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Ramón: grandes aciertos y fallos en su primer año

Ramón: grandes aciertos y fallos en su primer año

Ramón: grandes aciertos y fallos en su primer año

POR FLOPEZ

Hoy se cumple un año desde que el Pelado Díaz volvió al club que lo pidió durante una década. Sin la gloria de los noventa, el riojano demostró sus cualidades en algunos aspectos, pero en otros falló y quedó en deuda. Acá, el repaso.


"Que de la mano de Ramón Díaz todos la vuelta vamos a dar". Aquel 2 de diciembre de 2012, todo el Monumental explotó para ovacionar al técnico más ganador de la historia, que asumió una semana más tarde, hace exactamente un año.


Después de campañas repletas de frustraciones y con un descenso a cuestas, la vuelta del Pelado pareció ser el punto de partida para que River volviera al lugar que le pertenece por ser el Más Grande.


En el primer año de su tercer ciclo al frente del Millonario, Ramón tuvo grandes aciertos, pero también se equivocó sorpresivamente y subestimó situaciones que llevaron a La Banda a sufrir en demasía.


Sacó del club a Carlos Arano y Luciano Vella, dos jugadores que demostraron no estar a la altura de River, y se reforzó inteligentemente con Leonel Vangioni y Juan Manuel Iturbe.


Motivador, picante y con una espalda que nadie más tiene en River, el riojano supo sacarle presión a sus jugadores desde un primer momento, para dar paso a un campeonato en el que volvería la ilusión de ser campeón: el Torneo Final 2013.


Si bien el título no se logró, se realizó la mayor cosecha de puntos desde el Clausura 2008 -el último título- y se consiguió, después de cuatro años, la clasificación a un torneo continental.


Allí, el Pelado tuvo quizás su mayor acierto, que fue potenciar a futbolistas que hasta ese momento no habían mostrado lo mejor de sí. Un ejemplo es Manuel Lanzini, pero la muestra más evidente fue la de Cristian Ledesma, a quien el riojano bancó públicamente. El Lobo pasó de criticado a titular indiscutido.


La aparición de Eder Álvarez Balanta, sumada a la de Matías Kranevitter en este semestre y la explosión de Marcelo Barovero también fueron de lo mejor del primer año de Ramón en esta nueva etapa.


Sin embargo, la diferencia estuvo muy marcada en el cambio de temporada. Se esperaba que River fuera con todo por la doble competencia, pero Ramón cometió fallos inexplicables, tanto en la conformación del plantel como en el plano futbolístico.


Borró inentendiblemente a David Trezeguet, sabiendo que Rogelio Funes Mori sería vendido y que sólo le quedaría en el plantel de Primera Carlos Luna, quien luego también dejaría el club. Llenó de responsabilidad para este semestre a Gio Simeone y Federico Andrada, quienes hicieron lo que pudieron ante tamaño desafío.


Su capricho por traer a jugadores que no estaban en su mejor momento y que llegaron, en parte, por ser amigos de Emiliano Díaz, fue talvez su falla más grande. Las vueltas de Osmar Ferreyra tras descender con Independiente y de Juan Carlos Menseguez luego de dos años sin jugar le valieron muchas críticas a Ramón.


Si bien nadie discute el conocimiento del técnico sobre el Mundo River, también llamó la atención la manera de declarar del Pelado. Por citar un ejemplo, su crítica hacia la gente luego de reprobar al equipo por haber perdido el Superclásico como local.


La falta de identidad del equipo también fue un error de Ramón. Jamás se supo a qué jugó River en este campeonato. Y el Pelado jamás pegó un volantazo que lograra revertir la pésima imagen que dejó este torneo, el peor de todos los que dirigió en Núñez.


La inexplicable apatía goleadora se contradijo con el semestre pasado, cuando River tuvo una gran eficacia en el área contraria. El riojano no tuvo el esquema ambicioso de otras épocas, sino que fue más cauteloso, amparado en la enorme figura de Barovero.


Sus contradicciones mediáticas, como las que rodearon a su contrato -aseguró que no resignaría ni un ápice de su contrato y luego lo puso a disposición de la dirigencia; generó incertidumbre sobre su continuidad y una semana después ratificó que seguiría-, también mostraron las dudas que caracterizaron al Pelado en esta etapa.


En su primer año del tercer ciclo con La Banda, Ramón dirigió 46 partidos, de los cuales ganó 18 (39,1 por ciento), empató 13 (28,2) y perdió 15 (32,6). El equipo metió sólo 47 goles (1,01 por partido) y le hicieron 42 (0,91).


Fue un año irregular, con ilusiones y frustraciones, con ovaciones y reproches, con enormes aciertos y fallos incomprensibles. Fue el primer aniversario de Ramón en su tercer ciclo en River. Con su continuidad confirmada para el año que viene, la obligación en 2014 será volver a lo más alto. Otro año sin títulos será inadmisible.


El primer año de Ramón en números (posición, puntos, partidos ganados/empatados/perdidos, goles a favor y goles en contra):


Torneo Inicial 2012 (última fecha): 1/0/0. 2 goles a favor, 0 en contra.


Torneo Final 2013: 2° 35 puntos, 10/5/4, 28 gf, 22 gc.


Torneo Inicial 2013: 16° 21 puntos, 5/6/8 - 12 gf, 14 gc.


Copa Argentina 2012-2013: 16vos. 0/0/1 - 0 gf, 1 gc.


Copa Sudamericana 2013: Cuartos de final. 2/2/2 - 5 gf, 5 gc.


Total: 46 partidos dirigidos. 18 ganados, 13 empatados y 15 perdidos. En torneos locales, consiguió 56 puntos (49,1 por ciento) entre el Final y el Inicial 2013.


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