Cargando...

Beligoy, Bonnie & Clyde y las salideras

Beligoy, Bonnie & Clyde y las salideras

Beligoy, Bonnie & Clyde y las salideras

POR PABLO DESIMONE

Hay una película, “Memento”, que para entenderla hay que verla de atrás para adelante. Habría que seguir esos pasos, como postales, para explicar por qué River no ganó. Cuando repaso las imágenes de anoche en Mendoza, inevitablemente me asalta el gol anulado a Funes Mori en la agonía de los cuatro de alargue. Se produjo un  ataque de ira tan masivo que recorrió los corazones de todo el país riverplatense. Fue tan grosero y absurdo el fallo como para  clausurar definitivamente el debate sobre el puritanismo que se le exige a  Cappa. Que entró,  echó la puteada que correspondía y se echó solo. Del partido vamos a hablar después, pero antes repasemos la jugada polémica. Luego, las claves del mismo.

Primer “Memento”: Carranza nos perdona la vida abajo del arco y nace la última bola de la noche. Ortega recibe por derecha en su campo, apenas cruza la  mitad de cancha y mete una parábola perfecta. Funes Mori le marca el pase. La pelota que llega mansita y se deposita en el pecho inflado  del mellizo. El linesman que está en la línea de la jugada ve todo muy clarito. El pibe sigue la carrera y mete un derechazo impresionante al primer palo que se clava en el ángulo de  Godoy Cruz.

Gol 3-2, y el milagro que tanto se nos viene negando, parece que se va a dar en la Cordillera, como si ellas tuvieran un destino místico. Sin embargo, no. Hay un árbitro de apellido Beligoy que no se  porque me suena a Bonnie & Clyde, que organiza salideras. Y lo anula. ¿Cómo que lo anula?. ¿Si el linesman lo convalidó?. Si, se le canta y ve mano en donde fue pecho y cuello. Tres conclusiones: un “ladri”, una  verdadera Lección de Anatomía sobre mutantes, o los ojos en el culo.

El empate le quedaba bien al partido, es cierto, era lo más justo. Pero uno cosa es que las circunstancias del juego lo decidan Y no un fallo absurdo, que te deja con el maletín vacío cuando la televisión mostró una y cien veces como ese “señor” vestido de negro, pito en mano, se podía convertir en un segundo en un Poncio Pilato remixado. Es que la salidera del empate lo ponía a salvo de  Dios, del Diablo y del Tomba. Siempre darle una manito a un equipo chico es mejor visto que ayudar a un grande. Debemos ser demasiado grandes porque Palermo a la tarde, había hecho jueguito con la mano para acomodar una volea en el ángulo y todo siguió su curso.  Nadie pide “ayudín”, pero “Beligol” se hizo el oso con los centrales del tomba que lo molieron a patadas a Pavone, inventó muchísimas infracciones para el local, condicionó a Lamela a los 3 minutos injustamente y cuando debió echar a Curbelo tras el planchazo criminal a Erik, dejó en claro que del susto, estaba para cualquier cosa.

Segundo “Memento”: En el medio hubo un partido. Con dos equipos que estuvieron muy imprecisos en una cancha que pareció demasiada rápida (la pelota picaba y era incontrolable). Por el lado de Godoy cruz mucha movilidad y mucho talento en su figura David Ramírez. Pese a ello, en la primera etapa nunca inquietó. El tan promocionado futbol champagne del equipo de Asad fue apenas un buen vinito casero. River que hace rato que no brinda primero intentó asegurar el cero en su arco y se plantó muy firme en defensa. Muy veloz en los cierres Román y Maidana. Y ganadores en el juego aéreo. Carrizo, muy tranquilo y  los más flojitos Arano y Ferrari, especialmente porque  las pocas excursiones ofensivas que intentaron estuvieron muy imprecisas.

Faltó elaboración en  Acevedo que no pivotea lo suficiente,  en  Lamela, muy marcado por Olmedo y en la poca participación de Affranchinno y Pereyra que jamás lograron desbordar. Quedaban los buenos movimientos de Caruso saliendo del área y toda la guapeza del tanque Pavone. Fue el gestor del primer gol, que terminará siendo gol en contra de Sigali.

“Tercer Memento”: Párrafo aparte es para  la “piedra” que nos persigue. Pavone  hizo rebotar la pelota en el palo y volvió hacia atrás, como contra Gimnasia que nunca entró.  Cosa que no ocurriría con el empate de David Ramírez, ya en la segunda etapa. Esa, fue palo y a cobrar, como para creer que las brujas existen y habrá que pisar “mierda” para cambiar la liga.

Cuarto “Memento”: Los lapsus de ausencia. Ya con el Burrito en cancha, nada hacía suponer que  íbamos a dormir tan rápidamente. De un corner a favor, viene el empate que  agarra insensatamente a todo el equipo distraído y que el bueno de Ramírez en una veloz carrera define de zurda. Pero River se recompuso y Ortega metió un centro al área que desvió Nico Sánchez y otra vez el tanque que nos hace ilusionar. 2-1 para tener la pelota. Cappa lo ve y saca a Caruso y mete a Ballón. Promesa de más tenencia que duró un ratito hasta que otra vez Ramírez hace magia, elude primero a Acevedo, junta tres marcas y mete un estiletazo para el “Betito” Carranza recién ingresado que clava un zurdazo, cruzado, inapelable. Golazo. Segundos antes Cappa ya había visualizado el parate de Lamela. Su voz interior lo alertó tarde. Ya la teníamos adentro.

“Primer Memento, otra vez”: Entró Funes Mori y el partido se rompió en un toma y daca impresionante. Casi lo perdemos, porque el tomba abrió la bodega de exportación y expuso lo mejor que tenía en los últimos cinco. Así y todo, al final necesitó de Bonnie & Clyde para quedarse con el botín. Y “Beligol” con el salvoconducto que otorgan los finales previsibles en canchas visitantes y  hostiles. Sin virilidad y hombría. Incapaz de aceptar que el futbol es tantas veces un capítulo del Reino del Revés o de la película “Memento” esa que se arma de atrás para adelante. Lástima que a River, anoche le robaron el final. Esos tres puntos eran valiosísimos. Por el presente, para ayudar a Cappa a encontrar el equipo de memoria. Y,  aunque nos vayamos con la frente alta, ya es hora de baldear ese gato negro que  desde febrero del 2009 no nos  permite ganar fuera de Buenos Aires. Demasiado prestigio rifado River.


Últimos videos

Comentarios


Agreganos a favoritos Cerrar
Agreganos a favoritos Cerrar