Cargando...

El día que Aimar y Angel mandaron a Boca al manicomio

El día que Aimar y Angel mandaron a Boca al manicomio
05/11/10VARIOS

El día que Aimar y Angel mandaron a Boca al manicomio

POR PABLO DESIMONE

…Y a esa paternidad que nos tuvo nueve años sin ganar en casa y cinco en partidos oficiales. Demasiada humillación. Especialmente para el “equipo de Ramón”. Tan extensa como injusta. Irracional, incoherente, insólita. Y terminó donde debía acabar. En el loquero, “mirando al sudeste”, de donde nunca debió haber salido. Pero el azar y esa “cositas” extrañas que tiene el futbol se habían confabulado oscuramente. River ganaba campeonatos y Boca los clásicos. Hasta que en aquella inolvidable tarde del Apertura 1999, River dijera basta. Una tarde imborrable, por lo que se vivió en la previa, por lo agrandados que venían, por como se festejó. Y porque fue a lo River, con un futbol de alta categoría, que luego se consagraría campeón. Vení,  acompañame a recordarla con cierta sorna y locura, ganada en buena ley y devolverles algo de aquellos atribulados momentos.

“Todo concluye al fin”…¿Viste boca?. ¿Te habías creído aquello de que con la camiseta alcanza?. No tuviste en cuenta que iban a bajar “los Angeles Guardianes de River” y te iban a tirar toda la historia por la cabeza. Hagamos un resumen juntos a ver si coincidís, antes de partir para Vieytes. Eso sí bancate el “abrapalabras” que viene. A vos que te gustan las supercherías y las brujerías, sino como explicarías estos años “locos”.  Repasemos…entonces: Bonano fue el “Mariscal Tito”. Tenía todo controlado y estuvo más concentrado que un agente de la KGB. Mientras “Oscar” Córdoba, se pareció a la  peor versión de “Oscar” de la Hoya. Como la noche en que  Felix Trinidad lo llenó de sopapos. “Mostazita” Lombardi  con su pinta de escocés valiente sacó a relucir la espada de William Wallace. En tanto, A Traverso le hicieron el “verso” de que podía jugar de cuatro. No la vió ni cuadrada.
 
El 2 de Boca, el famoso  “patrón” se olvidó los titulos de tierras colonizadas salvajemente y exhibió una “blanca palidez”. No se si por que sus “Bermudez” se le acortaron del miedo. Pero lo cierto es que se lo vió temblar más de una vez. Parece que el Monumental no le sienta bien. Aquí perdió alguna vez la final de la Copa Libertdores, tengamos memoria.  En cambio al que no le fue nada mal fue al fullback de la banda que siempre Trotta. Gran timming, pechito levantado, fue al piso, metió, cabeceó. Y cazó “al gorila rubio” que esta vez no pudo usar los bracitos para treparse a ninguna torre como King Kong. l “rabino” Samuel pareció haberse quedado con la Selección en Córdoba o directamente fue al Muro de los Lamentos sabiendo la que se venía. Y…lloraron tanto la inclusión de Yepes, que había que dejarlo asentado en la pared sagrada. Sin embargo, Colombia nos devolvió a tiempo al Gardel de barba y piernas elásticas, que cada día canta mejor.

El vazquito Arruabarrena, después de esta actuación, seguro lo contrata Suar. Puede ser tranquilamente el reemplazante de Guevara en la tira “Campeones” y de última, por como pega, tiene el futuro en el cuadrilátero  asegurado. or este lado, Dieguito Placente fue Dieguito “Placenta”. Dejó las entrañas en la cancha y más que el sudor, hasta el líquido amniótico. Entregó todo, dio cátedra de lateral. Jugó y se proyectó como si estuviera en el papi de “Parque” de Devoto. Un fenómeno. “Cagna” trajo el equipo de pesca pero no pescó ni una mojarrita y está para que se lo mastiquen los tiburones. Olvidó que a las ratas y a los conejos se los caza no se los pesca…, “elemental Watson”.
El Pichi demostró, una vez más, que no es ningún “pichi”. Especialmente en la bravas. Puso el pecho a las balas, la patita y la lanza. Fuel el gran “Escudero” del “jefe” Astrada. Perdón “jefe”. ¡Qué partido!. Me pongo de pie. Usted demostró aquel refrán popular de que hay “negros” que se bancan todo y otros que destiñen. Como esos que quemaron la tribuna, o como “Fujimori” Pereda que no tiene amor propia ni para jugar en la China.

Gancedo con su pipa pareció el gran “Popeye”. La espinaca le salía por los poros. Aportó mucho futbol, le dio el pase gol a Angel. De “ganso” no tuvo nada, excepto a hora de poner sus “huevos” y de mantener ese vuelo que lo distingue como jugador de pelota al pie. Se fue ovacionado. Faltó un Schelotto. Vino el clon. Pero vino fallado de fábrica. Elizondo no le dio lugar a sus viciosos truquillos. No dio un pase bien. Pocas pilas o cacacarella. Pablito clavó un clavito. Mi Dios. Se juntaron con el Enzo, el sábado a matear en la concentración. El  “inmenzo”le habló de caños, de gambetas, tacos y todo lo que había que hacer para estar en “futbol de primera”. Aquel domingo fue Pablo Neruda y Pablo Picasso juntos. Escribió los versos más tristes…para Boca  y  pintó el Guernica xeneize. El primer gol fue a lo Pelé. Pecho, cara interna cruzada por arriba del arqueroy gol. Un infierno. ¿Y Román ?. ¿Qué fue de su vida?. Más “Romy” que nunca. Una niña frívola del mundo holiwoodense

Palermo, bueno. Renglón aparte. Se quedó paveando en  Palermo Sojo o   directamente no salió de su caballeriza de Libertador y Juan B. Justo. Dicen que pagaba dos pesos y salió último, lejos. Horrible, Mister Ed,  el “yobaca que habla” (perdón por el anacronismo).  Y de este lado el pequeño duende de Parque Chas que dolor de “Saviola” les dió. Fue un buscapie imparable. Solo falló en la definición. ¡Mucha piedad Buggs Bunny!. Absolutamente inmerecida. Igual, siempre desequilibrante.
Y que nos queda. Ese Navas, al que lo anotaron mal en el registro de las personas. Tendría que llamarse “nabos” o “no va más”, porque no va a ningún lado. Fue un correcaminos en el desierto. Perdido como Adán en el día de la Madre.

Y me falta “Juan Pablo” el Arcángel del gol y del toque fino. El que aguanta la pelota y la trata como a nosotros nos gusta. Como a una dulce muchacha. ¿Cómo se le entra a la pelota, así?. Qué clase, por favor. Apareció cuando más se le exigía que apareciera. Se ganó el corazón de la gente. Su gol “más que un pase a la red, una caricia…” sirvió para ponerlo en una galería y hacerle pito catalán a sus detractores. Al técnico de apellido bodeguero había que verlo en los videos. Más sacado que el científico loco de Volver al Futuro. Con la pelada y su melena blanca de ambos costados electrificada. Con sus ojos extraviados, desorientados y desbordados, como sin entender.  Se había declarado “Campeón invicto del milenio” en un rapto de delirium tremens, como si antes no lo hubieran logrado el Racing de Pizutti y el River del Tolo Gallego. Como si los vapores etílicos de su apellido se le hubieran subido a la cabeza.

Y lo más gracioso de la tarde fue esa pancarta o pasacalle, porque no  puede llamarse bandera a ese pañuelito que autotitulaba a la hinchada de Boca como la hinchada del siglo. Lo bueno, hay que reconocerlo. Esta vez no llevaron banderas negras, reclamando campeonatos. Solo dejaron a su equipo 10 minutos antes. Van mejorando muchachos… No hay caso, como siempre “borrachos de amor” le pusimos color al clásico. Demostrando cual es la “hinchada máxima”.

Chau y gracias por viajar juntos en el tunel del tiempo para revivir el día que Aimar y el Arcángel colombiano pusieron las cosas en su lugar.  Hasta el siglo que viene Boca. A elaborar en serio que  esa “paternidad se escapó del manicomio”.  Te quedan 100 años, para pelear por ser “El MÄS GRANDE”.


Últimos videos

Comentarios


Agreganos a favoritos Cerrar
Agreganos a favoritos Cerrar