El 2026 exige que sea un año de muchos cambios en River, de golpes de efecto y de energías renovadas que dejen atrás todo el desastre futbolístico que dejó el 2025. Y desde lo estructural del plantel indudablemente también existirá una reestructuración en lo que respecta a lo más alto de la pirámide, debido a la partida del grueso de los grandes líderes espirituales como lo fueron Enzo Pérez, Gonzalo Martínez, Milton Casco e Ignacio Fernández.

En este contexto, como suele ocurrir en todo proceso del fútbol, deberán emerger nuevos máximos liderazgos en el vestuario, que a veces se heredan por personalidad o que terminan atribuidos a aquellos que tienen un camino más largo dentro del club. Y allí se cae de maduro que los campeones del mundo serán los que picarán en punta en este aspecto, y detrás de ellos pueden aparecer otros apellidos con experiencia que aporten a la causa.

Pese a sus cortos 28 años, Gonzalo Montiel cuenta con la ascendencia y el respeto al unísono tanto de los más grandes como de los pibes que están dando sus primeros pasos, e incluso permanentemente en las fotos o videos que se suben del plantel se lo ve muy cercano a los jovenes con mate en mano. De hecho ni bien regresó a River en una de sus primeras declaraciones dejó en claro que sentía como misión a futuro el hecho de trasladar esa hospitalidad con los chicos de Inferiores tal como los grandes lo hicieron con él en sus primeras épocas.

Cachete hizo méritos para ser el nuevo capitán de River.

Tanto Germán Pezzella por sentido de pertenencia y Marcos Acuña por personalidad pura seguramente se sumen a Montiel a la hora de ejercer esa transición puertas para adentro, respaldados además por todo el conocimiento que adquirireron en vestuarios tan pesados de grandes líderes como el de la Selección Argentina contemporánea. Y la influencia de Franco Armani no hace falta mencionarla porque ya de por sí quedó como el máximo referente dentro del plantel por todo lo que significa su trayectoria.

Y dentro de los que no fueron campeones del mundo pero que tranquilamente pueden cumplir esos roles creo que es válido nombrar tanto a Lucas Martínez Quarta como a Maximiliano Salas. Ambos son muy profesionales en el día a día, y sobre todo además porque los dos en el 2026 están ante la posibilidad de consolidarse plenamente como titulares ojalá con un nivel individual y colectivo superior, y a partir de allí contagiar también al resto desde afuera.

Martínez Quarta, otro jugador del plantel que podría ser el capitán en 2026.

La elección del capitán de cara al 2026

Teniendo en centa todo este contexto mencionado, creo que es momento de consolidarlo a Cachete como el próximo capitán de River. Creo que eso le dará una nueva cuota de madurez a su juego y a su semblante, y porque además tiene la aceptación total por parte de los hinchas para cumplir una función así. Si bien desde lo futbolístico no tuvo su mejor temporada, es momento de barajar y dar de nuevo en todo sentido para él y qué mejor que con la cinta en su brazo.

En ese caso el Pulpo sería el sub-capitán y tomaría el mando ante cualquier ausencia de Montiel, si bien nunca es del todo provechoso que el arquero ocupe ese rol tomando como referencia las distancias con los árbitros en los partidos. Y entre el Chino y el Huevo puede surgir una tercera alternativa, siempre y cuando este último logre empezar a serenar muchas de sus actitudes intempestivas que varias veces le han jugado en contra más allá que sin dudas Acuña ha sido el futbolista más regular de River en el 2025 a nivel rendimientos.