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          <title>La Página Millonaria</title>
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          <lastBuildDate>Sun, 19 Apr 2026 09:11:24 +0000</lastBuildDate>
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            <title>La Página Millonaria</title>
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          <title>Análisis de River – Monterrey: es hora de volver a levantar pagares</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-de-river-monterrey-es-hora-de-volver-a-levantar-pagares]]></link>
          <pubDate>Mon, 23 Jun 2025 11:29:14 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[River debe preguntarse por qué hace rato que no gana esos partidos que todos esperamos que gane, salvo excepciones con Boca. <p><strong>River mereció ganarle a Monterrey. El reglamento es un mamarracho. Dos verdades evidentes</strong>. Un par de oraciones pueden sintetizar el 0-0 contra los mexicanos en el <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/mundial-de-clubes" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mundial de Clubes</a></strong>. Ninguna de las dos es mentira. Y, a su vez, es reaccionar emocionalmente con un reduccionismo que engaña. ¿No sería más saludable hacernos ciertas preguntas en lugar de coleccionar lugares comunes? ¿No sería mejor revisar las razones por las cuales River, desde hace rato y salvo en excepciones como los superclásicos, no vence en los partidos en los que puede y debe dar el salto de calidad definitivo? Aunque nos incomode reconocerlo, cuando algo se repite es cualquier cosa, menos casualidad. <strong>Por todo esto, el Más Grande tendrá una oportunidad de oro ante Inter.</strong></p>



<p>Anclar en las particularidades del reglamento puede ser un recurso de charla de café. Una bronca de media hora. Se comprende, pero también es cierto que la ley es la misma para todos. <strong>No es suficiente argumento cuando una victoria ante Monterrey mandaba ese contenido a la papelera de reciclaje sin chistar</strong>. Y lo sabíamos antes de empezar el partido. El asunto reglamentario cobra importancia porque el equipo no logró el objetivo de derrotar a los mexicanos. Para un River de vara histórica, vencer a Monterrey es un mandato, pero la vara se viene desdibujando y siempre hay un “pero” a mano. El veredicto puede reducir todo a la falta de contundencia. Ok, ¿y qué hizo River para reducir el margen de error? <strong>¿Por qué se da cada vez más seguido eso de decepcionarse? Atravesaremos algunos ejes para debatirlo, tanto desde el partido en sí como desde una mirada integral.&nbsp;</strong></p>



<h2>EL EXPEDIENTE BORJA</h2>



<p>El colombiano es un fiel retrato de lo indivisible que puede ser el ánimo del rendimiento. Casi que lleva el axioma a la máxima potencia. <strong>Su prestación en el campo, no solo por cuota goleadora, sino por sacrificio y atención al juego, está directamente vinculada a la confianza que le inyecta el cuerpo técnico de turno</strong>. Borja sabe que Gallardo no lo prefiere. Borja sabía que Demichelis no lo quería. A uno le respondió por instagram en Rosario, cuando entendió que era la tercera opción detrás de Rondón. Al otro le contesta protocolarmente porque sabe que es una gloria del club en serio. <strong>Y también porque tiene claro que en 6 meses se termina su contrato y River no se lo extenderá.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/06/22002158/errados-borja-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-279572" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>El colombiano desperdició dos chances claras ante Monterrey.</figcaption></figure>



<p>La lesión de Driussi colocaba a ambos (DT y futbolista) a jugar al matrimonio por conveniencia. Borja estaba ante el desafío de demostrarle a Gallardo su valor; y el entrenador tenía la posibilidad de motivar a un jugador que él pidió, por el cual se gastaron más de 8 millones de dólares y que, cuando a Demichelis no le quedó más remedio que darle continuidad, se cansó de hacer goles. Tantos que, con el Manto Sagrado, Borja autografió la red más veces que Colidio, Mastantuono, Meza, Galoppo y Castaño juntos. Podríamos sumar a esa ecuación a Rojas y Simón y no se llegaria a los tantos del “Colibrí”. Hasta podríamos incluir los goles desde sus regresos de Lanzini y “Pity” Martínez, y los de Nacho Fernández en los últimos dos años. Y también a Subiabre y a Tapia.</p>



<p>A esto me refiero cuando hablamos de margen de error. <strong>River perdió a Driussi, pero decidió dejar 60 goles en el banco de suplentes durante 70 minutos</strong>. Se puede responder con criterio que Borja tuvo sus chances y las falló, más allá de la pericia de Andrada, <strong>pero someterlo a ser relevo con Driussi lesionado fue terminar de decirle “no creo en vos” en un momento en el cual se imponía más la lógica y la necesidad que el gusto</strong> ¿Con qué nivel de confianza entra Borja a la cancha si ni siquiera va de entrada cuando falta el 9 titular y el contexto obligaba a que River ganara para no depender de laberintos reglamentarios? No estamos hablando de números endebles. <strong>Estamos diciendo que la elección fue dejar 70 minutos en el banco a un tipo que tiene más goles con esta camiseta que todos los demás titulares de mitad de cancha hacia adelante juntos. Y en un partido decisivo.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/06/18075755/Diseno-sin-titulo-2025-06-18T075738.408-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-278614" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Driussi sufrió una fuerte lesión en el tobillo ante Urawa y no jugará por el resto del torneo.</figcaption></figure>



<p>Gallardo suele guardarse cartas en el banco. Es un tipo de estrategia y estilo. El DT podría esgrimir que si Borja iba de entrada y no rendía o se lesionaba, a él no le quedaban variantes de categoria y experiencia entre los suplentes. Y no faltaría a la verdad. Es aquí cuando entra a jugar otro eje de discusión.</p>



<h2>UN PLANTEL LARGO NO ES UN PLANTEL PROFUNDO</h2>



<p><strong>Tener 30 futbolistas en el plantel no significa que todos estén en condiciones de jugar, ni de soportar la exigencia de la camiseta de River.</strong> Algunos pertenecen a la nómina más por currículums y agradecimiento que por presentes y rendimientos en las últimas temporadas. Otros fueron malas inversiones. Otros viven lesionados. Y otras ni se explican.</p>



<p>Si la decisión de poner a Borja en el banco se basa en que la otra alternativa de delantero que hubiera podido hacer las veces de 9 sin ser realmente 9 es el chileno Tapia, <strong>lo que se necesita es autocrítica de cuerpo técnico y dirigencia.</strong> El trasandino ni siquiera suma los minutos jugados correspondientes a 3 partidos completos desde que llegó. Es un secreto a voces que muestra complicaciones técnicas hasta en los entrenamientos. <strong>No participa oficialmente desde hace más de 3 meses, contra Ciudad Bolívar, por Copa Argentina.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/09195046/kranevitter-1024x683-1024x683.webp" alt="" class="wp-image-257732" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Kranevitter cada vez juega menos y seguramente vuelva a la titularidad ante Inter.</figcaption></figure>



<p>Las otras variantes de atacantes que le quedaban a River eran Subiabre y el juvenil Dadín, de gran rendimiento en Reserva, pero aún sin minutos oficiales. Aquí surge otra pregunta ¿<strong>Por qué fueron al banco 3 centrales como Pezzella, Gattoni y Rivero y se quedó afuera Dadín cuando en el MdC se permite que hasta 26 jugadores firmen planilla</strong>? ¿No era más lógico que River fuera a necesitar sus características que 3 centrales?</p>



<p>A la hora de pensar en el recambio que imponen las sanciones, encontraremos que los relevos al mediocampo titular son Kranevitter y Aliendro.<strong> Poco más de media hora contra Independiente del Valle y 10 minutos contra Monterrey son todo el recorrido de Kranevitter en los últimos 3 meses.</strong> Aliendro apenas acumula 190 minutos desde abril. Estamos citando a jugadores que tienen 32 y 34 años, respectivamente. Y ahí emerge otro eje de discusión.</p>



<h2>EL MUNDIAL DE CLUBES NO PUEDE TAPAR UNA FALTA DE POLÍTICA DEPORTIVA</h2>



<p>Aunque River termine cosechando títulos en este 2025, es imprescindible prestarle atención al cuello de botella que se está generando con<strong> la salida de las joyas de la abuela y la contratación de jugadores con poco valor de reventa.</strong> El club ha entrado en una política cortoplacista. El recambio no puede estar dado por Pezzella (cumplirá 34 años en unos días), González Pirez (33), Casco (37), Kranevitter (32), Aliendro (34), Nacho Fernández (35), Lanzini (32) y Pity Martínez (32). <strong>Dos, hasta tres, tal vez sí, ¿pero 8? ¿En serio?</strong></p>



<p>El problema es aún más claro cuando repasamos que el único sub 20 titular en River ya no pertenece al club y que los iniciales más jovenes sacando a Mastantuono tienen 25 años (Castaño y Colidio) ¿Cuál es el capital de venta que posee el club a futuro? ¿Vender a Subiabre? Se pagaron casi 12 millones por Castaño, como se habían pagado más de 10 por Villagra ¿Realmente se pensó o se piensa que se le puede sacar rédito a ese par de inversiones desesperadas, fuera de tiempo y valor lógico de mercado? River sabía que a más tardar a fin de año iba a perder a Mastantuono por la categoría del pibe y la prepotencia de las chequeras europeas top. Sin tirar la casa por la ventana (porque esa no puede ser la respueta a todo en cada receso), <strong>hubiera sido saludable encontrar un par de variantes antes de este MdC como hicieron casi todos los equipos con aspiraciones, en lugar de tener la cabeza puesta en los vaivenes de la novela Mastantuono.</strong></p>



<p>Me parece saludable ir a buscar a<strong> Román Vega </strong>por nivel actual, por proyección, características y también por edad. River necesita rejuvenecer su plantel, por dinámica deportiva dentro del campo y por salud financiera a futuro. Esa es la ruta a transitar. Tener en cuenta estas cosas también forma parte del amor a la camiseta. No solo se trata de intentar congraciarse con el hincha remarcando lo maravilloso del respaldo en Estados Unidos más allá de las sedes lejanas y las dificultades económicas. No hace falta dorar la píldora. Todos sabemos de lo que es capaz el hincha de River. <strong>Lo que no hay que hacer es ocultarle la tierra debajo de la alfombra ni adornarlo con frases de libros de autoayuda, ni desde adentro del club, ni desde los medios, aunque después aparezcan críticas contra lo que uno piensa.</strong> No se puede ignorar lo que se viene haciendo mal por las dudas surja un resultado deportivo que “supuestamente” tire eso por la borda.</p>



<h2>GANAR PARTIDOS IMPORTANTES</h2>



<p>En los últimos años, podríamos anclar desde 2022 para acá, con Gallardo y también con Demichelis, <strong>River no ha estado a la altura a la hora de llevarse victorias en esos escenarios en los cuales esperábamos el salto de calidad. </strong>La gestión de Demichelis en los mano a mano fue pésima, con derrotas enlazadas a flojos niveles en la revancha contra Inter, pero también siendo eliminado contra Boca en Copa de la Liga y ni hablar por Copa Argentina contra Talleres y Temperley.</p>



<p>Con Napoleón, la cosa no es diferente. Ese 2022 fue flojísimo. El equipo no peleó ningún torneo. Desde su regreso en 2024, jugó muy mal la final de Supercopa Internacional contra Talleres, fue eliminado en casa por Platense, no estuvo a la altura en la serie de Libertadores contra Mineiro. En menor medida, tampoco pudo vencer a Universitario de local para lograr una buena ubicación entre los mejores líderes de grupo, ni conseguir la victoria ante Monterrey para asegurar la clasificación a octavos del MdC. <strong>Lo mejor de ambos entrenadores en el tramo mencionado fueron sus resultados por liga ante Boca.</strong></p>



<p>Cuando algo se repite es cualquier cosa, menos casualidad. <strong>Por ende, es mejor buscar respuestas y trabajar en lugar de caer en lugares comunes y “peros”. </strong>River está ante una oportunidad de oro ante Inter, no solo para sellar boleto a la próxima instancia, sino para reencontrarse realmente con triunfos de calidad y volver a poner la vara donde tiene que estar. Es River, no un club de mitad de tabla con aspiraciones mediocres. La asignación es difícil, no imposible. Ya vimos el partido que le hizo Monterrey a Inter y otros tantos ejemplos durante el certamen. <strong>Así como a River le van a faltar Enzo Pérez, Castaño y Galoppo, también es cierto que lo más probable es que a la entidad italiana le sigan faltando Calhanoglu, Thuram, Zielinski, Dumfries y Frattesi.</strong></p>



<h2>LO QUE VIENE</h2>



<p>Inter es el subcampeón de la Champions, pero no está en su pico de rendimiento. En los últimos 2 meses disputó 13 partidos y solo ganó 5. No pudo contra Monterrey y le costó mucho doblegar a Urawa ¿Qué puede hacer River ante un rival de estas características?</p>



<p>El conjunto italiano es uno cuando se le ofrecen espacios y la posibilidad de construir transiciones rápidas y otro muy distinto cuando debe asumir el protagonismo del encuentro y apelar a la imaginación y la creatividad.<strong> River debe ser inteligente y saber no solo cuándo presionar, sino a quiénes.</strong></p>



<p>En ese terreno, su activo más valioso es la capacidad de Lautaro Martínez para tirarse atrás. El argentino tiene su complemento ideal en Thuram, que probablemente se pierda el cotejo. Inter apuesta a la subida de Bastoni desde el fondo, generalmente centralizado desde la posición de zaguero, para ganar metros entre líneas y abrir la cancha con un pase hacia la izquierda o un cambio de frente. Generalmente, busca los laterales para terminar en centros al punto penal o segundo palo.</p>



<p><strong>No es descabellado que Gallardo plantee una línea de 3/5</strong>. Tendría sustento para espejarle el partido a Inter y porque es una distribución que el “Muñeco” utilizó y con acierto en contextos importantes. Además, el equipo italiano es fuerte de arriba y la inclusión de un central emparejaría ese apartado del juego, tanto en defensa como en ataque, brindándole a River otra herramienta para convertir. <strong>Montiel y Acuña están en condiciones de hacer el carril. </strong>Particularmente, insisto con que me gustaría ver a Mastantuono más libre. Sus principales aportes ante Monterrey volvieron a estar en acciones en las cuales no inició tan pegado a la raya, incluso un par por el centro y una por izquierda con un excelente pase a Castaño. La opción de la línea de 3/5 le podría dar la posibilidad de no tener un punto de partida tan fijo y que Borja y Colidio se repartan el frente de ataque.</p>



<p>El principal interrogante pasa por el eje. <strong>Tal vez se lo repartan Aliendro y Kranevitter, tal vez sea para uno de los dos o quizás Meza aparezca como doble 5, una posición que no desconoce y en la que ha jugado algunos partidos en Gimnasia e Independiente.</strong> Si Gallardo apuesta a mantener el dibujo, el desafío también será físico, ya que habrá más terreno para recorrer y dos de los tres de arriba estarán obligados a trayectos extensos. Gallardo ha elegido el 4-3-3 no solo para atacar, sino esencialmente para quedar 4-5-1 tras pérdida. Durante la semana declaró que no tiene jugadores con las características que él pretende para presionar sostenidamente. Por lo tanto, tampoco hay que descartar que mantenga el diseño.</p>



<p>River está ante una oportunidad brillante porque una victoria no solo le dará la posibilidad de jugar octavos de final, sino porque a esta altura, la necesita, por presente y a futuro. Volver a festejar en escenarios de importancia se ha vuelto un pagaré a levantar. Gallardo tiene un excelente historial en hacerlo<strong>. Ojalá suceda. River tiene con qué ganarle a este Inter.</strong></p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
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            <media:description type="plain"><![CDATA[Gallardo adelantó lo que pasó con Milito. Foto: Getty. ]]></media:description>
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        <item>
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          <title>River-Platense: cuando algo se repite es cualquier cosa, menos casualidad</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/river-platense-cuando-algo-se-repite-es-cualquier-cosa-menos-casualidad]]></link>
          <pubDate>Fri, 23 May 2025 10:11:38 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El Más Grande volvió a irse de un torneo sin pelearlo hasta el final. Le viene sucediendo cada vez con más frecuencia. El equipo había mejorado considerablemente en el último mes y medio, pero anoche nodio la talla ni táctica, ni anímicamente. Hubo errores en los cambios y faltaron matices. También seregistraron fallas que llevan la firma de los jugadores y no se le pueden cargar al cuerpo técnico. Eldesafío será demostrar que los 7 partidos anteriores son una base sólida y no un veranito. <p>Existe un axioma que trasciende al fútbol, pero que danza perfectamente con lo que emerge del verde césped: <strong>“Cuando algo se repite es cualquier cosa, menos casualidad”. Y así como es justo reconocer los méritos de Platense para tejer telarañas, también es sensato subrayar que River acumuló otra decepción,<br>en casa y ante uno de los presupuestos más bajos de la categoría</strong>. No pelear certámenes hasta el final es un patrón que se está extendiendo peligrosamente. Ese es el contexto real, sin soslayar que el impacto duele más porque el equipo lo padeció en su mejor secuencia de la temporada. Sin embargo, anclar pura y<br>exclusivamente en eso es rendirle culto al conformismo. Y River también es el Más Grande por la altura donde figura su vara de exigencia.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/river-vuelve-a-entrenar-tras-la-eliminacion-la-agenda-y-que-se-le-viene" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250522_LPM_273537_Diseno-sin-titulo-2025-05-17T093834.191.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Tras quedar afuera con Platense, el Millonario ahora se enfocará en la Copa Libertadores: cómo sigue la agenda del equipo de Gallardo.
" title="River vuelve a entrenar tras la eliminación: la agenda y qué se le viene" publication_id="LPM#/river-plate/river-vuelve-a-entrenar-tras-la-eliminacion-la-agenda-y-que-se-le-viene"></div>


<p>Contexto y equilibrio son las contraseñas ideales de cualquier análisis futbolero, ya sea para un partido, un ciclo o un semestre. Son herramientas que en estos tiempos extremistas están en desuso. Los argumentos suelen pasar de largo, convirtiendo a una opinión en un simple huracán de palabras tratando de cazar el<br>humor y las simpatías del hincha de turno, cualquiera sea su postura. River venía jugando muy bien. <strong>Acumulaba 7 cotejos hasta con tramos de brillo y excelencia. A la eficacia le había agregado casi todo el kit de seducción completo que le demandamos al Más Grande. Ganar, gustar y golear</strong>. Se quedó con el superclásico. Rindió en casa y a domicilio. Selló boleto a octavos de la  Libertadores antes de la jornada final. Además, mostró ante IDV un sello distintivo de los equipos de Gallardo: la voracidad. Pero no dejan de ser 7 partidos y recién en el segundo semestre sabremos si fueron el inicio de la ruta al éxito o un<br>veranito.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/20212019/GettyImages-2215594513-scaled-e1747786847152-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-273118" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>River tuvo una noche para el olvido ante Platense.</figcaption></figure>



<p>No ignoro las características del torneo. Premia y castiga rachas. En este espacio siempre se mencionó que el formato era tramposo a la hora de definir un campeón sin discusión. También para clasificar a las copas. <strong>Cuando se navegaba en la mediocridad, era para rendirle pleitesía al diseño. Cuando el certamen ejecuta su zancadilla en el pico de rendimiento, lo más fácil es patalear y hacer berrinche</strong>. En cualquier caso, son las leyes del juego. Y son las mismas para todos. Para que el duerme entre millones como River y para el que cuenta las monedas al despertarse como Platense.</p>



<p>Varias de las competencias de clubes y selecciones más importantes del mundo se deciden así, con una fase clasificatoria y llaves, así que eso de que esto es impresentable y bla bla es más una venta de humo que otra cosa. De lo contrario, que todas las instituciones (River incluido) devuelvan los Nacionales de<br>Primera División de los 70’s y 80’s que se disputaron de manera similar.</p>



<p>Así como no es lo mismo despedirse del torneo jugando como la primera parte del año, con menos goles que partidos disputados y un nivel subterráneo, que irse tras convertir 23 tantos en 7 cotejos, <strong>también es hacerse trampa no mirar todo el mapa, que es, en esencia, registrar todo el segundo ciclo de Gallardo y los últimos pasos del primero.</strong></p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/revelan-que-river-no-practico-penales-antes-de-jugar-contra-platense" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250522_LPM_273525_GettyImages-2215603592-scaled-e1747915316358.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El Millonario volvió a perder desde los 12 pasos, esta vez ante el Calamar, y se supo que una vez más, el plantel no había entrenado tiros.
" title="Revelan que River no practicó penales antes de jugar contra Platense" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/revelan-que-river-no-practico-penales-antes-de-jugar-contra-platense"></div>


<h2>La parte</h2>



<p><strong>La dupla Orsi – Gómez acumula 4 duelos contra Gallardo. No perdieron nunca. Un agregado sustancial: lo desdibujaron siempre</strong>. Le ganaron 2-0 con Godoy Cruz en el Monumental y le empataron 3 veces con Platense, una estructura con una materia prima que cotiza a años luz de la de River. En esos 4 cotejos, el<br>Millo facturó apenas dos goles, ambos en los últimos minutos y uno de penal. El fútbol argentino carga con un gen competitivo único. No otorgar méritos a los jugadores y cuerpo técnico de Platense es injusto.</p>



<p>Anclar pura y exclusivamente en lo que no pudo construir River sin preguntarse cuánto tuvo que ver el rival es un error. Pero también lo es minimizar lo que pasó el martes en el Monumental.</p>



<p>Anoche,<strong> a River le faltó capacidad de ajuste</strong>. Anoche, potenció el campo de fuerza que propuso el adversario. <strong>Platense quiso que River fuera por los costados y el Más Grande se olvidó de las calles centrales para generar y perforar</strong>. Muchas veces, la línea recta entre Enzo Pérez y Driussi estuvo desierta. River volvió a ser ese equipo solidario con los sponsors: jugó más cerca de los carteles publicitarios que del área contraria.</p>



<p>El Millo se limitó desde sus laterales. <strong>Acuña </strong>exhibió un ritmo cercano al comienzo de la temporada y leyó mal el juego salvo excepciones. Caminó el partido. Con <strong>Colidio </strong>tan abierto, muy pocas veces entendió que la receta estaba en cortar en diagonal. Jamás cambió el ritmo, con o sin pelota. <strong>Bustos </strong>es una cosa cuando se incorpora a una orquesta que funciona y otra cuando su responsabilidad es mayor y debe asumir obligaciones y dejar de ser un actor de reparto. Es un lateral que marca mal y siempre le ofrece ventajas al rival. Los centrales tampoco ofrecieron garantías.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/20221437/GettyImages-2215596195-scaled-e1747790118968-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-273151" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>River no tuvo generación por el medio vs. Platense.</figcaption></figure>



<p>A veces, 10 metros más acá o más allá hacen la diferencia. <strong>Gallardo optó por no modificar el numerito táctico ni las características de los intérpretes hasta que el reloj comenzó a pesar en la mochila.</strong> Y, aún así, se guardó dos cambios. Confiar en los protagonistas del mejor River del año no está mal, pero el equipo<br>no tuvo matices. El ingreso de Borja era sentido común puro, pero partir al colectivo en dos con Nacho como único nexo y sin el liderazgo en la tormenta de Enzo Pérez, no.</p>



<p><strong>River no sometió a Platense. Tampoco se vio perjudicado por fallos arbitrales</strong>. Más bien lo contrario. En un momento convivieron Borja, Driussi, Colidio y Mastantuono y el único que pisaba el área rival era el colombiano. <strong>Castaño tiene a favor su capacidad de tocar y moverse, pero lo hace en una quintita de 20<br>metros. Como venimos marcando, debe extender su radio de influencia</strong>. Mastantuono jugó muy abierto y no tuvo socios para el 2 contra 1. Las únicas veces que fue peligroso fue cuando se cerró, simplemente porque dejó de tener pegado a Silva y le apareció alguna opción de pase. No le podemos pedir a un pibe de 17 años que sea siempre la solución. </p>



<h2>El todo</h2>



<p><strong>Es muy peligroso que el presente nefasto de Boca se termine convirtiendo en una de las mejores noticias para River</strong>. O que sea una suerte de alivio para calmar desilusiones propias. River es mucho más grande que eso y que los resultados recientes en los superclásicos. <strong>Así como hay que resaltar que River venía jugando muy bien, sería saludable entender que los malos resultados no son rasgo exclusivo de este semestre.</strong></p>



<p>Gallardo es el entrenador más importante de la historia de la institución. Por lo que consiguió y por cómo lo consiguió, pero la realidad de sus últimos años es la siguiente:</p>



<ul><li>Eliminado en octavos de final de la Copa Argentina 2021 ante Boca sin marcar goles.</li><li>Eliminado en cuartos de final de la Libertadores 2021 sin marcar goles en ninguno de los dos partidos contra Atlético Mineiro (casi que no generó chances de gol).</li><li>Eliminado en cuartos de final de la Copa de la Liga 2022 (primera instancia) ante Tigre, de local y en los 90 minutos.</li><li>Eliminado en los octavos de final de la Libertadores 2022 ante Vélez, sin marcar goles en ninguno de los dos partidos, bailado en la ida, definiendo de local y casi sin generar chances de gol más allá de la polémica por el anulado a Matías Suárez.</li><li>Eliminado en cuartos de final de la Copa Argentina 2022 contra Patronato.</li><li>Eliminado en semifinales de la Libertadores 2024 ante Atlético Mineiro sin marcar goles en ninguno de los dos partidos y casi sin patear al arco.</li><li>Derrota en la Supercopa Internacional ante el peor Talleres de los últimos 10 años (un equipo que ganó 3 partidos de 23 en el año y quedó eliminado de la Copa Argentina ante un equipo de la B Metropolitana).</li><li>En Arabia encadenó eliminaciones ante Al Hilal en King’s Cup, Saudi Arabia Super Cup y cuartos de final de la AFC Champions Elite.</li><li>No peleó la liga en Arabia, tampoco la liga 2022 en River, tampoco la liga 2024 en la cual dirigió casi el 70% de los partidos tras la salida de Demichelis.</li><li>Quedó eliminado en cuartos de final, de local y ante Platense en el Apertura 2025.</li><li>Solo en River gastó más de 70 millones de dólares en refuerzos.</li></ul>



<p>Las respuestas a la falta de éxito no pueden ser siempre los planteos del rival o salir a comprar jugadores por decenas de millones de dólares. Cuando River conquista trofeos, es virtud de Gallardo y de los jugadores. Cuando no cumple los objetivos, debe ser igual. Equilibrio.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/mercado-de-pases/matko-miljevic-figura-de-huracan-hablo-sobre-el-interes-de-river-y-elogio-a-gallardo" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250522_LPM_273520_Miljevic.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El volante es del gusto del Muñeco, quien ya lo buscó en 2021, y en una entrevista se refirió a los rumores que lo vinculan al Millonario.
" title="Matko Miljevic, figura de Huracán, habló sobre el interés de River y elogió a Gallardo" publication_id="LPM#/mercado-de-pases/matko-miljevic-figura-de-huracan-hablo-sobre-el-interes-de-river-y-elogio-a-gallardo"></div>


<h2>Los penales</h2>



<p>Entiendo perfectamente <a href="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/la-confesion-de-marcelo-gallardo-sobre-la-definicion-por-penales-los-pateadores-tendran-que-ir-con-conviccion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la síntesis que hizo Gallardo en conferencia de prensa sobre los penales</a>. Las comparto. El escenario varía considerablemente y el estado de ánimo y la confianza no se entrenan, pero la práctica sí mejora los resultados. Y ahí está el déficit. El maestro Roberto De Vicenzo, una tarde que le consultaron si tenía suerte, respondió: <em>“Sí. Tengo mucha suerte. Y cada día practico para tener más suerte”.</em> <strong>Es hora de que River se tome los penales en serio y al menos los practique con continuidad</strong>. Todos los torneos importantes de la temporada lo plantean como una alternativa de definición. Es valorable la mejoría de Armani. Quizás, por eso, duele más.</p>



<p>No es un ítem para achacarle solamente a esta gestión. River marcó apenas 8 de los últimos 20 penales que pateó en tandas, pero a través de su historia cayó en 32 de las 51 definiciones que protagonizó (el 62,74%).</p>



<h2>El futuro</h2>



<p><strong>River tiene una base óptima desde donde proyectar el resto del año y es la de estos 7 partidos previos a Platense</strong>. Allí radican las principales pistas y certezas. Seguramente faltarán refuerzos en funciones determinantes (se podría salir de la manía de buscar siempre a los ex) y una mejoría en lo físico porque no<br>puede haber tantas lesiones. No es lo mismo este equipo a lo que era hace un mes y medio, pero también es un error no mirar toda la película y elegir escenas por conveniencia. Todos queremos lo mejor para River. Yo soy crítico de los últimos años de Gallardo, pero también confío en su capacidad. Ojalá, cuando<br>hagamos el balance al final del año, estemos hablando de que estos 7 partidos fueron un punto de partida para festejos importantes y lo de Platense un partido más.</p>
]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/22102353/SIN-ESCUDO-1_20250522_102332_0000-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
          </media:content>
        </item>
      
        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-tactico-de-river-3-0-barracas-cuando-lo-viejo-funciona</guid>
          <title>Análisis táctico de River 3-0 Barracas: cuándo lo viejo funciona</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-tactico-de-river-3-0-barracas-cuando-lo-viejo-funciona]]></link>
          <pubDate>Wed, 14 May 2025 08:44:04 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El equipo de Gallardo atraviesa su mejor momento de la temporada sustentado, en gran parte, en la sabiduría, nivel y personalidad de Enzo Pérez y de Nacho Fernández. Reconocer cómo el zurdo dio vuelta la situación es un acto de estricta justicia. Le quita peso de la mochila a Mastantuono y mejora al colectivo. Uno camina hacia los 40 años. El otro cumplió 35. Ambos merecen el aplauso. <p><strong><em>“Lo viejo funciona”</em></strong> es un latiguillo que se ha instalado con fuerza en las secuencias cotidianas gracias al éxito de “El Eternauta”. El sello de calidad del pasado como herramienta para lidiar con los problemas y desafíos del presente. Incluso como solución. Bievenido sea si se convierte en un resorte empático y solidario en tiempos urgentes y descartables, con niveles de atención y compromiso para con nuestros mayores en pisos históricos. Fin de la posdata. <strong>Este River sabe del efecto de la frase, en un terreno más lúdico, pero también cercano al corazón. Parte del salto de nivel lleva la firma de <a href="https://lapaginamillonaria.com/tema/ignacio-fernandez" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nacho Fernández</a>. </strong>Se ha (re) constituido en ese tercer elemento diferencial que precisaba el mediocampo, en la pieza que hasta le devolvió brillo al engranaje, no solo efectividad. No es la única respuesta, pero la llave que abrió el candado para la mejor versión del equipo en 2025 luce su nombre y apellido. Nos hace recordar la esencia de lo mejor del primer ciclo de Gallardo.</p>



<p><strong>Suponer que eso iba a suceder no estaba en los planes de casi ninguno de nosotros</strong>. Nacho arrastraba casi un gol en dos años. Sus aportes sustanciales eran esporádicos y sus minutos llegaron a un declive aún mayor entre el final de la campaña pasada y el inicio de la actual. Gallardo prácicamente no lo utilizaba (apenas 163 minutos en los primeros 17 partidos de la temporada). El día que Mastantuono debutó en el certamen (en la Fecha 7, ante San Martín de San Juan), Nacho ni siquiera fue al banco.</p>



<p>La garantía de calidad no se discute, pero el Padre Tiempo está invicto y hasta lo mejor tiene fecha de vencimiento. Era como pensar en un excelente artefacto, que nos hizo muy felices, pero que funciona con una pila a la cual le queda poco y no tiene stock de reemplazo en el mercado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="575" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/12214708/IMG_9528-scaled-e1747097263456-1024x575-1024x575.webp" alt="" class="wp-image-271383" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Nacho marcó el segundo de la noche para River y fue uno de los puntos más altos.</figcaption></figure>



<p>Esa palabra, “mercado”, es clave. Una suerte de contraseña que explica muchas cosas. Tengo muy buena relación con un integrante del cuerpo técnico de River, atravesada no solo por el fútbol, sino por compartir un gran amigo en común. Siempre respetando los espacios, recuerdo una charla cuando decidieron culminar su primera etapa. “<em>Ustedes no ven que reemplazar lo que hay es cada vez más difícil. Para exigir y para construir necesitás tiempo y ese tipo de jugadores. El fútbol argentino ya no tiene esos jugadores que llegan y se ponen la camiseta de River y rinden. Olvidate del tiempo de adaptación. Los cracks se van y también se van los proyectos de muy buenos jugadores. Y lo mismo pasa con Sudamérica. Ya es casi imposible ir a buscar un De la Cruz. <strong>Cuando nosotros trajimos a Nacho, venía de ser uno de los mejores jugadores del torneo, habia hecho como 10 goles en Gimnasia</strong>, estaba curtido porque no lo habían tenido en cuenta un tiempo y tuvo que ir al ascenso y ya sabía hacer un montón de cosas. Hoy quizás traés a alguien y si no le salen un par de jugadas deja de intentar o empieza a mirar al banco</em>”. Palabras más, palabras menos, ese fue el resumen. Los argumentos estaban claros.</p>



<p>El año pasado me tocó charlar con un integrante del cuerpo técnico de Vélez. Palabras más, palabras menos, me explicó: “Sinceramente, creo que tenemos chances de ganar algo (estaban en racha tras haber sido goleados por River) y eso va a pasar cada vez más seguido. Los equipos chicos van a tener más chances porque a los grandes se les va a hacer complicado contratar a jugadores que hagan la diferencia por más billetera que tengan”. <strong>Y me dio tres nombres. Uno fue Juanfer, ya en Racing. El otro fue Enzo Pérez, que estaba en Estudiantes. Y el último fue Nacho Fernández, el único de los tres que permanecía en River</strong>. “Son como los mosqueteros”, me graficó.&nbsp; Y gran parte de su explicación anclaba en los mismos fundamentos que me había dado el integrante del cuerpo técnico de River. Recuerdo que dijo algo así: “Enzo Pérez sabe todo lo que tiene que hacer un 5. Hoy aparece un 5 y le podés elogiar el pase. Una cosa, a lo sumo dos. Y con eso ya lo vendés. Enzo Pérez hace 20 cosas. Con Nacho Fernández pasa lo mismo: te podía crear, llegar, recuperar”. La definición era certera por características, pero utilizaba el tiempo pasado con Nacho.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="REACCIONES EN CALIENTE - RIVER 3 VS. BARRACAS CENTRAL 0" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/f5161TJbOkw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<p>Ambos se encuentran en un tramo estelar de la temporada, pero Enzo contaba con un año de presencia casi full time en Estudiantes antes de firmar su regreso. Nacho había desaparecido del mapa luego de la eliminación contra Atlético Mineiro. <strong>Hoy no solo son parte de las mejores cartas, sino que conviven, y eso, sin apartarse de los contextos porque no es lo mismo la escena local que la elite internacional, es de un valor que vale el aplauso de pie.</strong></p>



<p>Esas definiciones que me dieron los integrantes de los equipos estratégicos de River y de Vélez tuvieron ejemplos clarísimos ayer. <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/tema/enzo-perez" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enzo Pérez</a></strong> registró un par de errores consecutivos en el primer tiempo. Su lenguaje corporal exhibió bronca. No se hundió. Terminó como uno de los mejores. <strong>Eso no lo brinda solamente la experiencia, sino el talento natural y el ADN de la personalidad.</strong> En el ST, en un par de jugadas economizó movimientos al punto de dar el pase vertical a partir del anticipo. Todo con un solo toque de pelota ¿En cuántos mediocampistas del fútbol argentino encontramos eso? Es insoslayable que los entrenadores se tienen que adaptar a tiempos en las cuales los jugadores llegan a la elite con más falencias de fábrica.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/12224642/Diseno-sin-titulo-2025-05-12T224546.175-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-271455" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Enzo Pérez la rompió ante Barracas.</figcaption></figure>



<p>Nacho Fernández lleva dos goles en los últimos tres partidos. En lo que va del año, ya convirtió más que Simón, Aliendro, Meza, Lanzini, Galoppo, etc. Pero no es solo eso. <strong>Pisa el área, conduce, es segunda guitarra, remata, protesta, se esfuerza por recuperar</strong> ¿Cuántos mediocampistas creativos de nuestro fútbol pueden llenar todos esos casilleros, aún en plenitud de forma?</p>



<p>Lo lógico sería que sus rendimientos, futbolísticos como físicos, tengan vaivenes, por piernas, por prepotencia del calendario. <strong>Pero lo cierto es que uno permanece como un eslabón clave sin competencia por el puesto y el liderazgo (Enzo) y el otro (Nacho) le ha dado al plantel una profundidad que extrañaba horrores</strong>. En la columna posterior al empate contra Barcelona se citaban críticas reiteradas (las oportunidades a Simón, por ejemplo), se establecía que el equipo empezaba a mejorar y se abrían interrogantes: ¿No se podía, ante ciertos rivales del torneo local, especialmente en casa, apostar a mediocampistas de más juego que ayudaran a Mastantuono? En esa opinión y en otra se puso sobre la mesa a Matías Rojas como el elemento con más puntos de conexión con lo que hacía el mejor Nacho. <strong>Pero apareció Nacho y sentenció: “Yo hago eso mejor que nadie”.</strong></p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/river-y-un-rotundo-cambio-goleador-en-los-ultimos-seis-partidos-el-dato-que-sorprende" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250513_LPM_271563_GettyImages-2214216258-scaled-e1747152473219.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El Millonario mejoró en todos sus aspectos en la últimas semanas, pero lo más notorio fue comenzar a convertir en el arco rival. ¿Qué dice la estadística?
" title="River y un rotundo cambio goleador en los últimos seis partidos: el dato que sorprende" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/river-y-un-rotundo-cambio-goleador-en-los-ultimos-seis-partidos-el-dato-que-sorprende"></div>


<p>River llega a la recta final con una imagen y un rendimiento que gusta. Gana y convence. <strong>Y en gran parte es porque “lo viejo funciona”.</strong> No sabemos hasta cuándo, pero mientras tanto, se disfruta y se agradece. Es un acto de estricta justicia para ambos, sobre todo para Nacho Fernández.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="SEO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/el-mensaje-de-resiliencia-de-nacho-fernandez-tras-ser-figura-en-rver-vs-barracas-la-edad-es-un-numero" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250513_LPM_271536_River-Barracas-059-scaled-e1747146730173.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El volante jugó otro partidazo y convirtió un gol, y luego del partido se refirió al momento de su carrera que está atravesando.
" title="El mensaje de resiliencia de Nacho Fernández tras ser figura ante Barracas: “La edad es un número”" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/el-mensaje-de-resiliencia-de-nacho-fernandez-tras-ser-figura-en-rver-vs-barracas-la-edad-es-un-numero"></div>]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/13145944/SIN-ESCUDO-1-4-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[La opinión de Matías Muzio tras el River 3-0 Barracas. ]]></media:description>
          </media:content>
        </item>
      
        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-de-river-4-1-velez-diferencias-que-hacen-la-diferencia</guid>
          <title>Análisis de River 4-1 Vélez: diferencias que hacen la diferencia</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-de-river-4-1-velez-diferencias-que-hacen-la-diferencia]]></link>
          <pubDate>Tue, 06 May 2025 10:24:32 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El equipo de Gallardo goleó a un rival que es bastante más que lo que sugiere la tabla de posiciones. Lo hizo con un primer tiempo estelar, sumando variantes creativas con la inclusión de Nacho Fernández y sin perder solidez en la presión. La mejora lleva casi un mes y tiene múltiples explicaciones. Enfocamos el análisis en todos esos aspectos. <p><strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/gol-driussi-river-velez-torneo-apertura-2025-video" target="_blank" rel="noreferrer noopener">River despachó a Vélez 4-1</a> y enlazó dos funciones de excelencia, especialmente si anclamos en los rendimientos de las etapas iniciales, con plenitud física para acompañar la idea de juego y la actitud. </strong>No es casualidad. Es la continuidad de un proceso que comenzó hace un mes, que evidenció algún vaivén, pero que, en esencia, es lo que estacionó al equipo en el segundo escalón de la zona rumbo a los playoffs. Y tan o más importante aún: <strong>aterriza en la instancia decisiva con una imagen más acorde con la materia prima a disposición y las exigencias</strong>, tanto en funcionamiento como en eficacia. Vamos a analizar qué es lo que cambio, tanto en el juego como en los números, porque una cosa lleva a la otra.&nbsp;</p>



<h2>1) MASTANTUONO DISPONIBLE</h2>



<p>El valor de las individualidades siempre va a tener una incidencia notable sobre el colectivo. El fútbol jamás va a poder ocultar la importancia del talento que destraba ceros por gambeta, pegada o imaginación. River recién pudo contar con Mastantuono a partir del encuentro ante San Martín de San Juan.<strong> Es un detalle insoslayable. Ese día, el juvenil ya se hizo notar autografiando la red rival.&nbsp;</strong></p>



<p>Maquillar falencias defensivas tiene kits de solución más fáciles de instalar. Arreglar la falta de circuitos de juego es más complicado. Uno puede compartir más o menos desde dónde parte Mastantuono, si pegado a la raya o más centralizado, pero lo cierto es que Gallardo no tuvo ese recurso hasta la séptima fecha.</p>



<p>En estas columnas siempre damos cuenta no solo de la calidad natural de Franco. <strong>También es para entusiasmarse su rebeldía ante los contextos y su casi nula relación con la duda.</strong> Mastantuono venía de no ser titular en el Sudamericano Sub 20. Llegó, limpió todo el spam que le pudo haber dejado ese mes con menos minutos y eficacia de la deseada y se hizo cargo de la camiseta más pesada.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/04202254/Mastantuono-1-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-269584" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Mastantuono tuvo un nuevo partido para celebrar: fue una de las figuras ante Vélez.</figcaption></figure>



<p>El pibe le aporta a River un nivel de desequilibrio, pelota parada y atención rival que repercuten en el colectivo. <strong>Mejora el volumen de juego general y ayuda a tejer sociedades</strong>. Por si fuera poco, convirtió 4 goles (igual que el resto de los mediocampistas del plantel en el año) y dio 3 pases gol para un equipo que arrastraba una anemia crónica de gritos y fantasía.&nbsp; Muchos de sus aportes no se reflejan en la estadística. Su menú en pelota parada trasciende al tiro libre directo, por ejemplo.&nbsp;</p>



<h2>2) LA AUSENCIA DE SIMÓN</h2>



<p>River exhibió su mejor versión de la temporada (y probablemente de toda la segunda etapa de Gallardo) en los pasados 30 días. <strong>El Más Grande facturó 12 goles en los últimos 5 cotejos. Entendamos el contraste: firmó 14 en los primeros 16. </strong>Simón no jugó ni un solo minuto contra Vélez y contra Boca, expresiones de gala del equipo mientras tuvo aire. River convirtió los 2 goles ante Independiente del Valle sin él en cancha. Le empató a Talleres cuando él salió. Yjugó apenas 58 minutos ante Gimnasia.&nbsp;</p>



<p>Menos Simón es mucho más River. En este último tramo anotaron goles Aliendro, Galoppo y Nacho Fernández. Simón registra apenas un gol desde marzo de 2023: sí, más de 2 años. Cualquier pieza del mediocampo ofrece más en juego, gol, valor defensivo y personalidad. <strong>No es la única respuesta a la mejora, pero es clave.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/02131358/DAI8667-1024x683-1024x683.webp" alt="" class="wp-image-256149" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>La ausencia de Simón mejoró a River desde el juego. (Foto: Diego Haliasz / LPM).</figcaption></figure>



<h2>3) LA CONTINUIDAD DE DRIUSSI Y COLIDIO</h2>



<p>El menú de delanteros de River incluye a Colidio, Borja, Driussi, Tapia y Subiabre. El tema es ver cómo combinan, sin soslayar las características de los adversarios. <strong>Por elección o por problemas físicos, el “Millo” recién consolidó convivencia de atacantes en los últimos 6 cotejos.</strong> En todos ellos arrancaron como titulares Driussi y Colidio. Técnicamente, los dos mejores. Y el equipo mejoró notablemente.</p>



<p>Antes de este tramo, no hubo continuidad. Cualquier combinación no inició más de 3 partidos seguidos (podríamos decir 2 si no incluyerámos los cotejos con Driussi, Colidio y Borja de arranque). La continuidad promueve al conocimiento y a todas esas pequeñas cosas que nutren a una sociedad futbolera y que repercuten en más recursos, en mayor riqueza para el equipo.&nbsp;</p>



<p><strong>Driussi no solo desbloqueó su cuota goleadora, sino que ha mejorado considerablemente desde el aspecto físico, lo que convierte a River en un equipo que presiona mejor la salida rival y es más corto entre líneas</strong>. Sí, un delantero puede ayudar considerablemente a acomodar mejor a toda la estructura desde el punto de vista defensivo. Las características son inseparables de las ideas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/05115018/Diseno-sin-titulo-2025-05-05T115012.379-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-269849" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Driussi sigue marcando y está en estado de gracia.</figcaption></figure>



<h2>4) LA MEJORÍA FÍSICA DE ACUÑA</h2>



<p>Ayer no jugó, pero sería injusto negar su aporte en el crecimiento de River. <strong>Su mejor condición física le ofrece al equipo otro caudal futbolístico</strong>. El Más Grande dejó de ser una estructura chueca que era un rayo por derecha, con la profundidad sin pelota y el ritmo de pistón de Montiel, y una versión en slow motion del otro lado. <strong>Hoy, River tiene la posibilidad de amenazar por ambas bandas con el mismo peligro.&nbsp;</strong></p>



<h2>5) ESTE NACHO FERNÁNDEZ</h2>



<p>En una de las últimas columnas citamos que River estaba sumando profundidad a su plantel.<strong> El promedio de edad conspira contra la batería de los jugadores</strong>. Tal vez el concierto de Nacho Fernández de anoche sea esporádico. Sería lo lógico. Pero que aporte minutos de calidad como lo venía haciendo es muy importante, no importa la duración del recital. Y la única manera de lograrlo es que reciba esas oportunidades en contextos propicios. <strong>Nacho no está para hacerse cargo, pero que esté apto para ser segunda guitarra según las circuntancias, aunque sea media hora por cotejo, es una excelente noticia.</strong></p>



<p>Dato para tomar real dimensión de estos pequeños cambios y ajustes: Nacho Fernández acumuló 163 minutos en los primeros 17 partidos de la temporada y 171 en los últimos 5.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/04224615/GettyImages-2212913621-scaled-e1746409638342-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-269733" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Nacho Fernández la rompió ante Vélez.</figcaption></figure>



<h2>6) LA DISTANCIA ENTRE LÍNEAS PARA ATACAR Y DEFENDER</h2>



<p>Los ajustes de Gallardo en este tramo promueven a que el equipo tire menos pelotazos y sea más corto para crear y recuperar.<strong> El ordenador es la pelota. No se saltan líneas por falta de movilidad.</strong> El equipo quizás corre lo mismo, pero corre mejor. Los esfuerzos están más dosificados. <strong>Enzo Pérez está más cubierto y, a su vez, tiene más líneas de pase. </strong>Ayer, cada vez que recibía se veían las opciones: un lateral con pase cercano, otro atento para ganar la cuerda. Nacho para ser socio y darle valor agregado a la jugada, Galoppo atento a perforar sin pelota. Mastantuono pensando en ganar espaldas o enganchar hacia adentro partiendo no tan pegado a la raya y Driussi saliendo a jugar mientras Colidio podía pensar en el pase filtrado. <strong>Armonía, algo que le faltó a este equipo durante los primeros 15 partidos del año, salvo excepciones como ante Atlético Tucumán o Independiente. Esa sincronización llegó hace un mes, en un momento fundamental.</strong></p>



<p>Lo decíamos en la apertura de la columna: River marcó 12 goles en los últimos 5 partidos y 14 en los primeros 16. Pasó de un promedio de 0.87 a uno de 2.40. Si alguien no veía los problemas, que vaya a oculista o se saque la venda y el fanatismo de los ojos. Vamos a las chances creadas, a la calidad de los remates al arco. <strong>River pasó de 4.71 remates por encuentro al arco rival a 7.33. Cosechó el 60.60% de los puntos en el lapso crítico y el 73.33% desde la mejoría</strong>. Si tomamos el ciclo completo, el contraste es aún mayor.</p>



<p>River pasó de tener el peor arranque goleador de su historia y de jugar mal y no convertir en las etapas iniciales a desbloquear ese ítem y ser realmente peligroso todo el encuentro. No fue magia. <strong>Hubo correcciones de parte del entrenador que eran necesarias. Luego está lo emocional: cuando maridan funcionamiento y efectividad, la onda expansiva mejora al resto de los aspectos.</strong></p>



<h2>LAS TRAMPAS DE LO QUE VIENE Y ALGUNAS PISTAS A OBSERVAR</h2>



<p>El cruce con Barracas recibe la etiqueta de favorable por el nivel actual de River y los nombres del rival. El equipo de Gallardo llega en su mejor momento. Sin embargo, el formato del torneo es tramposo y, así como en el momento de flojo nivel le convenía al Millo, también es cierto que una mala tarde, o incluso alguna expulsión tonta, o una tarde ineficaz, pueden convertirse en un combo que te saque injustamente de la competición.</p>



<p>Este certamen carece de ida y vuelta. Los cruces no tienen revancha. Ante igualdad, prepotean los penales. Es un ítem que River debe tomarse en serio.&nbsp;</p>



<p>La victoria contra Vélez no solo representa 3 puntos para tener una mejor posición en la zona que repercute en mejores chances de definir hasta semifinales de local, sino que fue ante un buen rival. Así como sostuvimos que Barcelona e Independiente del Valle están un par de niveles por debajo de sus expresiones más competitivas, también es cierto que El Fortín carga con el lastre de la nefasta gestión de Domínguez y no es lo que marca la tabla de posiciones, sino un adversario superior.</p>



<p>Desde lo futbolístico, me permito remarcar algo sobre el colombiano Castaño: <strong>así como se le valora su constante movilidad para tocar, recibir y crear espacios, hoy por hoy evidencia un claro déficit a la hora de recuperar la pelota sin recurrir a la infracción.</strong> Lo amonestaron en 6 de los 9 encuentros en los cuales participó.&nbsp;</p>



<p>Borja ha sumado sacrificio. Sabemos que sus emociones futboleras dependen mucho de los minutos que recibe y su relación con el gol, <strong>pero en los últimos partidos ha ido varias veces al piso para recuperar la pelota.</strong> Eso es algo para destacar, tanto hacia Gallardo (por convencerlo) como al propio jugador (por ejecutarlo).</p>



<p>Se viene Barracas. <strong>River está en su mejor momento.</strong> Ojalá se sigan consolidando idea, volumen de juego y eficacia. Es la mejor manera de tener éxito.</p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/05/05165630/SIN-ESCUDO-1-1-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
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        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-el-river-que-queremos-todos-es-el-que-le-gano-a-boca</guid>
          <title>Análisis: el River que queremos todos es el que le ganó a Boca</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-el-river-que-queremos-todos-es-el-que-le-gano-a-boca]]></link>
          <pubDate>Tue, 29 Apr 2025 16:01:07 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El equipo de Gallardo firmó su mejor función en 2025. Dominó al rival con ideas y actitud. Fue la perfecta combinación de juego y espíritu. <p>Espíritu y juego. O juego y espíritu, como prefieran. <strong>Ese fue que el combo que nutrió a River para dominar a Boca y para ganar el superclásico.</strong> No fue una cosa o la otra. Fue algo integral. Recursos en armonía mientras duraron las baterías. El Más Grande fue el retrato de un equipo comprometido para construir y para recuperar. Mientras le dio el físico, ni siquiera se estacionó en la comodidad de la ventaja, sino que buscó liquidar el trámite. La Banda ofreció su mejor concierto de la temporada en el escenario más importante.&nbsp;</p>



<p>Durante más de una hora, el team de Gallardo moldeó una actuación para el aplauso basada en aciertos estratégicos, brillantes rendimientos individuales, determinación y gol. En ese tramo, le hizo precio a Boca. Le estampó en las narices no solo una manera de jugar, sino de entender el partido. Le tatuó, una vez más, las diferencias de identidad.<strong> River es elite, no conformismo y festejar cualquier cosa. Uno salió a jugar. El otro a ver qué pasaba y a vender humo en el túnel.</strong></p>



<p>Es cierto que el cansancio amagó con cobrar un impuesto demasiado caro sobre el final. Hubiese sido injusto. <strong>River exhibió aptitud y actitud</strong>. El enfrentamiento ante el rival de toda la vida permite prescindir del cómo en beneficio del fin, pero es hermoso cuando las diferencias son claras en estilo, en esa educación futbolera que diferencia al Más Grande de “ellos”. River venía mejorando desde lo individual y también desde los ajustes del entrenador. Nada mejor que ratificarlo en el superclásico.</p>



<p>Además, la victoria es fundamental desde una acuarela de aspectos esenciales en la recta final de la fase regular: la tabla de la zona, en la búsqueda de anclar la localía lo máximo posible; reforzar la cosecha en una tabla anual tramposa de apenas 32 jornadas para sellar boletos a las copas y, sobre todo, consolidar una ruta positiva en la línea de juego y el gol (déficit crónico hasta hace no mucho).&nbsp;</p>



<p><strong>Ese crecimiento es lo que impulsa la identidad. Y la entidad es lo que desbloquea obstáculos en circunstancias decisivas como las que se vienen</strong>. El fútbol es un estado de ánimo y no ganar este encuentro hubiera impactado (sin merecerlo) en este ítem.</p>



<h2>MASTANTUONO Y ENZO PÉREZ: EL ESPÍRITU LIBRE Y EL PATRÓN DEL JUEGO</h2>



<p><strong>La perla de Mastantuono será indeleble en nuestras memorias y corazones.</strong> Desató el cero con una delicadeza y una precisión de orbefre. Ante quien pudiera tener dudas sobre el fútbol como experiencia artística, se recomienda apreciar ese tiro libre ¿El fútbol no te parece lindo? Tomá este golazo y decime que no es una belleza. Poesía en movimiento.</p>



<p>La joya de Franco no fue una casualidad. <strong>Esculpió varias así en inferiores. Ya es viral una ante Unión, en octava, hace apenas dos años. Sí, en octava.</strong> Y algo importante a la hora del análisis. River no encontró el gol de casualidad, más allá de tratarse de una expresión de talento individual. El diamante de Mastantuono fue una sublime posdata a un dominio territorial, conceptual y de posesión (posesión con valor agregado, no insulsa) que River venía marcándole a Boca desde el pitazo inicial.</p>



<p>Gallardo estableció en conferencia de prensa que la posición de Advíncula y Blanco desnudó las intenciones rivales. Es cierto, pero para que ese temor se convierta en beneficio es necesaria la producción propia. Y ahí fue determinante el trabajo de parabrisas que firmó Enzo Pérez para invitar a jugar a todos y también para diseñar la correcta distancia entre líneas. <strong>Ese Enzo Pérez es una escuela para Mastantuono en claridad y personalidad.</strong> El mendocino autografió otro superclásico de excelencia. Fue como un crupier de casino que brindó un tutorial sobre cómo repartir de memoria y que siempre ganara la casa. Ojalá el tiempo los hubiera juntado en River con un Enzo más joven. <strong>Lo que hubiera sido…</strong></p>



<p>Un poco de contexto sobre Mastantuono. <strong>En estas columnas insistíamos con su titularidad no solo por el talento, sino por la mentalidad</strong>. Así como alertábamos (y alertamos) que evidenciará vaivenes y hasta quizás algún pozo en su rendimiento porque aún no cumplió 18 años, dábamos y damos cuenta de su casi nula relación con la duda. Hacerse cargo del tiro libre desde esa distancia y con esa complejidad, ante ese rival, por favor… Dimensionemos no solo la calidad de este pibe, sino su cabeza.</p>



<p>Franco es el eje creativo más representativo de la camiseta más pesada, al menos de Sudamérica. Lo hace con gracia y un alto nivel de eficacia en plena adolescencia. Y no se nota. <strong>River es una escuela que te exige aciertos, elegancia, comportamiento. El pibe tiene todo.</strong> A algunos les pasará de largo, pero cómo administró la prepoteada de Advíncula para llevárselo puesto y que lo expulsen sobre el final del partido también es para aplaudir ¿Pudo haberle dado el 3-1 a Colidio? Claro que sí, fue un error (como el de Driussi con Facundo en el primer tiempo), pero se insiste: aún no tiene 18 años. Y, seguramente, más allá de la victoria, ya estará trabajando en eso. Mastantuono también tiene en la mirada ese deseo de mejora constante. Ojo de Tigre.</p>



<p>Franco ya es el futbolista más joven en marcar un gol con El Manto Sagrado en un partido oficial. También cuenta con el récord en Copa Libertadores, con el registro histórico por la vía del tiro libre y ayer estampó su nombre y apellido como el jugador más joven en autografiar la red ante Boca. Un disparate total. Una colección deluxe. Vale la cláusula. Y más también. <strong>Ojalá que podamos disfrutarlo al menos un par de campañas más.</strong></p>



<h2>PEQUEÑOS GRANDES AJUSTES</h2>



<p><strong>River ejecutó una serie de pequeños ajustes que fueron vitales durante la primera etapa</strong>. Galoppo, que tenía como pista de despegue la izquierda de Enzo Pérez, muy rápidamente buscaba ganarle la espalda al mediocampista central rival (Delgado) y aparecer cerca de Driussi. Eso no ocurre cuando juegan Castaño y Simón, incluso Meza. Los tres mencionados son elementos que prefieren trasladar y moverse en corto a perforar la zona de fuego a través de un pique. Galoppo no precisa la pelota en sus pies para ser un suplemento ofensivo importante.</p>



<p>Ese movimiento del ex Banfield fue seguido, en varias ocasiones, de algo tan imperceptible como necesario. <strong>Cuando River elaboraba desde su derecha, Colidio se movía 5-10 metros desde el lateral para ser opción de pase para Mastantuono o Enzo Pérez, y la ruta izquierda quedaba libre para Acuña</strong>. Por eso vimos a Marcos escalar más de lo habitual. Cuando el juego nacía desde el lateral izquierdo de River, ahí si Colidio permanecía más cerca de la raya para ser receptor y posibilidad de pared o dos contra uno ante Advíncula. El movimiento de Galoppo descolocaba a Belmonte y River llegaba con mucha gente al área, por lo que la línea de 3-5 de Boca perdía sentido.</p>



<p>Esa articulación permitió, por caso, que Montiel fuera quien apareciera al lado de Driussi en el 2-1, como claro llegador, con Acuña, el otro lateral, también como pieza vital de la maniobra. Perdón si a alguien le molesta la insistencia: la ausencia de Simón es determinante para la mejora de River. Cualquier mediocampista a disposición ofrece más herramientas positivas a la estructura. <strong>Galoppo tiene más llegada al gol, Castaño mejor sentido colectivo y el resto más profundidad con y sin pelota</strong>. River se abanica mejor, llega con más gente, ofrece más amenazas. A veces, menos de algunos es más del equipo.</p>



<p>La sombra del primer tiempo se corporizó en un error individual que no hay que soslayar. Como citamos en la columna previa al superclásico, Gallardo no iba a tener una tarea sencilla a la hora de elegir el acompañante de Martínez Quarta ante la baja de Paulo Díaz. Y, lamentablemente, quedó claro: <strong>el nivel de Pezzella, físico y futbolístico, está lejos de la categoría que debe exhibir un central titular de River y de la trayectoria y los recursos de Germán.</strong> Uno se esperanza a partir de su personalidad, lo que le valió (y le vale) ser reconocido hasta hoy por Scaloni y sus compañeros de seleccionado, pero debe mejorar pronto.</p>



<p>En el ST, River pecó de ansioso en una hermosa maniobra colectiva que Driussi se apuró en definir. También en la citada jugada protagonizada por Mastantuono. A partir de ahí, el desgaste físico empezó a cobrar intereses. Era lógico. La salida de Montiel presuponía una preocupación alta no solo por lo que representa en el juego, sino por los intangibles que pone sobre el verde césped. <strong>Pero, en honor a la verdad, Bustos selló un buen partido ante el contexto. Escaló con criterio y se contagió del espíritu en la marca, especialmente en las disputas cuerpo a cuerpo</strong>. Sufrió cuando Meza debió recorrer más metros y el mediocampo se escalonó diferente.</p>



<p>A River lo perjudicaron las salidas de Driussi y Colidio, ambos extenuados. Minutos antes de los cambios, Gallardo había decidido que Mastantuono fuera una suerte de falso 9, idea que ensayó en sobre el final del encuentro contra Gimnasia. El movimiento de entrada y salida de Franco no estaba en el radar de Delgado, que siempre lo buscaba de frente o partiendo como 8-7 y ahora veía como en un pestañeo River le dibujaba un tríangulo con Mastantuono como posible finalizador y Colidio y Driussi cerca. Los centrales de Boca tampoco tenían referencias gracias a esa idea de Gallardo. <strong>Si River no hubiera arrastrado el viaje por Libertadores, creo que lo hubiera liquidado y claramente en ese momento. Boca estaba desorientado y sin capacidad de ajuste de parte de su DT.</strong></p>



<p>Sin Driussi y Colidio, y sin Enzo Pérez, River perdió empatía en sociedades. Dejó de tener un mediocampista en el eje que agrupara líneas a partir del pase y la presión y Mastantuono careció de líneas de pase vertical. Incluso fue de punta con Borja. River pasó de achicar hacia adelante, o de parar a los centrales a 10-15 metros del círculo central, a esperar peligrosamente en la medialuna.&nbsp;</p>



<p><strong>Meza y Lanzini se vieron obligados a hacer la banda en una función y extensión de recorrido que afecta a sus características y físicos, por más que hayan entrado como relevos. </strong>Fue, quizás, el único “pero” desde la tiza y el pizarrón. Como decía el Maestro Johan Cruyff, “el fútbol es distancia”, y no es lo mismo para Meza manejarse en 30 metros que tener que perseguir 5 piques seguidos de Blanco durante 50, y luego contar con piernas y lucidez para crear. Pero era lógico por contexto y por el lastre del viaje a Ecuador.</p>



<h2>ARMANI, GLORIOSA ETIQUETA RIVERPLATENSE</h2>



<p>En ese tramo, surgió Armani. Es difícil, en un análisis integral, y aún con la admiración que me provocan próceres como Amadeo y Fillol, no situar al actual arquero de River en ese club, en esa fraternidad de glorias. No voy a jugar el juego de quién es el mejor o el más importante.<strong> Simplemente, digo que pertenece a esa raza, a esa especie de uno cada tantos años, a ese sector VIP, exclusivo. </strong>El Pulpo puso los candados y aseguró la felicidad. Merecía al menos este párrafo aparte.</p>



<h2>CAMINO A LO IDEAL</h2>



<p>En el cierre de la columna pasada, decíamos que nuestra impresión es que Gallardo está a 2-3 movimientos de encontrar una expresión (en nombres y funciones) que ofrezca más sonrisas que muecas de disgusto. Creo que arquero y línea de fondo están claras con Armani; Montiel, Martínez Quarta, Paulo Díaz y Acuña. Bienvenida sea la mayor resistencia física del ex Ferro. Respecto a los centrales, ayer fue un muy buen partido de Lucas, que a pesar de ser diestro conduce mejor cuando parte como segundo central. Hasta se anima más y arma mejor el cambio de frente, como el que le puso a Mastantuono en el primer tiempo para que el pibe definiera de cabeza. En ese sector se observó su mejor versión en su etapa anterior. Y en la función de 2, en dupla con David Martínez, vimos al mejor Paulo Díaz. Quizás es un detalle para tener en cuenta.</p>



<p><strong>Mastantuono es tan indiscutible como el aire para respirar. Enzo Pérez es legado en vivo y en directo, con el insoslayable “pero” de la duración de su batería</strong>. Y eso es algo, sepan disculpar entre tanta alegría, que es saludable pensar en la victoria. Hay que admirarlo, pero también tenerlo en cuenta para no quejarnos ni sorprendernos si alguna vez debemos preguntarnos “quién, si no está él”. No podemos pedirle a Enzo 90 minutos de elite todo los partidos.</p>



<p>Los puntas viven de rachas como ningún otro eslabón del equipo, y River aún no encontró la combinación ideal para esa caja fuerte. <strong>Driussi y Colidio ofrecen un nivel técnico y de sensibilidad en el juego en corto que no tiene Borja</strong>, pero el colombiano posee características que, ante ciertos rivales, suelen ser mucho más adecuadas que las de Facundo y Sebastián.&nbsp;</p>



<p>El primer acierto me parece ir cerrando a Colidio más veces por partido, y también a Mastantuono, para que convivan con el punta de turno y River llegue al área con más gente. <strong>Me gustaría ver más tiempo a la idea de Gallardo de Mastantuono como falso 9</strong>, fundamentalmente contra adversarios en desventaja que jueguen con un solo volante central. En ese caso, siempre con Driussi y Colidio. Creo que es una alternativa más que interesante.</p>



<p>El déficit sigue estando en esos dos volantes interiores que funcionen como ruedas de auxilio de Enzo Pérez, conectores con los laterales, nutran a Mastantuono o pisen el área. Valoramos lo que ofrece Castaño. No lo sobrevaloramos.<strong> El colombiano es inteligente y prolijo, pero su territorio de acción es reducido. Necesita pisar más el área rival y también la propia para que él y River den el salto de calidad imprescindible para conquistar objetivos internacionales.</strong> De lograrlo, será una pieza sustancial, pero debe ser más completo.</p>



<p><strong>Galoppo olfatea el error rival</strong>. Cuenta con un sexto sentido para el gol, pero colecciona lesiones a una frecuencia muy poco aconsejable. Y ese es otro punto para tener en cuenta tras el éxito en el partido más lindo: la cantidad de lesiones… Otros mediocampistas no están en condiciones físicas de sostener todo el cotejo, o se vuelve complicado sumarlos a una alineación con Enzo Pérez porque sería exponer al mendocino a un sacrificio aún mayor. Creo que el desafío que le queda a Gallardo para terminar de armar el rompecabezas ideal permanece en las piezas de esa zona del campo. “Camino a lo ideal” es algo pretencioso en el fútbol actual, pero se entiende.</p>



<h2>LO QUE VIENE</h2>



<p>River despachó a Boca con las credenciales que nos gustan durante gran parte del partido. El dominio bajó cuando emergió el cansancio, pero se compensó con actitud. Se ha mejorado en el último mes y aún quedan varias cosas por corregir. <strong>La victoria del domingo fue trascendental porque este es un torneo con una estructura tramposa</strong>. Abraza a las rachas, puede darle posibilidades a quien no las mereció por mediocridad en la fase regular pero se iluminó en un día de playoffs y, a su vez, puede dejarte afuera injustamente la maldita mala suerte porque en los cruces no hay revancha.</p>



<p>Así como sostuvimos que River le tiene que rendir pleitesía al formato luego de su flojo arranque (de hecho a 2 fechas del final no tiene chances de salir primero en la zona), <strong>hoy debe pensar en ese último partido contra Vélez como vital para la clasificación a las copas</strong>. Son apenas 32 partidos, 9 menos que el año pasado. Ante el cuadro de Liniers llegaremos a la mitad de la temporada… Sí, ya la mitad de la temporada de cara a esa tabla.</p>



<p>Rumbo a la definición del torneo, el panorama es distinto al de hace 4-5 fechas. Hoy, River está en un lugar más acorde de acuerdo a su materia prima, tanto en la tabla, como en el juego y el espíritu. Ojalá el plus anímico que representa ganar el superclásico (y haberlo hecho de la manera que River jugó la primera hora) sean el combustible indispensable para que El Más Grande llegue a los playoffs como lo que debe por nombres, historia y también por funcionamiento: como candidato a ganar el torneo.</p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
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        <item>
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          <title>Análisis: River, entre la rebeldía y el espanto ante Independiente del Valle</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-river-entre-la-rebeldia-y-el-espanto-ante-independiente-del-valle]]></link>
          <pubDate>Fri, 25 Apr 2025 10:30:33 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El Más Grande jugó un primer tiempo flojísimo en Ecuador ante el peor IDV de los últimos años. El nivel de la etapa inicial excedió el factor altura. Resucitó en el complemento. No fue casualidad. Hubo cambios de nombres sustanciales y correcciones tácticas determinantes. Análisis de una noche de Libertadores que pudo ser nefasta y terminó con un buen punto y una valiosa muestra de carácter. <p><a href="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/que-jugadores-desaprovecharon-su-chance-en-ecuador-pensando-en-el-superclasico-ante-boca" target="_blank" rel="noreferrer noopener">River mostró dos caras totalmente opuestas y se llevó un montón de pistas de Ecuador</a>. <strong>Entre la rebeldía y el espanto es un buen título para resumir la obra.</strong> El equipo de Gallardo firmó un primer tiempo tétrico en todos los sentidos: táctico, estratégico, individual, colectivo y anímico. El déficit excedió claramente al factor geográfico y a los recursos de IDV. <strong>En el complemento se recuperó plenamente en casi todos los aspectos del juego y hasta pudo ganarlo de no ser por un penal no cobrado sobre Mastantuono</strong>. Convertirse en una metáfora de Doctor Jekyll y Mister Hyde puede ser fatal en un torneo como la Libertadores. Algunos futbolistas están en alza y le empiezan a dar profundidad al plantel. Lo de otros es simplemente insostenible, por falta de jerarquía o por función.</p>



<p>Mi sensación inmediata post partido se cristalizó cuando vi el cotejo por segunda vez en un ejercicio habitual para profundizar el análisis. En un primer momento, no podía creer que se pasara de esa manera del desastre a lo esperanzador. <strong>El contraste fue irreal. Los invito a realizar esa tarea de revivir un encuentro sin estar atravesado por la incertidumbre de lo que va a suceder</strong>. Pocas veces observé una montaña rusa futbolera tan pronunciada.</p>



<p>Si lo lleváramos a una situación familiar, diría que lo de anoche fue como si River personificara a un niño que aterriza en su casa procedente de la escuela al cierre de un trimestre, con los nervios en pleno revuelo, envuelto en un cortocircuito emocional o una contradicción furiosa por llegar al hogar con notas tan disímiles. Varios 8 y 9, y también un montón de desaprobados. Más aún: con la misión de enfrentar el juicio y la reacción de sus padres, que hasta el momento no están nada satisfechos por lo que invierten en la educación de su hijo y el rendimiento evidenciado en el ciclo.</p>



<p>Luego de recorrer varias cuadras craneando cómo explicarle a “los viejos” esa convivencia entre buenas y malas noticias, el boletín de notas, dividido en un par de hojas, le ofrecía dos alternativas. La N° 1, presentar inicialmente la primera cartulina, lo cual tendría como destino el fin de la Play, las salidas, quizás hasta las vacaciones, y un boleto múltiple a profesores particulares. En síntesis: chau a cualquier escape recreativo por un tiempo importante. <strong>Eso fue el primer tiempo de River ante Independiente del Valle.&nbsp;</strong></p>



<p>Fue así de malo. Sin excusas. Sin posibilidad de jugar con la geografía donde se disputó el partido comparándola con una materia imposible o las calidades del rival con la figura de un profesor demasiado exigente. Si ese niño, en cambio, optaba por exponer primero la segunda carilla de calificaciones, los padres se hubieran engañado al punto de creerlo potencial candidato a a abanderado. <strong>Esto último fue lo que ocurrió con el equipo de Gallardo en la etapa final, especialmente la última media hora.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/24123056/GpROEGZW0AAb4a0-scaled-e1745508912253-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-267475" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Galoppo y Driussi, los goleadores en Quito.</figcaption></figure>



<p><strong>River dibujó un primer tiempo nefasto en toda la acuarela de sentidos de este precioso deporte de la redonda</strong>. Se fugó con un 0-2 que, claramente, pudo haber sido peor. En el complemento, resucitó a pleno, más allá de una intervención clave de Armani. El entrenador corrigió, los que ingresaron demostraron empatía para dialogar en el mismo lenguaje futbolero que Mastantuono y la estructura se vio revitalizada en personalidad, en carácter y en dinámica. <strong>La ambición no solo fue una necesidad que patoteaba el resultado, sino una sinergia entre ese contexto y la personalidad de los encargados de revertirlo</strong>.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/el-mensaje-optimista-que-gallardo-dejo-de-cara-al-superclasico-quiero-pensar-en-positivo" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250424_LPM_267427_GettyImages-2211690685-scaled-e1745499024202.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Marcelo Gallardo reconoció luego del partido contra Independiente del Valle que ＂hay errores que corregir＂ pero dejó una frase positiva.
" title="El mensaje optimista que Gallardo dejó de cara al superclásico: “Quiero pensar en positivo”" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/el-mensaje-optimista-que-gallardo-dejo-de-cara-al-superclasico-quiero-pensar-en-positivo"></div>


<p>Intentaremos decodificar a este River en el cual convivieron el título catástrofe (justificado) y un índice de rebeldía realmente saludable, especialmente en una competencia que está atravesada invariable e históricamente por esa característica.</p>



<h2>LO MALO DE RIVER EN ECUADOR</h2>



<p><strong>La titularidad de Santiago Simón es insostenible</strong>. Quien precise de argumentos puede retroceder en estas columnas y encontrará una lista de lo que NO hace, tanto desde el juego como desde lo estadístico. <strong>No existe folleto explicativo sólido para el exceso de oportunidades que recibe y nadie se atreve a preguntárselo a Gallardo en una conferencia de prensa</strong>. Ok, todos sabemos que el DT, como líder de grupo, probablemente no lo expondrá, pero el comportamiento del periodismo al respecto ha sido al menos cuestionable. El medio se ha convertido en una fraternidad de aduladores con saludables excepciones por un lado, y en un cardumen de tiburones buscalikes que en lugar de consultar buscan atacar a Gallardo por el otro ¿Y si hablamos de fútbol? ¿Y si preguntamos por el juego?</p>



<p>Todos y cada uno de los mediocampístas a disposición ofrecen más rasgos positivos que Simón, <strong>cuyo “kit” de habilidades se resume básicamente a que pasa (o pasaba) bien la pelota a 10-15 metros y sin levantarla del césped</strong>. Simón no tiene gol, no pisa el área, no cuenta con la media distancia como amenaza, tampoco con la pelota parada, ni el juego áereo ni a favor ni en contra, ni es determinante por marca, personalidad o inteligencia táctica. Hoy no solo no tiene nivel para jugar en River: tampoco luce cualidades para ser titular en cualquier club de elite de nuestro fútbol. <strong>Es un jugador con más de 140 partidos en El Más Grande que ni siquiera han venido a pescar de ese outlet del certamen nacional que suele ser el fútbol mexicano</strong>, donde Paradela y Palavecino son cracks.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2024/10/01152343/simon-1024x683-1024x683.webp" alt="" class="wp-image-225281"></figure></div><figcaption>Simón volvió a desaprovechar otra oportunidad como titular.</figcaption></figure>



<p>Ayer, Independiente del Valle (un IDV pobre, como detallamos en columnas anteriores y profundizaremos en esta), <strong>hizo lo que quiso por el sector que “custodiaron” Simón y Bustos</strong>. Ambos tuvieron escenas dignas de película cómica de baja categoría. No se podía creer que el mismo gag (error no forzado, deportivamente hablando) se repitiera tantas veces. Y, en este caso, hubo responsabilidad de los futbolistas y también de Gallardo.</p>



<p>Bustos es un lateral con una colección de falencias evidente. Alguna vez lo dijimos en este espacio: un rasgo de madurez futbolera, tanto para hinchas como para los que luego nos dedicamos a analizar el juego, es entender el ABC de los marcadores de punta. Repito el ejemplo de aquella vez: Me encantaba <strong>Paulo Ferrari</strong>. Fue el “4” que más goles firmó con la casaca riverplatense. Con el paso del tiempo y buceando más en el juego, comprendí que también es el que más goles y chances de gol pavimentó para los rivales. <strong>Uno compraba el humo de sus escaladas sin masticar el daño que causaban sus falencias. Con Bustos pasa lo mismo.</strong></p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/pity-martinez-llega-al-superclasico-river-vs-boca-gallardo-lo-espera-que-chances-tiene" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250424_LPM_267513_Diseno-sin-titulo-2025-02-02T095754.969.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El volante todavía no tiene el alta médica por su distensión en el sóleo y el Muñeco lo aguarda hasta último momento para ver si puede estar.
" title="¿Pity Martínez llega al Superclásico River vs. Boca? Gallardo lo espera: qué chances tiene" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/pity-martinez-llega-al-superclasico-river-vs-boca-gallardo-lo-espera-que-chances-tiene"></div>


<p>El ex Independiente no es fuerte en la marca, no ofrece juego aéreo en ataque ni en defensa, no tiene gol (ni siquiera a través del rebote o del cabezazo como supieron aportar Mercado, Rojas o cada tanto Montiel), <strong>no posee pelota parada y el nivel de sus excursiones promediadas por peligro para el adversario es claramente deficitario.</strong> A eso hay que agregarle que es un defensor que no suele tomar referencia de la posición de los centrales, se distrae y se hunde más cerca del arquero, habilitando a cualquier contrario. <strong>Ganarle la espalda no es difícil.</strong> Ya ha ocurrido, incluso, que más de un estratega rival determinara, ante desborde por izquierda de la defensa de River, colocar a un centrodelantero contra Bustos y no contra los zagueros ante las claras limitaciones del jugador con pasado en Inter. El combo lo completa el monto absurdo que se pagó por su pase en todo concepto,<strong> cercano a los 6 millones de dólares.</strong></p>



<p>Gallardo no solo juntó a Bustos con Simón, sino que desprotegió los laterales del mediocampo cuando la principal virtud de Independiente del Valle es el juego por los costados, su receta fetiche, casi una rutina. <strong>Mastantuono y Colidio quedaron descolgados como extremos, forzados a recorrer una distancia en retroceso que luego limitaba a ambos como componentes ofensivos porque River achicaba hacia atrás, nunca hacia adelante.</strong> Un retrato del cambalache fue una jugada que Colidio pierde como “11”, sector en el cual está incómodo, y al tener a Aliendro pegado a Castaño, debió bajar casi 35 metros, en un lugar con altura, para correr a un rival desde atrás, cometerle falta y ganarse la amarilla. Lo mismo se vio del otro lado, solo que Castaño logró interrumpir el ataque de IDV luego de que Franco retrocediera casi 50 metros.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="EL MILLONARIO PERDÍA 2-0 Y RESCATÓ UN EMPATE MÍSTICO EN ECUADOR | IDV 2-2 River | RESUMEN" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/UYwtnhVDT6Y?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<p><strong>River adoptó una postura en exceso cautelosa ante un componente geográfico que es indisimulable, pero no determinante</strong>. Quito no es La Paz. Quito es más parecido a Bogotá. Y este Independiente del Valle está muy lejos de las versiones peligrosas y plagadas de talento juvenil que supieron convertirlo en un postulante a ganar la Sudamericana o a escalar hasta zonas de elite de la Libertadores.</p>



<p>Lo marcamos en las semanas previas para que un resultado no desdibuje los contextos. Este IDV tuvo que conformarse con reforzarse con Spinelli, un delantero que en sus últimos 3 clubes en el fútbol argentino (Argentinos Juniors, Lanús y Gimnasia) facturó apenas dos goles. Su circuito creativo engrana a partir de Juanito Cazares, un valor cuyo “prime” se evaporó hace rato y que prácticamente fue expulsado de Independiente. Y su principal revulsivo ofensivo es Zabala, un mediocampista que era suplente en Tigre.</p>



<p>La temporada continental pasada, el equipo ecuatoriano se vio favorecido por la siesta de Boca, que no registró a tiempo a sus refuerzos y disputó la ida de los playoffs de la Sudamericana con una formación claramente peor en cuanto a materia prima que la que dispuso River anoche.<strong> Desde el 2024 que el nivel de IDV para la escena internacional está en claro declive</strong>. En ese cruce contra Boca, al menos contaba con elementos de selección como Kendry Páez, Joao Ortiz, Moisés Ramírez o el juvenil Arroyo, vendido recientemente en una cifra millonaria. Aún así, no pudo ni hacerle cosquillas a un Boca que debió empezar el cotejo con Saralegui, un Milton Delgado sin el recorrido actual, Di Lollo, Mauricio Benítez, Julián Ceballos (no el Changuito Zeballos) y luego tuvo que recurrir a los juveniles Mendía o Dalmasso.</p>



<p>El “temible” Independiente del Valle ganó apenas 3 de los últimos 6 partidos como local por la Copa Libertadores. Y esos triunfos fueron ante Universitario, Liverpool de Montevideo y un San Lorenzo que se caía a pedazos y que luego de esa derrota eyectó a Insúa. Palmeiras fue allí y ganó. Y hasta Deportivo Pereira de Colombia capturó un empate sin mayores esfuerzos. <strong>Por ende, valoremos la reacción de River ante el 0-2, pero no sobrevaloremos las calidades del rival.</strong> Rumbo al cruce con el mismo adversario en el Monumental, se ofrece la siguiente hoja de ruta: los ecuatorianos ganaron apenas 1 de los últimos 10 encuentros de visitante por Libertadores. De esos 10, perdieron 8.</p>



<p>El nivel de los centrales de River fue flojísimo. <strong>Me preocupa más el de Pezzella, que por una cuestión de currículum y jerarquía a través de su carrera es el que más chances recibe. </strong>Duele ver a Germán, especialmente desde su rendimiento físico. La variante de temporizar en retroceso ante avances rivales solamente lo expone más porque pierde duelos incluso en espacios reducidos que antes dominaba con suficiencia. <strong>Llega tarde a los cruces, los adversarios lo mueven fácil, no tiene confianza para conducir.</strong> Ayer, todo el lastre que provocaban Simón y Bustos se potenciaba en que Pezzella no llegaba a salvar esos errores y jugaba cada vez más cerca de Armani, posibilitando que IDV perforara casi sin esfuerzo hasta las narices del arquero de River.</p>



<p><strong>González Pirez</strong> no es un sello de garantía, y si bien su partido no fue para destacar, hoy, desde lo físico, brinda mejores respuestas que Pezzella, por lo cual Gallardo no tendrá una tarea fácil para elegir al acompañante de Martínez Quarta, si es que Paulo Díaz no llega al superclásico.</p>



<p>La primera experiencia full time de Castaño como mediocampista central no fue agradable, indivisiblemente de la colección de defectos tácticos del equipo en el primer tiempo. <strong>El colombiano pasó la línea de Aliendro y Simón sin sentido en varias oportunidades y le costó entrar en tiempo y distancia a la zona de los centrales para formar un triángulo que reforzara el área propia</strong>. No voy a machacar en el apartado de la distribución y administración del juego porque el desastre posicional que fue River en el primer tiempo hubiera limitado las líneas y opciones de pase verticales de cualquier volante central.</p>



<p>En todo caso, bien vale preguntarnos si un mediocampista con buen trato de pelota y movilidad, pero con mapas de calor con alergia a las áreas, al menos por ahora, y sin gol ni una visible voracidad para recuperar la pelota puede costar lo que se pagó por el colombiano, aún cuando se transforme en una pieza clave de un equipo protagonista en la elite competitiva sudamericana.</p>



<p>Por último, otro pasaje habitual en estas líneas: <strong>¿Cuáles son los fundamentos para que Colidio arranque por izquierda, a veces, incluso, tan alejado del circuito que pareciera camuflarse con los alcanzapelotas y los carteles de publicidad?</strong> Facundo es un jugador creativo con una educación futbolera en la vereda de enfrente como 9 de juego, entrando y saliendo, con el panorama completo de la cancha a su favor.&nbsp;</p>



<p>La raya solo lo limita, expone su déficit con la pierna izquierda, lo lleva a recibir mucho de espaldas (la debilidad ante el roce es un gran problema en su juego) y hasta expone su falta de atención para algún retroceso. <strong>Más centralizado se asocia más naturalmente con Mastantuono, mejora su cuota de relación con el gol y hasta se prepara y prepara mejor al equipo para la presión.</strong> Interpreto que Gallardo lo pone allí con una carga más defensiva que ofensiva, aunque parezca raro. Lo entiendo, no lo comparto, pero tampoco se lo preguntan en conferencia. Lo entiendo porque el DT quizás cree que es la mejor manera de ocupar espacios ante posesión rival y porque no confía en las piernas y la voracidad de los volantes. No lo comparto porque creo que hay otros jugadores más aptos para ejercer la función y porque, además, se pierde lo mejor de Colidio.</p>



<h2>LO QUE ENTUSIASMA</h2>



<p>Las correcciones estratégicas rápidas y la rebeldía son un binomio fundamental en el fútbol ante contextos adversos. Un departamento depende del entrenador y el otro de los jugadores. <strong>Ayer, River rescató un empate (y hasta pudo haberlo ganado) porque se armonizaron esta suerte de letra y música de la redonda.&nbsp;</strong></p>



<p>Gallardo ejecutó en tiempo y forma las variantes y les asignó roles acordes a lo que pedía el partido. <strong>El Más Grande se transformó en un equipo más dinámico pese a que supuestamente debió suceder lo contrario por el factor altura y el desgaste</strong> ¿Las razones? A partir de las características de los intérpretes, empezó a correr más la pelota que los futbolistas. Los pases tuvieron valor agregado. El equipo fue más corto. Ante pérdida, achicaba hacia adelante y no retrocedía ampliando la oferta de maniobra del rival, dándole tiempo irrisorio como en la etapa inicial.</p>



<p>Un esquema, por sí solo, no representa una solución, ni es la verdad absoluta. De lo contrario, todos utilizarían el mismo. Un equipo puede ser más profundo con un punta que con tres porque todo está asociado a la idea, a las características propias, a las fortalezas del rival y a la actitud. Anoche, River empató por una combinación de todas ellas.<strong> El esquema no cambió demasiado, sino la comunicación a la hora de hilvanar juego.</strong></p>



<p>Mastantuono volvió a lustrar su credencial de líder desde creación y la intención. Asume riesgos, juegue en el Monumental o en Guantánamo. Obviamente, el rendimiento hará zigzag porque todavía no cumplió los 18 años y es el eje de un equipo que recién hace 2 o 3 partidos que empezó a nutrirlo de otra manera. Anoche fue uno de esos episodios con pocas sonrisas, con un Franco exiliado la mayor parte del primer tiempo sobre la raya y expuesto a una asignación defensiva que le erosionaba piernas para construir. <strong>Lo más productivo que produjo en ese lapso fue una asociación con Driussi en la medialuna que terminó con un remate cerca del poste izquierdo del arquero rival.</strong> De esas, debería tener varias por partido, pero aún falta mucho para que el equipo lo ayude al nivel que necesita. Hoy, no cuenta ni con mediocampistas llegadores, ni con una doble punta más neta desde el arranque.</p>



<p>Gallardo corrigió eso en el ST y <strong>Mastantuono liberó su mochila porque Nacho Fernández fue un socio y no un impuesto como Simón.</strong> Lanzini tiene mejor relación histórica con el sector izquierdo que Colidio y se tomó pausas que el ex Tigre no suele interpretar, además de sumar cambio de ritmo. Galoppo pisa el área por ADN. Lamentablemente, se lesiona demasiado, pero el gol es su sexto sentido y la intuición en la zona de fuego cotiza en oro. <strong>Galoppo siente el rebote, siente picar al espacio, olfatea el error rival.</strong></p>



<p>En las últimas fechas, <strong>River desbloqueó, aunque sea mínimamente, la crisis de gol de sus mediocampistas.</strong> Se repuso anímica y futbolísticamente de un primer tiempo desastroso. Convirtió más de un gol por partido. Driussi se reencontró con la red. <strong>Son detalles que, juntos, adquieren una forma de respaldo que permite encarar lo que viene con menos cruces en el casillero de las dudas y de las deudas a levantar, que aún son muchas</strong>. River perdió un solo partido en el año, pero el funcionamiento está lejos de contraer matrimonio con ese dato.</p>



<p><strong>Anoche, asustó y sedujo</strong>. Considero que se venía registrando una mejoría (nada para enamorarse) en las últimas 3 semanas y que es importantísimo que algunos jugadores que no están para ser titulares, caso Nacho Fernández, sí puedan ofrecer media hora en buena forma. Eso le da profundidad a un plantel erosionado por las lesiones, un alto promedio de edad y decisiones de mercado cuestionables. Creo que Gallardo está a dos o tres movimientos, entre nombres y funciones, de encontrar un equipo que nos pueda dar más sonrisas que disgustos. <strong>Ojalá, ante Boca, terminemos la obra con aplausos.&nbsp;</strong></p>
]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/24155107/SIN-ESCUDO-1-13-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
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        </item>
      
        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-river-cancelo-pagares-propios-luego-de-golear-a-gimnasia</guid>
          <title>Análisis: River canceló pagarés propios luego de golear a Gimnasia</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-river-cancelo-pagares-propios-luego-de-golear-a-gimnasia]]></link>
          <pubDate>Sun, 20 Apr 2025 13:00:52 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El equipo de Gallardo parece haber encontrado un sendero de crecimiento, como citamos desde hace un par de columnas. El Más Grande mejora gracias a su as de espadas, Franco Mastantuono, pero también por trabajo colectivo, con el DT corrigiendo problemas creados en casa. El desafío será mantenerlo en la recta final del semestre. Napoleón moldeó una estructura reciente que da mayores garantías en la presión y distancia entre líneas y brinda los primeros pasos hacia un mayor volumen de juego. Aún queda mucho por mejorar, titularidades difíciles de argumentar y decisiones posicionales que limitan. La cantidad de lesionados ya no puede tomarse como “racha”. <p><strong>La figura de levantar pagarés es un sello distintivo que une a Marcelo Gallardo con El Más Grande.</strong> La metáfora la acunó mi ex profesor y siempre amigo Diego Borinsky, biógrafo oficial del DT. Algunas de esas cruzadas fueron, son y serán indelebles porque pertenecían al rubro herencias y estaban atravesadas por la densa y volcánica espada del tiempo, a temperatura infierno, como si un prestamista mafioso, de esos que cortan el aire usando media sonrisa, se hubiera encaprichado con hacerle la vida imposible a River en ciertos escenarios.&nbsp;</p>



<p>Ante ese cuadro de situación, <strong>Napoleón emergió con una colección de “levantadeudas” de las heavy</strong>, entre ellas descifrar el código internacional a puro trofeo. Y lo hizo con el plus de cargarse reiteradamente al enemigo más buscado (alias Boca) y, en una suerte de combo premium, recrear una identidad de juego que parecía dormida. Incluso logró llevarla más allá del césped, como una especie de intangible espiritual en sinergia con el hincha.</p>



<p>Sin embargo, en sus últimos 3 años de carrera fue el propio DT el que se encargó de nutrir a su mochila de desaciertos que, si bien cada uno por su cuenta parecen dominables, todos juntos adquieren una fortaleza imposible de disimular. <strong>Bueno, pareciera que este River está empezando a eliminar peso de ese equipaje</strong>, levantando pagarés que si se presentan de a uno no asustan, pero en patota amedrentan hasta al más grande: falta de contundencia, falta de variantes ofensivas, falta de gol de los mediocampistas, incapacidad para ganar por buen margen, poco poder de fuego en los primeros tiempos, errores en los refuerzos, etc. Y todos creados en casa.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/19094724/GettyImages-2210233139-scaled-e1745066912910-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-266366" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Enzo Pérez fue una de las figuras de River en La Plata. (Foto: Getty).</figcaption></figure>



<p>En las dos últimas columnas me permití opinar (y argumentar) que River estaba mejorando y creciendo en aspectos significativos del juego desde una concepción colectiva, y potenciado por esa vitamina clave que son las individualidades. <strong>En esta etapa de pleno clásico Deportivo Ídolo No Se Equivoca Nunca vs. Deportivo Ídolo Solo Tuvo Suerte no es una postura agradable de leer</strong>, lo sé. Los tiempos actuales odian los grises y muchos entran a consumir que todo es un desastre o que todo va a salir bien porque el administrador del pizarrón es inmune al fracaso y el error.&nbsp;</p>



<p>Así como creo Gallardo es el DT más importante de la historia del club, soy muy crítico de lo que ha hecho desde 2022. Y sigo creyendo que se ha equivocado mucho más de lo que ha acertado desde entonces.<strong> Eso no lo va a cambiar la victoria contra Gimnasia, pero si observo que el equipo mejora, lo digo y trato de dar las razones.</strong> No cuenten conmigo para sentenciar que nada sirve, ni tampoco para magnificar lo que debería ser obvio y lógico como dominar a Universitario, Barcelona o el lobo platense.</p>



<h2>LO QUE MEJORA PARTIDO A PARTIDO</h2>



<p>En esas columnas se subrayó que el boletín ya lucía notas de buenas a muy buenas en tiempos y zonas de presión, mayor fluidez del juego y mejor distancia entre líneas. Esos alicientes estaban y están acompañados por upgrades individuales. No, no eran ni son (al menos por ahora) para enamorarse, ni para ilusionarse sin reparos. Ni siquiera, desde mi punto de vista, serán suficientemente seductores hasta que adquieran rasgos confiables a través de la continuidad, pero sí estaban ahí y era justo destacarlos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="574" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/19150454/Franco-Mastantuono-1024x574-1024x574.webp" alt="" class="wp-image-266402" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Mastantuono volvió a convertir y sigue brillando.</figcaption></figure>



<p>Si partimos desde los nombres propios y seguimos lo dicho en esas columnas<strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/el-amuleto-la-llamativa-coincidencia-sobre-los-goles-de-franco-mastantuono-en-river" target="_blank" rel="noreferrer noopener">, lo de Mastantuono marca la pole position</a></strong>. Más que su golazo, me impacta su casi nula relación con la duda. El 2-0 no es solamente habilidad: <strong>es determinación</strong>. Es un recurso que se linkea hermosamente a los viejos embajadores del potrero que se hacían cargo de la situación a partir del talento y, desde allí, iban al rescate del conjunto. <strong>Ese unipersonal de la gambeta no deja de ser un resumen de inteligencia</strong>. Lo que alguno pudo ver como un exceso de calidad fue, en realidad, poder de síntesis. El pibe juntó rivales para que le quedara la mejor definición. La determinación es un aspecto irrenunciable de los cracks. <strong>Y la gambeta es la llave más linda del fútbol. Mastantuono es dueño de ambas.</strong></p>



<p>El mayor déficit de su kit de habilidades, siempre anclando en que tiene apenas 17 años, se mantiene en la estocada final en el pase gol. Y eso tiene que ver, en buena parte, <strong>con un proceso de maduración lógico para lograr sensibilidad en ese aspecto del juego </strong>(repasemos cuánto tardó Messi en convertirse en especialista en tiros libres, otro ítem que requiere sensibilidad), pero también se asocia a la empatía con sus compañeros y, sobre todo, a la cantidad de recursos que se le ofrecen para potenciar esa herramienta.</p>



<p>Franco es, hoy por hoy, el as de espadas que tiene River. Falta que el colectivo sea su banda. Por rabiosa actualidad, el mediocampo (desde sus interiores) no está a su altura. Ni siquiera entra la categoría grupo soporte con él como solista de lujo. <strong>Los aportes que le destacamos a Castaño no son suficientes. De Simón ya está todo dicho. Y Enzo, por más bien que juegue, no es su socio en zona de fuego.</strong></p>



<p>Imaginen lo que haría Mastantuono con el Pity o el Palacios de 2018, o con un Nacho más fresco o con un De la Cruz a pleno. <strong>Ni hablar con dos delanteros que se alternen entre acercarse y tirar diagonales.</strong> Su pase en situaciones de 2-1 con engaño (cuando Mastantuono conduce y un compañero parte desde atrás y pasa su línea) se lo marca casi siempre Montiel. Ni Simón, ni Castaño le agregan profundidad a su conducción. Y tener a Colidio tan abierto provoca que a veces pierda ese pase a Facundo en cortada y tampoco tenga a mano a Acuña.</p>



<p>El resto lo hace su posición, cuando por varios tramos queda pegado a la raya. Primero y principal, separemos “pegado a la raya” de “borde del área” porque no es lo mismo. Son agua y aceite a la hora del análisis. Y segundo, por favor no caigamos en la reacción histérica sin contexto de creer que el 2-0 se corresponde con un acierto posicional cuando se produce de contra, ante un rival desordenado y con Franco buscando esa zona, y lo que se critica es cuando parte siempre desde allí, muy pegado a la línea de cal, y con el juego estacionado ante un rival en bloque bajo. No mezclemos limones con dulce de leche.</p>



<p><strong>Otro aliciente desde lo nominal es el progreso físico y futbolístico de Acuña, del cual también dimos cuenta en las última columnas</strong>. Marcos ya no tiene como tope la línea del área grande, ni tarda tanto en transformarse en suplemento ofensivo. A eso le ha sumado una mejor calidad en sus centros y un impulso interesante para cambiar de ritmo en el último tramo del uno contra uno para no tener que depender de un compañero con quien ensayar una pared para llegar al fondo. Me gustaría que se anime más de media distancia. El tiro lo tiene.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/18175512/Sebastian-Driussi-una-de-las-10-compras-mas-caras-en-la-historia-de-River-%40RiverPlate-1024x576-500x310.webp" alt="Sebastián Driussi, una de las 10 compras más caras en la historia de River (@RiverPlate)" class="wp-image-266200"></figure></div><figcaption>Driussi jugó 58 minutos contra Gimnasia y marcó su primer gol desde que regresó a River.</figcaption></figure>



<p>La mejoría de Acuña le permite a River no caer siempre en Montiel, a quien se le nota la entrada a boxes por lesión.<strong> Es fundamental que, mientras Cachete busca reencontrarse con su mejor versión, el equipo agregue variantes de ataque</strong>. Hasta no hace mucho, River era un equipo en plano inclinado, “Montieldependiente” para sorprender y profundizar.</p>



<p>Castaño ha resultado, desde su ADN asociativo, una grata novedad.<strong> No creo que sea para sobrevalorarlo como algunos lo hacen, sí para destacarlo.</strong> Muchos jugadores pueden ser asociativos, pero no todos le ofrecen valor agregado al toque en corto. El colombiano lo logra porque toca y va, se mueve, rota espacios de recepción, no permanece en el mismo lugar y no abusa de la cesión hacia atrás.&nbsp;</p>



<p>Su naturaleza y personalidad también le posibilitan aparecer en zonas del campo que el rival no detecta en la frontera de la medialuna.<strong> Le falta profundidad, tratar su alergia al área contraria. Le falta gol. También le falta recorrido hacia atrás si va a cumplir esa posición ante adversarios de elite por Libertadores.</strong> Y River deberá trabajarlo porque si va a convivir cerca del interior del otro lado en algún momento del juego será necesario que los centrales y Enzo Pérez formen un tríangulo bien corto y los laterales no pasen la línea de la pelota a la vez. De lo contrario, puede pasar lo que ocurrió versus Talleres.</p>



<p><strong>Mención especial para Enzo Pérez, justamente. Jugó un partido catedrático, de tutorial. Una clase abierta de manejo de tiempos y geografías del mediocampista central, justo después de haberse mancado en el gol de Depietris yendo donde la maniobra no lo pedía.</strong> Esta vez, la batería le duró el partido completo. Ojala sucediera siempre, pero no podemos ignorar el contexto edad. Desde mi punto de vista, disfruto y aplaudo cuando lo veo en este nivel. Provoca felicidad y admiración. En tiempos en los cuales (en muchos ámbitos) reina la ley del menor esfuerzo o se confunde cantidad con calidad, lo de Enzo Pérez es la ley del MEJOR esfuerzo, del que vale.</p>



<p><strong>Entre los pagarés que se levantaron en La Plata están los siguientes:</strong></p>



<ul><li>Aliendro no convertía desde marzo de 2024, cuando autografió la red ante Estudiantes por la Supercopa Argentina. Sí, más de un año.</li><li>Fue la primera vez en el torneo que River se fue al entretiempo en ventaja.</li><li>Fue el primer gol de Driussi desde su regreso.</li><li>River no ganaba por al menos 3 goles de visitante desde que capturó los tres puntos ante Riestra, 0-3, en febrero de 2024. Sí, más de un año en este caso también.</li><li>Fue la primera vez en el torneo que River ganó por más de 2 goles de diferencia.</li></ul>



<h2>LA TIERRITA QUE AÚN QUEDA</h2>



<p>También hay cuestiones nominales que son imposibles de ignorar: <strong>Simón no rinde de interior derecho, ni de izquierdo. No rinde. Es, sistemáticamente, de lo peor del equipo</strong>. En La Plata pasó de largo por la victoria, pero no solo no pisó el área, sino que por su tendencia a jugar por derecha, cuando volvía por izquierda se cerraba tanto que dejaba constantemente a Acuña expuesto al dos contra uno. Decir que Gimnasia juega generalmente con chasqui boom.&nbsp;</p>



<p>El nivel de Pezzella no levanta. En ataques lentos del rival y en la mayoría de los duelos en juego áreo suele imponer su experiencia, <strong>pero cuando la dinámica lo obliga a achicar hacia adelante,</strong> disputas en carrera o enfrentarse a cruces hacia su izquierda o ante jugadores habilidosos,<strong> ofrece una imagen que está lejos de la ideal para un central de River. </strong>Quizás sea cuestión de continuidad, lo que parece difícil por necesidad del equipo y porque Paulo Díaz (hoy lesionado) y Martínez Quarta están un escalón más arriba en el índice de confiabilidad, especialmente el chileno.</p>



<p><strong>La posición y función de Colidio siguen en conflicto con sus mejores virtudes.</strong> Si parte de allí para proteger mejor al equipo en retroceso, parece ser una apuesta que choca contra la necesidad de ganar, llegar con más gente al área y mejorar el volumen de juego. <strong>Cada vez que Colidio, Mastantuono y el otro punta de turno se acercan y se asocian, River es más peligroso.</strong> Quizás la solución pase por encontrar ese tercer integrante del mediocampo que permita cubrir mejor el sector izquierdo y que Colidio sea durante más tiempo lo que debe ser.&nbsp;</p>



<p>Gimnasia ganó apenas 3 de los últimos 17 partidos por liga. De esos 17, perdió 10. Es un equipo que se cae a pedazos y, así como debemos saludar la mejoría de River, debemos entender ante qué equipo se logró. Así como ante Atlético Tucumán debió ser goleada 4 o 5-1, ante el Lobo la diferencia fue exagerada. El local llegó y pegó dos tiros en los postes.</p>



<p><strong>Pagarés que quedan por levantar:</strong></p>



<ul><li>Jugar bien y ganar 3 partidos seguidos: River no lo logra desde que encadenó rendimiento y triunfos ante Banfield (3-1), Instituto (3-2) y Barracas Central (3-0) en noviembre de 2024.</li><li>Lesionados: no puede ser que cada partido arroje un caído. Casi la mitad del plantel sufrió lesiones este año y ya había pasado en 2024. No es una racha. Cuando algo se repite tanto es cualquier cosa, menos casualidad.</li><li>Integración de los refuerzos: sería saludable que Matías Rojas empiece a sumar minutos y que Galoppo resulte más confiable físicamente. Si Tapia no rinde ni siquiera en los entrenamientos, quizás sea interesante que empiecen al menos a concentrarse elementos de Reserva que están en muy alto nivel.</li><li>Goles de mediocampistas: anoten…</li></ul>



<ol><li>Simón hizo apenas un gol en los últimos 2 años.</li><li>Nacho Fernández convirtió apenas un gol desde marzo de 2024.</li><li>Castaño facturó dos tantos en los últimos 2 años.</li><li>Galoppo registra muchas lesiones en los últimos 2 años. Y apenas un gol…</li><li>Lanzini festejó 2 veces en los últimos 2 años y medio.</li><li>Pity Martínez, lamentablemente, colecciona más lesiones que goles desde julio de 2022: apenas 2 gritos de gol.</li><li>Los volantes centrales no son de aportar para la causa: Kranevitter registra apenas un gol en su carrera y Enzo Pérez celebró por última vez en 2021.</li></ol>



<p>Los mejores son Rojas (10 goles en el último año), Meza (7) y Mastantuono.</p>



<h2>UN RESULTADO PARA TODAS LAS TABLAS</h2>



<p>La victoria fue indispensable para todas las tablas. <a href="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/river-vencio-a-gimnasia-y-se-clasifico-a-octavos-de-la-copa-de-la-liga-sus-posibles-rivales" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aseguró el boleto a playoffs, reforzó la cosecha anual</a> (con la trampa de tener apenas 32 partidos para la clasificación a las copas) y también creó las bases de lanzamiento como plataforma para esperanzarse más con un mejor rendimiento y posterior título.</p>



<p>Se viene una semana vital. <strong>Una excursión para respetar por geografía, si bien Independiente del Valle está lejos de sus mejores versiones, y el Superclásico</strong>. Que las próximas columnas no solo reflejen las sonrisas de las victorias, sino las del buen juego. Que se sigan levantando pagarés. Es la mejor forma de festejar en cualquier época del año.</p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
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            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
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          <title>Análisis: River, entre los merecimientos y los caprichos</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-river-entre-los-merecimientos-y-los-caprichos]]></link>
          <pubDate>Tue, 15 Apr 2025 18:52:36 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El Más Grande fue superior a Talleres, pero volvió a boicotearse desde algunas decisiones de Gallardo. Se ven mejoras, pero también manías muy difíciles de sostener como la presencia de Simón, poner a jugadores creativos contra la raya, exigir a Enzo Pérez o a Montiel como si tuvieran batería infinita o prescindir de la posibilidad de darle minutos a futbolistas que pueden aportar algo distinto como Matías Rojas. La mala suerte o la falta de contundencia no son la explicación a todo. La conferencia de prensa terminó siendo una metáfora de lo que falta en el verde césped: respuestas. <p>Uno de los alias que luce la pelota es “La Caprichosa”. Un tatuaje de henna, de esos efímeros, aplicable esencialmente a circunstancias muy específicas del juego futbolero ¿Por qué? Porque a “La Caprichosa” se la suele vestir con el trajecito de la “Mala Suerte”, o el más elegante “Falta de Contundencia”, y porque transformar esas etiquetas de recurso de bar o de charla de café en respuesta sistemática del profesionalismo de la redonda deriva solamente en excusa dañina, en un espejismo, en un autoengaño. <strong>En síntesis: en una daga que nos va hiriendo sin que nos demos cuenta, como parece que le sucediera a este River.</strong></p>



<p>Si se sobredimensiona ese escenario se evapora toda posibilidad de análisis táctico y estratégico y se erosiona la identidad del deporte. Se caería en el absurdo de ignorar la aptitud de un jugador propio o rival para el gol, la calidad y frecuencia de las chances creadas, el espiritu individual y colectivo de un plantel o el nivel de un equipo a lo largo de un ciclo. Eso, el ciclo (y no un puñado de ejemplos a conveniencia) es el sistema de medición adecuado para estudiar un expediente de estas características, como el que atraviesa River.</p>



<p><strong>Esa reacción, la de la instalar a la “Mala Suerte” y a su prima high society, la muchas veces exagerada “Falta de Contundencia”, como la explicación a todos los problemas, es un combo que distorsiona hacia donde debe ver el plantel en su conjunto, incluido quienes lo comandan. </strong>Si lo llevamos al campo popular, a la tribuna, a la platea, esa respuesta recurrente suele venir del lado de la defensa del personaje de turno, y es tan poco saludable como la que emerge del otro sector: el identificado con quienes rechazan al nombre en cuestión, y son incapaces de reconocer habilidades rivales para impedir conquistas, que el equipo va mejorando cosas o la presencia esporádica de la famosa Diosa Fortuna.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="578" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/15131603/GettyImages-2209607689-scaled-e1744733943124-1024x578-1024x578.webp" alt="" class="wp-image-265473" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Borja sigue anotando pese a no ser titular.</figcaption></figure>



<p>En el juego de querer tener siempre la razón, ganan los extremos y pierde el equilibrio. Y se observa dentro y fuera del campo de juego. Más allá de lo que ofrece el equipo, <strong>River parece inmerso en un duelo interno que debería encontrar un punto de encuentro razonable.</strong> Son tan dañinos el Deportivo El Ídolo es Intocable como el Deportivo El Ídolo Solo Tuvo Suerte.</p>



<p>Así como está “La Caprichosa”, están los caprichos, una suerte de colección de vicios, donde una supuesta perseverancia y fe futbolera se confunden con el ego y las decisiones se alejan de la lógica y el sentido común. <strong>En este River, conviven ambas</strong>. “La Caprichosa”, que en una “racha negativa” (la conveniente unidad medida de un sector) pega en el poste y marchita una victoria, y los caprichos, esa acuarela de determinaciones y posturas que se vacían de fundamentación porque la evidencia en contra (y la cantidad de tiempo transcurrido: 41 partidos) es abrumadora. Y encima está acompañada por estadísticas contundentes y otros áreas críticas como el departamento de lesionados o el libro de pases.</p>



<p>El tema no es desmentir la presencia de la “Mala Suerte” o la “Falta de Contundencia” en la vida de este River de Gallardo, sino que los caprichos ganan por buen margen. <strong>Eso es lo que debe preocupar</strong>. El tema es que la sequía no es solamente goleadora, sino de volumen de juego, respuestas e ideas. Y algo clave: “La Caprichosa” es la decoración temporal que engaña un rato. Los caprichos duelen.</p>



<p>El resultado de un partido es un resorte para el análisis integral, no su 100%, así que seamos justos y equilibrados sobre lo sucedido el domingo en el Monumental:<strong> River mereció ganarle a Talleres, tal como debió capturar por mereciómetro la victoria ante Barcelona. Lo superó en todos los aspectos del juego y solo el ánimo golpeado puede insinuar lo contrario.</strong> Seamos justos también a la hora de sumar factores a la opinión: controlar geografía, posesión y trámite ante sendos adversarios era una obviedad, especialmente por el comportamiento de los ecuatorianos como visitantes en el escenario continental y por tratarse de una versión del equipo cordobés repleta de ausencias y que además no le gana a casi nadie. Las dos cosas. <strong>Ni ver todo absolutamente como en un cuento de hadas en el cual hay deidaes que jamás se equivocan, ni creer este River que no cumple con las expectativas hace rato es un sinónimo del apocalipsis o el peor equipo del torneo cuando está lejos de serlo.</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="REACCIONES EN CALIENTE - RIVER 1 VS. TALLERES 1" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/UA8QHgjS0co?start=24&amp;feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<h2>HAY ASPECTOS QUE ESTÁN MEJORANDO</h2>



<p>Particularmente, observo mejorías en algunos aspectos individuales y colectivos. Desde los nombres propios, <strong>una rebeldía sana en Mastantuono a fugarse de la asignación de wing derecho cuando las circunstancias del cotejo se lo imponen.</strong> Veo a Franco en una suerte de camino a la mayoría de edad futbolera. Cuando paramos la pelota y observamos que es el dueño del equipo de la camiseta más pesada del país con 17 años, pfff. Chapeau. <strong>También veo un reestablecimiento de condiciones óptimas en Acuña, tanto físicas como futbolísticas.</strong> Si bien no a valores de fábrica de su mejor época, sí a una producción más cercana a la expectativa de todos. Esa mejoría en el ex Sevilla es funcional a la estructura. De hecho, ayer llegó a posición de gol y sus excursiones ya no tienen como tope a la línea del área grande.</p>



<p><strong>Castaño brinda la posibilidad del cambio de frente, quizás con un nivel de certeza que ninguno de sus compañeros de zona pueda ofrecer</strong>. Ante Talleres, esa virtud (que chocó contra una floja administración en corto en algunos pasajes) se patentó cuando se estableció como mediocampista central y dejó la función de interior. El colombiano pasó a tener la cancha de frente, el 100% del panorama, y su mejor herramienta está ahí, no en su cuota goleadora o profundidad. Un detalle a tener en cuenta: <strong>en apenas 5 partidos, Castaño ya fue opción como interior derecho, interior izquierdo, doble “5” y único mediocampista central.</strong> Puede parecer una virtud, pero ojo, porque si se cambia tan seguido de posición a un jugador se corre el riesgo de que no termine por asentarse en ninguna función.</p>



<p>Desde lo colectivo, creo que River ha crecido en la materia “cómo y cuándo recuperar la pelota”. Hasta hace algunas semanas, se pasaba de rosca y se exponía a que el rival lo vulnerara con un par de movimientos de manera más reiterada. Eso se viene dando menos.<strong> Este River no es un equipo con el soporte físico y de características adecuadas como para sostener esa voracidad de piraña full time que supo ser copyright de los mejores conjuntos de Gallardo. </strong>Enzo Pérez no es dueño de una batería confiable más allá de los 50-60 minutos, Simón no es un jugador que sepa leer el juego en asfixia al contrario, relevo y retroceso. Ninguno de los delanteros es Borré. Además, la ausencia de Montiel en favor de Bustos potenciaba ese déficit.&nbsp;</p>



<p>El claro inconveniente físico que arrastraba Meza (la tendinitis rotuliana puede ser crónica) desbalanceaba el otro sector y Acuña quedaba expuesto varias veces al dos contra uno. Es un buen ejercicio reconocer contextos y <strong>el “Millo” está desarrollando con mayor criterio la distancia entre líneas</strong>. A veces, es mejor recuperar 10 o 15 metros más atrás, o alternar pasajes entre pulmones a pleno y necesidad de cambiar el aire, no solo para defenderse mejor, sino para que, cuando se obtiene nuevamente el balón, haya margen de maniobra y no todo lleve a definiciones inmediatas y forzadas.</p>



<p>Algunos podrán decir que en el gol de Talleres eso no se vio. Primero, se trató básicamente de una situación aislada dentro de una tónica establecida y no de algo frecuente en el partido. Y segundo. desde mi punto de vista, son dos cosas diferentes. En la conquista de la “T”, <strong>Enzo Pérez dibuja una cadena de errores determinantes que llevan su firma.</strong> Nadie va a discutir su categoría, pero él, como dueño del eje, se equivoca en acercarse a una zona en la cual estaban, en una circunstancia casi excepcional, tanto Simón como Castaño. El mendocino debió entender que su rol, en ese contexto, pasaba por cuidar el círculo central y formar tríangulo con los zagueros, incluso con una leve tendencia hacia su izquierda por el corrimiento del colombiano. De lo contrario, dejaba (como dejó) al equipo tan mal parado que ni Flash llegaba con los relevos. Por la noche, una de las cadenas de televisión calculó la distancia entre los centrales, machacando sobre ellos, <strong>sin advertir que, entre ambos, debería de haber estado Enzo. </strong>Es un error individual de uno de los mejores mediocampistas de la historia de River lo que posibilitó el resto de la secuencia, sin ignorar el pequeño tributo de Depietri a Usain Bolt.</p>



<h2>HAY CAPRICHOS INSOSTENIBLES</h2>



<p>Sin embargo, como citamos en la apertura de la columna, los caprichos vencen a “La Caprichosa”, la “Mala Suerte” y la “Falta de Contundencia”. Si con estos lastres individuales y colectivos River coquetea con las victorias, pensemos cuánto más cerca estarían las alegrías en el caso de desterrarlos y darle continuidad a propuestas más lógicas y que potencien a los mejores recursos que tiene El Más Grande para la creación (Mastantuono) y el gol (Borja). <strong>Uno es inexplicable y es la cantidad industrial de oportunidades que recibe Simón en relación a lo que ofrece. </strong>Es un futbolista sin áreas, no solo la de enfrente. Anclemos en un breve cuestionario como si se tratara de un identikit futbolero… Simón:</p>



<p>¿Tiene gol? No.</p>



<p>¿Llega al área rival, pero su falta de gol es un problema de definición? No.</p>



<p>¿Tiene pase largo? No.</p>



<p>¿Tiene media distancia? No.</p>



<p>¿Tiene pelota parada? No.</p>



<p>¿Tiene un motor emocional o físico que lo convierta en un imprescindible para recuperar o para la identidad del equipo? No.</p>



<p>¿Tiene valor como polifuncional? No. De hecho, cuando le tocó hacer las veces de lateral derecho (no es su culpa) su rendimiento fue muy pobre.</p>



<p>¿Es aplicado tácticamente en el retroceso? No.</p>



<p>¿Tiene juego aéreo a favor o en contra? No.</p>



<p>Entonces… <strong>¿Cuál es el argumento para que Simón siga jugando en River? ¿Sobrevalorar su capacidad de prestamista de pases de 10 metros?</strong> ¿Esperar a un buen tramo de partido cada 20 para decir “se equivocaron”? Lo hemos dicho varias veces. Somos reiterativos, pero a veces es necesario reiterarlo.</p>



<p><strong>Otro capricho a esta altura es la zona asignada a Colidio y su distancia respecto del centrodelantero de turno. </strong>En la única jugada en la cual convivieron con Driussi a la cantidad de metros recomendada por las virtudes y estilo de ambos, se comunicaron y provocaron un mano a mano. Eso se puede dar con el rival adelantado, pero también con el adversario en bloque bajo, porque ambos cuentan entre sus herramientas con la posibilidad de tirar una pared o de destrabar con un gesto técnico en espacio reducido. Tienen esa riqueza. <strong>Alejarlos solamente los limita</strong>. La única manera de que desarrollen empatía es que estén cerca. El resto del encuentro, Colidio se exilió en un lateral, donde no solo debe superar a la marca de turno, sino convivir con:</p>



<ol><li>Un posible doble marcaje por presión inmediata o escalonada.</li><li>El tope que le supone la raya lateral y su déficit de manejo de pierna izquierda.</li><li>Estar de costado o de espalda y perder gran parte de su panorama.</li><li>Distancia exagerada con sus compañeros y, muchas veces, verse obligado a tocar para atrás si ocupa el carril y Acuña no tiene por dónde escalar.</li></ol>



<p><strong>Cada pérdida convoca a una mayor desconfianza y toda la fachada técnica de Colidio con la cancha de frente deriva en una pared descascarada cuando se lo estaciona sobre un costado</strong>. Cercano al borde del área grande debería ser su límite, como ocurría con los mejores momentos de Solari (para aprovechar su relación con el gol) o lo que se impone que suceda con Subiabre. En el caso de Facundo, con mayores dudas, dado que claramente es para jugar más centralizado y toda su educación futbolera fue como “9” de juego, y su mejor imagen en la elite se observó cuando compartió zona o jugó levemente detrás de Retegui. <strong>Y en River sucedió lo mismo: siempre rindió más con otro punta cerca.</strong></p>



<p>Al fútbol se gana con goles y, mientras River no edifique un equipo con una respetable cuota goleadora de sus mediocampistas, <strong>la presencia de Borja la mayor cantidad de minutos posible deja poco espacio al debate, aún cuando ante sus vaivenes emocionales todo el Universo River se frustre. </strong>En la columna anterior citamos que sería saludable que un equipo que tiene menos goles que partidos jugados al menos se interrogue a si mismo sobre la posibilidad de jugar más para un futbolista con casi 60 goles en la institución que en lugar de intentar convertirlo sistemáticamente en lo que no es. <strong>Contexto y necesidad matan gusto y estilo. De lo contrario… capricho.</strong></p>



<p><strong>Desde mi punto de vista, la suplencia de Borja el domingo fue difícil de entender. </strong>Talleres se presentaba con Navarro, un lateral más ofensivo que defensivo, y con poca aptitud para el juego áereo como segundo marcador central. Una suerte de comodín por emergencia ante las ausencias de Catalán, Rodríguez y Portillo y con otro zaguero (Cardona) tocado en el banco. Desconozco si el scouting previo reparó en el detalle pero, de ser así, ¿cómo fue posible que River dejara en el banco al “9” con más gol, mejor juego áreo y mayor potencia física ante ese déficit del rival? Dicho sea de paso, así como remarcamos lo que nos gustó de River, no ignoremos que al club cordobés le faltaron, además de esos componentes defensivos, Botta, el otro Galarza (el que quisieron de la vereda contraria) y el brasileño Rik, autor del gol en el clásico provincial.&nbsp;</p>



<h2>¿Y SI JUNTAMOS A LOS QUE HABLAN EL MISMO IDIOMA?</h2>



<p>La lista de caprichos sigue con guardarse cambios cuando existe la posibilidad de hacerlos y el trámite del encuentro lo demanda. O freezar a futbolistas que, aunque sea en muestras homeopáticas, han ofrecido luces en esta mediocridad. <strong>El caso más claro es Matías Rojas. </strong>Ok, no juega seguido porque se lesiona (como destacamos en el detalle del poco gol y las lesiones frecuentes de los mediocampistas en una de las primeras columnas), pero si está a disposición, ¿por qué desperdiciar a un elemento que puede gambetear, rematar de media distancia, llegar al gol u ofrecer pelota parada, o incluso ser socio de Mastantuono?</p>



<p>¿Tan desequilibrado puede ser imaginar, de local, por certamen doméstico y ante rivales que no están en la elite a un mediocampo con tres componentes que nutran a Mastantuono y no lo sobrecarguen, y dos que puedan pasarle y llegar al área? <strong>¿Por qué no se puede empezar un partido con Castaño de mediocampista central, Rojas y Meza alternando sectores como interiores y Mastantuono un poco más suelto, y rotar a medida que el desgaste se presente como condicionamiento?</strong> Y ahi, en ese momento, pensar en los “Pity” Martínez, Lencina, “Nacho” Fernández, Galoppo, Aliendro, Lanzini y Enzo Pérez para una cantidad de minutos razonable vinculada a sus actualidades en ritmo, edad, etc ¿Por qué no juntar a los que por ADN hablan un mismo idioma futbolero y tienen cierta relación con el gol? ¿Por qué, ante rivales más fuertes, no pensar en una línea de 3 barra 5 con Montiel y Acuña por afuera, Castaño con otro mixto en el eje, Mastantuono de enganche y dos puntas?&nbsp;</p>



<p><strong>Son alternativas que uno se pregunta, no verdades irrefutables, sino ideas que surgen a partir de los problemas de River y de las características de los jugadores</strong>. Después de 41 partidos, y de los antecedentes de 2022 sofoca que River que empecine en jugar el torneo “paralelo a los carteles de publicidad” como si los arcos estuvieran detrás de los banderines del córner. Ese manía, increíblemente, también se padeció durante un tramo importante del ciclo Demichelis.</p>



<p>El fútbol argentino muestra a varios equipos que están ahogándose en el capricho de inventar extremos / wines donde no los hay, solo porque la moda es jugar con ellos. De esa manera, muchos ataques son forzados anunciados y se boicotea la sorpresa y la creatividad. La cancha se abre para sorprender, no para ir todo el tiempo o para abrirla antes de tiempo. El famoso es mejor aparecer que estar. <strong>Remarcamos que River ha mejorado en sus variantes, pero abruma la cantidad de veces que se busca tempranamente a Montiel hasta fundirlo y lo citado sobre las posiciones de Colidio y Mastantuono</strong>.</p>



<p>Este River de Gallardo decidió encarar la tormenta con Simón, Enzo Pérez y Castaño. Como establecimos en la columna anterior, Gallardo ya los había juntado en el último partido cuando el “Millo” necesitaba todo lo contrario. Cuesta interpretar tantos minutos para un tríangulo con un futbolista con 150 partidos y 6 goles (2 en cotejos con más de 7 goles de River), otro con 3 gritos sagrados en casi 5 años como profesional y un Enzo que no es un volante central que pueda aportar gol por pelota parada, juego aéreo, sorpresa picando vacío al área rival, media distancia, etc. De hecho, su último gol fue contra Sarmiento en agosto de 2021, hace casi 4 años. Y no, no le estamos pidiendo a Enzo ir al rescate, sino que simplemente forma parte del cuadro de situación a partir de la conformación del mediocampo. Quizás la explicación a este triángulo sea eminentemente defensiva, pero aún asi es difícil estar de acuerdo porque atenta contra las primeras necesidades del equipo.</p>



<h2>SI LAS PREGUNTAS SON LAS MISMAS ES PORQUE FALTAN RESPUESTAS</h2>



<p>Así como Demichelis tuvo caprichos como el off, el exceso de oportunidades para Rondón, jugar con 3 puntas cuando el equipo no daba pie con bola con ese sistema o cuando confesó públicamente que dejaba a Echeverri en cancha aún a riesgo de que se lesionara para “demostrarle a la gente” que no estaba para la Primera, <strong>Gallardo ha sido caprichoso con Lanzini, Simón, la posición de Colidio, privilegiar el ánimo de Driussi a un objteivo colectivo o suspender conferencias cuando no gana. Son diferentes formas de evidenciar lo mismo</strong>.</p>



<p>Algo muy importante: así como River debe rendirle pleitesía al formato del torneo, que le brinda la chance de salir campeón pese a una mediocre fase regular, <strong>tiene la obligación de atender y entender que ya se jugó el 41% de la temporada en lo que refiere a la Tabla Anual, la de la clasificación a las copas</strong>. Aunque todo es muy parejo, hoy por hoy está octavo, Boca le sacó 7 puntos, Independiente le lleva 6 y Rosario Central puede estirar su distancia a esa cantidad si vence a Platense.&nbsp;</p>



<p>Por una cuestión de respeto al hincha y al escudo, <strong>el DT de River no puede dudar o dejar de ir a las conferencias cada vez que el equipo no gana.</strong> Tampoco limitar la cantidad de preguntas o sugerir qué se le debe consultar.<strong> Si las preguntas son las mismas (y él tiene lo mismo para decir cada vez que el equipo no triunfa) es porque faltan respuestas. Ojalá las termine de encontrar pronto.</strong></p>
]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/15141647/SIN-ESCUDO-1-9-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
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        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-river-vs-barcelona-no-alcanza-con-merecer</guid>
          <title>Análisis: River vs. Barcelona, no alcanza con merecer</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-river-vs-barcelona-no-alcanza-con-merecer]]></link>
          <pubDate>Wed, 09 Apr 2025 23:47:04 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El equipo de Gallardo dominó claramente a su rival y mejoró respecto a partidos anteriores, pero pagó carísimo el impuesto a su falta de gol (rasgo que abarca toda esta etapa y no es novedad exclusiva de este año). Sin embargo, el entusiasmo choca contra decisiones como subirle el precio a la categoría de los adversarios de la Libertadores, privilegiar al individuo (Driussi) por sobre el colectivo y cambios difíciles de compartir. <p><strong>Es innegable que River mereció despachar a Barcelona por un par de goles. Lo superó en todas las facetas del juego, menos la contundencia</strong>. Sin embargo, subirle el precio a las calidades de los rivales del grupo y circunscribir el análisis y el debate a lo que pasó anoche es hacerse trampa. También lo es privilegiar a un jugador sobre el equipo no una, sino dos veces durante un mismo cotejo. En síntesis: con merecer no alcanza. <strong>A River le falta bastante para seducir y convertirse en una estructura confiable.</strong></p>



<h2>¿River mejoró respecto a cotejos anteriores?&nbsp;</h2>



<p>La respuesta es claramente sí, sin soslayar a un Barcelona liviano como una pluma y a un piso reciente muy bajo. <strong>Mastantuono recibió más libertades y no ejerció de wing derecho full time, el mediocampo recuperó más alto y el rival no inquietó.</strong> El equipo exhibió más minutos de la famosa fluidez, no estuvo largo entre líneas y no se enamoró del centro. Incluso fue más inteligente en la elaboración. Le faltó contundencia y lucidez en la zona de fuego. El mereciómetro, ping pong, resultado moral o la etiqueta que usemos para detallar quién mereció ganar le da a favor y por un margen importante. <strong>Sin embargo, quedarse solo con eso es como ir en la búsqueda del tesoro con el 10% del mapa.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="577" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/08225415/GettyImages-2208657454-scaled-e1744163676813-1024x577-1024x577.webp" alt="" class="wp-image-264055" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Mastantuono volvió a ser el encargado de llevar las riendas del juego en River.</figcaption></figure>



<h2>Por qué pateó Driussi</h2>



<p><strong>¿Qué hizo mal el Más Grande más allá de la falta de eficacia? Boicotearse</strong>. Primero, al darle la responsabilidad del penal a Driussi, como si River fuera una entidad benéfica, cuando no existía prioridad y objetivo más importante que abrir candados en un partido de Copa Libertadores. Abrir candados, casual y causalmente, para un equipo que tiene menos goles que partidos jugados. Es como comprarse un Mercedes Benz para ir al supermercado de la vuelta de casa. Innecesario e inadecuado. Y no es hablar con el diario del lunes. Existe un combo ineludible en el fútbol para la buena salud de un equipo: aumentar la lógica y disminuir el margen de error. River hizo todo lo contrario. <strong>El “Millo” no está como para darse ese lujo. </strong>Ese acto solidario se potenció con el desarrollo del juego, con un Driussi irresoluto que no pudo sacar ventajas pese a que los centrales ecuatorianos le brindaron tiempo y espacio durante todo el match. Fueron cantidades mayoristas de permisos y licencias que el ex MLS no pudo aprovechar. Aún así, no derivó en el primer cambio, sino que permaneció exageradamente en el campo de juego y fue trasladado, con el ingreso de Borja, a cumplir la función de extremo izquierdo. <strong>Fue como tirarle nafta al incendio.</strong></p>



<p>Si a todo ese cuadro de situación le sumamos que River tiene en su plantel a un futbolista que pateó el penal más importante en la historia de la Selección Argentina y que desperdició solamente uno en toda su carrera,<strong> resulta prácticamente imposible entender la decisión o el permiso</strong>. Si recayó en los futbolistas, faltó voz de mando desde afuera. Si fue idea del entrenador, choca de frente contra los antecedentes inmediatos y no tan inmediatos de River en la ejecución de penales (7 series perdidas en fila, 2 penales convertidos sobre los últimos 9) y la evidente necesidad de ganar, mejorar y convertir que arrastra este equipo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/08234313/GettyImages-2208651472-scaled-e1744166621746-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-264092" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Driussi erró el penal vs. Barcelona SC y River acumula tres ejecuciones fallidas en tiempo regular.</figcaption></figure>



<p>La pregunta se impone con facilidad ¿Si la idea es jugar con futbolistas que sientan más natural abrir la cancha, por qué insistir con Colidio o Driussi por izquierda y no con Subiabre, que al menos tiene el perfil a favor y cierta continuidad, conocimiento y empatía con la función? Se permitió que Driussi marcara la pole position por sobre la necesidad del equipo dos veces en el mismo encuentro: el penal y la cantidad de tiempo que permaneció en el campo de juego, aún en una geografía y tarea ajenas a lo que mejor hace.<strong> A lo del ex Austin se le debe sumar el ingreso de Simón, un futbolista que le aporta muy poco al equipo, que generalmente lo limita y que no tiene gol. </strong>Desde su ingreso, River pasó de ser un conjunto que al menos coqueataba con la victoria a otro sumergido en un letargo.</p>



<p>Gallardo decidió que Simón conviviera con Enzo Pérez y Castaño cuando River precisaba nutrirse con otra ambición, otra voracidad, otra presencia. En ese momento clave, el “Millo” agrupó en el mediocampo a un fubtolista con 6 goles en casi 150 partidos, a un volante central de 39 años sin vínculo con el gol desde alguna vía alternativa como puede ser la media distancia, la pelota parada, el juego áereo, etc, y a otro volante, el colombiano, que cuenta con apenas 3 tantos en casi 5 años de carrera. Un plus:<strong> el ingreso de Simón provocó que, por propiedad transitiva, saliera Montiel cuando entró Rojas y que el paraguayo recibiera, al igual que Subiabre, menos minutos de los que sugería el trámite del encuentro. </strong>Santiago terminó como una suerte de lateral derecho. River necesitaba ganar. Montiel ataca, defiende y ofrece mejor juego áereo que Simón.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/marcelo-gallardo-planto-bandera-tras-el-empate-vs-barcelona-no-me-voy-a-dejar-contagiar-por-la-negatividad" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250409_LPM_264261_Diseno-sin-titulo-2025-04-09T150625.061.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Después del empate frente a Barcelona, el Muñeco habló en conferencia de prensa y dejó una frase para sentar una postura clara por el presente de River.
" title="Marcelo Gallardo plantó bandera tras el empate vs. Barcelona: “No me voy a dejar contagiar por la negatividad”" publication_id="LPM#/river-plate/marcelo-gallardo-planto-bandera-tras-el-empate-vs-barcelona-no-me-voy-a-dejar-contagiar-por-la-negatividad"></div>


<h2>14 goles en 16 partidos&nbsp;</h2>



<p>Una racha, a veces puede linkearse a la suerte, para bien y para mal, pero estos 14 goles en 16 partidos no son casualidad, ni por contexto, ni por extensión de la muestra, ni por antecedentes en este mismo ciclo de Gallardo. Están asociados al volumen de juego, con alguna recuperación esporádica, espasmódica. Es la segunda vez que la estadística patotea con números tan preocupantes desde el regreso de Napoleón. En los primeros 15 partidos de esta segunda etapa del Muñeco, durante 2024, River también promedió menos de un gol por encuentro (convirtió 14). Por ende, es un problema de esta etapa del entrenador, que NO lo tiene como responsable exclusivo, pero sí como arquitecto. No es una mala seguidilla si se repite dos veces en menos de un año. De acuerdo a la información del especialista Silvio Maverino, estos 14 goles en 16 partidos <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/alarmante-river-ya-tiene-el-peor-promedio-de-gol-de-su-historia-en-el-arranque-del-2025" target="_blank" rel="noreferrer noopener">representan el peor promedio de gol de River </a></strong>al inicio de una temporada en toda la historia de la institución.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-libertadores/la-historia-de-la-esposa-de-driussi-tras-el-penal-errado-vs-barcelona-la-gente-siempre-mira-el-1-malo" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250409_LPM_264288_Historia-esposa-Driussi.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El delantero recibió fuertes críticas tras el penal errado y su esposa salió a defenderlo con un mensaje en las redes sociales.
" title="La historia de la esposa de Driussi tras el penal errado vs. Barcelona: “La gente siempre mira el 1% malo”" publication_id="LPM#/copa-libertadores/la-historia-de-la-esposa-de-driussi-tras-el-penal-errado-vs-barcelona-la-gente-siempre-mira-el-1-malo"></div>


<p>Otro punto que es difícil de soslayar es la necesidad de subirle la vara a los adversarios por la Libertadores en lugar de hacer foco en la mejoría interna individual y colectiva y en las variantes creativas que necesita el conjunto. <strong>Estamos hablando de 40 partidos en los cuales el buen nivel se cuenta con los dedos de una mano</strong>. Incluso parece no hacerse foco en falencias técnicas de algunos jugadores (Tapia ni siquiera fue al banco ayer, como para confirmar todo lo que se viene informando). Como citamos en la columna anterior, Universitario había convertido a su estadio en una fortaleza en el ámbito doméstico, pero sus números a nivel sudamericano son muy flojos. Algo similar ocurre con Barcelona, de una fuerte localía, pero con clarísimas dificultades en el escenario internacional como visitante. <strong>La entidad ecuatoriana ganó apenas 2 de los últimos 17 cotejos a domicilio por Libertadores, de los cuales uno fue ante El Nacional, también de su país ¿El otro? Justamente versus Universitario…</strong></p>



<h2>Volantes sin gol</h2>



<p><strong>Meza carga 14 partidos sin convertir. Lanzini marcó apenas una vez desde su regreso</strong>. “Nacho” Fernández facturó solo una conquista en el último año. El último gol de Aliendro fue en marzo de 2024. Galoppo había jugado menos de media hora en sus últimos 6 meses en Brasil y en River ya acumula varias lesiones. Rojas batió su récord de minutos contra Sarmiento: apenas 45. “Pity” Martínez, lamentablemente, registra más lesiones que partidos completos en los últimos años. La mochila más pesada es la de Mastantuono, un pibe de 17 abriles.</p>



<p>Si vamos a los delanteros, observaremos que Driussi firmó la red apenas 3 veces en los últimos 31 partidos contando esta etapa en River y sus últimos encuentros en Austin. <strong>Borja está preso de sus propios vicios futbolísticos y de un laberinto que el DT le edificó dos veces, pidiéndole ser lo que no es. </strong>Está claro que el colombiano es un jugador difícil desde el punto de vista emocional, que parece zigzaguear entre un ego complicado de clasificar y umbral de frustración bajo. Hoy pareciera querer estar en cualquier club, menos en River. Sabe que el entrenador lo tiene en el subterráneo de su carpeta de favoritos. Su lenguaje corporal, sus piletazos sin sentido, alguna patada de más… Aún con un gol cada tanto, todo parece transcurrir en una ruta de impotencia, hervida en sus propias limitaciones. Un lazo inmediato con la adversidad cuando las cosas no son al gusto y al estilo del cafetero. Y potenciada porque un error convoca a otro y aumenta la desconfianza.</p>



<h2>Borja</h2>



<p>Si Gallardo tuvo dos veces a Borja (cuando lo pidió y ahora) y el colombiano no rinde, pero ya firmó casi 60 goles en River y facturó en buen promedio en casi todos los clubes en los cuales jugó, la primera pregunta debería ser si se lo ha estado aprovechando bien. <strong>Borja no es un futbolista de elite mundial, de lo contrario hubiera sido figura en Europa, pero, al&nbsp; fin y al cabo, al fútbol se gana con goles y el colombiano es, del menú de delanteros riverplatenses, el que mejor cumple la tarea.</strong> Quizás el Mundo River se podría permitir pensar cómo potenciar a Borja para que vuelva a ser el delantero de casi un gol por partido en lugar de que, un equipo que lleva 14 goles en 16 cotejos, pretenda que ese goleador se reconvierta en un futbolista tan distinto a su esencia. El “Colibrí” pasó de ser casi una garantía de gol a un personaje que se ahoga en la misma pesadilla que creía haber dejado atrás. En muchos momentos se parece a un lastre y no a una probable solución. Es hora de que Gallardo y Borja tengan esa conversación definitiva para el bien de todo River.</p>



<p>Independiente del Valle triunfó en apenas 3 de sus últimas 19 visitas por Libertadores. Es bueno conocer el dato para cuando visite el Monumental. River deberá ir a Ecuador primero. IDV no goza de una actualidad que asuste y ya no cuenta con Kendry Páez, su elemento más desequilibrante. Como citamos en la columna anterior, tiene bastante menos que en años anteriores, igual que Barcelona. Perdió 5 de los últimos 6 por Libertadores cuando salió de su estadio.</p>



<p><strong>Preocupa lo de River con los penales porque hasta las competencias domésticas de este año ofrecen esa posibilidad de resolución.</strong> Cuando algo se repite, es cualquier cosa menos casualidad. El cuerpo técnico, que muchas veces remarca que no es lo mismo ejecutar en un entrenamiento que en un partido, y tiene razón al respecto, al menos debería atender el problema. Y también apuntar a que el equipo ofrezca más variantes ofensivas. No se puede caer en “chapear” que se controló el juego ante rivales tan débiles. Eso es básico, obligatorio, lógico. Está a media vuelta de llave de abrir la puerta a la subestimación al hincha. Dominar la posesión y el control del juego contra Riestra, Sarmiento, Universitario es lo lógico.</p>



<p>Ojalá pronto aparezca la contundencia. Le llevará tranquilidad al juego. Y el buen juego impulsará un mejor funcionamiento, que es lo que realmente necesita River. Ojalá que, cuando se encuentren buenas señales, se potencien. El año pasado,<strong> El Más Grande gambeteó un tramo similar al actual cuando construyó durante 3 partidos un ataque con 3 mediocampistas, un enlace y Solari y Colidio en la misma línea de ataque, sin wines. </strong>Un dibujo en feliz matrimonio con las características de los íntérpretes. Empatía futbolera y sociedades, que le dicen. En ese lapso, marcó 9 goles: 3 en cada partido. Luego, Gallardo decidió volver a su fórmula fetiche desde 2022. <strong>Hoy, River necesita mirarse en el espejo de esos 3 partidos y parecerse lo más posible. Tiene un antecedente cercano a mano.</strong></p>



<p>El formato del torneo local, la categoría de los rivales por Libertadores y la trayectoria de Gallardo como DT aún abrigan la ilusión de que River repunte. Esperemos que suceda pronto. Hacer foco en cada partido, <strong>pero sin ignorar que el ciclo ya lleva 40 encuentros y luce más desilusiones que virtudes es el camino más saludable para encarar el futuro y mejorar. Que el árbol no tape el bosque</strong>.</p>
]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/09174100/SIN-ESCUDO-1-6-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
          </media:content>
        </item>
      
        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-es-hora-de-que-gallardo-responda-por-river</guid>
          <title>Análisis: es hora de que Gallardo responda por River</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-es-hora-de-que-gallardo-responda-por-river]]></link>
          <pubDate>Mon, 07 Apr 2025 09:21:55 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El silencio del entrenador de River en Junín es una métafora de lo que se observa en el verde césped: un equipo que, la gran mayoría de las veces, no dice nada, juegue quien juegue. O lo que es peor: preocupa. El DT debe dejar de lado el combo de excusas o suspender conferencias cuando las cosas no salen (actitud que viene desde 2022) y reaccionar en todo sentido. Su ciclo ya lleva 8 meses y casi 40 partidos, no 3 semanas. <p>A <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/tema/marcelo-gallardo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Marcelo Gallardo</a></strong> se le agradece, se lo valora y se lo respeta. Particularmente, creo que es el entrenador más importante de la historia de River por lo que consiguió, cómo lo conquistó y ante quienes, siempre admitiendo puntos de vista diferentes, como el de aquellos que prefieren los ciclos de Veira, Ramón, Labruna o Minella, por citar otras etapas gloriosas en la vida del “Millo”.<strong> Eso no puede traducirse en que “Napoleón” goce de fueros plenipotenciarios, garantizarle poderes y reverencias de deidad o que sea el dueño de un campo de fuerza inmune a críticas absolutamente lógicas.&nbsp;</strong></p>



<p>Nadie es intocable. Nadie es más importante que River como para que, ante cada problema evidente que se impone tratar, el sentido común deba esconderse para que, primero, todos repitamos en coro: “Gallardo es el mejor, pero”, tal cual cual abre esta columna. <strong>El DT debe dar respuestas, tanto dentro como fuera de la cancha</strong>. Desde 2022, el silencio ante un flojo funcionamiento se le convirtió en un resorte que oscila con la costumbre. <strong>Ese combo de excusas y suspender conferencias es una metáfora del rendimiento.</strong></p>



<p>Desde 2021, su trabajo, en un análisis integral que no solo atraviesa el juego, sino la política de refuerzos, entre otros ítems, luce muchas más cruces en los casilleros de las deudas que en el de los rasgos positivos y los logros. <strong>El Más Grande no puede caer en el absurdo de dividirse entre ser hincha de la institución o de Deportivo Ídolo de Turno. Eso ya pasó y fue muy perjudicial.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/06090737/GettyImages-2208176207-scaled-e1743941327649-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-263489" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Cabizbajos, así se fueron los jugadores de River tras el empate ante Samiento.</figcaption></figure>



<p>Ariel Ortega fue el futbolista que más sonrisas me regaló. Su magia, su cintura de hilo, su estilo fugado de un cuento fantástico, su nivel contra Boca. Embajador de lujo del potrero y del paladar riverplatense. Como hincha, rechazaba ver a mi héroe en decadencia, sea circunstancial o en el sendero hacia el retiro. Me resistía al paso del tiempo y a que malas decisiones del “Burrito” extinguieran su capacidad de “ganapartidos”. Nos pasa a todos los que tenemos a alguien en el póster y amamos el fútbol.&nbsp;</p>



<p>Ramón Díaz fue el arquitecto de expresiones colectivas memorables. El River del Apertura 1996 (52 goles en 19 partidos y una colección hermosa de bailes), Clausura 1997, Apertura 1997 y Supercopa 1997 eran sinfonías, exquisiteces. Y, con el riojano en el banco, también hubo tiempos en los cuales el nivel era pésimo. Sin embargo, el promedio de los hinchas no se ahogaba al grito de “si lo criticás a Ramón no sos hincha de River”. No, el parámetro de exigencia marcaba otros registros. Luego, se entró en un mamarracho tal que sobrevinieron el “Aguilarato” y Passarella, con el ego como el denominador común (no único). Se comenzó a erosionar a la institución a niveles insólitos, incluyendo su identidad.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/por-que-miguel-borja-salio-rengueando-en-river-vs-sarmiento-de-junin-se-lesiono" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250406_LPM_263482_GettyImages-2208176435-scaled-e1743939750735.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El colombiano volvió al gol el sábado por la noche pero al ser reemplazado, mostró signos de dolor y se fue del estadio vendado. ¿Qué le pasó?
" title="Por qué Miguel Borja salió rengueando en River vs. Sarmiento de Junín: ¿Se lesionó?" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/por-que-miguel-borja-salio-rengueando-en-river-vs-sarmiento-de-junin-se-lesiono"></div>


<p>De ninguna manera estoy diciendo que vaya a suceder eso. Nada que ver. Pongo lo que me pasó como hincha, y ya como periodista, para intentar marcar que siempre, pero siempre, el club está por encima de los hombres y de los nombres, y que no hay que barrer la basura debajo de la alfombra y engañarse.&nbsp;</p>



<p>Pintar un resumen de lo que River NO ofrece hace un rato largo es como subirse a la calesita. Siempre el mismo paisaje. Dar vueltas para bajarse donde se empezó. <strong>Un carrusel que incluye posesión insulsa, posiciones fijas sin sentido que atentan contra la habilidad y la extensión del panorama de los futbolistas, falta de creatividad</strong> (tanto por elecciones de jugadores como de caminos para llegar al arco rival), lesiones recurrentes de players que ya cargaban historiales de lesiones recurrentes, distracciones defensivas y una acuarela de pretextos que aterrizan sobre todos los lugares comunes (la cancha está seca, jugamos muy seguido, el rival hace tiempo, el adversario se defendió muy atrás, los jugadores nuevos necesitan adaptarse, falta la pretemporada, no estuvimos finos, no fluimos, etc, etc, etc).</p>



<p>Del partido contra Sarmiento podemos decir, esencialmente, casi lo mismo que manifestamos en las columnas anteriores. <strong>Un Mastantuono que, cada vez que juega pegado a la raya, cuenta con muchas más posibilidades de perder la pelota que de fabricar algo productivo como cuando se libera y recorre todo el campo, con la pelota y las opciones de pase como radar</strong>. De hecho, la única vez que se escapó claramente de la función de wing derecho sorprendió al rival y llegó el gol de Borja.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="SARMIENTO 1 - 1 RIVER I Resumen del partido | #TorneoBetano Apertura 2025" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ITYQsAyUfNc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<p><strong>La de encerrar creativos o jugadores que necesitan margen de maniobra más amplio es una conducta que Gallardo arrastra desde hace varios años</strong>. Sucedió con Driussi al comienzo de su carrera, cuando era colocado como mediocampista por izquierda. Luego, dejó de pasar durante un buen tiempo. Ocurrió más tarde con Julián Álvarez (un delantero de enorme movilidad que era encarcelado sobre una punta y explotó cuando le dieron continuidad en su función de origen y genuina), con Barco y ahora con Franco. Pasó con Benzema en Arabia. Con uno de los mejores centrodelanteros de las últimas décadas. Por ende, cuando algo se repite es cualquier cosa, menos casualidad. <strong>Y, en el fútbol, eso se llama capricho</strong>. Y Gallardo los tiene, como Bianchi, como Menotti, como Bilardo, como todos. El tema es cuánto tarda el entrenador en privilegiar la naturaleza del jugador por sobre su teoría.</p>



<p>Podemos anclar en que Armani es figura contra equipos cuyo presupuesto total combinado (Sarmiento y Riestra) equivale a lo que River destina contractualmente a un par de futbolistas. Podemos situarnos sobre el mercado de pases y preguntarnos para qué llegó<strong> Gonzalo Tapia</strong>, un delantero sin antecedentes relevantes que, según los informes, ofrece en los entrenamientos las mismas dificultades técnicas que en los encuentros oficiales y que no juega en el Monumental para “protegerlo”. Podemos subrayar el disparate que se pagó por Bustos, o centrarnos en lo estratégico y preguntarnos por qué no se puede jugar con Colidio y Borja compartiendo un frente de ataque cuando demostraron empatía las veces que lo hicieron, en lugar de caer en la manía de instalar al ex Tigre por la izquierda y caer en el dibujo de un solo punta neto cuando al equipo le cuesta horrores convertir.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/franco-armani-el-unico-rescatable-de-junin-sus-cuatro-atajadas-claves-ante-sarmiento" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250406_LPM_263509_Franco-Armani.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El arquero y capitán volvió a ser el mejor del Millonario en el empate ante el Verde: repaso por todas sus intervenciones vitales.
" title="Franco Armani, el único rescatable de Junín: sus cuatro atajadas claves ante Sarmiento" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/franco-armani-el-unico-rescatable-de-junin-sus-cuatro-atajadas-claves-ante-sarmiento"></div>


<p>Podemos interrogarnos sobre cuán difícil puede ser que convivan <strong>Matías Rojas</strong>, realizando el trabajo que moldeaba “Nacho” Fernández de interior por derecha hace algunas temporadas, con Mastantuono suelto, mas no sea ante rivales “no top” del ámbito local, en lugar de instalarlos en sistemas que solamente dan referencias al contrario.</p>



<p><strong>Podemos entusiasmarnos con algunos destellos de Castaño, pero también debemos preguntarnos si vale lo que se pagó su pase</strong>. Podemos decir que en los primeros minutos, el equipo suele ofrecer movilidad. O podemos poner la lupa y no sobrevalorarla, cuando no se vincula con el engaño y la profundidad y suele evaporarse en una mera coreografía que los rivales ya conocen de memoria. Podemos destacar que hay poderío en pelota parada a favor por las características de sus jugadores. <strong>O podemos, además, no ignorar que River sufre esa variante cuando es en contra, y que ayer Sarmiento le hizo dos veces la misma jugada de pizarrón en el primer tiempo.</strong></p>



<p>¿Un equipo puede conseguir un objetivo sin jugar bien gran parte del torneo? Claro que sí. Es uno de los rasgos que hacen al fútbol el deporte más lindo del mundo. Y también le pasó a River. El equipo campeón de Simeone trazó sus 10 primeras fechas casi que prendiéndole velas a Juan Pablo Carrizo, jugando pésimo y escalando posiciones gracias a que un rebelde Buonanotte no le hacía caso al DT cada vez que le gritaba que se parara como wing izquierdo, o gracias al rescate de individualidades. Los ejemplos son los menos, pero suceden. Y eso no quería decir que Simeone no sirviera como entrenador (de hecho, luego se consagró en Europa), pero siempre hay que aplicar contexto. River, en aquel momento, no se preguntó CÓMO salió campeón. Al torneo siguiente, lo pagó carísimo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/05210844/Gnz2iNfXQAAoknc-1024x683-1024x683.webp" alt="" class="wp-image-263407" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>River dejó otra pálida imagen de visitante a nivel local.</figcaption></figure>



<p>Creo que es saludable repasar una serie de datos para tomar real dimensión del contexto y comprender las razones por las cuales <strong>este River debe agradecer el formato del torneo</strong>, porque cuando uno lo ve todo junto, se despabila y tiene una fuerza distinta a la de un salpicado.</p>



<ol><li>Desde que volvió al club, Gallardo acumula 39 partidos, de los cuales ganó apenas 17.</li><li>Pasa de largo, pero en 2024 dirigió 18 de las 27 fechas de la Liga, no 4, 5 o 6. Estamos hablando del 66,66%, dos tercios de la competencia. Nunca llevó al equipo a un estado de forma en rendimiento y resultados que le permitiera pelear el certamen. Sin embargo, si nos consultaran, la mayoría responderíamos que gran parte del campeonato fue dirigido por Demichelis.</li><li>Cuando el ex Bayern Múnich dejó el cargo, River había cosechado 13 puntos sobre 24 posibles (números mediocres), pero estaba a 5 del líder Huracán al finalizar la octava fecha. No se encontraba a una distancia irremontable, ni quedaban pocas jornadas. Vélez, el campeón del torneo, tenía apenas 2 puntos más que River cuando el actual DT de Monterrey fue despedido.&nbsp;</li><li>La clasificación directa a la fase de grupos de la Libertadores 2025 se consiguió de manera angustiosa, esperando que Huracán no se quedara con el título.</li><li>Cuando Gallardo asumió, el tatuaje más repetido ante la prensa era que no se trataba de su plantel, aunque ya había dirigido a la gran mayoría y además se reforzó con Pezzella, Acuña, Meza y Bustos.</li><li>Porcentaje de puntos obtenidos en ese torneo: 54.16% para Demichelis y 53.70% para Gallardo. A uno se lo críticó, creo que con justicia porque desde el off (un error increíble) la estructura colectiva era un fantoche, se habían acumulado derrotas y eliminaciones densas (Riestra, Temperley) y el manual de excusas del entrenador publicaba un volumen nuevo (y cada vez más ridículo) fin de semana a fin de semana. Al otro, se lo esperó y se lo espera, incluso más allá de la paciencia promedio del hincha futbolero argentino, y es por todo lo que conquistó y transmitió en su primera etapa. <strong>Ahora bien: una cosa es valorar lo que hizo y otra ponerlo por encima del escudo e ignorar sus últimos años.</strong></li><li>Gallardo ya dirigió 30 partidos por liga doméstica desde su vuelta: ganó apenas 12. Sí, solo 12. Empató 14 y perdió 4. Por eso, hablar solamente de 2025 es hacerse trampa al solitario y ajustar el calendario a conveniencia. El porcentaje de puntos obtenidos por torneo local, en esta etapa, es del 55.55%, apenas por encima de la línea de mediocridad. <strong>Demichelis, a quien nadie pretende justificar y al que nunca, en ningún contexto, eligiría sobre Gallardo, asumió con un plantel que venía de un 2022 flojísimo</strong>, al que no conocía en su mayoría y cosechó 20 victorias en sus primeros 30 partidos a nivel local, con un porcentaje de eficacia del 71.11%.</li><li>River facturó apenas 14 goles en 15 partidos en el año. Sí, no llega al gol por encuentro. Pero no es algo de ahora. En sus primeros 15 partidos desde la vuelta de Napoleón, el “Millo” también convirtió solamente 14 goles. Este año, marcó más de un gol en solo 4 de esos 15 cotejos, pero la mitad la representan el match ante Ciudad de Bolívar, club del Federal A que no casi no registraba competencia en la temporada, y ante San Martín de San Juan, el peor equipo de la presente campaña.</li><li>Como citamos, esta etapa de Gallardo lleva 39 partidos. En este tramo, River marcó apenas 45 goles. Muy lejos de equipos como el Racing de Costas, por ejemplo. Si tomamos los primeros 39 encuentros de Demichelis, observaremos que se había autografiado la red rival 72 veces. Casi 30 goles más. En esos 39 partidos, Demichelis consiguió 25 triunfos y un porcentaje de efectividad del 68.37% contra las 17 de Gallardo y un porcentaje del 58.11. Insisto: nunca elegiría a Demichelis por sobre Gallardo, pero esta enumeración sirve para preguntarnos por qué el nivel de crítica es tan diferente y si la sola condición de ídolo del “Muñeco” lo justifica todo.</li><li>River ganó apenas 5 de 12 partidos en el torneo. Está cuarto en su zona. Si la AFA hubiera mantenido el formato de Copa de Liga con 4 clasificados por grupo, estaría pendiente del retrovisor para calcular la distancia con el quinto cuando faltan solo 4 fechas para el final de la fase regular.&nbsp;</li><li>Demichelis se fue de River luego de 87 partidos, de los cuales ganó 52 y obtuvo el 66.28% de los puntos en juego. En sus últimos 87 partidos en River, para ser absolutamente justos con la medición, Gallardo obtuvo 8 victorias menos y el porcentaje de eficacia fue del 57.08.</li><li>Salvo Ledesma y Gattoni, todos los jugadores del plantel los trajo Gallardo o habían sido dirigido por él en la etapa anterior. Mastantuono, Subiabre y Ruberto debutaron con Demichelis.</li><li>Este silencio de Gallardo no es nuevo. En 2022, suspendió conferencias luego de partidos ante Vélez, Godoy Cruz, Talleres, Huracán. El año pasado ante Racing, ahora ante Sarmiento.&nbsp;</li><li>En ese 2022, River fue eliminado en cuartos de final de la Copa de la Liga (primera instancia) por Tigre y en el Monumental. Fue eliminado de la Libertadores en octavos de final sin marcar goles en ambos partidos. Fue eliminado en cuartos de final de la Copa Argentina por Patronato. Y no peleó la liga.</li><li>En 2021 venía de haberse quedado afuera de la Copa Argentina contra Boca (sin marcar goles) y de la Libertadores en cuartos de final (también sin convertir en ambos partidos). En la Libertadores 2024 fue eliminado otra vez sin facturar en los dos cotejos decisivos, casi sin patear al arco, y en 2025 perdió la Supercopa Internacional ante un muy pobre Talleres.</li></ol>



<p><strong>No hay nada más dañino que pensar que una sola persona es la solución a todo. Gallardo ha demostrado ser un excelente entrenador y también que atraviesa una racha de malas decisiones bastante pronunciada. </strong>Desde 2021, y sin contar los dos últimos mercados multimillonarios, se reforzó con 19 futbolistas, de los cuales 16 ya no están en la institución. El club gastó más de 75 millones de dólares. Se fueron joyas de la cantera para que aterrizaran los Vigo, Herrera, González Pirez, Fontana, Elías Gómez, Pochettino, Paradela, Palavecino, etc. Desde 2021, llegaron 4 laterales por derecha: Vigo, Herrera, Bustos y Montiel. Todos gestión Gallardo. La masa salarial del club ha crecido exponencialmente y puede representar una preocupación a futuro. Es un punto en el cual tienen responsabilidad también la secretaría técnica -que bien valdría una investigación más profunda para entender para qué está y qué hizo durante estos últimos años, más allá del resumen de la columna anterior- y la dirigencia.</p>



<p>Ya suenan refuerzos para el segundo semestre y el Mundial de Clubes ¿Hasta qué punto es saludable esta prepotencia de chequera de los últimos mercados, pagando futbolistas bastante más caros de lo que sugiere la lógica? No tenemos que pedirle al DeLorean ir tan atrás en el tiempo para advertir que, solamente desde el regreso de Gallardo, <strong>River trajo al menos un refuerzo en cada posición entre los jugadores de campo</strong>: Bustos y Montiel en el lateral derecho, Pezzella y Martínez Quarta entre los centrales, Acuña en el lateral izquierdo, Enzo Pérez, Castaño, Galoppo, Meza y Rojas entre los mediocampistas y Driussi y Tapia para la delantera.</p>



<h2>LO QUE SE VIENE</h2>



<p>El formato del torneo, que permite que un equipo salga campeón aún luego de haber firmado una floja fase regular, es una de las ilusiones que quedan en pie. La otra es esa que reza que el chip cambia en la Libertadores. <strong>River viene de obtener un triunfo en Perú que, como detallamos en la columna anterior, es para celebrar, pero no para sobrevalorar.</strong></p>



<p>Los rivales ecuatorianos tienen a favor sus localías, pero ambos cuentan con menos materia prima que en años anteriores. Barcelona presenta a Felipe Caicedo como máxima referencia. Un delantero potente con pasado en Europa, que ya cuenta con 36 años y recién está recibiendo sus primeros minutos en la temporada. El otro punta es el uruguayo Octavio Rivero, un trotamundos que pasó por casi todas las ligas del continente. Dos de sus principales refuerzos para esta campaña son el argentino Gastón Campi y Jhonny Quiñónez, quien no pudo hacer pie en Independiente.</p>



<p><strong>Lo de Independiente del Valle es más notorio</strong>. Club ejemplo en la captación y formación de jugadores, ya mostró una versión decepcionante a nivel internacional la temporada pasada, cuando incluso no le pateó al arco a un Boca que había sellado el papelón de no anotar sus refuerzos a tiempo. Su mejor futbolista, Kendry Páez, ya no es tenido en cuenta porque prontamente quedará habilitado para debutar en Chelsea y, durante este año, ha viajado varias veces a cumplir etapas de entrenamiento con el club inglés. Su potencial creativo radica en el ex River Juanito Cazares, en Justin Lerma (actualmente en el Sudamericano Sub 17) y en el experimentado Junior Sornoza. Para la delantera, se reforzó con el argentino Claudio Spinelli, un futbolista que marcó apenas 2 goles en los últimos 3 clubes en los cuales jugó en nuestro país: Gimnasia, Argentinos Juniors y Lanús.</p>



<p>No hay que subestimar, pero tampoco sobrevalorar. <strong>River tiene la obligación de clasificarse en ambas competencias, pero también de mejorar claramente su rendimiento. La esperanza se mantiene, por respeto a los antecedentes, pero es hora de que Gallardo de respuestas, con su equipo adentro de la cancha y también para el hincha cuando las cosas no salen</strong>. No podemos ser justificadores seriales por amor a un ídolo, al punto de caer en barbaridades como despreciar los resultados en el torneo local “porque con Gallardo siempre fue así y nos devolvió la trascendencia internacional”. River es demasiado grande como para elegir una cosa y que la otra vaya al tacho de basura. <strong>Primero está la camiseta.</strong></p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/06125504/SIN-ESCUDO-1-3-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[Foto: Getty. ]]></media:description>
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        </item>
      
        <item>
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          <title>Análisis de River en la Copa Libertadores: podemos alegrarnos, no sobrevalorar</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/river-plate/analisis-de-river-en-la-copa-libertadores-podemos-alegrarnos-no-sobrevalorar]]></link>
          <pubDate>Fri, 04 Apr 2025 12:09:29 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[La victoria de River en Perú es valiosa por lo que representa debutar ganando en la Libertadores y de visitante. También por haberla conseguido tras algunos silbidos y por rasgos positivos que se notaron en el funcionamiento, como la inclusión de Castaño. Incluso porque los defensores siguen aportándole goles a un equipo al que le cuesta mucho convertir y generar juego. Por otro lado, confundir un buen resultado con un muy buen nivel es como hacerse trampa al solitario, porque aún queda muchísimo por mejorar y porque el rival está lejos de ser una medida ideal. <p><strong>El equilibrio es la única ruta en buen estado a la hora de analizar un partido de fútbol</strong>, un tramo más amplio o una temporada completa. En tiempos en los cuales el resultadismo y la reacción histérica o cazalikes son la pareja monárquica (según simpatías o incluso desde un apetito comercial) bien vale intentar el viejo ejercicio de separar y argumentar en columnas bajo los genéricos debe y haber, a favor y en contra, positivo y negativo. Eso es lo que haremos para desmenuzar el triunfo de River en Perú por la Copa Libertadores.</p>



<p><br>La victoria es inapelable. Representa un activo sustancial. A eso hay que agregarle que River la consiguió de visitante y en una secuencia de la campaña que sugiere más murmullos de preocupación que aplausos e ilusiones. Como consecuencia de eso, y más allá del nivel (y sin soslayarlo) era imprescindible una muestra de carácter. Empezar ganando en una instancia que entrega un par de boletos entre cuatro integrantes es determinante. Lograrlo a domicilio, un plus. En el espacio de lo positivo también podemos sumar que <strong>el equipo de Gallardo capturó 3 puntos en un escenario que Universitario había convertido en fortaleza récord a nivel doméstico: 20 festejos consecutivos.</strong></p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/las-conclusiones-que-se-llevo-gallardo-del-triunfo-de-river-en-lima-en-copa-libertadores" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250403_LPM_262943_GnlJFYyXwAA7SCg-scaled-e1743684956576.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Buenas sociedades, jugadores en buenos niveles y algunos futbolistas que no dan la talla: con cada partido, el panorama es cada vez más claro.
" title="Las conclusiones que se llevó Gallardo del triunfo de River en Lima en Copa Libertadores" publication_id="LPM#/river-plate/las-conclusiones-que-se-llevo-gallardo-del-triunfo-de-river-en-lima-en-copa-libertadores"></div>


<p><br>A ese mismo análisis, si lo transitamos desde el sendero del equilibrio, debemos adosarle detalles que son imprescindibles para el contexto. Cero es la respuesta de un dato clave: la cantidad de veces que un equipo peruano ha superado la fase de grupos desde 2015. Anclando en Universitario, su registro exhibe<br>apenas 4 victorias en sus últimos 18 partidos como local por Libertadores (desde febrero de 2010). Los clubes peruanos no han ganado en los 5 encuentros que llevan disputados en las presentes ediciones de Libertadores y Sudamericana (2 empates y 3 derrotas) y fueron los anfitriones en todos los cotejos. Alguno podrá levantar la mano y citar que Alianza Lima (que debutó en casa cayendo ante Libertad) sacó a Boca, pero nunca, nunca, nunca, eso puede representar un aliciente. Primero, porque <strong>la debacle ajena no puede ser un argumento para River. El Más Grande es elite, es otra cosa.</strong> Y segundo porque si esa serie se<br>volviera a jugar varias veces más, la lógica sugiere un desenlace diferente.</p>



<p><strong>La victoria en Perú es para celebrar, sustancialmente, de cara al objetivo de convertirse en el mejor de los líderes de grupo y definir en el Monumental hasta semifinales.</strong> Ese es otro ingrediente que no se puede<br>omitir a la hora del menú de las buenas noticias. A priori, era la excursión menos riesgosa y el equipo respondió en ese sentido. Puede parecer sencillo, pero a veces las pruebas más simples se complican y ese impuesto se paga caro a futuro.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/03104509/GettyImages-2207620137-scaled-e1743687959937-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-262950" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>El abrazo de los jugadores de River una vez consumado el triunfo en Perú.</figcaption></figure>



<p><br>Por otro lado, también es saludable remarcar que, con Gallardo a cargo de la tiza y el pizarrón, River ya había visitado 5 veces a rivales peruanos y no había perdido nunca, incluso con condicionantes como la altura o el césped sintético. Tampoco cayó con Demichelis como DT. Ni hablar de cuando los recibió en casa, coleccionando goleadas y funciones de gala históricas como ante Alianza Lima o Binacional. Son apenas 5 derrotas en 38 partidos en toda la historia ante adversarios de aquel país. Por eso decimos <strong>“festejar la victoria, sí. Sobrevalorarla, no”.</strong></p>



<h2>¿Cuáles fueron las virtudes y defectos de River en Perú?</h2>



<p>Entre los rasgos favorables podemos mencionar la valla invicta. Si bien Armani tapó un par de pelotas fundamentales en el complemento, el comportamiento defensivo River en el primer tiempo fue muy cercano al ideal desde lo colectivo, dejando como grises un par de fallas individuales. Apenas un remate de Andy Polo es el paupérrimo resumen que puede presentar Universitario como llegada relativamente inquietante en la etapa inicial. Por otro lado, y buceando más en lo táctico y estratégico, <strong>llamó la atención no solo que River cerrara el encuentro con línea de 5 cuando el desarrollo no lo sugería, sino que esa postura favoreció el ímpetu de Universitario</strong> y lo peor del equipo de Gallardo se observó en ese lapso, esperando demasiado atrás, agrupando gente en lugar de defender con criterio e intensidad, y sin fútbol en el medio para elaborar respuestas con sentido. La única llegada realmente peligrosa del “Millo” en el segundo tiempo fue el remate de Meza en el palo.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-libertadores/por-que-paulo-diaz-hizo-historia-en-river-con-su-gol-frente-a-universitario-por-copa-libertadores" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250403_LPM_262954_GettyImages-2207609780-scaled-e1743691004362.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El chileno fue la figura del Millonario en Lima y además convirtió el tanto del triunfo, grito que le permitió igualar a un histórico.
" title="Por qué Paulo Díaz hizo historia en River con su gol frente a Universitario por Copa Libertadores" publication_id="LPM#/copa-libertadores/por-que-paulo-diaz-hizo-historia-en-river-con-su-gol-frente-a-universitario-por-copa-libertadores"></div>


<p>En la columna de los datos favorables hay que incluir a Kevin Castaño. <strong>El colombiano le brinda intangibles al equipo, no solo lo que salta a la vista.</strong> Es una buena rueda de auxilio para Enzo Pérez y es un jugador de cualidades asociativas: invita a jugar, participa de circuitos, comparte una manera de sentir<br>el fútbol que mejora a sus compañeros. Es polifuncional y generalmente ejecuta bien los relevos. Es, claramente, un salto de calidad por sobre todos y cada uno de los que ejercieron la función desde el regreso de Napoleón. Aporta dinámica con sentido e inteligencia. </p>



<p>A su vez, no es un futbolista con gol, y River necesita mediocampistas con gol como el oxígeno. Si la idea es que se desprenda más que Enzo Pérez, será misión de Gallardo trabajar al respecto o hacer del colombiano una pieza clave del rompecabezas y que otros eslabones del equipo mejoren la cuota goleadora.<strong> El ex jugador del Krasnodar cosecha apenas 3 goles en casi 5 años de carrera</strong> (en casi 150 partidos). Por ende, entendamos (como hinchas) lo que le vamos a pedir a Castaño. Si el día de mañana crece su vínculo con el gol, será inobjetable la mano del DT, pero si no lo hace, debemos interpretar que estas han sido sus características desde que se presentó profesionalmente. Hasta aquí, sus cualidades pasan por ser una herramienta que mejora a la estructura colectiva, no por ser un suplemento de ataque constante y contundente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/02233628/GettyImages-2207609505-1-scaled-e1743647838991-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-262894" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Paulo Díaz, figura en Perú.</figcaption></figure>



<p><br>El de anoche fue un cotejo sumamente errático para Mastantuono. En columnas anteriores citamos que <strong>esas oscilaciones son y serán comprensibles.</strong> Tiene apenas 17 años. Y algo no menor: la mejor versión de Franco explota cuando tiene libertades para conducir y moverse por toda la cancha. Ayer, en cambio, fue<br>una suerte de extremo por derecha full time. Bustos no es Montiel. No pasa ni a la misma velocidad, ni con el mismo criterio. Por lo tanto, el juvenil pierde en ese cambio de figuritas un elemento de distracción, de posible pared o de pase en profundidad. Se queda sin un anzuelo para buscar el remate. </p>



<p><strong>Mastantuono, hoy por hoy, está lejos de ser un gran pasador. </strong>Su kit de habilidades más desarrollado se vincula a la gambeta, el remate y la personalidad, con una creciente relación con el gol. Ya es un combo más que seductor y valioso. La asistencia forma parte su ADN, pero aún le falta sensibilidad. Si flota en<br>tres cuartos, su panorama se amplía. Si jugara con dos delanteros marcando pases, su influencia aumentaría. A esta altura de su carrera, depende de cuantas flechitas le aparezcan como opciones. No es Juanfer Quintero, que ve un pase gol (y lo ejecuta) donde el 90% solo observa congestión. En Perú, la mayoría de las veces que Mastantuono encaraba hacia el centro (y sin ánimo de justificar sus<br>errores en las entregas), Driussi salía a pivotear, Colidio quedaba demasiado abierto y Acuña tardaba en escalar. El pique al espacio de Castaño en el inicio del partido tuvo más de espejismo que de maniobra frecuente. </p>



<p>Conclusión: apenas un par de veces en todo el cotejo (el remate de Colido que tapa el arquero y el cabezazo de Facundo que se va por arriba del travesaño) River pudo darle sentido al puerto de partida y a la ubicación de Franco, y a las características propias y a las funciones que Gallardo les asignó a Driussi<br>y a Colidio. Aún así, <strong>cada partido que Mastantuono suma desde el arranque lo impulsa a ser mejor futbolista.</strong></p>



<h2>La importancia del aporte goleador de los defensores</h2>



<p>Otro ítem positivo fue el aporte goleador de Paulo Díaz. En lo que va del año también facturaron Montiel, Martínez Quarta y González Pirez. Cuatro de los defensores del plantel dejaron su firma en la red. Eso vale oro para un equipo al que le cuesta mucho convertir y generar juego. Está claro que River se respalda<br>en un poderío considerable en la pelota parada. Es, al día de hoy, algo más relacionado a la naturaleza de los futbolistas, sus capacidades y su intuición. No es un equipo que califique como de los mejores en jugadas de pizarrón (categoría Selección Argentina, por ejemplo), pero tiene una “fuerza aérea” que es<br>imposible de ignorar para los rivales. Por otro lado, aún en pocos minutos, se siguen viendo niveles muy bajos: Borja, Simón, Pezzella. Con tanta lesión a cuestas, es imprescindible contar con profundidad en el plantel y que varios levanten su nivel.</p>



<p>En declaraciones posteriores al partido, <strong>Gallardo respaldó fuertemente a los jugadores.</strong> Fue un claro mensaje luego de algunos silbidos tras el empate frente a Rosario Central. Subrayó el espíritu, destacó a Driussi, habló de “muy buen nivel”. La intención fue clara y comprensible: ejerció su rol no solo de entrenador, sino de líder de vestuario. Puertas adentro, el análisis seguramente será más equilibrado, porque está claro que así como hubo cosas positivas, también hay muchas por mejorar y que lo de ayer se linkea mejor a lo estadístico que al rendimiento. </p>



<p>En definitiva, <strong>se trata siempre de encontrar el equilibrio</strong>, porque ver todo blanco o todo negro son, simplemente, distintas formas de estar ciego. Se viene<br>Sarmiento. Es, por calidades y postura, el escenario ideal para decir presente, no solo para cantar victoria, sino para crecer en el funcionamiento y el volumen de juego.</p>
]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[River Plate]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/04/03135411/SIN-ESCUDO-1-2-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
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        </item>
      
        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/el-river-de-gallardo-37-partidos-50-millones-y-demasiadas-excusas</guid>
          <title>El River de Gallardo: 37 partidos, 50 millones y demasiadas excusas</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/el-river-de-gallardo-37-partidos-50-millones-y-demasiadas-excusas]]></link>
          <pubDate>Mon, 31 Mar 2025 09:20:50 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[Desde el regreso de Napoleón, es más fácil encontrar pretextos en conferencias de prensa que cotejos bien jugados. La cantidad de encuentros ya se asemeja a una temporada local completa, tiempo suficiente para que el reclamo del hincha desborde de sentido, apoyado también en la enorme cantidad de dinero que se gastó en refuerzos. Un cuadro de situación que atraviesa al DT, los futbolistas y a otros protagonistas que suelen esquivar el radar de las responsabilidades y es hora de poner bajo la lupa: la secretaría técnica y el área física. Este River mediocre le tiene que rendir pleitesía al formato del torneo. <p>La falta de creatividad que River evidencia en la cancha es inversamente proporcional a la que se exhibe en las conferencias de prensa.<strong> Siempre hay un pretexto o una justificación para camuflar las indisimulables falencias y carencias del equipo</strong>, las cuales surfean el universo del Más Grande desde hace bastante tiempo, claramente más que el que suele soportar la paciencia promedio del hincha. Ese beneficio tiene que ver con el respeto y el agradecimiento hacia el actual DT.&nbsp;</p>



<p>Lo que en el ciclo anterior de Gallardo era una virtud del entrenador (la autocrítica), hoy llega en dosis homeopáticas. Napoleón ajusta el calendario de desilusión a su conveniencia cuando, en realidad, esta etapa ya lleva 37 partidos, no solamente las jornadas de 2025: 37 partidos de los cuales ganó apenas 16. Para ofrecer un resumen mínimamente integral: <strong>37 partidos, 50 millones de dólares y demasiadas excusas</strong>. Las responsabilidades no solo atraviesan a los jugadores y a la mesa chica de los que deciden nombres, táctica y estrategia. Hay componentes que casi siempre gambetean los reflectores, pero es hora de que también queden bajo la lupa:<strong> la secretaría técnica y el área física</strong>. Lo haremos en el análisis de hoy.&nbsp;</p>



<p>En este River, siempre hay un disfraz de ocasión para bailar el greatest hits de los “pero”. <strong>River juega mal, pero la seguidilla de partidos. River juega mal, pero las lesiones. River juega mal, pero el plantel lo formó otro entrenador. </strong>River juega mal, pero los refuerzos necesitan adaptación. River juega mal, pero la cancha está seca. River juega mal, pero el rival se defiende en bloque muy bajo. River juega mal, pero el adversario hace mucho tiempo. River juega mal, pero tiene mala suerte. River juega mal, pero al menos tenemos buenas intenciones. Lo primero que debería hacer el universo River es rendirle pleitesía al diseño del torneo. Hoy es el único sustento que permite una ilusión porque el rendimiento, el funcionamiento y las ideas no lo hacen. River debe agradecer que el certamen ofrece 8 clasificados por zona, por lo cual quedarse afuera de los playoffs para un equipo con una materia prima y un presupuesto ostensiblementes superiores a la enorme mayoría de los competidores es literalmente imposible aunque juegue muy mal. El campeonato, encima, brinda la posibilidad de festejar con vuelta olímpíca tras cruces a partido único que no precisan de victoria en tiempo reglamentario. Sí, sabemos que hablar de penales en River es un mal chiste, pero se entiende la idea.</p>



<p>Uno de los estadios deportivos con más mística es el Madison Square Garden, casa emblemática del boxeo y de los New York Knicks de la NBA. También de los Rangers de la NHL. El actual es el cuarto MSG de la historia y se lo conoce como El Palacio de las Tres Mentiras: no queda en la Avenida Madison, no se construyó sobre una plaza -ni fronteriza con alguna- y no tiene nada de jardín. <strong>El Monumental, si este River se continúa engañando a si mismo, va en camino a un apodo similar: Monumento de las 100 Excusas. </strong>Es hora de parar con los pretextos. No le favorece a nadie. La gente no es tonta. El hincha y el socio reclaman por lo que ven, no por lo que imaginan. Nadie, ni siquiera el DT más importante en la historia del club, puede bajarle el precio a la queja. No se trata de espejismos. <strong>Se trata de millones de dólares para ver mediocridad, de casi 40 partidos en este ciclo y de casi 3 años en los cuales el DT</strong> (que es el más importante en la historia del club) acumula muchos más desaciertos que plenos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="576" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/29231639/DAI5019-scaled-e1743301084688-1024x576-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-262019" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Franco Mastantuono fue otra vez la figura de un River pálido.</figcaption></figure>



<p>Desde que Gallardo volvió a River, el club incorporó al menos un futbolista en cada posición, menos la de arquero. La institución (mal) gastó 6 millones de dólares en Bustos para traer a Montiel en el mercado siguiente: dos marcadores de punta por derecha en 6 meses. También llegaron 2 zagueros (Pezzella y Martínez Quarta) y aterrizó un lateral izquierdo: Acuña ¿Mediocampistas? De todo tipo: Enzo Pérez, Castaño, Galoppo, Meza, Matías Rojas ¿Delanteros? Por supuesto: Driussi y Tapia. <strong>Eso de que el DT aún está pagando el impuesto a los errores ajenos (la gestión Demichelis) se desmorona como un castillo de naipes en un tsunami.</strong> Incluso 4 de los refuerzos llegaron en tiempo y forma para un cierre de 2024 en el cual River arribó con angustia y taquicardia a la clasificación directa a la fase de grupos de la Libertadores 2025 y se despidió de la Libertadores 2024 en una serie en la cual no pateó al arco.&nbsp;</p>



<p>River es una estructura sin cambio de ritmo y sin variantes, que se plantea atacar con las mismas formas que hace 4 o 5 años, cuando Gallardo supo moldear equipos fascinantes, cuasi sinfónicos y para aplaudir del pie, pero el tiempo pasa y los rivales estudian. La ruta del pase del lateral al centro del campo, para que se descuelgue un mediocampista, arme la pared o engañe con el punta que sale, se gane la cuerda y se ejecute un centro atrás es hermosa cuando coordinan todas las partes, pero ya la conoce de memoria el fútbol argentino entero. Cuando esa puerta está cerrada, <strong>River es un equipo que se tropieza como un nene con los cordones desatados</strong>. La falta de creatividad es consecuencia, no mala racha.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="575" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/29230844/Gesto-Borja-1024x575-1024x575.webp" alt="" class="wp-image-262007" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Borja se despidió de la cancha con un gesto para los hinchas. Tuvo un partido para el olvido.</figcaption></figure>



<p>¿Cuánto juego asociativo de calidad puede generar un equipo que inicia con Enzo Pérez, Galoppo, Aliendro y Meza juntos? Encima todos diestros ¿Cuánta profundidad real y peso en el área rival puede ofrecer un conjunto que se limita a Borja como único hombre gol? ¿Cuánta claridad puede haber en la salida si muchas veces los centrales arrojan pelotazos? Y el verbo no es casual.</p>



<p>Ya hablamos en columnas anteriores del promedio de edad del plantel, de la falta de gol de los mediocampistas y del historial de lesiones. Están detalladas las de Rojas, desde que se fue de Racing, hasta la historia clínica de Galoppo en Brasil, la lapidaria falta de partidos completos de Pity Martínez en los últimos años, la alergia de Simón con el gol y la decadencia en ese apartado del juego de Nacho Fernández, Lanzini o Aliendro. No es sorpresa porque los datos estuvieron siempre al alcance de la mano. <strong>Un combo indigestante para la salud ofensiva del equipo que en las conferencias se maquilla como si perteneciera a la acuarela de </strong>l<strong>o fortuito y no a la falta de previsión, scouting, entrenamiento</strong> y funcionamiento, en las cuales son responsables, además del entrenador, los miembros de las secretaría técnica, encabezada por Francescoli y Ponzio, y los encargados de la preparación física del plantel.&nbsp;</p>



<p>Hace algunas semanas, <strong>Gallardo habló de “mala racha” de lesionados y se refirió al tema como inaudito. Eso es falso</strong>. No es la primera vez que pasa, ni que le pasa. Por citar algunos ejemplos, y para no viajar tan lejos en el tiempo, en abril de 2022 sufrieron lesiones musculares Quintero, Barco, Pinola y Julián Álvarez. Desde el regreso de Gallardo hasta diciembre, se lesionaron Borja, Acuña, Echeverri, Pezzella, Nacho Fernández y Bustos. Y este año las lesiones musculares coquetean con la decena. Por ende, en los últimos años le sucedió con pretemporada con su firma, agarrando a mitad de camino y con mini pretemporada, y también con plantel y refuerzos elegidos por él, con otra pretemporada a pleno, dónde y cómo quiso.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="REACCIONES EN CALIENTE - RIVER 2 VS. ROSARIO CENTRAL" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/GjRdmMuGdmk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<p>Por rabiosa actualidad, River ocupa la tercera posición de su zona, a 5 puntos del líder Independiente, al cual venció en el Monumental en el único triunfo de calidad en el certamen, ya que no le pudo ganar al segundo (Rosario Central), al cuarto (San Lorenzo), al quinto (Riestra), ni al sexto (Platense). Además, perdió ante Estudiantes en el interzonal. Un Estudiantes que si bien bajó su nivel está quinto en el otro grupo.&nbsp;</p>



<p><strong>Es imprescindible que el DT destine su energía a recuperar el volumen de juego, a pensar variantes, a promover las mejores versiones de sus dirigidos través de la competencia interna y del trabajo semanal</strong>, algo que fue marca registrada de calidad durante su primera etapa. La capacidad la tiene y la demostró, pero parece haber perdido el foco. De lo contrario, no se entienden estancamientos y errores técnicos llamativos como los que muestran Simón, Bustos o Tapia, por citar algunos. O el exceso de oportunidades para Lanzini. O no reparar en la lentitud de Pezzella cuando el rival le busca la espalda.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/el-mensaje-de-marcelo-gallardo-en-river-de-cara-al-inicio-de-la-copa-libertadores-hay-que-cambiar-el-chip" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250330_LPM_262031_GnQZt9kWMAAQHNs-e1743334776864.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El Muñeco resaltó aspectos positivos del equipo después del empate ante Rosario Central pero sabe que no alcanza para la Copa.
" title="El mensaje de Marcelo Gallardo en River de cara al inicio de la Copa Libertadores: “Hay que cambiar el chip”" publication_id="LPM#/river-plate/el-mensaje-de-marcelo-gallardo-en-river-de-cara-al-inicio-de-la-copa-libertadores-hay-que-cambiar-el-chip"></div>


<p>Irónicamente, <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/franco-mastantuono-de-ser-la-figura-a-mucha-calentura-por-el-empate-de-river-vs-rosario-central" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hoy lo mejor de River se proyecta desde los pies de Mastantuono y Subiabre </a></strong>cuando, hace no mucho, el entrenador se fastidiaba en conferencia de prensa porque un colega le preguntaba por la falta de minutos para los juveniles ante los mediocres aportes de futbolistas con mucho más currículum que presente. Esa contradicción que hizo zigzag desde el “no están listos” a representar la frescura y lo más virtuoso del equipo pocas semanas después es la síntesis de lo que vive River, mucho más cerca del buen resultado que del buen funcionamiento. <strong>Mucho más cerca de la casualidad que de la causalidad. </strong>Mucho más cerca del enojo y la confusión que del nivel de autocrítica que demanda el contexto, ya sea la pregunta del día por Borja, los juveniles, las lesiones, la falta de gol en los primeros tiempos, Berman o la creatividad.</p>



<p><strong>Citamos la incongruencia entre la búsqueda de esa creatividad y juntar a Aliendro, Enzo, Meza y Galoppo.</strong> Esa ausencia de fantasía, perfil zurdo, engaño, cambio de ritmo, asociaciones en corto, recibió a Subiabre como una vitamina y el equipo mejoró considerablemente. <strong>Y era lógica pura, no física cuántica</strong>. El concepto y el sentido común al poder, solo para que, cuando el partido no lo pedía, ingresaran Lanzini y Driussi. Uno, Lanzini, con el boleto casi picado por la gente por su flojísimo rendimiento y alguna actitud en redes sociales. Y el otro, Driussi, regresando de una lesión, falto de ritmo y puesto como hombre más adelantado y solitario a fajarse con los centrales rivales. Conclusión: <strong>River pasó de un trámite sin grandes sobresaltos a casi perderlo. De administrar la pelota a correr detrás de ella y llegar tarde con el resultado a favor, como en el 2-2. Confusión pura.</strong></p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/los-puntajes-de-river-vs-rosario-central-jugador-x-jugador-5" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250330_LPM_261795_MG_9754-scaled-e1743299004490.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Las calificaciones de los jugadores de River Plate luego del partido ante Central, correspondiente a la fecha 11 del Torneo Apertura 2025.
" title="Los puntajes de River vs. Rosario Central: Jugador x Jugador" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/los-puntajes-de-river-vs-rosario-central-jugador-x-jugador-5"></div>


<p>Galoppo también sufre la falta de lógica entre características y función. Siempre fue un llegador, un futbolista que incide por sorpresa e intuición, no por conducción o capacidad de pase. <strong>Ayer jugó a 50 metros del arco rival, con una asignación y en una zona insulsa, en las cual no fue ni suplemento ofensivo, ni rueda de auxilio de Enzo Pérez.</strong> Su salida se linkea más con lo que le pidió hacer el DT que con fracasar en una tarea más natural a su juego, que es el escenario en el cual debemos ser más críticos con un futbolista.</p>



<p>Algunos eslabones de River están cayendo en la trampa de conformarse con muy poco. <strong>Vimos mejor y más fino a Acuña, pero aún muy lejos de lo que se espera de un jugador de selección</strong>. Es como entusiasmarse por recibir el vuelto en caramelos. Las esperanzas están depositadas en un chico de 17 años como Mastantuono que va seguir con vaivenes absolutamente comprensibles. Un pibe que siente la conducción y debe ser un espíritu libre y ordenarse a partir de la pelota y no vivir tanto tiempo pegado a un lateral como punto de partida. <strong>Mastantuono precisa más alternativas de pase vertical</strong>. Dos delanteros. Jugar con un único punta lo limita. Precisa que le arrastren marcas para tener más claro el panorama de remate, para descargar hacia un lateral o tener un segundo pase en cortada. Su crecimiento es una gran noticia porque el equipo no lo ayuda.</p>



<h2>¿PARA QUÉ ESTÁ LA SECRETARÍA TÉCNICA?</h2>



<p><strong>River extraña horrores a Solari, no solo por sus características, sino porque tenía el gol relativamente fácil cuando jugaba de borde a borde de área y no era exiliado a posar junto a los carteles de publicidad para tropezarse o tirarles centros a las hormigas</strong>. Lo reemplazó con Tapia, un futbolista que llegó bajo el apadrinamiento de la secretaría técnica cuando ni siquiera puede lucir un video seductor en YouTube, esa geografía en la que cualquiera parece crack. River es elite, se sabe…</p>



<p>Una secretaría técnica, comandada por Francescoli y Ponzio, que no identifica jugadores jóvenes, de valor de inversión lógica y con poder de reventa, la cual debería ser su principal función. <strong>Una secretaría técnica que ha armado pretemporadas en lugares insólitos por razones clímáticas y en canchas en mal estado durante la gestión Demichelis.</strong> Una secretaría técnica que forma parte de una estructura que compra caro y a destiempo y que después sale a las apuradas a vender por menos de lo que se gastó. Una secretaría técnica que tuvo problemas para administrar las renegociaciones de varios contratos y que maneja mal el cupo de extranjeros (lo de Boselli ocupando plaza en River cuando juega en Estudiantes es caso único en el fútbol argentino).&nbsp;</p>



<p>Nadie le pide a la secretaría técnica que se adelante 3 años al proceso madurativo de una estrella mundial y se la robe a potencias europeas, <strong>pero River no puede llegar tarde o no averiguar con intensidad por las figuras emergentes de los países vecinos y de los Sudamericanos Sub 20.</strong> No te puede ganar de mano la MLS, México o clubes de segunda línea de Brasil. Ni siquiera instituciones menores del Viejo Continente. La pasividad ha sido alarmante.&nbsp;</p>



<p>Una secretaría técnica que no le ha conseguido a River amistosos de primer nivel ni siquiera ante las páginas más doradas de la gestión Gallardo. Entonces, uno se pregunta <strong>¿El aporte de Francescoli se reduce a haber llamado al “Muñeco” luego de que su primera opción, “Tata”Martino, le haya dicho que no, tal como lo confesó en <em>Clank</em>?</strong> ¿Cuál es la función de Ponzio?</p>



<p>En las últimas semanas, el presidente Brito declaró públicamente sobre la importancia en el mercado de pases de <strong>Mariano Barnao</strong>, mano derecha de Gallardo, por lo cual el interrogante se vuelve más importante. Ni hablar sobre la incidencia de la secretaría técnica en otras áreas como las divisiones inferiores <strong>¿Opinan o decide todo Gallardo?</strong> River ha cambiado mucho de cabeza principal en las formativas. Si la secretaría técnica no participa de ninguna de estas decisiones, ¿para qué está?</p>



<p>Para ir cerrando, a River lo exponen sus propias limitaciones y también el resto. Independiente no ha necesitado de decenas de millones de dólares ni de 2 años de trabajo para mostrar identidad y ser competitivo. Rosario Central tiene más puntos que River con mucho menos. Ni hablar de San Lorenzo, que nada en inhibiciones cuando River lo hace en dólares y están firmando una campaña similar, o de Tigre, cuyo presupuesto para compras de una década equivale a lo que gastó el Millo en refuerzos en una temporada.&nbsp; O de Argentinos Juniors, cuyo DT empezó a trabajar hace menos de 4 meses. Qué decir de Platense, al que casi no le pateó al arco. O de Talleres, que le ganó un título mientras no le gana a nadie.<strong> Hoy, la mejor noticia para River es el formato del torneo, que lo puede dejar cerca de un título aunque en juego esté a años luz.</strong></p>



<p>Cuando Gallardo vuelva a ser el que fue y a reencontrarse con su mejor versión, desde esta columna seremos los primeros en celebrarlo. Por ideas y funcionamiento y más allá de resultados, porque en 2019, por ejemplo, construyó un equipo que fue fabuloso aunque no haya ganado la Libertadores. Mientras tanto, con respeto y espíritu crítico, no barreremos la basura debajo de la alfombra, porque River es más importante que cualquier ídolo.&nbsp;</p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/30111935/SIN-ESCUDO-1-8-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
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        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/el-mejor-river-del-ano-cuando-menos-de-algo-y-de-algunos-es-una-gran-noticia</guid>
          <title>El mejor River del año: cuando menos de algo (y de algunos) es una gran noticia</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/el-mejor-river-del-ano-cuando-menos-de-algo-y-de-algunos-es-una-gran-noticia]]></link>
          <pubDate>Wed, 12 Mar 2025 09:48:03 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El capítulo se podría titular “De Aliendros y Simones”, pero excede a los nombres. El conjunto de Gallardo firmó su actuación más destacada de 2025. Quizás de toda la segunda etapa de Napoleón. No es casualidad: se intentó poner al juego asociado a la par de la intensidad, se corrigieron funciones y también lugares de influencia. Y algo insoslayable: hubo ausencias que le hicieron muy bien al equipo <p><strong>Adición por sustracción es un concepto que suele aplicarse en la NBA</strong>. Se recurre a esa etiqueta cuando los equipos exploran una etapa de reconstrucción o necesitan atravesar y subsistir a una crisis. Se suele utilizar cuando las franquicias apuestan a sacarse de encima contratos nocivos, concluir ciclos o rebajar la cantidad de minutos de jugadores que no cumplieron con las expectativas. También para brindar espacio a sus jóvenes promesas.&nbsp;</p>



<p>Muchas veces, esos conjuntos remontan y crecen exponencialmente (incluso dentro de una misma temporada) y no por refuerzos, sino por hacerle lugar a lo que se viene y por volver a situarse en ideas más lógicas y acordes a las características del plantel. La síntesis es que uno gana esencialmente por lo que deja de hacer o por prescindir de algo o de alguien. Se establece el saludable criterio de priorizar el nivel por sobre el currículum o la simpatía. Se refresca y encuentran soluciones, o al menos pistas para mejorar.<strong> Podríamos decir, entonces, que River dibujó su versión más brillante del segundo ciclo Gallardo, en parte, por eso de la “adición por sustracción”.</strong></p>



<p>No se puede dejar de lado el factor mental propio. El despabilar la ambición y enterrar vergüenzas. No por perder una copa nacional tirada de los pelos, sino por el cómo y el lastre previo. Tampoco se pueden soslayar virtudes y defectos del rival,<strong> pero anclemos en lo que significaron presencias, ausencias, funciones y convivencias de un River que, más allá de vencer a Atlético Tucumán, lo sometió, intentó 38 remates al arco</strong> (récord para cualquier equipo en el certamen) <strong>y, por sobre todas las cosas, jugó bien</strong>. Una suerte de mini reseteo dentro de 2025.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/marcelo-gallardo-subio-a-ulises-gimenez-a-la-primera-de-river-y-concentraria-vs-ciudad-bolivar-por-copa-argentina" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250311_LPM_258073_gallardo-ulises-gimenez.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="El defensor participó del entrenamiento del plantel profesional del lunes y tiene chances de ser convocado la semana que viene.
" title="Marcelo Gallardo subió a Ulises Giménez a la Primera de River y concentraría vs. Ciudad Bolívar por Copa Argentina" publication_id="LPM#/river-plate/marcelo-gallardo-subio-a-ulises-gimenez-a-la-primera-de-river-y-concentraria-vs-ciudad-bolivar-por-copa-argentina"></div>


<h2>MENOS SIMÓN, ES UN RIVER CON MÁS JUEGO Y VORACIDAD</h2>



<p><strong>Tan imprescindible como la presencia de Aliendro</strong>. River pasó de un futbolista inexpresivo, sin llegada al gol, sin juego aéreo en ataque y en defensa y sin pelota parada, al cual (me sumo) se le sobrevaloró durante mucho tiempo dar pases de 5 metros al pie, por otro que se tira de cabeza cuando la pierde, que trata de tocar y pasar y de alimentar cada circuito creativo y que pisa el área. Ante Atlético Tucumán,<strong> Aliendro aterrizó más veces en la zona de fuego rival que Simón en todo el año. </strong>El constraste es evidente. Lo que pone un stop a la ilusión es la edad de Rodrigo y su frecuencia de lesiones. Y que en esa zona del campo también hay muchos que superan los 30 y pasan mucho tiempo en kinesiología.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/10121604/IMG_9125-1024x683-1024x683.webp" alt="" class="wp-image-257912" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Rodrigo Aliendro fue una de las figuras en el triunfo de River sobre Atlético Tucumán. (Foto: LPM).</figcaption></figure>



<p><strong>Simón toca y se queda. Muchas veces, incluso, detrás de la línea de la pelota cuando hay espacio para perforar.</strong> Aliendro, en cambio, invita. Se muestra, incentiva a unirse, a conectar con un idioma futbolero que mejora al equipo. De las estadísticas del partido (gracias a Opta por suministrarlas) se desprende esa sintonía fina entre Meza, el ex Colón, Mastantuono – y hasta Colidio- como en ningún encuentro de los que haya participado Simón durante este año. <strong>Los mapas de calor entre Rodrigo y Santiago completan el día y la noche</strong>. Encima, Simón intentó mostrar lo que no es, se pasó de rosca, se fue expulsado y complicó el cierre de un partido que River mereció sellar por goleada.</p>



<p>Cuando Aliendro está en posición de remate, hace lo que pide la jugada, aunque falle. <strong>Simón, en cambio, abre el pie cada vez que tiene una chance, como si la delicadeza o la elegancia fueran un manual de estilo que ignora la necesidad y la mejor manera de definir.&nbsp;</strong></p>



<p>No es casualidad que lo mejor de River en la segunda etapa de Gallardo se haya visto anoche <strong>cuando Aliendro, Meza y Mastantuono se encontraron varias veces formando un tríangulo en menos de 20 metros</strong>. Eso se llama empatía futbolera. Y son aspectos que mejoran la dinámica en todo sentido, el colectivo y también las individualidades, potenciándolas a través de sociedades. Aliendro también releva mejor que Simón. No es tan distraído en el retroceso. Lo supera en todas las facetas del juego. No es la única explicación a la función de anoche, pero es parte clave del guion.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1446" height="812" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/09220554/GettyImages-2203690626-scaled-e1743279326412-1446x812.webp" alt="" class="wp-image-257828" sizes="(max-width: 1446px) 100vw, 1446px"></figure></div><figcaption>Mastantuono fue otro de los puntos altos del Millonario ante Atlético Tucumán.</figcaption></figure>



<p>Como marcamos en una columna anterior, Simón tiene 6 goles en casi 150 partidos. River es elite. <strong>No puede ofrecerle la titularidad casi que sin “peros” a un futbolista con ese promedio de gol y que además no aporta nada sustancial. </strong>Galoppo no luce las variantes de Aliendro, pero pisa el área. Los minutos para esa función se los deberían repartir entre ellos, más Meza y Rojas (a la Nacho Fernández en sus mejores años) en situaciones puntuales de los encuentros. River es mejor sin Simón. Menos Simón es más River.</p>



<h2>MENOS COLIDIO A LOS COSTADOS ES UN MEJOR COLIDIO</h2>



<p><strong>Colidio es otro futbolista asociativo. Es un 9 con cosas de enganche. Le gusta entrar y salir, rotar con otro 9</strong>. Así la rompiá en las inferiores del rival de toda la vida, cuando se lo llevó Inter, y así la descosió en Tigre con Retegui. Cuando juega cerca de Borja, crecen ambos. Se duplica el nivel de atención del rival. Ya habían demostrado convivencia positiva. Contra Atlético Tucumán, ambos pudieron haber marcado dos o tres goles. Uno es anzuelo y el otro amenaza. Se pareció al 5-0 contra Vélez, solamente distinto por contundencia. <strong>Cuando ellos mezclan, los volantes respaldan y los laterales escalan con determinación, River pisa el área con mucha más gente</strong>. No es fortuito que el equipo haya llegado tantas veces y haya intentado tanto.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>La función y la zona de influencia de Colidio (más un Gallardo menos intervencionista en ataque y ofreciendo más libertades de movimientos) <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/franco-mastantuono-fue-la-figura-de-river-y-banco-a-sus-companeros-este-equipo-tira-para-adelante" target="_blank" rel="noreferrer noopener">le permitió a Mastantuono disfrutar de un socio para jugar en corto y hacia adelante</a> </strong>y también otra línea de pase vertical. Incluso, y se vio varias veces, el tener dos jugadores por delante en varios tramos del cotejo le permitió a Franco buscar el remate porque sus compañeros le fabricaron pasillos arrastrando marcas.</p>



<p>La jugada del gol es una muestra saludable de lo que sucede cuando se potencia la convivencia de jugadores con un mismo sentir, en pocos metros y con un ordenamiento a partir de la pelota, y no de posiciones fijas y distantes, menos en un fútbol argentino en el cual todos muerden.</p>



<p>Cuando Colidio se instala sobre la izquierda, sea en juego pausado o saltando líneas, <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/la-historia-de-miguel-borja-tras-el-triunfo-de-river-sobre-atletico-tucuman" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Borja es más fácil de contener para los rivales y generalmente se encuentra en desventaja númerica.</a></strong> Si sucede lo del domingo, incluso de contra, Borja puede utilizar su potencia como en la primera llegada del partido, la que derivó en una gran gestión del colombiano para el cabezazo de Colidio, o mismo en esa maniobra dentro del área en la cual ganó por esfuerzo físico y tapó Durso.</p>



<h2>MENOS EXTREMOS ES MÁS FLUIDEZ (Y MENOS PREVISIBILIDAD ES MÁS CHANCES DE GOL)</h2>



<p>No estoy en contra de los extremos. Todos los sistemas sirven, de lo contrario existiría solamente uno. El&nbsp;tema es la relación entre las características de los intérpretes, las ideas y el dibujo (y lo que puede y no puede hacer el rival, claro está). <strong>River no tiene wines genuinos, salvo Subiabre</strong>, que en sus primeros pasos en inferiores incluso fue 9. <strong>Por ende, disponer de esa distribución volvió al equipo, con Gallardo y con Demichelis, tan previsible como poco profundo</strong>. Lo encaminó a confundir tirar pelotazos con ser vertical. Y precisión siempre va a matar a velocidad. <strong>De nada te sirve ahorrar pases e ir a 200 por hora si es para chocar.</strong> Un equipo puede ser intenso y voraz y, a la vez, intentar fluir desde el atrevimiento y la asociación en corto. El objetivo es que esos pases tengan sentido. <strong>River venía alternando juego espeso, denso y anunciado con pelotazos sin lucidez y centros a la marchanta.</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="Reprobaciones duras para varios jugadores de River en la previa" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ZLZWF0jZqh8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<p><strong>El domingo, el Más Grande fluyó. Se agrupó a favor del pase. Toco y pasó. Se comunicó</strong>. Los laterales pudieron ser profundos al espacio y también por sociedades y triangulaciones. Volvió la bendita pared propia para tirar abajo muros del adversario. Si Acuña registró más presencia en campo rival fue, en parte, porque: 1. No tuvo que escalar 50-60 metros y fundirse en el camino. 2. Porque no tuvo un extremo por delante que lo tapara. 3. Porque lo alimentaron los mediocampistas y él pudo sumarse al circuito a partir de los parámetros que hoy le ofrece su estado físico. <strong>No es lo mismo, para este Acuña, tener que superar en potencia a un par de rivales o quemarse en 2-3 piques a ser el último o penúltimo pase de una elaboración de Meza, Aliendro, Mastantuono y Colidio</strong>.</p>



<p>Montiel no debió someterse siempre a piques extraordinarios, sino que pudo vincularse con Aliendro y Mastantuono. Incluso con Colidio y un par de veces con Meza. Todos los jugadores de campo de River, salvo Kranevitter, tuvieron un intento de remate o llegaron a posición de gol según los datos de Opta. <strong>Nadie ignora otra gran noche de Armani, pero si la ecuación es 4 chances para el rival y 20 para River, se firma.</strong></p>



<h2>MENOS LANZINI ES MÁS MASTANTUONO (Y ESO ES MÁS JUEGO, SIEMPRE Y CUANDO SE LO RODEE BIEN)</h2>



<p><strong>Mastantuono siente ser eje. La intuición forma parte de su juego. Ese también es un tipo de liderazgo</strong>. Si vive estacionado sobre un lateral, el rival lo absorbe. La raya, a veces, no se tranforma en un elemento que ordene a un valor joven, sino en una piedra en el zapato, una barrera. <strong>Para Mastantuono es mejor aparecer que estar. </strong>Es menos obvio para el rival. Cuando cae en esa zona, sorprende. Cuando vive ahí, se limita y limita al equipo. River necesita que el menú de Mastantuono se lo más amplio posible y que él se vaya dando cuenta de cómo, por dónde y ante quién hace más daño.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="REACCIONES EN CALIENTE - RIVER 1 VS. ATL. TUCUMÁN 0" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/8TePI7h-nwk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<p>No dar pistas no solo desconcierta al rival, sino que estimula a que la propia estructura vaya incorporando y asimilando experiencias de juego. Ahora bien, toda esa plataforma conceptual no sirve de nada si los otros intérpretes del mediocampo no se acercan a dialogar. Lo mismo con, al menos, uno de los puntas. No es ninguna experiencia novedosa. Varios River de Gallardo, especialmente el tramo 2018-19, manejaron esos recursos casi que a la perfección.</p>



<p><strong>Mastantuono, de quien no hay que olvidarse de que tiene solamente 17 años, no puede resolver todo por su cuenta. Va a sufrir altos y bajos. Es lógica pura</strong>. Y es allí cuando tienen que aparecer los comodines creativos. Si River juega con extremos fijos, o con mediocampistas que no pisan el área, no habrá buen Mastantuono que alcance. No son solamente sus virtudes, sino que el equipo le ofrezca las mejores herramientas y entornos para utilizarlas. Y eso lleva implícito nombres y apellidos y características de sus compañeros.</p>



<p>Mastantuono, hoy por hoy, ofrece pelota parada y llegada al arco rival, activos fundamentales. <strong>El zurdo debe mejorar su cuota goleadora, pero es ostensiblemente superior a la de Lanzini, que marcó un solo tanto desde su regreso.</strong> Franco no tiene miedo de rematar. No lo vuelve loco lo que un error en tres cuartos de cancha le ofrezca como “vuelto”. Lo que aún debe trabajar es la sensibilidad en el último pase. Muchas veces le pone demasiada energía. Esa mejora se va a producir no solo por minutos de juego, sino por acostumbrarse a convivir con los mismos jugadores (conocimiento) y a sentir la obligación (que claramente le gusta) de ser eje del equipo y no esperar siempre la pelota en un costado.</p>



<h2>BONUS TRACK: EL JUEGO Y LA PACIENCIA</h2>



<p>Algunos, no tan jóvenes, recordarán un River 0 – Nueva Chicago 0 en el Monumental. El Millo mereció ganar 5-0. El arquero rival, el paraguayo César Velázquez, fue calificado con 10 por todos los medios. El equipo se fue aplaudido. Casi que una ovación de pie. Y River no había ganado. Algo similar ocurrió en un partido contra Gimnasia en el cual Olave fue una mezcla de Amadeo y Yashin. <strong>Eso también es River: queja con sentido. El hincha reclama cuando desde adentro no hay respuestas. </strong>Lo que el hincha manifestó antes del cotejo ante Atlético Tucumán fue hartazgo por más de 30 partidos, no histeria sin sentido o el capricho como resorte y respuesta fácil.&nbsp;</p>



<p>Ante Atlético Tucumán, River encadenó su primera etapa número 11 sin marcar goles. Pese al estado de ánimo en la previa, ni siquiera hizo cosquillas en el entretiempo ¿La razón? Nadie, en su sano juicio, y a la hora de desglosar, podía ofrecer ese dato (en la platea, en la tribuna o en casa, o desde un medio) sin detallar que había visto el mejor primer tiempo en muchos meses y que River mereció irse al vestuario mínimo 2-0 ¿Qué es eso? El cómo. <strong>Y River entero (directos técnicos, jugadores, hinchas y dirigentes) no deben prescindir nunca del cómo, ni en buenos, ni en malos momentos.&nbsp;</strong></p>



<p>Tal como se estableció en una columna anterior, tiene mucho más sentido reclamarle a Borja su falta de contundencia que su falta de juego. Machacar cuando desperdicia chances a cuando el equipo no se las fabrica. Y, a su vez, duele menos criticarle a River su falta de eficacia que no dar bien dos pases seguidos. Los puntos de partida y contextos son muy diferentes y los niveles de preocupación también. Una especie de posdata anticipada: Borja falló claramente en la definición, pero presionó como nunca y se cansó de marcar línea de pase y arrastrar defensores para que surgieran espacios para sus compañeros. Las dos cosas.</p>



<p><strong>Nadie va a ignorar a la efectividad como un factor clave, pero el análisis futbolero se nutre de muchos casilleros más. A uno no se lo debe ignorar nunca: el contexto. River jugó bien</strong>. Y esa respuesta hubiera sido la misma si el partido contra Atlético Tucumán finalizaba sin goles. Es probable que el equipo siga siendo irregular, pero está claro cuál es el camino. La gente reclamará si lo que observa se parece a lo que vimos en la gran mayoría de los partidos previos al domingo. Si River enlaza funciones interesantes por volumen de juego y llegadas, la base de las discusión será la contundencia o algún nombre propio. Y es mucho mejor eso que nutrir charlas y análisis de pobres funcionamientos y rendimientos. <strong>Ojalá que esta victoria, más que 3 puntos, se constituya en un gran punto de partida sostenible en el tiempo.</strong></p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
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          <title>Análisis: el otro Marcelo Gallardo que tiene River</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-el-otro-marcelo-gallardo-que-tiene-river]]></link>
          <pubDate>Fri, 07 Mar 2025 10:28:01 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[Nadie le va a sacar al actual entrenador su posición como el DT más importante en la historia del club, pero hace rato que se equivoca más de lo que acierta, y no solo en los planteos de los partidos. Análisis sobre un cuadro de situación que excede a los 33 cotejos que acumula en su segunda etapa. <p><strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/tema/marcelo-gallardo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Marcelo Gallardo</a> es el entrenador más importante de la historia de River. Lo fundamentan títulos y contextos.</strong> Se subraya en páginas gloriosas e imborrables. La chapa brilla en copas y también en ese maravilloso intangible denominado identidad. Lo sostienen el cuánto, el cómo y el ante quién. El ingreso al Monumental lo saluda con su propio monumento. Ese legado no se va a evaporar nunca. De ninguna manera.<strong> <a href="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/river-marcelo-gallardo-repite-errores-y-apellidos-con-decisiones-que-no-se-explican" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pero, aunque duela, es tiempo de remover la tierra que hay debajo de la alfombra. El DT se viene equivocando y hace rato</a>. </strong>Excede a este 2025.</p>



<p>Ver debajo de esa alfombra es la única manera de hacer un chequeo integral y saludable. El acierto o el fallo en el penal de turno para decidir una copa nacional tirada de los pelos no es el punto. El problema no es si se perdió ese trofeo. <strong>El problema es que los equipos de Gallardo juegan mal hace mucho tiempo</strong>. El DT no puede quedar exento de la crítica solo por su condición de ídolo. No se trata de un mal arranque de año. Ni siquiera de 33 partidos que ya lleva esta etapa (sí, 33). Se trata de casi 3 años en los cuales el entrenador tiene más tildes en el casillero de los desaciertos que en el de las cosas positivas. <strong>Y el déficit va más allá de los diseños de los partidos.</strong></p>



<p>Suena muy duro, pero se plantea con el mayor de los respetos, por eso la apertura de la columna. <strong>Esto no pretende ser una solicitada de fin de ciclo, ni una paparruchada por el estilo</strong>. Tampoco pararse en un pedestal ante un prócer del club. Es, simplemente, un análisis que intentará respaldar, con argumentos y datos, que Gallardo es uno solo, pero que también es otro desde hace varias temporadas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="797" height="1024" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/06095558/GlU5foIWIAAmXGy-797x1024-797x1024.webp" alt="" class="wp-image-257089"></figure></div><figcaption>Gallardo no le encuentra el rumbo al River versión 2025.</figcaption></figure>



<p><strong>¿Puede revertirlo? Claro que sí. Es uno de los capitanes de grupo más autocríticos en un ambiente de extrema vanidad y ego</strong>. Sus equipos ya estuvieron aquí y nada menos que en 2018, en la previa a la Supercopa Argentina, cuando el nivel era subterráneo y dibujó post consagración ante Boca la mítica frase: “Jugar mal era parte de la estrategia”. Confesión e ironía. Las dos cosas. Ese año comenzó pesímo. El juego no susurraba ni la más mínima esperanza. Y la campaña culminó con felicidad eterna. Ni hace falta aclarar cómo.</p>



<p>Está el Gallardo de la época dorada en vitrinas y verde césped, pleno de voracidad, y está el Gallardo que vamos a analizar, con alguna excepción como la Liga 2021, <strong>pero con un patrón donde la confusión marca la pole position</strong>. La ambición quedó solo en la palabra y en lo que sale de la caja fuerte de la institución para cerrar incorporaciones. <strong>La cantidad de partidos en los cuales el equipo no jugó a nada es frustrante</strong> y va más allá de las explicaciones tradicionales como dureza de la pretemporada, rivales defensivos, estados de los campos de juego, adaptación de los refuerzos, etc. El funcionamiento se estacionó muy lejos de la exigencia que este escudo representa.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/se-viene-atletico-tucuman-en-el-monumental-como-sigue-la-semana-de-river" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250306_LPM_257206_GettyImages-2203525344-1-scaled-e1741283286724.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Después de caer en Paraguay, River llegó al país para enfocarse en lo que viene: recibir a Atlético Tucumán en el Monumental.
" title="Se viene Atlético Tucumán en el Monumental: cómo sigue la semana de River" publication_id="LPM#/river-plate/se-viene-atletico-tucuman-en-el-monumental-como-sigue-la-semana-de-river"></div>


<p>El período incluye Arabia Saudita.<strong> Y alguno dirá qué tiene que ver Arabia Saudita con River</strong>. Con River no, pero con Gallardo sí, y lo termina impactando por propiedad transitiva. La carrera de un entrenador es indivisible. Se nutre de sus aciertos, de sus errores y de sus rachas.<strong> Así como la confianza llama a los buenos resultados y las buenas decisiones, las decepciones instalan dudas</strong>. No prestarle atención es dañino. No incluirlo en el repaso es hacerse trampa y poner al póster por sobre la camiseta.&nbsp;</p>



<p>Dolerá en el alma, porque todos tenemos ídolos y los defendemos más allá de lo lógico, pero nadie es más importante que River. Nadie. Todos sentimos debilidad por nuestros emblemas Nos resistimos a observar errores, a interpretar decadencias de jugadores. Me pasó a mí, les pasó a ustedes, les sucederá a las próximas generaciones, pero lo cierto es que nadie, absolutamente nadie, es más importante que River. <strong>Por ende, no debemos agarrarnos la cabeza por decir que el mejor de nuestra historia no es perfecto y comete errores.</strong> Es saludable buscar respuestas a partir de eso.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/el-gesto-del-pity-martinez-a-los-hinchas-de-river-durante-la-tanda-de-penales-vs-talleres" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250306_LPM_257231_Pity-Martinez.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="En plena definición de la Supercopa Internacional frente a Talleres, el Pity le hizo un gesto a los hinchas y no pasó desapercibido.
" title="El gesto del Pity Martínez a los hinchas de River durante la tanda de penales vs. Talleres" publication_id="LPM#/river-plate/el-gesto-del-pity-martinez-a-los-hinchas-de-river-durante-la-tanda-de-penales-vs-talleres"></div>


<h2>ESTE GALLARDO Y LA ELECCIÓN DE LOS REFUERZOS</h2>



<p>El primer ítem del ejercicio es la selección de los jugadores. Desde 2021 -año en el cual se comenzaron a ver sombras pronunciadas- hasta finalizar su primer ciclo, el DT de River aprobó la contratación de 19 futbolistas, de los cuales 16 ya no están en el club. Citamos una importante cantidad de incorporaciones y pasaron apenas 4 años y monedas. Y, no, no se fueron porque “la rompieron”.</p>



<p>Así como Napoleón fue el arquitecto de equipos cuasi sinfónicos y acertó plenos con <strong>Alario, Pisculichi, Quintero, Borré, Scocco</strong> y varios más, también es quien desde 2021 solicitó a <strong>Paradela, Palavecino, Fontana, Vigo, Herrera, Pochettino, González Pirez y Elías Gómez</strong>. Nombres que no pasaban un filtro de elite ni de casualidad. Es el que dio el OK para regresos que no encontraban sustento por frecuencia de lesiones como el de Mammana, o por prepotencia de los almanaques como el de Maidana. <strong>Es el que primero se deshizo de Héctor David Martínez y luego le pidió al club que pagara para recuperarlo</strong>. Es el mismo que colocaba a Beltrán de extremo y que cuando lo quiso nuevamente (porque en Colón la descosió en su puesto natural y porque River no tenía delanteros para la copa) provocó que se tuviera que comprar un porcentaje extra de Vigo. Dato fundamental: el mismo Gallardo ya había declarado prescindible a Vigo luego de haberlo traído y el lateral ya se encontraba a préstamo en otro club.</p>



<p>Incluso entre los que pueden considerarse aciertos de ese tramo hay grises. <strong>Braian Romero pasó de ser pieza clave en una coronación a ser desterrado al banco de suplentes al certamen siguiente</strong> por una modificación en el sistema táctico que se extendió en el tiempo y no dio ninguna satisfacción. Luego volvió al fútbol argentino y fue campeón y goleador del torneo con Vélez. Barco fue mal utilizado, pegadísimo a la línea de cal, y recién creció con Demichelis (y no, nadie está situando a Demichelis por encima de Gallardo, todo lo contrario).</p>



<p><strong>También es el que machacó con la contratación de Borja</strong>, luego de subestimar el contexto previo a la serie contra Vélez por la Libertadores (Expediente Luis Suárez). River pagó más de 8 millones de dólares por el colombiano para que luego comenzará un loop entre lo quiero, no lo quiero, va al banco, presiona, no presiona. <strong>Algo similar ocurrió con Solari</strong>, un activo que hoy necesitaría el plantel, que exhibió un muy buen rendimiento cerca del 9 para después quedar tatuado como wing y tirarles centros a las hormigas, recuperar minutos, otra vez convertir goles cerca del 9 y nuevamente exiliarse en los costados para hilvanar tropezones y duelos perdidos. El pibe terminó con la cabeza quemada cuando River sumó a Tapía y el chileno, sin el más mínimo mérito, entró antes que él ante Platense.</p>



<p>Si sumamos los refuerzos que llegaron en este receso, superamos los 25.<strong> Algunos de los que aterrizaron para la campaña 2025 nos entusiasmaron a todos.</strong> Otros nos propusieron interrogantes tales como si se estaba sobrevalorando el intangible vestuario. También el altísimo promedio de edad del plantel. O cuánto iban a tardar en ponerse en forma. Estamos hablando, en total, de más de 70 millones de dólares.</p>



<h2>ESTE GALLARDO Y LOS RESULTADOS</h2>



<p><strong>El 2021 carga con una eliminación ante Boca que quedará afuera del análisis y solo formará parte de una enumeración</strong>. Corresponde a la Copa de la Liga y River debió afrontarla con una catarata de bajas con el sello de la pandemia. Fue el día de Alan Díaz y el equipo rozó la hazaña. Considerarlo como algo negativo sería una injusticia y una estupidez.&nbsp;</p>



<p>El primer llamado de atención, aunque se recuerde más la vuelta que la ida, fue en el escenario internacional: <strong>el 3-0 de Palmeiras en la primera manga de las semifinales 2020</strong>. Fue de local y fue la primera vez que el campo de fuerza y el aura se quebraron. La maravillosa revancha, aún sin boleto a la final, dejó esa presentación a un costado, pero fue la pista inicial. En 2021, Gallardo ganó su única liga doméstica. También trofeos de un partido que todos festejamos y suman al palmarés, pero que suelen ser un atajo a conclusiones sin contexto. En ese mismo año, River quedó afuera de la Copa Argentina contra Boca casi sin patear al arco. <strong>Y se fue de la Libertadores con una imagen penosa, perdiendo en casa y a domicilio contra Atlético Mineiro para un 0-4 global que algunos incluso pueden catalogar de barato</strong>. No fue una buena copa en absoluto: había pasado como el tercer peor segundo.</p>



<p>El 2022 fue pésimo. En el escenario internacional fue despachado por Vélez en otra llave en la cual, más allá de la polémica del gol de Suárez, le hicieron precio y casi no pateó al arco. <strong>En la Copa de la Liga jugó mal con alta frecuencia y fue eliminado por Tigre y en el Monumenta</strong>l ¿Más? En la Copa Argentina lo sacó Patronato. La liga no la peleó seriamente y se la llevó Boca. Terminó tercero, posición que alcanzó recién en la última jornada, después de flotar entre el puesto 6 y el 8 casi todo el certamen.</p>



<p>Llegó su decisión de alejarse y estamparle el final a su primer ciclo, el mejor en la historia de la institución. <strong>El desgaste en el nivel estaba claro. Gallardo eligió irse a Arabia Saudita. Allí, su equipo jamás cumplió con las expectativas y fue eliminado en todos los certámenes importantes por su némesis Jorge Jesús</strong>. Incluso entró en conflicto con Benzema, uno de los mejores centrodelanteros de las últimas décadas, a quien utilizó en algunos partidos como extremo por izquierda, algo que no es difícil de trasladar a su nueva etapa en River, insistiendo en colocar por los laterales a futbolistas que interpretan mejor sus virtudes en otras zonas del campo.</p>



<p>Desde ese 2021, la colección se sintetiza de la siguiente manera:</p>



<ul><li>Eliminado en cuartos de final de la Copa de la Liga 2021 ante Boca (con el citado caso de la pandemia; no debe ser tomado como un fracaso)</li><li>Eliminado en octavos de final de la Copa Argentina 2021 ante Boca (no marcó goles)</li><li>Eliminado en cuartos de final de la Libertadores 2021 (no marcó goles en ninguno de los dos partidos)</li><li>Eliminado y de local en cuartos de final de la Copa de la Liga 2022</li><li>Eliminado en octavos de final de la Libertadores 2022 (no marcó goles en ninguno de los dos partidos)</li><li>Eliminado en cuartos de final de la Copa Argentina 2022</li><li>Eliminado en semifinales de la Libertadores 2024 (no marcó goles en ninguno de los dos partidos).</li></ul>



<p>Las llaves ganadas fueron ante Argentinos Juniors, Laferrere, Barracas Central, Defensa y Justicia, Talleres y Colo Colo. <strong>Se rescatan los éxitos del Trofeo de Campeones ante Colón y la Supercopa Argentina ante Racing.</strong> Y se debe sumar la decepción de anoche ante Talleres.</p>



<p>En Arabia, Gallardo encadenó 3 eliminaciones ante Al Hilal (King’s Cup, Saudi Super Cup y cuartos de final de la AFC Champions Elite). Eso, sumado a una mala liga y al nivel de juego, pavimentaron su despido.</p>



<p><strong>Estamos hablando de más de 100 partidos en los cuales el funcionamiento de sus equipos viene estando por debajo de las expectativas</strong>. El resultado suele ser una consecuencia del mal juego. Esta etapa ya lleva 33 partidos. La clasificación a la fase de grupos de la Libertadores, esa a la cual no pudo acceder Boca, se consiguió angustiosamente. La desgracia de Boca no puede ser la mejor noticia de River. No. River es mucho más grande.</p>



<h2>ESTE GALLARDO Y EL JUEGO</h2>



<p><strong>River juega mal. Punto. Los buenos partidos casi que no se cuentan completos. Hay que conformarse con tramos.</strong> Si anclamos en este regreso, estamos hablando de más de 40 millones de dólares en refuerzos para ver solamente inexpresión colectiva, intentos de jugadas calcadas a las de hace 4 años que los rivales conocen de memoria. No se ven maniobras de pizarrón y toda expectativa de peligro en pelota parada queda atada a la capacidad aérea de los jugadores, algún rebote, etc. <strong>No existe una verdadera inserción del talento juvenil en el plantel profesional.</strong> El promedio de edad de la nómina es cercano a los 30 años. Se podría seguir con el detalle, pero la certeza es una: River juega mal. Y lo que es peor: pareciera que ni siquiera intenta jugar bien.</p>



<p>Lo primero que hay que borrar del mapa es que no hay materia prima. Quizás no sea la ideal para candidatearse a ganar la Libertadores pero, aún con este plantel, <strong>River tiene más recursos que el 90% de sus competidores en el fútbol argentino.</strong> El déficit está en lo que elige hacer y con quienes.</p>



<p>Ayer, al minuto de juego, Simón le tiró un centro a los fantasmas. Un par de minutos después, Martínez Quarta lanzó un pelotazo de 70 metros que se fue por la línea de fondo rival. Son elecciones. Había opciones de pase. <strong>Y eso se repite partido a partido. Este River es un equipo sin ideas, con miedo a arriesgar, a inventar, a atreverse</strong>. Si falta frescura es porque no se pregona. Si falta creatividad es porque no se incentiva. Si falta un diferencial es porque no se buscó correctamente en el mercado después de las negativas de Juanfer y Leo Fernández. Si falta intensidad es porque hay muchas piernas con exceso de kilometraje (Enzo Pérez y casi todos los que superan los 30 años) o por historial de lesiones o falta de continuidad reciente. River elige tropezarse con los mismos obstáculos. Jugadores fuera de posición, desapego por las sociedades. Cuando hay 2-3 futbolistas de buen pie en cancha, solo es presencia, no convivencia.</p>



<p><strong>Cuando el 95% de los integrantes de una plantilla completa están por debajo de lo que se espera, el principal problema no son los jugadores</strong>. Eso puede suceder cuando 3, 4, a lo sumo 5 están en flojo nivel. Así como se cita este aspecto, también sucede lo contrario, cuando quizás el equipo aún no llegó a un buen rendimiento, pero vemos a individualidades mejorar sus versiones. Eso, en este River, tampoco pasa.</p>



<p>El problema radica en la falta de variantes, la relación entre idea e intérpretes, la ejecución, la empatía futbolera. El problema radica en que la respuesta a la energía del rival solo sea (discursivamente, además) correr más. <strong>El problema es que tanto llamado a correr deje al juego enterrado en la indiferencia</strong>. La respuesta está en empezar a pasarle la pelota a un compañero con un valor agregado, en tocar e ir a buscar, en trabajar para crear situaciones de gol de calidad y aniquilar la posesión insulsa. La respuesta está en atreverse y en mejorar internamente. No puede ser, por ejemplo, que Simón siga siendo titular sin demostrar virtudes en ninguna faceta del juego. River es elite. <strong>No puede tener un mediocampista con casi 150 partidos en Primera y 6 goles</strong>. Encima, de esos 6 goles, uno fue en un 8-1 contra Alianza Lima y otro fue en una tarde noche de 7 goles a Sarmiento.</p>



<p>En una columna anterior citamos la paupérrima relación de los mediocampistas con el gol. Ni siquiera pisan el área. <strong>No estamos hablando de falta de contundencia.</strong> <strong>La respuesta es que al menos conozcan la indumentaria del arquero rival. </strong>La respuesta no puede ser cargarle la mochila a un pibe de 17 años como Mastantuono, que está a un par de golpes de horno de estar crocante para la elite profesional. Y, a su vez, la respuesta debe estar en la rabiosa actualidad, no en los currículums.</p>



<p>River es el equipo que menos chances claras de gol genera en relación al nivel de posesión de la pelota. Es un paciente adicto a los centros. Es casi que su única receta. La ilusión se genera, habitualmente, cuando está en cancha Pity Martínez. Gambeta, intento de pase en profundidad. Ayer, la decisión fue tenerlo en el banco. Cuando algo se repite es cualquier cosa, menos casualidad:</p>



<ul><li>River acumula 10 partidos seguidos sin marcar goles en los primeros tiempos (desde la última fecha de la Liga pasada contra Racing)</li><li>En total, no convirtió goles en las etapas iniciales en 23 de 33 partidos de este segundo ciclo de Gallardo (casi el 70%)</li></ul>



<p>¿Ese no es un claro indicador de que la mayoría de los planteos iniciales fueron deficitarios? Estamos hablando del 70%…</p>



<ul><li>Este River se fue sin convertir en 12 de los 33 partidos (más de un tercio) y solamente facturó un gol en otros 12. En síntesis: no marcó o gritó solo una vez en 24 de los 33 encuentros.</li><li>Lleva apenas 7 goles en 9 partidos oficiales en el año.</li><li>En el ciclo, apenas 37 en 33 cotejos.</li><li>Comparemos: en la misma cantidad de encuentros, Racing firmó 59 y Estudiantes 52. Hasta Central Córdoba registra mejores números: 43. Incluso Boca. Sí, este flojísimo Boca: 41.</li></ul>



<p>El funcionamiento de visitante también es malo. Todos entendemos la seguidilla y la temperatura, pero a los rivales les pasa lo mismo. Y, si salimos de nuestras fronteras, nos daremos cuenta de que en Brasil acumulan el doble de partidos porque empezaron a jugar los estaduales a principios de enero.&nbsp;</p>



<p><strong>Otro punto a atender es el de los penales. Ya son 7 las definiciones consecutivas que arrojan tristezas</strong>. Así como fue muy valioso ver a Armani no solo atajando, sino adivinando las trayectorias, es preocupante que River no le preste la suficiente atención a este aspecto cuando torneos y objetivos primordiales se pueden definir por esa vía. Si Lanzini venía de ni siquiera acertarle al arco contra Rosario Central, ¿cuál fue la razón para que ejecutara ayer? (y volviera a errarle al arco).</p>



<p>Muchos remarcan lo que se pagó por Driussi. Es entendible, pero es más preocupante aún que en apenas un mes haya pasado de “no estar listo porque hace mucho que no juega”, a ser titular, a jugar de único punta, a disfrazarse de pseudo enganche, a disfrazarse de pseudo extremo. Esas son las señales de la confusión, mucho más potentes que una derrota por penales.&nbsp;</p>



<p>Gallardo es el DT más importante de la historia de River. <strong>Y también está el otro Gallardo: ese que, hace varias temporadas, acumula más errores que aciertos. Ojalá que pronto nos reencontremos con su mejor versión. River lo necesita.</strong></p>
]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/03/06170011/SIN-ESCUDO-1-1-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
          </media:content>
        </item>
      
        <item>
          <guid isPermaLink="true">https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-por-que-river-es-mucho-mejor-en-los-segundos-tiempos-que-en-los-primeros</guid>
          <title>Análisis: ¿Por qué River es mucho mejor en los segundos tiempos que en los primeros?</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-por-que-river-es-mucho-mejor-en-los-segundos-tiempos-que-en-los-primeros]]></link>
          <pubDate>Mon, 24 Feb 2025 09:18:53 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El equipo de Gallardo no ha convertido en las etapas iniciales. Además, es el que menos chances de gol por porcentaje de posesión crea en ese tramo de los partidos. En los complementos, todo cambia. Es el mejor del certamen en puntos obtenidos, convierte, mejora claramente su fluidez de juego y mantiene su solidez defensiva. También da muestras de resistencia física y concentración. Analizamos las razones y los datos. <p><strong>Complementos es la palabra que decodifica a este River</strong>. Complementos en tiempos de trabajo y ejecución durante los partidos; complementos para mejorar niveles colectivos e individuales, complementos para tallar el estilo de juego hasta lograr una identidad realmente sólida; y también complementos en necesidades que todavía son evidentes.&nbsp;</p>



<p>El Más Grande empieza a dar sus primeros pasos hacia recursos esenciales para un plantel que pretende enfocarse en objetivos de relevancia como la Libertadores, pero también sigue recibiendo alertas para no engañarse, más con el nivel de jerarquía de algunos exponentes de la escena local. <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/los-puntajes-de-river-vs-san-martin-de-san-juan-jugador-x-jugador" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La victoria ante San Martín de San Juan</a> ofreció más señales positivas que otras presentaciones y, a la vez, reforzó la preocupación de desperdiciar 45 minutos.</strong></p>



<h2>LOS COMPLEMENTOS Y LOS TIEMPOS</h2>



<p>En la columna anterior expusimos el déficit del equipo en las etapas iniciales, no solo por su falta de eficacia, sino por concepto. <strong>El River que arranca los cotejos no desaprueba solamente la contundencia.</strong> La elaboración y las rutas de búsqueda también se tatuan en las columnas negativas y el argumento contra eso no puede anclar pura y exclusivamente en que el rival corre mucho o se defiende en bloques bajos porque, en tiempos de trabajo iguales y con menor materia prima a disposición, hay otros que juegan mejor.&nbsp;</p>



<p>Por el contrario, <strong>el Millo mejora su imagen en los complementos, ya sea por ajustes tácticos y estratégicos de Gallardo</strong>, por sustentabilidad física o por el bonus que deriva de la necesidad de ganar y la exigencia de llamarse River: la ambición, animarse a más. Arriesgar no es solamente dónde te parás en el campo de juego. Arriesgar es, también, no sacarte la pelota de encima y no creer que saltar líneas es el único atajo al área rival. Arriesgar también es gambetear, tirar una pared, probar de media distancia, moverse a favor del pase, desmarcarse y no caer el 80% de las veces en el facilismo y la tentación del centro.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/23161857/Seguimos-%EF%B8%8F-%EF%B8%8F%40riverplate-e1740338353796-1024x576-500x310.webp" alt="" class="wp-image-254839"></figure></div><figcaption>Foto: Prensa River.</figcaption></figure>



<p>River no ha facturado en primeros tiempos en lo que va del certamen. Integra el club junto a Vélez (último en la tabla general de la zona B), Unión y Aldosivi (los dos peores de la Zona A) y Sarmiento. Vale la pena preguntarse por las causas. <strong>El Millo es el conjunto (de los 30 del torneo) que menos chances claras de gol genera por porcentaje de posesión, si tomamos como referencia las etapas iniciales. </strong>Por ende, el problema conjuga los verbos construir y ejecutar. No se trata solamente del adversario y de la intensidad del fútbol argentino, sino de que el Más Grande, varias veces, empieza la búsqueda del tesoro en el sentido contrario o con la mitad del mapa. Una vez concluido el primer tiempo, parece hallar el complemento en el vestuario, con Gallardo modificando y bajando línea. Y no es magia: es acierto del DT, como también hay influencia de su parte en no saber abrir candados al principio.</p>



<p>Surge otro dato interesante: si tomamos en cuenta a los equipos que están en el Top 5 de cada zona, <strong>River es el que más pelotazos intenta en los primeros tiempos por nivel de posesión y también el que más centros lanza. </strong>Otro respaldo a que el equipo ofrece pocas variantes y carece de atrevimiento y determinadas características en el lapso de tiempo analizado, potenciando las telarañas rivales.&nbsp;</p>



<p>Los demás están frescos y se multiplican, pero River juega poco. Cuando Gallardo activa los planes alternativos, ya sea por nombres o por ideas, el equipo se anima más y se vuelve más lógico, más natural, más River, más River de Gallardo. Y eso, hoy por hoy, no es una nimiedad, sino un activo de calidad.&nbsp;</p>



<p>El cuadro de situación cambia exponencialmente en los complementos. <strong>River es el mejor de todos en los segundos tiempos en cuanto a puntos obtenidos. </strong>Ostenta casi el 81% de eficacia. Mejora sus patrones en cuanto a chances claras creadas por nivel de posesión, goles, acumulación de pases y otros rasgos del juego. Pisa el área rival con más gente.&nbsp;</p>



<p><strong>Por si fuera poco, sostiene su valla invicta</strong>. El River de los segundos tiempos se conecta con un nivel de juego integral más acorde a las exigencias y a la balanza de poder contra rivales reforzados en ferias de segunda selección, pero también contra los que pueden discutirle la chapa de candidato, caso Independiente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="575" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/23095922/river-festejo-san-juan-scaled-e1740315592300-1024x575-1024x575.webp" alt="" class="wp-image-254749" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Foto: Prensa River.</figcaption></figure>



<p>A eso, le suma concentración y determinación. Cuatro de los siete goles se marcaron después de los 30 minutos del ST. Tres de esos cuatro se concretaron entre los 42 de la etapa complementaria y el tiempo adicionado al reglamentario.&nbsp;</p>



<p><strong>Suena exagerado decir que se trata del día y la noche, pero el contraste es claro</strong>. En los primeros parece un equipo rígido, de metegol, sin asociaciones, que se repite en sus maneras. Un equipo sin espacio para la intuición y las sociedades, como si creyera que todo se trata de una batallita naval hasta encontrar el casillero que hunde al rival y con tramos dignos de autitos chocadores, como ayer resultó con Tapia. <strong>River, en los primeros tiempos, suele congestionar sus propios caminos, ya sea por tirar pelotazos sin sentido o empantanarse en el otro extremo: anunciar todo.</strong></p>



<p>En los segundos ya amanece con otra fluidez de juego. No se corresponde solamente con que el adversario corrió detrás de la pelota y puede estar con menos capacidad física. Hay más variantes, porque Gallardo las diseña y también porque cambian nombres y esos nombres se relacionan mejor entre sí y con la idea de juego… <strong>Es un equipo con más virtudes y menos vicios. Más natural.</strong></p>



<h2>LOS COMPLEMENTOS Y EL JUEGO</h2>



<p>A la identidad de un equipo la define mucho más el funcionamiento que los resultados. Las victorias, muchas veces, son maquillaje. <strong>Obviamente, es mejor corregir ganando y la confianza es un combustible imposible de ignorar</strong>. En un escenario ideal, conviven ganar, golear y gustar, pero hay otro combo que es muy saludable: <strong>el esfuerzo no se negocia, pero el juego tampoco</strong>. Y no se trata de morir de lirismo, sino de no creer que ante los rivales que corren mucho solamente hay que correr más. Hay que correr más y también jugar más. De lo contrario, no alcanza.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="575" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/22231034/river-san-martin-e1740276676852-1024x575-1024x575.webp" alt="" class="wp-image-254676" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Enzo Pérez fue una de las figuras en San Juan. Foto: San Martin SJ.</figcaption></figure>



<p>Una gran acuarela de “peros” son entendibles y respetables: el calendario comprimido por el Mundial de Clubes, el estado de varios terrenos de juego (y la treta de no regarlos cuando están bien), y la cultura arbitral argenta de legalizar más allá del roce y no adicionar lo suficiente. <strong>Esos ítems conforman una suerte de Triángulo de las Bermudas para hallar el buen juego y Gallardo hace bien en remarcarlos, pero también hablemos de empatía futbolera</strong>. De sociedades, de características.&nbsp;</p>



<p>San Martín de San Juan hizo algo muy interesante en el primer tiempo: <strong>le negó (cuando pudo) el pique sin pelota a Montiel</strong>. El lateral no acudía a enfrentarlo. Le decía: dominame por capacidad técnica más que por potencia física. Prefería que Montiel recibiera y no que escalara sin pelota, característica que lo que vuelve a Gonzalo el futbolista más profundo de River. Lo obligaba a lanzar el centro hacia adelante y le cerraba el sendero para perforar hasta el fondo y buscar la llegada de los volantes y delanteros al punto penal.</p>



<p>Ahí es cuando entran a jugar las características. Ante ese escenario, no todas las soluciones tienen que llegar desde afuera, desde el DT. <strong>Debe existir lectura de juego, rebeldía desde adentro.</strong> Simón tuvo no menos de 5 ocasiones en las cuales la jugada le pedía cerrarse y llegar al punto penal para sumar gente ante los centros de Montiel, pero terminaba las maniobras detrás del lateral, aún cuando el equipo quedaba bien parado ante probables contras rivales, ya que Martínez Quarta, Enzo Pérez y Paulo Díaz, más el retroceso de Casco, creaban supremacía númerica ante un pelotazo.</p>



<p>La distribución del mediocampo también conspiraba. <strong>Meza se perdía en un híbrido entre interior y enlace y no había juego por el eje.</strong> A veces, los dos puntas retrocedían y ninguno marcaba el pase. San Martín no cambió en el ST, pero sí lo hizo River. Borja representaba un nivel de atención mayor para los centrales, que ya no se sentían cómodos saliendo a la par como ante Colido y Tapia, cuando los delanteros de River coincidían en pocos metros. <strong>La combinación entre Driussi y el colombiano le dio más presencia al equipo y Sebastián entendió más y mejor los movimientos de Montiel</strong>. El ex Austin le ofrece a River una sensibilidad en el manejo de la pelota de la cual Tapia carece y se crean circuitos en corto.</p>



<p><strong>Meza creció</strong> <strong>porque el “Pity” asumió un rol más organizador y se vieron pequeñas sociedades entre los dos.</strong> Martínez jugó grandes pasajes del primer tiempo muy pegado a la raya y casi todas las comunicaciones futboleras con Meza fueron anunciadas, forzadas y sin valor agregado, con Gonzalo debiendo ganar duelos ante más de un rival, que se escalonaba para marcarlo.&nbsp;</p>



<p>En el ST, también mejoró Enzo Pérez. Las variantes posicionales de Meza, Pity y los rasgos futboleros de Driussi le ofrecián más canales de pase y a distintas alturas. Al juego no solo lo define el estadio físico o la intención del rival, sino los ínterpretes propios ante lo que quiere hacer el contrario. <strong>Y River estaba mucho mejor preparado en el ST, en todo sentido. Y no es la primera vez que pasa en el torneo, sino más bien es el patrón.</strong></p>



<p>El gol siempre trae beneficios porque saca de eje al que va perdiendo y desnuda aún más sus falencias, pero River potenció ese beneficio cuando ingresó Mastantuono. <strong>El mediocampo se había llenado de buen pie y el equipo comenzó a defenderse con la pelota, a tocar con criterio, a juntarse</strong>. No sufrió y siempre estuvo más cerca el 2-0 que el empate rival. El volumen de juego fue otro. No lo va a poder hacer siempre y está claro, pero deberia intentarlo tantas veces como sea posible, especialmente ante rivales que supera claramente en calidad.&nbsp;</p>



<p>Meza jugó un buen rato en su vieja función de “8” y se comunicó mejor con Montiel de lo que lo había hecho Simón. River desplegó tres conductores en su mediocampo y no sufrió porque fue corto entre líneas. Si es cierto que por su andar en los últimos años, el ex Independiente mostró una clara tendencia a cerrarse hacia la izquierda en el retroceso y su espalda quedaba descubierta. Será algo a trabajar.</p>



<p><strong>Las señales del segundo tiempo fueron positivas no solo por eficacia, sino por lógica y atrevimiento</strong>. El tiempo de trabajo durante la semana no es el ideal, pero, para ofrecer una referencia, en Brasil se empezó a jugar el 6 de enero y hay equipos con el doble de partidos que los del torneo argentino. Son las reglas del juego.</p>



<p>Este River de Gallardo, con una cara al inicio y otra en los complementos, mantiene una característica a lo largo de todos los partidos, salvo algún cotejo aislado, <strong>y es la solidez defensiva</strong>. Recibió apenas un tanto en todo el torneo. Y eso es muy valorable porque no existe equipo que gane la Libertadores con una última línea endeble. <strong>Hay señales positivas, no garantías, pero no deja de ser una buena noticia.</strong> En los complementos, River suele agrupar más jugadores que hablan el idioma del buen juego.&nbsp;</p>



<h2>LOS COMPLEMENTOS Y LAS NECESIDADES (LO QUE FALTA)</h2>



<p>La novela de Castaño parece haber entrado en su recta final. Se trata de un futbolista inteligente y con personalidad. Enzo Pérez exigirá su físico lo que corresponda y no será exprimido sin sentido <strong>¿Qué necesita River si el mercado se cierra con el colombiano? Crecimiento a través de la competencia interna</strong>. Será innegociable. Las esperanzas radicarán en que Mastantuono sea más determinante a una mayor frecuencia, que Pity pueda combinar su nivel, su inteligencia y atrevimiento con la resistencia física, que el entrenador encuentre las sociedades de buen pie a través de las pistas que ofrecen los partidos, que los mediocampistas, de una vez por todas, empiecen a mejorar su cuota goleadora.</p>



<p>Más allá del buen nivel de Casco, <strong>sigo creyendo que River precisa de un lateral izquierdo que imite lo que hace Montiel del otro lado, o al menos lo intente</strong>. También de un jugador que marque la diferencia en el mediocampo. Y, especialmente, el equipo necesita que el entrenador pueda confiar seriamente en todo el plantel cuando realice rotaciones amplias. Para poner un ejemplo: será fundamental que jugadores como Bustos den un salto de calidad para no tener que explotar todos los partidos a baluartes como Montiel. Gonzalo, cada vez más jugador y más importante, también necesitará licencias.</p>



<p><strong>Irónicamente, hoy River encuentra sus principios futboleros al final de los partidos.</strong> Ojalá, prontamente, hablemos de un equipo integral, que juega bien la mayor parte de los encuentros.&nbsp;</p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/23185541/SIN-ESCUDO-1-10-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[undefined ]]></media:description>
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        </item>
      
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          <title>Análisis: ¿Qué hace River con la plata?</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-que-hace-river-con-la-plata]]></link>
          <pubDate>Tue, 18 Feb 2025 09:48:30 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[La duda la impulsa un rendimiento futbolístico que, por ahora, y más allá de la victoria reciente, ofrece más interrogantes que ilusiones. El mercado sigue abierto, pero anclando en los antecedentes desde 2021 en adelante, ¿es saludable que River siga movilizando millones de dólares en cada receso? ¿Es inversión, es gasto necesario a favor de objetivos inmediatos o es un despilfarro peligroso a futuro? Análisis de situación. <p><strong>Entre las dudas y los dólares. Así podría titularse la novela riverplatense en el arranque del calendario futbolero 2025</strong>. La victoria contra Lanús enlazó una leve mejoría y un par de atajos a algunas respuestas. Las características de Lencina y su atrevimiento son un recurso para prestarle atención y no solamente una invitación a los intangibles de una concentración.<strong> Montiel es líder. <a href="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/el-inesperado-elogio-de-un-jugador-de-lanus-a-franco-armani-tras-la-victoria-de-river" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Armani, luego de su error contra Platense, se ha convertido en una suerte de Thor</a>.</strong> Y, como contraparte, el mediocampo sigue su marcha por la incertidumbre, la capacidad goleadora del equipo está muy lejos del ideal y la falta de calidad y variantes en algunos sectores del campo es una evidencia y no una sensación.&nbsp;</p>



<p><a href="https://lapaginamillonaria.com/mercado-de-pases/la-llamativa-decision-de-krasnodar-con-kevin-castano-en-medio-de-su-inminente-llegada-a-river" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ahora bien, el mercado sigue abierto y Castaño está a punto de subirse al avión</a>. El mercado está abierto y River, más allá de lo que compró, también vendió por bastante más de lo presupuestado. Ante esto, surgen algunas preguntas clave: <strong>¿Que River siga contando con chances de incorporar, es una ventaja o una desventaja?</strong> ¿Representa una ilusión que aún pueda incorporar jugadores o los antecedentes inmediatos nos obligan a poner un stop y reflexionar? Analicemos el contexto.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="578" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/17090659/kevin-castano-krasnodar-e1739794041349-1024x578-1024x578.webp" alt="" class="wp-image-253525" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>River está cerca de comprar el pase de Kevin Castaño al Krasnodar de Rusia.</figcaption></figure>



<p><strong>Futbolísticamente hablando, nunca es un buen indicio que tu arquero sea la figura del partido.</strong> Convierte una victoria en tres puntos… En tres puntos suspensivos. River está en conflicto con la creatividad y también con la contundencia. En 6 fechas, tiene menos goles a favor que partidos jugados. Muchas veces, la posesión es espesa, lenta, una metáfora futbolera de un tren de carga. Otras, es vertical sin argumentos, lo cual convierte a la pelota en un boomerang para volver a empezar y chocar ante la ausencia de movilidad en favor del pase y la creación de espacios para distraer y perforar.</p>



<p>Es cierto que, en la mayoría de los cotejos, el equipo de Gallardo exhibió credenciales de solidez defensiva, pero este es un deporte que se gana con goles. Como decía un sabio entrenador, eso de que las defensas ganan campeonatos ignora que el cero en mi arco solo garantiza el empate y nadie sale campeón de un torneo de 20 fechas empatando todos los partidos. <strong>No existe mejor activo que el volumen de juego combinado con la eficacia.</strong> Como dijimos en columnas anteriores, no prestarle atención a cómo se consiguen las cosas es solo una manera de engañarse. <strong>Y, en apenas unas semanas, el contexto será otro: la Copa Libertadores.</strong></p>



<p>River, más allá de haber creado más chances de gol ayer que en otros encuentros, también tiene una relación tóxica con los planteos con los cuales comienza los partidos. <strong>Los complementos</strong>, seguramente por algo a rescatar como la preparación física, marca registrada de Gallardo y su cuerpo técnico, <strong>experimentan mejores versiones que los primeros tiempos</strong>. También juegan a favor los ajustes estratégicos y nominales del entrenador, pero es imposible ignorar el panorama.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="579" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/16214814/DAH3403-scaled-e1739753325529-1024x579-1024x579.webp" alt="" class="wp-image-253487" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>Franco Armani fue figura ante Lanús, un mal síntoma. Foto: LPM.</figcaption></figure>



<p>River no marcó goles en las etapas iniciales en ninguna de las 6 jornadas que el torneo tachó de su fixture. Y no es un dato preocupante que se estacione pura y exclusivamente en este tramo. No. <strong>Anclando en los últimos 20 partidos oficiales, River marcó goles en primeros tiempos en apenas 4. Sí, 4.&nbsp;</strong></p>



<p>Ampliando la muestra y tomando en cuenta los cotejos completos, <strong>River convirtió más de un tanto en apenas 8 cotejos sobre 30 desde el regreso de Gallardo.</strong> El 25% del total los concentró en una racha en noviembre de 2024, cuando en 8 días facturó por triplicado ante Banfield, Barracas Central e Instituto. En 10 partidos no pudo marcar y en 12 firmó apenas una conquista.</p>



<p>Ante este cuadro de situación, uno interpretaría que los cupos extra para reforzarse son un container de refrescos en el desierto, pero, como bien aportaron algunos lectores en sus reacciones a la columna anterior, es obligatorio subirse al DeLorean y regresar mercados en el tiempo ¿El objetivo? <strong>Establecer una real dimensión sobre si seguir comprando es la respuesta a todo cuando la jurisprudencia inmediata patotea con muchos más errores que aciertos</strong>. Aclaración: sigo considerando que River debe incorporar un mediocampista que aporte gol y creatividad y, de contar con un tercer cupo, analizar falencias indiscimulables en el lateral izquierdo y en la delantera, <strong>pero no existe lectura correcta, ni completa, si no revisamos lo sucedido.</strong></p>



<h2>RIVER Y SUS MILLONES DE DÓLARES DESDE 2021</h2>



<p>Viajaremos hasta 2021. No es mucho tiempo, pero los datos son contundentes. Atravesaremos las últimas temporadas del primer ciclo de Gallardo y la gestión Demichelis. Desde el punto de referencia citado hasta su decisión de no continuar en la institución, <strong>el “Muñeco” aprobó la contratación de 19 futbolistas. De esos 19, 16 ya no están en el club… Repasemos.</strong></p>



<p><strong>Paradela</strong>: nunca terminó de encajar. Ínfima cuota goleadora. Intermitente y con un nivel de personalidad por debajo del que demanda el Planeta River. Está en el Necaxa de México, que adquirió su pase. Antes, El Más Grande lo había prestado a Tigre.</p>



<p><strong>Palavecino</strong>: un buen arranque, gol a&nbsp;Boca incluido, una racha que entusiasmó en 2021 y poco más. Culminó evaparándose y recibiendo más oportunidades que las que reclamaba su rendimiento. Otro que está en Necaxa.<br><br><strong>Fontana</strong>: un fichaje inexplicable. El delantero apenas había gozado de un espasmo goleador en Banfield, donde claramente estaba para más minutos, pero de ninguna manera había cosechado méritos para jugar en River. Trascendió el interés de Racing y el “Millo” se apresuró. Se engolosinó. Una de esas compras caprichosas. Ni siquiera la urgencia por encontrar una copia razonable de Borré en eso de presionar la salida rival justificaban el gasto. Se fue de River sin autografiar redes rivales. Pasó por Defensa y Justicia, Sarmiento, el fútbol colombiano y acaba de firmar con Estudiantes de Río Cuarto de la Primera Nacional.</p>



<p><strong>Héctor David Martínez</strong>: producto de la casa. Tras demostrar un gran nivel en Reserva, Gallardo lo hizo debutar en la elite, pero al poco tiempo se aprobó su cesión con opción a Defensa y Justicia. Ahí radicó el error: en la forma de la salida. River le hizo trampa al propio River y tuvo que reincorporarlo ante el pobre menú de centrales zurdos que ofrecía el mercado. Luego de un muy buen torneo en dupla con Paulo Díaz, el cual le valió citaciones a la selección paraguaya, lo boicotearon un par de lesiones. Desde su regreso, jamás recuperó la plenitud en nivel, aptitud física y confianza. Está en Inter Miami.</p>



<p><strong>Jonatan Maidana</strong>: un regreso más atado al agradecimiento que a la lógica y a la necesidad. Su mejor versión pertenecía al club de la nostalgia. Era (y es) el marcador central de River más sólido de las últimas décadas y quedó expuesto innecesariamente en la serie contra Atlético Mineiro. Casi no jugó tras la salida de Gallardo. Está retirado.</p>



<p><strong>Vigo</strong>: otro que no solo no rindió, sino que no había hecho méritos siquiera para despertar interés. Un lateral que aún no había rendido materias fundamentales para el puesto. Y que sigue sin rendirlas. Buen manejo de pelota y punto. Nunca dio la talla, ni en nivel, ni en personalidad. Fue prestado a tres clubes diferentes luego de una inversión millonaria. Por si fuera poco, cuando ya no formaba parte del plantel porque estaba cedido, River se vio obligado a adquirir un porcentaje mayor de su ficha para que Colón no le pusiera más trabas al regreso de Beltrán y a la salida de Aliendro. Vigo pasó por Independiente, Croacia, Talleres y hoy está en Sarmiento de Junín.</p>



<p><br><strong>Braian Romero</strong>: registró una muy buena liga 2021. Formó una excelente dupla con Julián Álvarez. Se complementaban y eran termitas para los zagueros rivales. Tras el título, Gallardo decidió empezar a jugar con Julián como único punta. Romero, sin merecerlo, fue perdiendo oportunidades y dejó de ser tenido en cuenta. Se fue a Brasil y México y lo compró Vélez. Se consagró campeón y fue goleador del torneo.</p>



<p><br><strong>Enzo Fernández</strong>: respescado luego de cederlo a Defensa y Justicia. Había jugado solamente 10 minutos en la Primera de River en un equipo de emergencia que visitó Ecuador por Copa Libertadores. Explotó en Varela, la rompió en River, llegó al Mundial y se convirtió en el futbolista argentino más caro de la historia.<br></p>



<p><strong>Pochettino</strong>: otro que jamás rindió y que no ofrecía un currículum tan seductor como para que River lo fuera a buscar. Convirtió solamente un gol y su estadía duró apenas un temporada. No estuvo a la altura ni en su fuerte estadístico (los pases gol) ni en personalidad. Pertenece a Fortaleza.<br></p>



<p><strong>González Pirez</strong>: el primero de la lista que está en River. Un fichaje discutible por su anterior paso por el club, por el dinero destinado a la ficha y por su edad. Rindió durante la liga que ganó Demichelis y demostró carácter a pesar del tristemente célebre off del ex DT. Desde entonces, su rendimiento bajó considerablemente.<br></p>



<p><strong>Mammana</strong>: otro que no rindió, condicionado por su seguidilla de lesiones, que ya eran un rasgo constante en su carrera. Se marchó a Vélez y se consagró campeón, pero, lamentablemente, sigue lesionándose a un ritmo demasiado frecuente. Un pibe muy querido por todo el ambiente del fútbol.<br></p>



<p><strong>Elías Gómez</strong>: otro fichaje caprichoso. Apenas una racha con Argentinos Juniors. Un futbolista sin un poder de venta real, pero como aparecía en el radar de supuestos contendientes, River aceleró y se lo llevó. Exhibió un nivel acorde con sus antecedentes. Duró lo que sugerían sus características y sus virtudes. Se fue a Vélez y mejoró en un contexto propicio. River es un mundo diferente.<br></p>



<p><strong>Herrera</strong>: otra inversión millonaria que no rindió (aunque claramente lo hizo mejor que Vigo). Un socio más del club de los reemplazantes de Montiel, cuyo único egresado con aprobado fue Robert Rojas. Está a préstamo en la MLS.<br></p>



<p><strong>Barco</strong>: alcanzó su mejor nivel con Demichelis y fue vendido a Rusia. Una contratación que nos entusiasmó. Con Gallardo, no rendía. Jugaba muy pegado a la raya. Quizás, River se apuró en venderlo. Hoy sería una pieza útil y seguramente el “Muñeco” le sacaría mayor provecho.<br></p>



<p><strong>Quintero</strong>: un jugador indispensable para River, no importa si es para ser titular o jugar media hora por partido. Ofrece herramientas que arreglan casi todos los problemas ofensivos. Ve el pase que nadie ve. Responsabilidad dirigencial en no hallar la manera de mantenerlo en el plantel y de Demichelis en no estimular su regreso, más bien, e inexplicablemente, todo lo contrario.<br></p>



<p><strong>Aliendro</strong>: otro que demostró su mejor nivel con Demichelis. Un refuerzo funcional al cortoplacismo por la edad con la cual arribó. Lo perjudicaron las lesiones.<br></p>



<p><strong>Beltrán</strong>: Gallardo lo utilizaba generalmente abierto por derecha (como en un clásico contra Boca) o izquierda. Jamás rindió en esas funciones. Cuando emigró para realizar una pasantía de crecimiento futbolero en Colón, y jugó en su posición natural, selló un salto de calidad que provocó su vuelta. Como detallamos en esta columna, River tuvo que comprar una parte extra del pase de Vigo para que eso sucediera. Beltrán la rompió con Demichelis (que en realidad prefería a Rondón) y fue vendido a la Fiorentina en una cifra millonaria.<br></p>



<p><strong>Solari</strong>: llegó y la rompió cerca del 9. Sin embargo, empezó a jugar muy pegado a la raya y su nivel bajó muchísimo. Cada vez que volvía a jugar cerca del 9, convertía, pero al otro partido lo volvían a utilizar mal. Se transformó en una carta desde el banco. Con Demichelis, pasó lo mismo. Volvió Gallardo y la historia se repitió. Decidió irse a Rusia cuando vio que Gonzalo Tapia había ingresado antes que él ante México y Platense.<br></p>



<p><strong>Borja</strong>: fue pedido por Gallardo. River pagó 8 millones de dólares, pero, al poco tiempo, al DT lo encerraron las dudas porque el colombiano no siente la presión en la salida rival. Explotó en los últimos tiempos de Demichelis, con casi un gol por partido. Volvió Gallardo y perdió la titularidad por las mismas razones de la etapa anterior, pero su cuota goleadora siempre está a mano para pagar las deudas de juego del equipo.<br><br>Durante el tramo analizado, <strong>River sacó de su caja fuerte más de 50 millones de dólares.</strong> Estará en el lector calificar la política de mercado en base a méritos para llegar al club y resultados posteriores.</p>



<p>Con Demichelis a cargo de la tiza y el pizarrón, River contrató a:</p>



<p><strong>Ledesma</strong>: un muy buen arquero con nota alta en sus pasos por Rosario Central y el fútbol europeo. Sin valor de reventa real por su edad, más allá de la imagen que dejó en El Viejo Continente. Permanece en el club. Es un buen recurso ante las esporádicas ausencias de Armani y lo será aún más cuando Franco decida irse, pero habrá que ver si Conan aguanta hasta entonces.</p>



<p><strong>Bareiro</strong>: una novela que, por ahora, ofrece una trama nefasta para River. Más de 4 millones de dólares brutos, sin goles y con la urgencia para encontrarle destino y liberar un cupo de extranjeros.&nbsp;</p>



<p><strong>Carboni</strong>: lamentablemente para el pibe, el identikit del sinsentido. Un lateral por izquierda casi sin experiencia en el fútbol profesional. No disputó minutos oficiales en River y apenas acumula 2 partidos como titular en Venezia.</p>



<p><strong>Gattoni</strong>: otro fichaje apresurado, no por el nivel demostrado en San Lorenzo, sino por una profundidad de análisis casi nula. El zaguero arrastraba falta de continuidad en Sevilla y Bélgica (apenas 15 partidos entre ambas excursiones) y se había destacado en una estructura defensiva (la del San Lorenzo de Insúa) diametralmente opuesta a la idiosincrasia riverplatense.&nbsp;</p>



<p><strong>Fonseca</strong>: una contratación floja de papeles. Un futbolista de 25 años, con un puñado de partidos como profesional y apenas un semestre en buen nivel en el fútbol uruguayo. Las pistas coincidieron con el rendimiento y ya no está en River.</p>



<p><strong>Sant’Anna:</strong> a priori, una buena opción para el lateral derecho luego de lo que había ofrecido en Defensa y Justicia. El combo que establecieron un error en el superclásico, el cupo de extranjero y una lesión de la cual le costó horrores recuperarse derivaron en un boleto de salida al fútbol brasileño. Un ejemplo más de que no todos son Montiel. Ni de casualidad.</p>



<p><strong>Boselli</strong>: seguimos en la ruta de los refuerzos que nos hicieron rascar la cabeza. River pagó una millonada por un chico con muy pocos partidos como profesional que aún no había terminado de definir si su maduración futbolística iba a ser como lateral derecho (puesto de origen) o marcador central. Todavía es joven y El Más Grande es dueño de su ficha, pero su rendimiento en el club, más allá de exagerar (responsabilidad de todos) un buen partido para controlar a Campaz, estuvo lejos de las expectativas. En Estudiantes ha alternado buenas con malas. Es fuerte en el juego aéreo, pero distraído conceptualmente.</p>



<p><strong>Enzo Díaz</strong>: arrancó como para adueñarse de la titularidad durante varias temporadas, pero después de una lesión, y de que Demichelis le brindara algunos partidos a Casco tras el Off-Gate, pareció hundirse en la mediocridad. La única vez que se escapó de ese pozo fue para festejar un gol contra Boca. Hoy está en Sao Paulo, con buenos rendimientos, en una suerte de moneda de cambio no explícita por Galoppo.</p>



<p><strong>Villagra</strong>: cualquiera que haya visto a Rodrigo en Talleres sabe de sus condiciones y de que era uno de los mejores prospectos de mediocampista central del país. Cualquiera que lo haya visto, también sabía que lo que pagó River fue una locura. Es indisimulable que a Villagra lo afectó el contexto. No llevaba ni un semestre en River cuando su representante de entonces declaró públicamente que el presidente de Talleres había presionado para que no cobrara el 15% y que no se sentía cómodo en River. Hoy, su situación no está clara. Se informó sobre la existencia de un acuerdo con el Grupo Gillett, algo que aún no se rubricó. Sería saludable, para River y para el futbolista, que no se le brindaran más prerrogativas a un “inversor” que no cumple con su palabra.</p>



<p><strong>Colidio</strong>: un futbolista que ya estaba en el radar de Gallardo por rasgos futboleros afines a su paladar y al potencial. Es un delantero con detalles de organizador que, si no encuentra el ritmo y la fe en sus virtudes, probablemente juegue al fantasma durante varios partidos. Condiciones le sobran, pero debe ser más regular.</p>



<p><strong>Pity Martínez</strong>: todos queríamos su vuelta, pero también sabíamos que su historial de lesiones preocupaba. Sano, es fundamental. Interpreto que nadie puede ser señalado en disidencia con su regreso.</p>



<p><strong>Kranevitter</strong>: un caso diferente al de “Pity” porque desde que Matías se fue de River jamás encontró una buena versión. Ni en Europa, ni en México. Es cierto que una lesión complicada fue determinante para demorar su puesta a punto, pero también es verdad que hoy se corresponde con un molde de mediocampista central en desuso. Por eso, más allá de contar con Enzo Pérez y con Aliendro como comodín, es lógico que Gallardo haya insistido por la llegada de Castaño.</p>



<p><strong>Funes Mori</strong>: el regreso de Ramiro se enmarca en el mismo cuadro conceptual que el de Kranevitter, potenciado por las lesiones recurrentes del marcador central. Queridísimo por todos, su fichaje estuvo más vinculado con lo que supo dar que con lo que podía ofrecer. Hoy pertenece al plantel casi sin participar de encuentros oficiales.</p>



<p><strong>Lanzini</strong>: una debilidad de Gallardo que retornó cuando “Napoleón” se había ido. Un futbolista que volvió en una buena edad, pero con falta de continuidad. Las lesiones se encargaron de potenciar un desgaste en su nivel. Apenas un gol desde su regreso.</p>



<p><strong>Rondón</strong>: el pedido por excelencia de Demichelis. Un futbolista que, más allá de algunos goles, nunca fue parte del funcionamiento de una buena versión colectiva. En varios encuentros, se pareció a una pieza ajena al rompecabezas. Se fue con declaraciones fuera de lugar y tras cobrar un contrato millonario.</p>



<p><strong>Nacho Fernández</strong>: un regreso con sentido porque River no había podido hallar un reemplazo a su altura y la versión del ex Gimnasia en el fútbol brasileño era interesante. El tema es cuando se te empiezan a acumular jugadores veteranos y el promedio de todo el plantel es de casi 30 años. Hoy tiene 35 años y juega poco y nada. Y su inserción futura, si la merece, será en ramilletes de minutos y no como titular fijo porque ese sector, el del mediocampo, cuenta con muchos compañeros con alto kilometraje.</p>



<p>Desde el regreso de Gallardo, se sumaron apellidos que, en su mayoría, entusiasman: <strong>Driussi, Montiel, Martínez Quarta, Pezzella, Rojas, Meza, Acuña, Enzo Pérez, Galoppo, Tapia y Bustos</strong>. También es cierto que la mayoría supera o coquetea con los 30 años y establecen el promedio del plantel en 29.6.</p>



<p>Entre los últimos años del primer ciclo de Gallardo, la etapa Demichelis y el regreso del entrenador más importante de la historia de River, <strong>el club utilizó más de 100 millones de dólares para refuerzos </strong>(sin contar la masa salarial correspondiente),<strong> debiéndose conformar, al menos por ahora, con certámenes locales.</strong> Ante este análisis y contexto, surgen las preguntas: ¿Se invirtió poco y se gastó mucho? ¿Cuánto fichajes representaban confianza e ilusión? ¿Cuántos ya se etiquetaban de antemano en los rubros “duda” o “innecesario” por antecedentes, edades y lesiones? ¿Cuánto hubo de agradecimiento y cuánto de necesidad?</p>



<p>Por eso, cualquiera sea la opinión final, la mía o la de ustedes, contexto mata caja fuerte. <strong>El mercado está abierto, pero River tiene que pensar muy bien cómo cerrarlo</strong>. En el pasado reciente tiene pistas de sobra.</p>
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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
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          <title>Análisis: River está perdiendo el tiempo</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/opinion/analisis-river-esta-perdiendo-el-tiempo]]></link>
          <pubDate>Fri, 14 Feb 2025 23:49:02 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[El Más Grande está inmerso en un combo perjudicial: alarga estadías de jugadores, confunde conceptos de juego y desperdicia el plazo extra en el mercado de pases. Análisis de situación. <p><strong>Tiempo</strong> es la palabra mágica. Para algunos, una contraseña futbolera legal. Hacer tiempo. Una especie de artilugio para burlarse del fair play y limitar el poderío rival cuando las diferencias de calidad son evidentes o exageradas. Para otros, “falta tiempo”. Una herramienta válida (muchas veces disfrazada de excusa) a la cual se recurre cuando el funcionamiento no es el esperado. <strong>Cada uno la utiliza como quiere, pero lo cierto es que River está perdiendo el tiempo. Y lo que es peor: River le hace tiempo al propio River.</strong></p>



<p>Los problemas del equipo de Marcelo Gallardo están a la vista. <strong>Identificarlos es tan fácil como recitar la tabla del cero</strong>. No se precisa de un pasadizo detrás de la biblioteca como en una película de detectives. Y, si tomamos al tiempo como el abracadabra de lo que está mal, abriremos al menos 3 portones que tienen los candados bastante flojos.&nbsp;</p>



<h2>ES UN PLANTEL VIEJO</h2>



<p>River patalea en el cortoplacismo. Apuesta todas sus fichas al impacto inmediato mientras se desprende de las joyas de inferiores. <strong>El promedio de edad del plantel es ridículamente alto para ser aprobado como proyecto sustentable</strong>. Las lesiones recurrentes, y las agujas del reloj desgastando el rendimiento, edifican un combo netamente perjudicial para la estructura. Se pueden tener 4 o 5 veteranos en el plantel (y hasta a veces es saludable para los intangibles como la experiencia y el vestuario), pero… ¿Cómo no se va a notar el cansancio, emerger las lesiones o surgir la necesidad de rotar si la historia clínica de los futbolistas entre la edad, la falta de continuidad y el nivel de juego es tan esclarecedora?</p>



<p><strong>De los 30 jugadores que hoy pueden ser considerados como fijos en el plantel profesional (sumando a Subiabre, que a fin de 2024 bajó a Reserva), 16 tienen 30 años o más.</strong> Sí, más del 50%: Armani (38), Ledesma (32), Funes Mori (33 -cumple 34 en marzo-), Pezzella (33 -cumple 34 en junio-), González Pirez (32 -cumple 33 este mes-), Paulo Díaz (30), Casco (36 -cumple 37 en abril-), Acuña (33), Kranevitter (31 -cumple 32 en mayo-), Lanzini (cumplirá 32 el sábado), “Pity” Martínez (31), Enzo Pérez (cumplirá 39 este mes), “Nacho” Fernández (35), Aliendro (cumplirá 34 el domingo), Meza (32) y Borja (32).</p>



<p>Por si fuera poco, hay varios tocando el timbre de los 30: Matías Rojas (los cumplirá en noviembre), Driussi (29), Bustos (cumplirá 29 en abril), Martínez Quarta (cumplirá 29 en mayo) y Montiel (28).<strong> Los futbolistas más jóvenes que suele presentar River en el equipo titular son Facundo Colidio y Giuliano Galoppo: ambos tienen 25 años.</strong> Se repite para que ancle el contexto: los jugadores más jóvenes del 11 inicial tienen 25 años… Y en un fútbol cuya tendencia es a contramano de este patrón institucional.</p>



<p>Otro que sopló 25 velitas es Gattoni, un futbolista que está en el subsuelo en la consideración del DT. El promedio lo bajan Tapia y Simón, con 22 años. Los juveniles de la nómina son Mastantuono (17; hoy el único con minutos en Primera que puede representar una venta fabulosa), Ruberto (19; lesionado y con pocos minutos con Gallardo antes de su experiencia en el Sub 20), Subiabre (con el mencionado retroceso a Reserva al cierre de la temporada anterior) y Lavagnino (el tercer arquero).</p>



<h2>EL RITMO DEL JUEGO</h2>



<p>River es un equipo a destiempo de lo que le sugiere el partido. <strong>No cambia de ritmo, no tiene acelaración con criterio</strong>. Juega al pie o tira pelotazos sin sentido. No existe movimiento para una pared y desmarque, para arrastrar marcas y fabricar pasillos, para engañar a partir de la asociación y crear supremacía en diferentes sectores del campo. <strong>La excusa del bloque bajo del rival es cada vez más endeble. Mucho envoltorio, mucho envase, poco contenido.</strong></p>



<p>Transcurrían apenas un par de minutos y ambos centrales ya habían descorchado el pelotazo a cualquier lado. Más que saltar líneas por el dispositivo rival, era un llamado a la solidaridad por la falta de juego de los mediocampistas propios. La versión de Godoy Cruz que aterrizó en el cotejo de anoche es limitadísima por recursos, resorte anímico y contexto. Su DT hace equilibrio sobre la continuidad, sus mejores valores forman parte del club de la nostalgia y sus números son delgados como un hilo: todavía no convirtió en el torneo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><div><figure class="image"><img loading="lazy" width="1024" height="683" src="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/12233014/driussi-1024x683-1024x683.webp" alt="" class="wp-image-252566" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></figure></div><figcaption>River tuvo otra noche bastante floja desde el juego en Mendoza y empató con Godoy Cruz.</figcaption></figure>



<p><strong>Driussi puede ser un enganche falso a la free lance</strong>. Cada tanto, de emergencia dentro de determinado contexto, pero cuando ese escenario se presenta, Sebastián debe estar abrigado, nutrido de herramientas y compañeros con características que lo potencien. Si él va a asumir ese rol, los mediocampistas tienen que construir en fase inicial y pisar el área ¿Cómo iba eso a suceder si el grupo soporte estaba conformado por Simón, Kranevitter y Galoppo, el que mejor lo puede hacer, incómodo sobre la izquierda?</p>



<p>Enzo Pérez, en el umbral de los 40 años, mantiene su poder de síntesis a la hora de administrar la pelota, pero su físico no es una batería recargable por USB. <strong>Bustos es un futbolista dinámico, pero no es inteligente. </strong>No interpreta los tiempos a la hora de escalar. Cuando tiene espacio, trepa en cámara lenta. Cuando se produce el embudo porque un punta se tira a esa zona, el ex Independiente pretende fijar. <strong>Son muy pocas las veces en las cuales su lectura es la correcta</strong>. Y mejor no hablemos de su comportamiento defensivo. Ayer, coqueteó con la roja por una patada sin criterio por el lugar del campo y por la posición del rival. Se arrojó con vehemencia digna de talar un árbol. Insólito.</p>



<p>Lanzini entiende que todo es aceleración. <strong>Y, en el fútbol, la verdadera diferencia en la velocidad la patentan el cambio de ritmo (que también lo puede dar la pausa para que llegue un compañero) y la sorpresa. </strong>Hay más: ¿Cuánto tiempo (sí, esa palabrita otra vez) acumula River sin ofrecer jugadas de pizarrón? No solo eso: en la formación inicial de anoche no había un solo jugador con condiciones naturales para representar un peligro en la pelota parada, ni para ejecutar directamente, ni para asistir. Ese también fue un error en el armado del rompecabezas. Imposible completarlo sin faltan piezas.</p>



<p>Seguimos con el tiempo como referencia. Kranevitter es un mediocampista central de molde antiguo. Ofrece muy poco para lo que demanda el fútbol moderno. <strong>Ya no sirve con adueñarse de una quintita y sumarle simpleza y no aportar en otras facetas</strong>. Dos reflexiones más sobre el esquema y las intenciones del River que vagó por Mendoza: <strong>el 11 inicial no tuvo zurdos</strong>. Los perfiles son una vitamina para aplicarle el tiempo de resolución correspondiente a cada jugada, especialmente en el mediocampo. No hay que subestimarlos. River siempre perdía un instante, más allá de la condición de ambidiestro de Casco. No tenía un zurdo para desbordar por esa banda, ni lo ofrecía a perfil invertido para engañar con el lateral por el otro sector y promover a un pase filtrado a los puntas o a un remate de media distancia.</p>



<p>Y Borja… Qué decir de Borja. <strong>Su sequía es tan indiscutible como sus razones para quejarse</strong>. Y, en realidad, el saldo en un juicio le daría a favor al colombiano, sin librarlo de responsabilidades, claro está. A Borja se lo puede condenar definitivamente si el conjunto le suministra chances de gol y él falla reiteradamente. Ocasiones de convertir netas, no de esas en las que es más fácil atrapar un dedal en el subte a hora pico. <strong>Hoy por hoy, pareciera que el colombiano juega con calzador, forzado, incómodo. </strong>Es lógico que el hincha se fastidie, pero ¿cuánto hace River para que Borja se destape?</p>



<h2>RIVER PIERDE TIEMPO EN EL MERCADO</h2>



<p>Aclaración necesaria: nadie está solicitando que se rescindan contratos. No desde esta columna. Sí que esos vínculos no sean exageradamente largos. Sí que se ajusten a expectativas lógicas y a lo que reza el sentido común de los calendarios. De lo contrario, se crea un cuello de botella como el actual, con un plantel numeroso, que no es lo mismo que profundo, porque cantidad no es el equivalente de calidad. Y eso incide en el mercado. Y, a la larga, en la economía del club.</p>



<p>Estacionemos en el mediocampo y hagamos un repaso, caso por caso, para entender las razones por las cuales River necesita de un mediocampista creativo y con gol.</p>



<p><strong>“Nacho” Fernández</strong>: tiene 35 años. Jugó apenas 26 minutos en el torneo. Última vez como titular: ida contra Atlético Mineiro. No ve minutos ni con las lesiones, ni con el bajo nivel de sus compañeros, aún cuando, por características y en un plazo de acción reducido, pudiera aportar más que ellos, especialmente en la construcción de juego. Desde el citado partido por Libertadores, sumó apenas 86 minutos oficiales. Sí, menos de un encuentro. No completa un cotejo desde la revancha contra Colo Colo, el 25 de septiembre. Convirtió apenas un gol en los últimos 42 partidos en los cuales participó y 3 en&nbsp; los últimos 70.&nbsp;</p>



<p><strong>Simón</strong>: su foja de servicios da cuenta de apenas 6 goles en 133 partidos con la camiseta de River. Es un escalofriante (para mal), 0,04 de promedio. Está entre las peores marcas para jugadores con su cantidad de minutos en los últimos años de nuestro fútbol. Va a cumplir 23 años en junio ¿Alguien recuerda a un producto de la casa, con casi 150 apariciones en Primera, a quien nadie lo venga a buscar? La respuesta desnuda el problema. A River le han surgido propuestas hasta por Paradela o Palavecino, que se destacan en México, pero Simón permanece en River. Lo cierto es que la esperanza que tuvimos varios en él es eso, una esperanza que tiene cada vez menos sustento porque pasa el tiempo y Simón no desbloquea niveles. Como subrayamos en la columna anterior, no podemos quedarnos con un ratito cada tanto.</p>



<p><strong>Aliendro</strong>: cumplirá 34 años el domingo. Lleva un gol en sus últimas 56 participaciones. Apenas 4 en sus 95 partidos en River, una excursión plagada de lesiones. No juega un cotejo completo desde el cruce contra Nacional en mayo de 2024. Registra apenas 3 encuentros sin salir desde agosto de 2023.</p>



<p><strong>Lanzini</strong>: apenas un gol en 49 participaciones desde su regreso a River. Múltiples lesiones. Apenas 5 cotejos completos desde su vuelta. De los últimos 61 partidos que estuvo disponible para West Ham, fue titular en 17, ingresó en 12 (que en minutos no llegaron a 3 partidos) y fue suplente y no ingresó en 32. En ese tramo, facturó apenas 2 goles.&nbsp;</p>



<p><strong>Enzo Pérez</strong>: no le vamos a pedir goles, pero su falta de vínculo con el grito sagrado potencia el déficit crónico de esa estructura del campo, ya que hay volantes centrales que los aportan vía juego aéreo, por ejemplo. Se cita al mendocino por un déficit general, no particular. Lleva 151 partidos sin autografiar la red: el último fue contra Sarmiento, en agosto de 2021.</p>



<p><strong>Kranevitter</strong>: situación similar a la de Enzo. Matías marcó apenas un gol en una carrera de casi 340 partidos. Completó apenas 2 cotejos desde el 1 de enero de 2024. Cuenta con apenas 7 encuentros sin salir desde el 1 de enero de 2023. Del centenar de partidos desde su regreso, en 41 fue al banco de suplentes y no entró en acción.</p>



<p><strong>Galoppo</strong>: si bien el promedio de gol en su trayectoria es interesante, firmó apenas uno en sus últimas 33 participaciones, que es el total de partidos en los cuales jugó desde abril de 2023. Acarrea un par de lesiones de rodilla y solo 3 partidos completos desde 2023. Desde julio a diciembre de 2024, antes de llegar a River, disputó apenas 64 minutos en Sao Paulo. Sí, menos de un partido.</p>



<p><strong>“Pity” Martínez</strong>: 18 goles en sus últimos 100 partidos. Sería la máxima ilusión, pero esa es la cantidad de encuentros en los cuales participó desde… agosto de 2019. Las lesiones de rodilla lo han patoteado en las últimas temporadas. No juega un cotejo oficial completo desde el 17 de marzo de 2022, hace casi 3 años. Registra apenas 22 encuentros sin salir desde agosto de 2019. En níngún partido, desde que volvió a River, jugó más de 45 minutos. En minutos, no llega a 5 partidos completos. Aún así, produce más en goles (2) y pases gol que muchos de sus compañeros.</p>



<p><strong>Rojas</strong>: otro con una cuota de gol más que interesante: 12 en los últimos 31 partidos, pero esa cantidad de encuentros fue la que disputó desde enero de 2024. River es su tercer club desde entonces (Corinthians e Inter Miami). Solo completó 3 de esos 31 cotejos y acumula 6 lesiones diferentes en ese tramo.</p>



<p><strong>Acuña</strong>: hoy lateral, pero puede ser utilizado como mediocampista. Carga con 13 lesiones diferentes desde diciembre de 2021. Facturó apenas 2 goles en sus últimos 75 partidos oficiales a nivel clubes.</p>



<p><strong>Mastantuono</strong>: 2 goles en 40 participaciones. No le podemos exigir erigirse en la solución a todos los problemas a un pibe de 17 años. Con Gallardo, fue titular en apenas 5 de 19 partidos. En 5, ni siquiera ingresó. En los últimos 10 en los cuales estuvo disponible, fue de arranque solamente en uno.&nbsp;</p>



<p><strong>Gallardo sostuvo en una de las últimas conferencias que la creatividad forma parte del colectivo. Anoche, declaró que al equipo le falta creatividad</strong>. Esa suerte de zigzag, desde mi punto de vista, solo evidencia la falencia. El funcionamiento es lo que está respaldado por los entrenamientos. La creatividad, la imaginación, el talento, no. Y está claro que, ante la pregunta reiterada de los colegas, “Napoleón” no iba a exponer a sus soldados. Lo cierto es que la gambeta de Ortega, el pase que nadie ve de “Juanfer”, la picardía de Aimar, no son ingredientes que se compran en el supermercado o se fabrican durante la semana en un par de prácticas, sino que son parte indivisible del ADN de los futbolistas. A veces, no alcanza, porque, valga la redundancia, el Padre Tiempo alcanza. Y tampoco es saludable que convivan en una zona del campo 4 jugadores mayores de 30 años como pasó ayer. El talento es socio de la creatividad. <strong>Y ayer River salió a la cancha sin futbolistas creativos.</strong></p>



<p>El mercado, abierto hasta marzo, le sigue brindando a River varias posibilidades para tapar huecos. No va a conseguir un as de espadas (que hoy no lo tiene en el plantel), pero al menos va a variar el menú de cartas marcadas que los rivales conocen de memoria. <strong>Un lateral por izquierda, un volante central, un creativo, un delantero por afuera o un 9 de área que compita con Borja serían bienvenidos como un container de refrescos en el desierto. </strong>Ojalá no lo desperdicie, porque ese tiempo también se está agotando.</p>
]]></description>
          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
          <category><![CDATA[Opinión]]></category>
          
          <media:content url="https://media.lapaginamillonaria.com/wp-content/uploads/sites/15/2025/02/13153703/SIN-ESCUDO-1-5-1200x740.jpg" type="image/jpeg" medium="image" width="1200" height="740">
            <media:description type="plain"><![CDATA[Foto: Prensa River. ]]></media:description>
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        </item>
      
        <item>
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          <title>Análisis táctico: River puede festejar, pero tiene prohibido engañarse</title>
          <link><![CDATA[https://lapaginamillonaria.com/river-plate/analisis-tactico-river-puede-festejar-pero-tiene-prohibido-enganarse]]></link>
          <pubDate>Mon, 10 Feb 2025 08:28:27 -0300</pubDate>
          <description><![CDATA[Un análisis detallado sobre el cuadro de situación del River de Marcelo Gallardo después del triunfo ante Independiente. <p>El fútbol argentino suele ser una ruleta rusa emocional. Un zigzag extremista según el resultado. <strong>Una victoria es un boleto al paraíso y una derrota es un pasaje al apocalipsis</strong>. En síntesis: ver todo blanco, o ver todo negro, son distintas formas de estar ciego. Diferentes formas de un desequilibrio nocivo. <a href="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/river-vs-independiente-previa-y-minuto-a-minuto-por-el-torneo-apertura-2025" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La victoria de ayer ante Independiente</a> convirtió mágicamente en euforia positiva lo que, durante las primeras fechas, fue una tormenta de pesimismo para el Universo River. La idea es, entonces, analizar con argumentos el cuadro de situación actual del equipo de Marcelo Gallardo.<strong> Intentar que no nos domine esa trampa de tragar sin masticar. </strong>Que el funcionamiento gobierne a la reacción espasmódica.</p>



<h2>1. ¿Por qué Gallardo acertó con la dupla de centrales?</h2>



<p>El combo Martínez Quarta – Paulo Díaz ofrece una serie de ventajas que son insoslayables y no van en desmedro de las virtudes de Pezzella. Tanto Lucas como el chileno son superiores en la salida. <strong>Tienen un mejor volumen técnico, de visión de juego y más importante aún: de atrevimiento para ganar líneas por conducción o por buscar el espacio sin pelota</strong>. Ayer, Martínez Quarta se fabricó dos excursiones, una de las cuales terminó en un remate y la otra en offside de Colidio por centímetros, pero que, por concepto y sorpresa, hubiera sido de lo más productivo de River en la etapa inicial. Ante rivales mañosos, son soluciones imprescindibles.</p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/copa-de-la-liga-profesional/marcelo-gallardo-conforme-tras-el-triunfo-de-river-estuvimos-solidos-sabemos-que-nos-van-a-exigir" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250209_LPM_251744_GettyImages-2197872695-scaled-e1739065972618.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Repasá la palabra del director técnico de River luego del sólido triunfo frente a Independiente en el Estadio Monumental.
" title="Marcelo Gallardo, conforme tras el triunfo de River: “Estuvimos sólidos, sabemos que nos van a exigir”" publication_id="LPM#/copa-de-la-liga-profesional/marcelo-gallardo-conforme-tras-el-triunfo-de-river-estuvimos-solidos-sabemos-que-nos-van-a-exigir"></div>


<p>Además, ambos tienen una capacidad de recuperación en velocidad que, hoy por hoy, es ostensiblemente mejor a la de Germán. Se insiste: <strong>nadie hunde en el olvido el liderazgo, el juego aéreo y la carrera de Pezzella,</strong> pero el nivel físico que demostró entre el cierre del año pasado y la apertura de este 2025 le brindan la razón a Gallardo en, al menos, reducirle el nivel de exigencia y la cantidad de minutos.</p>



<p>El campeón del mundo en Qatar 2022 venía de jugar en una estructura (la del Betis de Manuel Pellegrini) que no le demandaba tanto terreno a sus espaldas y con mucha menos presión, malicia y roce legalizado de los delanteros rivales. Ver como en los últimos partidos perdió duelos (y claramente) ante adversarios de poco nombre, comparados con su capacidad, y que lo eludían fácilmente,<strong> es un llamado de atención imposible de ignorar.</strong> También que ha acumulado lesiones. A Roberto Ayala, símbolo de la Selección Argentina durante casi una década y simultáneamente uno de los mejores centrales de Europa, le costó horrores su reinserción en el fútbol argentino cuando regresó a Racing. No fue muy distinto lo que sucedió con Paolo Montero en San Lorenzo o Diego Godín en Vélez. Por ende, a Germán hay que esperarlo y utilizarlo en plenitud.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="ck-youtube"><iframe loading="lazy" title="REACCIONES EN CALIENTE - RIVER 2 VS. INDEPENDIENTE 0" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/opHN1AyKXyw?start=38&amp;feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen=""></iframe></div>
</div></figure>



<h2>2. Todos felices por Milton, pero River necesita un 3 sí o sí: las dos cosas</h2>



<p>Casco es una suerte de Highlander. Nunca lo des por desterrado.<strong> Su riqueza técnica es su marca de fábrica. Su perseverancia, un ejemplo que se ha convertido en legado.</strong> Fue emocionante verlo ayer trepar, no negociar el esfuerzo y ser el autor intelectual de la jugada que le puso firma a la alegría. Sí, la definición de Colidio fue una delicia, pero la gestión de Casco fue indispensable. Aún así, sería un error pretender que esto se vuelva habitual, algo que remarcó Gallardo en una de sus últimas conferencias.</p>



<p>El nivel de Milton fue una daga si se contrasta con el de Acuña ¿Por qué? Todos nos imaginamos que la llegada de otro campeón del mundo le daría a una función deficitaria por el nivel de Enzo Díaz un upgrade de calidad esencial. Eso no sucedió. Se exageraron espejismos. <strong>Acuña muestra credenciales de lujo con la pelota en los pies. Para un pase, para proteger el balón. Y paremos ahí.</strong> No hagamos un acto benéfico. Le cuesta muchísimo desde lo físico. No puede encadenar dos o tres partidos consecutivos sin sentir molestias.</p>



<p><strong>River tiene un avión supersónico por la derecha (Montiel) y carretea por el otro lado.</strong> Montiel ofrece velocidad, con o sin pelota. Surfea su lateral, marca profundidad, llega al fondo. Acuña escala en tramos cortos. Su mejor herramienta ha sido el remate de media distancia y su contribución en pelota parada. Esa falta de rendimiento físico vuelve a River un equipo chueco, que no amenaza de igual manera por ambos laterales y lo transforma en previsible en varios tramos de los cotejos. Será un desafío de todas las partes (Gallardo, preparador físico y el propio Acuña) desarrollar un plan que nos devuelva a una muy buena versión del ex Racing. <strong>No pueden jugar los apellidos.</strong></p>


        <div class="wp_fsn_relatedlinks" use="ALSO" link="https://lapaginamillonaria.com/opinion/opinion-river-mejoro-su-imagen-y-mantuvo-la-sana-costumbre-de-ganarle-a-independiente" image="https://ds-images.bolavip.com/news/image?src=https%3A%2F%2Fimages.lapaginamillonaria.com%2Fwebp%2Ffull%2FLPM_20250209_LPM_251876_SIN-ESCUDO-1-2.webp&amp;width=200&amp;height=200" excerpt="Sin tener una actuación brillante, River disputó su mejor partido en lo que va del torneo y le tiró la historia encima a Independiente. 
" title="Opinión: River mejoró su imagen y mantuvo la sana costumbre de ganarle a Independiente" publication_id="LPM#/opinion/opinion-river-mejoro-su-imagen-y-mantuvo-la-sana-costumbre-de-ganarle-a-independiente"></div>


<p>Aún con la felicidad que nos provoca ver a Casco en el nivel de anoche, sería engañarnos ignorar la necesidad de un lateral, por rabiosa actualidad y también a futuro. Milton y Acuña superan largamente los 30 años. <strong><a href="https://lapaginamillonaria.com/river-plate/marcelo-gallardo-hablo-de-la-negociacion-por-lucas-esquivel-y-la-venta-de-rodrigo-villagra-no-depende-de-nosotros" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Si no es Esquivel, deberá ser otro</a>, pero River no puede dormirse y no nutrir y mejorar el stock en esa zona</strong>. Con las licencias y el respeto del caso, <strong>Francisco Ortega (ex Vélez), Román Vega (Argentinos Jrs.) y hasta Lautaro Blanco (sí, lo sé, juega en ese club)</strong> son alternativas interesantes al hombre de la novela del verano. Conseguir un buen lateral izquierdo que promueva a la competencia interna es un requisito indispensable.</p>



<h2>3. Ojalá todos sean Montiel</h2>



<p>Gonzalo ha sido el mejor futbolista de River en el torneo. A su tradicional kit de velocidad, claridad para ser suplemento ofensivo y rigor en la marca le ha sumado <strong>una capacidad de liderazgo y tenacidad que sostienen al equipo en momentos de alta tensión</strong>, ya sea porque no se dan dos pases seguidos como por el murmullo de desilusión creciente en las tribunas.</p>



<p>Montiel no es Bustos. Es como comparar a una persona que habla cinco idiomas con otra que domina un par. <strong>Montiel llena todos los casilleros del formulario del lateral derecho</strong>. Bustos puede llegar a seducir por su ADN ofensivo, pero es uno de esos marcadores de punta que no han evolucionado en aspectos fundamentales como la marca, el sabe cerrar pelotas cruzadas o el prestarle atención al achique de los centrales para no habilitar al rival.</p>



<p>Jugando a comparar, aunque no siempre es un buen ejercicio, Bustos tiene características similares a Paulo Ferrari, el lateral por derecha más goleador en la historia de River, pero también el que más goles y oportunidades les permitió a los adversarios. Entender cuáles deben ser las principales contribuciones de un lateral es parte de una maduración como hinchas y también como analistas del juego. Los Sorin son una especie en extinción. <strong>River necesita de los Mercado, Vangioni, Montiel, no de laterales que no controlan a su asignación defensiva y, cuando se proyectan, no son eficaces.</strong> Ojalá que Bustos desbloquee niveles y se acerque a su versión de Independiente, mas no sea para convertirse en un relevo sólido (por el cual se invirtió muchisimo dinero). Hoy está muy lejos de “Cachete”.</p>



<h2>4. Driussi es más que una esperanza de gol, pero faltan variantes</h2>



<p>Los equipos de Gallardo, cuando abrazan su plenitud física, se convierten en un cardumen de pirañas. <strong>La altura y la voracidad de la presión ahogan al rival y, desde ese eslabón del plan estratégico, se producen lllegadas y goles.</strong> Para eso, es necesario compromiso y aptitud física. Miguel Borja, cuando no se va de excursión al país del “primero yo y mi estilo”, aporta una cuota goleadora difícil de ignorar que le puede servir de licencia por su déficit en otros aspectos del juego. Ahora bien, si Driussi y Colidio, superiores al colombiano en eso de entrar y salir y de asociarse en corto, comienzan a generar empatía futbolera, goles, y encima chapean con la credencial de primeros defensores,<strong> los minutos del “Colibrí” se comenzarán a evaporar y con razón.</strong></p>



<p>Aún así, con la salida de Pablo Solari, a River le sacaron un ingrediente fundamental en la receta del menú de delanteros. Y no necesariamente se necesita de un extremo. De hecho, Solari fue muchísimo más determinante cuando jugó cerca del centrodelantero de turno que pegado a la raya. <strong>Al plantel le falta un futbolista que pueda esconderse entre los centrales y laterales rivales y que saque ventaje en el pique corto</strong>, que se perfile rápido y marque diferencias en pelotas largas al espacio que no solo deriven en ocasiones de gol en respuesta a un ataque rival, sino que le ofrezcan al equipo la posibilidad de descansar.</p>



<p>¿Será Gonzalo Tapia ese hombre? El chileno es más potente que Solari desde lo físico, pero por ahora muestra falencias técnicas importantes. <strong>Es un producto a moldear por Gallardo</strong>. Con la baja de Agustín Ruberto, de otras características, quizás sea tiempo de empezar a integrar en la rotación a Subiabre, si es que no se encuentran alternativas en el mercado de pases, abierto para River hasta marzo por las ventas al exterior.<strong> Ian se siente cómodo a perfil invertido y a perfil natural. </strong>Tiene una relación genuina con el gol y una garantía fundamental: no se achica. <strong>Nadie habla de tirarlo a la cancha a salvar al equipo, pero sí de comenzar a darle minutos.</strong></p>



<h2>5. No nos engañemos: al mediocampo le falta de todo</h2>



<p><strong>River no tiene un mediocampo de primer nivel, requisito indispensable para ganar cosas importantes.</strong> Que Gallardo, desde su capacidad, inteligencia y voz de mando lo pueda conducir hacia sus necesidades y exigencia es otra cosa, pero esa zona del equipo está lejos en nivel de lo que significa la institución, de los objetivos para este 2025 y es responsabilidad del entrenador y también de los dirigentes que hoy por hoy nos genere tantas dudas.</p>



<p>Si lo primero que intentó cerrar River en el mercado fue a Leo Fernández o a “Juanfer Quintero”, <strong>¿por qué ante respuestas negativas se encaprichó y dejó de buscar?</strong> River carece de pase filtrado, de un creativo que sienta ser el dueño del equipo cuando el rival desparrama telarañas. No tiene a ese futbolista que imagina la asistencia difícil de ver, que arriesga, que intuye, que hace mejor al resto y los invita a jugar asociadamente.<strong> No, no lo tiene.</strong></p>



<p><strong>Lanzini no es ese jugador.</strong> Nunca lo fue, ni siquiera en su etapa anterior. Su mejor atributo siempre fue su cambio de ritmo y su llegada al arco rival, virtudes que se fueron erosionando con el tiempo, la falta de continuidad y lesiones recurrentes. <strong>Tampoco lo es Maxi Meza, más una segunda guitarra que otra cosa. </strong>No lo es “Nacho” Fernández a los 35 años. Uno puede pensar en juntarlos, pero lo cierto es que los rendimientos y las edades conspiran en contra.</p>



<p>Este problema se potencia por la falta de gol de los mediocampistas. <strong>Aliendro no llega a 5 goles en los últimos 100 partidos</strong>. Algo similar sucede con “Nacho”. Galoppo y Rojas, dos de los refuerzos, son los que mejores números ofrecen en el tiempo cercano, pero por ahora están en conflicto. Galoppo, con la función que le asigna Gallardo, más de interior que de llegador nato (y, anoche, eso quedó más claro al jugar por izquierda) y el paraguayo por falta de minutos.&nbsp;</p>



<p><strong>La esperanza descansa, entonces, en las sutilezas y la gambeta de “Pity” Martínez, pero Gonzalo acumula más de 3 años sin jugar un partido completo</strong>. Franco Mastantuono tiene más records que funciones a gran nivel y ni siquiera es titular en el Sub 20. Pedirle que sea ese futbolista maduro, desequilibrante y constante es apresurado. Enzo Pérez va camino a los 40 años. Kranevitter nunca fue el mismo después de irse. Y<strong> Santiago Simón</strong>, de muy buen partido ayer, ya carga con más de 130 partidos en la primera de River y, en un análisis sincero, está muy lejos de ser lo que alguna vez imaginamos. No tiene gol, no aporta en la recuperación, no tiene juego áreo ni a favor, ni en contra, ni pelota parada o media distancia. Ojalá solo haya sido un bache pronunciado, pero el bache ya es demasiado grande y no lo rescatan 45 minutos cada tanto. River es elite.</p>



<p>Si el “Millo” no acelera y no reconoce que el mediocampo está repleto de problemas (tanto del equipo como del plantel, que no son lo mismo porque la profundidad y variantes las establece la nómina completa) jugará con fuego durante todo el semestre. <strong>No solo es evidente la necesidad de un volante central de nivel selección, sino la de un creativo con gol.</strong> De sumarse el cupo por Villagra a los de Sant’Anna y Solari, Brito, Gallardo y compañía deberán tapar esos huecos. De lo contrario, la chance del tropiezo y las caídas serán más frecuentes y se potenciará el margen de error.</p>



<p>Las victorias se festejan, pero también se analizan, por rabiosa actualidad, por contextos y proyectando a futuro. <strong>River tiene al mejor DT de su historia en el banco. Al mejor y al más importante.</strong> También al que, desde 2022, en Arabia y en El Más Grande, le ha costado más de lo que creíamos recuperar las maravillas que supo autografiar como arquitecto táctico. Eso sí, cuenta con un súper poder: <strong>es autocrítico y no se casa con nadie. No existe mejor combinación para enfrentar los problemas futboleros.</strong></p>


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          <dc:creator><![CDATA[Matías Muzio Quinterno]]></dc:creator>
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            <media:description type="plain"><![CDATA[River e Independiente se verán las caras en el Libertadores de América. Su último cruce fue en el Torneo Apertura, con triunfo 2-0 para el Millo en Nuñez. Foto: La Página Millonaria. ]]></media:description>
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