucumán dejó varios aspectos preocupantes. El resultado y el mal funcionamiento del equipo, claro está. Pero también, la continuidad de un karma que desnuda una de las principales falencias de River: no se impone en situaciones adversas. El demoledor dato que respalda esta lectura.
No es un déficit del equipo de Eduardo Coudet. Es un mal que se extiende desde el ciclo de Marcleo Gallardo, o incluso desde la época de Martín Demichelis. Al Millonario le cuestan las paradas bravas, desde los partidos claves hasta los momentos de partido que se tornan complicados.
Para este segundo escenario, la estadística marca que, tras la caída con Atlético Tucumán, River lleva 22 partidos al hilo en los que arranca perdiendo y no puede darlo vuelta. En el mejor de los casos, empata, pero no gana. Síntoma que expresa la falta de carácter y fortaleza mental del equipo.
Cuándo fue la última vez que River remontó un partido
El último antecedente del Más Grande dando vuelta un encuentro tras comenzar perdiendo se remonta al 6 de noviembre de 2024. Fue en el marco de la fecha 21 de la Liga Profesional, frente a Instituto de Córdoba, en condición de visitante.
La Gloria había empezado ganando en el estadio Monumental de Alta Córdoba, con gol de Gregorio Rodríguez. River empató a través de Pablo Solari y más tarde se puso en ventaja por intermedio de Paulo Díaz. Sin embargo, Jonás Acevedo devolvió la igualdad al marcador, pero Facundo Colidio firmó el 3-2 final.
Qué dicen en River sobre la estadística negativa
“Son estadísticas y si están ahí por algo es, hay que hacer autocrítica, revisarlo y darlo vuelta”, firmó Pezzella al respecto, luego de la caída con Atlético Tucumán. Mientras que Coudet fue consultado en conferencia de prensa por la estadística y si le encontraba explicación, pero dijo que “no estaba al tanto de ese dato“.
