Cargando...

Husaín: "Si le dan más de dos bandejas, River las llena"

Husaín: "Si le dan más de dos bandejas, River las llena"
01/05/13ENTREVISTAS

Husaín: "Si le dan más de dos bandejas, River las llena"

POR ALOPEZ

(Incluye video) En la previa del Súper, el Turco recordó el último triunfo de La Banda en la Bombonera, en lo que fue también la última vez de las dos bandejas. Además, mano a mano con La Página Millonaria, reveló la jugada preparada en el gol de Cavenaghi, repasó otros cruces con el rival de toda la vida, como el de la vaselina de Rojas y la Libertadores 2004, y confesó por qué no va a la cancha.










Casi nueve años pasaron del último triunfo de River en La Boca y, en la antesala de una nueva visita al chiquero, La Página Millonaria recordó aquella tarde junto a uno de los protagonistas de esa alegría inolvidable: Claudio Husaín, el Turco, el exjugador formado en las Inferiores de Vélez que pasó dos veces por Núñez para cumplir su sueño de consagrarse con la camiseta de la cual es hincha.


"Tengo el mejor recuerdo de ese partido, de cómo jugamos, de cómo lo vivimos. Obviamente, del resultado también, pero por cómo jugó River ese partido, por lo superior que fue River, nos quedamos cortos en el resultado. Fue un 1-0 y nos quedamos cortos", rememoró el Turco, que -raro en él- fue partícipe necesario en el gol de la victoria que convirtió Fernando Cavenaghi.


"Aunque no se crea, para esa jugada habíamos ensayado sacar de la zona de rechazo a los dos cabeceadores principales que tenía Boca, que eran Schiavi y Burdisso. Y salió perfecto. Maxi López se llevó a Burdisso y el Coco Ameli a Schiavi, y con Tuzzio entramos derecho desde la medialuna. Yo empujé a Vargas y la pelota cayó ahí. Bueno, por cómo le pegaba Gallardo a la pelota, era cuestión de que la pelota te pegue en la cabeza nomás".


Mientras que sobre la previa y la fiesta de los hinchas en ese Súper, destacó: "Queríamos estar todos. Leo Astrada tuvo que elegir a 18 para ir a La Bombonera, pero era un plantel entero el que quería jugar ese partido, y eso contagia. Teníamos la oportunidad de entrar a ese clásico y jugarlo, y lo teníamos que jugar por la camiseta que llevábamos y por los compañeros que quisieron estar y no pudieron".


"Aparte la gente que llevó River a esa cancha fue impresionante. Me acuerdo de todo. Algunas sensaciones se pueden decir, pero no se puede explicar qué se siente porque es un sentimiento inexplicable. Después nos tocó jugar en La Boca por la Libertadores y solo con público local. Es difícil no sentirte acompañado, porque la gente de River está en todos lados, en todo el país. Pero obviamente, cuando vos girás y ves esas dos bandejas que explotan... y si les dan más, te llenan más".


2003/2004, LA FRUSTRACIÓN COPERA


- Tuviste dos pasos por el club, ¿qué fue lo mejor y lo peor que viviste?


Lo mejor de mi paso por River fueron los títulos que pude lograr, los clásicos, que son momentos únicos y los recuerdo siempre, y haber salido campeón con mi hermano en River. Y lo malo, todas las expulsiones que tuve, absurdas. Me arrepiento mucho de mi actuación en Cali en la Libertadores de 2003, pero no la puedo borrar. Lo hecho, hecho está y lamentablemente no lo puedo borrar.


- ¿En el debe está el no haber avanzado aún más en la Copa?


Sí, pero cuando no es para vos... En la semifinal de la copa 2004, era todo nuestro. Perdimos 1-0 en La Bombonera y en el Monumental fuimos protagonistas en todo el primer tiempo. Arranca el segundo, expulsan a Vargas y a los tres minutos nos ponemos en ventaja. Era todo para nosotros. Pero después, Rojas se rompe la rodilla y, en el mismo minuto, Sambueza expulsado. O sea, Boca con 10, nosotros en un minuto con 9. Son imponderables que vos no podés manejar. Tevez le pega mal a la pelota y la clava en un ángulo... Me imagino la sensación de la gente, fue una bomba en el pecho.


- La sensación era que pasaba River, hasta ese cambio repentino.


Pasó todo en el mismo partido, en la misma serie, fue cambiante ciento por ciento. Después, con ese Boca que cerraba todos los partidos, había que hacerle un gol en el minuto 48. Lo logramos y dijimos: "Bueno, listo, pateemos veinte mil penales que es nuestro". Pero bueno, nada, es esa sensación que te queda, de un partido increíble, te quedás afuera de una forma increíble, por penales. Boca mete cinco de cinco y va a Once Caldas y erra cuatro de cinco...


- Aun así, esa noche se fueron aplaudidos del Monumental.


Sí. El aplauso de la gente lo recuerdo como si fuese hoy. Difícil el marco, porque quedamos injustamente eliminados por penales, con Boca, en semifinales de copa, todo un cuadro difícil de aceptar. Y la verdad que el hincha se portó y le reconoció al equipo todo lo que hizo. Creo que los hinchas nos hicieron un mimo ante tanto dolor de haber quedado afuera de la copa, y con un equipo que, lo puedo asegurar, estaba para ser el primero en meter doblete, copa y campeonato. Le llevábamos cuatro puntos de ventaja del segundo, que era Boca, y asegurábamos el torneo. Pero bueno, son esas cosas que te quedan, de saber que tenías el equipo en el momento justo y la fortuna no jugó a favor de River, porque ahí sí se trató de fortuna.


EL DESCENSO Y EL RENACER CON RAMÓN


- ¿Cómo fue sufrir el descenso y no poder ayudar porque ya estabas retirado?


Vivir eso fue triste. Siempre hay un porqué se llega a una situación, y acá no había necesidad de llegar a esa situación. A mí me pueden explicar todos los caminos o me pueden poner todas las excusas que quieran, pero no las acepto ni las aceptaré, porque no había necesidad y no existía posibilidad de que River llegara a esa situación.


- Tuviste a Ramón como técnico, ¿puede sacar a este River adelante?


A Ramón lo veo con la experiencia del camino recorrido, pero antes dirigía a Francescoli, Gallardo, Ortega, Salas, Monserrat, Berti, Astrada, Saviola, Aimar, Ángel... Hoy tiene estas situaciones, pero así y todo le impuso una personalidad al equipo que es la de él, la de ir al frente.


- ¿Creés que es el camino para revertir años de niveles muy bajos?


Creo que el camino es que River se encuentre luchando el torneo. Antes de la llegada de Ramón no se había imaginado eso, porque los mismos jugadores eran cuestionados con Almeyda, pero capaz tienen otra situación, otra cabeza, se preparan de otra manera. No sabría decir por qué pasa eso, pero sí, creo que si Ramón encuentra tres o cuatro soluciones en puestos claves, puede armar un equipo importante para la próxima temporada.


LOS HUSAÍN, GALLINAS DE ALMA


- ¿Cómo es salir campeón con tu hermano y en el club del cual son hinchas?


Con Darío disfrutábamos de jugar en River cuando salíamos del club o volvíamos a casa. En el club éramos compañeros y lo teníamos bastante claro. Sí disfrutamos salir campeones juntos en River, fue emocionante, pero más emocionante creo que fue para nuestra familia. Nosotros éramos los protagonistas, lo vivíamos como algo más natural.


- ¿Y hoy, como hincha, cómo seguís a River?


No voy a la cancha, no porque no quiera, sino porque ir a la cancha y ver la tribuna llena, el marco, la previa, me hace mal. Ya pasaron tres años y me sigue haciendo mal, siento ganas de jugar y sé que no puedo. Me dan envidia sana los jugadores que tienen la chance de entrar al Monumental, de ver la tribuna, el aliento, el marco, la previa del vestuario... me transporto mucho a esas situaciones y, como no puedo asumirlo, elijo verlo desde casa. Como este domingo, que por supuesto deseo que gane River, aunque no pronostico un resultado porque ya vimos que un Superclásico es indescifrable.


 


Últimos videos

Comentarios


Agreganos a favoritos Cerrar
Agreganos a favoritos Cerrar