Eduardo Coudet viene probando distintas variantes tácticas y de nombres desde que arrancó el semestre, aunque ninguna de esas innovaciones le dio resultado aún. Una de las pruebas con las que insiste el DT es con Joaquín Freitas abierto a la derecha, posición que opaca todo lo bueno que el juvenil venía mostrando.

Sin siquiera destacarse en Reserva, Freitas fue una de las últimas apariciones del ciclo Gallardo. Con rebeldía, ímpetu y atrevimiento se fue haciendo su lugar, y con buenos rendimientos se asentó como titular. Aún ante tanto nombre de jerarquía en ataque que llegó en el último mercado de pases, el ex Acassuso se sostiene.

Pero claro, sus características y su juventud lo vuelven el cambio fácil, ya sea a la hora de salir o de tener que adaptarse para poder jugar. Ante ese panorama, Chacho lo corrió del centro, donde jugando con libertad junto a otro delantero venía mostrando cosas muy interesantes y siendo importante desde el juego, aunque sin poder convertir (su único gol en Primera fue con Gallardo ante Banfield).

Freitas jugó de carrilero por derecha ante Tigre.

Freitas jugó de carrilero por derecha ante Tigre

Y lo llamativo es que en la derrota con Tigre en Victoria, Freitas jugó directamente de carrilero derecho. Con Otamendi por derecha y Martínez Quarta por izquierda, otro cambio táctico que probó Coudet, por momentos Montiel se cerraba como stopper por derecha. En esos momentos, el futbolista de 19 años hacía la banda derecha.

Si River juntara pases por dentro, Cachete podría tener profundidad por afuera, algo que no pasa. Sin embargo, parece curioso que una de las soluciones sea anclar a Freitas contra la línea, teniendo en cuenta que su desparpajo para moverse entre líneas y su capacidad asociativa le podría dar mayor claridad y verticalidad a la tenencia en tres cuartos de cancha.

No es suposición: así era en el semestre pasado. A lo sumo, partiendo desde la izquierda, pero no contra la raya. Si bien no le preguntaron en conferencia de prensa sobre ciertas cuestiones tácticas y de posicionamiento, Coudet sí fue consultado acerca de su sistema de juego y aseguró que “el sistema lo marca los momentos de los jugadores“.

Poco de Borré, poco de Beltrán, poco de Correa, poco del ya transferido Colidio. En el contexto de un equipo sin fluidez de juego, Coudet sacrificó al único atacante que, con menos nombre y trayectoria que el resto, le ofrecía soluciones. Y tampoco le dio resultado. Habrá que ver si sigue insistiendo o vuelve a modificar. Todavía falta que se sume Thiago Almada, quien llega para ser titular. En ese marco, también habrá que ver si sale Freitas o quién.