Mientras las alarmas se encienden en River a raíz de un pobre rendimiento general y resultados que no acompañan en el inicio del segundo semestre, hay un grupo de jugadores que fueron apartados del plantel por el club que se entrenan en el predio de Cantilo. Cada uno de ellos fueron considerados prescindibles en este mercado de pases y liberados para seguir sus carreras en otros equipos. Sin embargo, el tiempo pasa y son pocos los que pudieron lograr marcharse con un destino asegurado.
El primero que dio el paso para desvincularse contractualmente de la institución fue Maximiliano Meza, quien llegó a un acuerdo para rescindir e irse con el pase en su poder. Fue así que terminó firmando en Independiente de Avellaneda, donde ya había jugado hace casi una década. Quien siguió su mismo camino para quedar libre fue Paulo Díaz, central que tenía uno de los sueldos más altos del Millonario. Al firmar, quedó en libertad de acción para llegar a Atlanta United de la MLS.
A la espera de que se haga oficial, hay un tercer futbolista que está cerca de abandonar la Banda y es Santiago Lencina. El enganche, oriundo de Corzuela, provincia de Chaco, tiene un acuerdo de palabra para continuar su corta trayectoria en el Burgos de España. No era la primera opción, ya que de Brasil buscaron préstamos Atlético Mineiro y Bahía, pero en Núñez pretendían venderlo. Es así que el juvenil de 21 años se asegura su futuro en la segunda categoría del fútbol español.
Cómo sigue la situación de los borrados que quedan en Cantilo
Germán Pezzella tuvo sondeos, pero no hubo ninguna oferta formal por él. Tiene contrato hasta diciembre de 2027 y se espera una salida a través de la rescisión, siempre y cuando haya un acuerdo. Fabricio Bustos quiere irse al extranjero. Si bien apareció el Rojo, desestimaron el interés y su entorno mantiene charlas de México, Brasil y Estados Unidos. Maximiliano Salas le generará una gran pérdida económica al club, ya que no recuperará los 8 millones de dólares invertidos. Athlético Paranaense de Brasil lo quiso a préstamo, pero el Más Grande quiere venderlo.
Giuliano Galoppo tuvo detrás a Atlanta United de la MLS, Racing de Santander de España y Cagliari de Italia, aunque también Fenerbahce de Turquía abrió negociaciones e Independiente hizo formal su interés. No hay nada cerrado. Ian Subiabre es un asunto complicado puertas adentro, principalmente porque piden 8 millones de dólares por su pase y no hay nadie dispuesto a pagar por ese monto. Matías Galarza Fonda viene de hacer un gran Mundial con Paraguay, pero aún así no será tenido en cuenta y se encamina a irse a Bologna de Italia.
Kevin Castaño se entrena en soledad en Colombia a la espera de sumarse a los entrenamientos en Cantilo y, al igual que en el caso Salas, habrá una alta pérdida de dinero al no recuperar los casi 14 millones de dólares que se pagó por él. Hasta ahora no hay ninguna oferta concreta. Alex Woiski es otro de los futbolistas cuyo siguientes pasos se desconocen completamente. Llegó el año pasado, tuvo poco rodaje en Reserva, no debutó en Primera y ahora no se sabe si se irá a préstamo o si avanzarán en una rescisión de contrato.
Por último, resta una definición de lo que suceda con Kendry Páez y Matías Viña, quienes se mantienen como apartados del plantel. El uruguayo ya está trabajando con el resto de los borrados, mientras el ecuatoriano no tiene certezas de si Chelsea lo va a respescar como tiene derecho para cederlo nuevamente, con Bélgica como posibilidad de destino. Sacando a Paulo, Meza y Lencina, son diez los jugadores que por el momento no resolvieron sus salidas y siguen en vidriera por una medida del club, según confirmó Eduardo Coudet.
