Entiendo perfectamente a aquellos que han mirado de reojo tu contratación, Nicolás. Porque los hinchas de River hemos tenido algunas experiencias poco felices con futbolistas que llegan en el último suspiro de sus carreras. Hasta hace no mucho hubiera pensado igual que ellos, pero hay muchos factores que me hicieron cambiar la opinión a nivel favorable sobre tu llegada al club donde siempre soñaste estar.
No solo por tu vigencia futbolística, compitiendo al máximo a nivel clubes y también en una nueva copa del mundo con la Selección. Tampoco exclusivamente por un estado físico que no te entregó lesiones en el último año y entendiendo que eso es muy importante para confiar en vos, que jugaste un porcentaje altísimo de partidos sin parar. Entendé que va mucho más allá de tu actualidad, y si se quiere la esperanza con vos está más ligada a lo que han sido los últimos tiempos de River.
Entiendo también a los que hubiesen preferido que llegues algunos años antes sabiendo de tu amor por el club. Porque hubieses sido muy importante para cambiarnos la cara defensiva en estas últimas temporadas oscuras desde lo futbolístico y desde nuestra desconfianza casi absoluta con el equipo en situaciones límite sobre todo a nivel carácter y presencia, aspectos donde vos te manejás como pez en el agua. Pero insisto, en el fondo a tu llegada hay que analizarla por lo que estamos necesitando como el agua, y priorizando eso por sobre cualquier otro tipo de cuestión o antecedente.
Porque primordialmente nos falta un gran caudillo defensivo que no solo marque presencia e intimide rivales sino además que contagie y aumente los niveles de los que jueguen a su alrededor. Es necesaria una inyección psicológica y deportiva en los mismos niveles, y vos en la teoría contás con todas las herramientas para que la rueda empiece a funcionar distinto desde la mentalidad y la jerarquía.
Tenés que mostrarnos tu versión madura y superadora para que todo eso también se vea en lo práctico, Nico. Te trajimos para eso. Te necesitamos para eso. Para dejar muchas de todas nuestras dudas atrás. Para ayudarnos en las dos áreas a que podamos volver a confiar en que podemos ser un equipo competitivo no solo en lo local sino también en lo internacional. Para marcarles la cancha positivamente a tus compañeros y negativamente a cada delantero rival.
Queremos verte pisar fuerte. Que se sienta tu rigor. Y si de yapa aparece algún otro gol a Boca con festejo en la cara de ellos como pasó en el Mundial de Clubes, mejor todavía. Demostrá que hicimos bien aquellos que confiamos en que nos podés ser muy útil en el día a día y en cada partido, y que se pueden borrar del recuerdo esas veces que se rumoreó tu llegada y elegiste otros caminos.
Necesitamos disfrutarte más vigente que nunca, General. Anticipando de abajo y de arriba. Metiendo pierna fuerte fiel a tu estilo. Apagando incendios con cada cruce. Puteándote o provocando rivales pero sin sobrepasar límites. Que tu cabeza sea una herramienta para despejar centros y que se muevan las redes del otro arco, y que también sirva para aportarnos serenidad y confianza de la buena.
Que todo tu fanatismo por nuestros colores no te juegue en contra y que puedas sacar tu mejor versión posible en este momento de tu carrera donde ya conocés cada secreto habiendo tocado la gloria máxima a nivel Selección. Dale, Ota, rompé todos los moldes y las barreras de tu DNI que lo estamos necesitando demasiado.
Los próximos partidos de River
- River vs. Barracas – sábado 25 de julio a las 19.15 – fecha 1 del Clausura
- Gimnasia vs. River – miércoles 29 de julio a las 19.15 – fecha 2 del Clausura
- River vs. Rosario Central – domingo 2 de agosto a las 19.15 – fecha 3 del Clausura
