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Bonano: "River merece una autocrítica a nivel club"

Bonano: "River merece una autocrítica a nivel club"
13/12/13EX-RIVER

Bonano: "River merece una autocrítica a nivel club"

POR ALOPEZ

El exarquero de La Banda se refirió al presente de la institución millonaria a horas de una nueva elección presidencial. "No se debe corregir solo lo visible", pidió, al mismo tiempo que recordó sus 5 años y 7 títulos en Núñez, elogió a Barovero e idolatró a Burgos.


Roberto Bonano, quien atajó en River entre 1996 y 2001, conquistó en el club cinco torneos locales, dos internacionales y se convirtió además en el único arquero en convertir un gol. Fue el 2 de agosto del 2000, cuando el Millonario enfrentó a Vélez por la Copa Mercosur, en el Monumental, y así lo recordó Tito después de 13 años.


"Ese penal fue producto de la bronca, fue una revancha personal. Fue el único momento en el que antepuse lo personal por sobre lo grupal en los 17 años de carrera que tuve como futbolista. Fue una semana en la que yo estaba atajando también en la Selección y las agresiones de Chilavert por los medios eran terribles, totalmente desagradables. Entonces, durante el partido, hubo un penal para Vélez, lo pateó él y lo festejó a pocos metros mío gritándolo. Por eso cuando hubo un penal para River, la mente se me puso en blanco y salí corriendo: el encargado de patear era Aimar y me ofreció la pelota, y me dio la oportunidad de tener una revancha personal que para mí fue inolvidable. Quizá nadie se acuerde, pero para mí es un recuerdo que me queda junto a los títulos que he ganado", aseguró Bonano.


Además, el hoy ayudante de campo de Eduardo Berizzo en O'Higgins de Chile, en donde acaban de lograr el primer título de Primera División en la historia de ese club, se enorgulleció de esa proeza goleadora: "Cómo no me voy a acordar del gol, si lo sufrí más que nadie. Me pone muy orgulloso ser el único arquero de River que hizo un gol. Repasando los arqueros de River, como Carrizo y el Pato, que esos grandes del fútbol no hayan hecho goles, aunque ya demasiado hicieron para evitarlos, es un orgullo para mí".


Pero más allá de lo deportivo, Tito también recordó la calidez humana con la que lo trataron hinchas y empleados durante sus cinco años en el club: "Tengo que reconocer que en River viví cinco años maravillosos. Los que me conocen saben que soy hincha de Rosario Central, pero a todo el mundo le digo que los cinco años que viví en River Plate fueron inolvidables, quizá de los mejores de mi carrera deportiva, por lo que me tocó lograr en títulos y también por la enseñanza que tuve de un vestuario extraordinario, con grandes referentes como Hernán Díaz, Burgos, Francescoli, Salas, Berizzo, Astrada... podría nombrar a todos porque eran auténticos cracks. Pasé cinco años fenomenales y sentí el cariño de la gente, para mí son imborrables, jamás me voy a olvidar". 


"Pasé un primer año muy difícil en River porque no jugué prácticamente nada y muchas veces le dije a mi mujer de volvernos a Rosario, porque tampoco me adaptaba a Buenos Aires. Pero encontré a mucha gente en River que ha sabido contenerme, esa gente que uno se encuentra por los pasillos, la gente de las concentraciones, que no sé si seguirá estando, pero les quiero agradecer a todos aquellos que han pasado por mi vida aunque sea un segundo mientras estuve en River. Profundamente, porque los recuerdo mucho", destacó, en diálogo con Esto es River, por Radio Cooperativa.


Y es justamente por todo eso que le tocó vivir como jugador que hoy, en medio de un presente muy alejado de aquella época de gloria que supo disfrutar, se permite opinar del Mundo River: "Es muy difícil asimilar el presente de River, más allá de que el peor momento se vivió con el descenso, y eso sí que fue bastante difícil de asimilar. Pasé varios días sin poder creer que fuera cierto. Estaba en España y todo el mundo me preguntaba cómo podía ser, que era como que Barcelona o Real Madrid desciendan. Fue una época difícil y ahora el club está en un proceso de reacomodamiento. Espero que sea así y que pase pronto".


"Cuando estuve en Argentina fui a la cancha camuflado, porque no me gusta que me vean o que parezca que uno va a buscar algo o a venderse, sentí esa sensación de tristeza en la gente. Y me impactó mucho, porque uno se había quedado con la imagen del 96 hasta el 2001, que fue una época maravillosa, gloriosa, en la que se respiraba un ambiente de optimismo, de alegría, de confianza, acorde a un club grande como River. Hoy me resulta doloroso ver los cuestionamientos que hay, ver el estado en el que está el club y, no quiero ser crítico o mala onda, pero evidentemente esto es un legado que viene de hace muchos años, no es de los últimos meses. Hay muchas cosas que rever, corregir y no solamente lo visible, que es el equipo o el cuerpo técnico, sino que tiene que haber una autocrítica muy fuerte a nivel club, aggiornarse a los tiempos modernos. Las circunstancias cambiaron, hay que tapar agujeros económicos y el fútbol argentino se ha emparejado principalmente por eso, porque los clubes chicos igualaron a los grandes mediante el trabajo ordenado, por ese gerenciamiento casi perfecto que hacen y por el trabajo de Inferiores, que trata de aprovechar los recursos al máximo".


+ Video: Reviví el gol de Bonano a Chilavert.










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