Los puntajes de los jugadores de River Plate luego del encuentro frente a Ciudad Bolivar en el Estadio La Pedrera de San Luis, correspondiente a los 32avos de final de la Copa Argentina. El Millonario se impuso por 1-0 gracias al gol de Juanfer Quintero sobre el final.
Uno por Uno de River vs. Ciudad Bolivar: los puntajes
Santiago Beltrán (6): no le patearon al arco en toda la noche salvo dos remates desde afuera que controló sin problemas. Espectador de lujo.
Gonzalo Montiel (6,5): fue un delantero más. De hecho, el mapa de calor muestra que estuvo más tiempo en campo rival que en el propio. Fue el que mejor se entendió con Juanfer en las transiciones ofensivas. Fue peligroso en cada una de sus subidas en el primer tiempo, pero desapareció en el segundo en medio de la desesperación. Mejoró la imagen respecto a los últimos partidos y le faltaron mejores finalizaciones, pero otra vez no alcanza.
Lucas Martínez Quarta (5): no lo exigieron en el primer tiempo. En el arranque del complemento, un mal despeje suyo casi termina en el 1-0 de Ciudad Bolivar. Siempre tiene una de esas pifias por partido que hacen que no redondee hace rato un buen partido. Sigue sin dar seguridad.
Paulo Díaz (6): ganó bien de arriba en los pocos intentos aéreos que tuvo el rival. Se resbaló en la única jugada de peligro que tuvo Ciudad Bolivar, después de eso no sufrió sobresaltos. No hubo muchas acciones defensivas en las que interviniera. Con pelota en salida nada del otro mundo, arriesgó poco.
Matías Viña (3): no atacó los espacios ante un rival inferior y se dedicó a lanzar centros sin peligro desde lejos. Terminó volviéndose previsible. Resolvió casi siempre de forma equivocada en ataque y en defensa. No se entendió nunca con Salas y en los primeros minutos, para colmo, dejó desguarnecido su costado en dos jugadas que fueron peligrosas para Ciudad Bolivar.
Anibal Moreno (4): no apareció. Pasó desapercibido y preocupa que haya dejado esa sensación ante un rival claramente inferior. Solo acertó los pases fáciles, al pie. Después no tuvo la presencia de otros encuentros con el equipo retrocediendo ni se impuso en el resto de las facetas del juego. Discreto.
Fausto Vera (5): no sobresalió pero tampoco tuvo ningún error ni se alejó de su función. Es poco por el rival, lógicamente. Se dedicó a intentar acercarle la pelota a los jugadores ofensivos, la mayoría de las veces bien logrado, intervino en defensa con relevos esporádicos y también sumó algún que otro remate desde afuera del área. Cumplió, sin brillar, pero cumplió.
Tomás Galván (6): intermitente. Se animó de a ratitos y lo mejor fue cuando se entendió con Juanfer. Tuvo cuatro chances claras y fue el que más profundidad y lucidez mostró en el tramofinal. Siempre con dinámica y sumándole algún que otro movimiento al espacio y a favor de los ataques. De a ratos Salas se le encimó mucho y por eso se incomodó.
Juanfer Quintero (9): un recital de fútbol en la primera media hora. Por lejos, el mejor de la cancha en un River que no generó nada salvo por él. No jugó de lanzador, sino de organizador. Se movió entre líneas, se metió en el barro, aceleró, gambeteó y acumuló un sinfín de pases filtrados por arriba y por abajo. La pidió siempre y creó casi todas las ocasiones claras de gol del equipo. Una superioridad abismal con respecto al resto de sus compañeros. Jugó solo y lo coronó con el gol.
Maxi Salas (2): intervino mucho y casi siempre mal. Y eso que jugó en su posición natural, flotando por detrás de Ruberto. Muy poco productivo en ese tándem izquierdo con Viña. Atolondrado y precipitado con sus decisiones, equivocando los momentos en los que la jugada pedía un centro o un pase al pie. Está demasiado bajo de confianza y desaprovechó otra chance. Hace rato que colmó la paciencia del hincha.
Agustín Ruberto (5): fue el jugador más impreciso de la cancha pero, así y todo, ayudó al equipo. Pivoteó mal casi siempre, pero fue amenaza dentro del área. Se nota que le falta ritmo y confianza, pero intentó no irse de foco pese a notarse errático. Le costó, pero le puso ganas. No alcanza, claro está, pero es el último culpable de los problemas del equipo.
Ingresaron
Ian Subiabre (5): el contexto adverso lo consumió rápido y se perdió entre tantas camisetas de Ciudad Bolivar. Intentó desequilibrar sin mucho éxito. Casi marca el 2-0 en un mano a mano sobre el final que el arquero Rufinetti le adivinó bien.
Facundo Colidio (4): en sintonía con sus compañeros, chocó y se desesperó cada vez que tocó la pelota. Nulo aporte de calidad durante su estadía en cancha.
Joaquín Freitas (8): jugada heróica, a pura gambeta y desparpajo, para generar el penal del triunfo. Aire fresco en medio del desconcierto. Vital ingreso, con agilidad y atrevimiento.
Santiago Lencina (-): entró en el tramo final. Incalificable. Por contexto y por la decisión de Gallardo de usarlo cuando las papas queman.
Giuliano Galoppo (-): ingresó en los últimos minutos.
