Las novelas eternas de los mercados de pases pocas veces suelen tener finales felices, pero afortunadamente la de Ángel Correa a River representó una de las excepciones a la regla. Después de muchos idas y vueltas entre clubes se cumplió el deseo no solo del Más Grande sino el del futbolista campeón del mundo en Qatar, que se desvivía por vestir la banda roja de un buen tiempo a esta parte.

Sí, es cierto que su arribo terminó siendo tardío. Que lo ideal hubiera sido que por lo menos pueda haber hecho algo de la pretemporada y de la adaptación con el plantel teniendo en cuenta además que el mercado de pases fue excesivamente largo por el Mundial y hubo sobrado tiempo para negociar. Y que en la fatídica noche de Salta por Copa Argentina hubiera jugado y quizás cambiado un poco la cara del equipo. Sí a todo aquello, pero siempre en estos casos también es mejor tarde que nunca.

Ángel Correa es jerarquía

La llegada de Correa con el diario del viernes jerarquizará el ala ofensiva del equipo por donde se lo mire, y le aportará a Coudet una abanico muy ámplio de variantes teniendo en cuenta sus características esenciales como jugador. Bajo mi punto de vista es un jugador que en el sistema predilecto del Chacho puede adaptarse perfectamente a las cinco posiciones que suelen jugar por delante del volante central tapón.

Ángel Correa se suma a la lista de los campeones del mundo que vistieron el Manto Sagrado.

Es decir, desempeñarse por afuera para aprovechar su desequilibrio individual en el uno contra uno por afuera, pararse detrás de los delanteros arrancando desde el medio y con libertades, o propiamente ocupando cualquiera de los dos lugares como atacante, sabiendo que es un jugador con gol y que genera mucho peligro bien cerquita o dentro del área rival, y que a la vez sobre todo en Europa demostró que tiene recorrido y dinámica para aportar desde las bandas.

Que tu insistencia permanente en poder llegar y ponerte la banda roja pueda dar sus frutos, Ángel. Que todos los sueños personales y grupales que proyectaste con esta camiseta se hagan realidad, y sobre todo que nos puedas dar una mano para empezar a salir adelante con tus gambetas y tus goles. Es cierto que el fútbol mexicano suele no ser gran medida en comparación con el argentino, pero has mostrado una relevancia futbolística muy grande allá que traspasa lo que se pueda analizar del nivel de cualquier liga en cuestión.

Ayudanos a encontrar ese norte futbolístico que tenemos bastante perdido, y si bien vestir la camiseta de River es un privilegio totalmente magnífico e insuperable para cualquier jugador, no deja de ser valorable el hecho que hayas insistido tanto para llegar acá sabiendo que no estamos en el mejor de los presentes ni mucho menos y que tampoco sos un hombre nacido en la casa. Ahora llegó el momento de demostrar por qué valió la pena tanta espera.

La inversión fue muy grande, pero a la vez se puede convertir en muy chica como ha pasado con casos como los de Pratto, y en este caso puntual para tratarse de un campeón del mundo en vigencia y con muy buen presente futbolístico me parece un precio totalmente razonable, más aún para estos nuevos tiempos del fútbol. Depende 100% de tus condiciones, y también de un equipo que empiece a respaldar a las grandes individualidades con funcionamiento sostenido.

Correa firmó contrato y fue presentado en River el pasado viernes. Costó 15 millones de dólares.

Mucho hemos renegado y con razón por las cifras similares y absurdas que se habían puesto sobre la mesa por futbolistas sin recorrido ni antecedentes que ameriten ponerse la camiseta de River. Ahora sí llegó uno de ellos, y ojalá junto a Otamendi nos ayuden a recuperar la sonrisa.