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1990: River aplasta a Boca

1990: River aplasta a Boca
22/09/10HISTORIA

1990: River aplasta a Boca

POR PNOGUEIRA

El 23 de septiembre de 1990, se jugó en el Monumental un clásico inolvidable en el que River ganó por 2-0, aunque el baile que le dio a Boca fue uno de los más impresionantes de los que se tenga memoria. Ese partido, marcó el fin de una era en la historia de los superclásicos.


Eran tiempos novedosos en esa primavera de 1990 en cuanto a la organización futbolística, porque la AFA había resuelto, tras el Campeonato 89/90 brillantemente ganado por River, que los torneos fueran de una sola rueda con puntuación por separado. Por esa única temporada, los ganadores de Apertura y Clausura no fueron proclamados campeones, sino que para dirimir el título de campeón del año, debieron disputar una final a doble partido.


Pero volviendo a River y a ese 1990, el equipo dirigido por Daniel Passarella, pese a haber sido campeón unos meses antes, realizó varias incorporaciones: Ramiro Chocolatín Castillo, Juan José Yaya Rossi, Juan Amador Sánchez, Jorge Theiler, Leonardo Fernández, Norberto Decoud y, la principal de todas y la que más satisfacciones dio con la banda roja, Sergio Ángel Berti, proveniente nada menos que de Boca.


Sin embargo, el comienzo en el Apertura fue discreto, aunque se triunfó de visitante en las dos primeras fechas ante Deportivo Español (1-0, gol de Caviglia en contra) y Talleres de Córdoba (2-1, dos de Leo Fernández). En el Monumental apenas se pudo empatar con Racing (1-1, Leo Fernández) y se perdió en Corrientes frente a Mandiyú (1-2, tanto de Astrada), lo que fue un duro golpe tras haber caído por penales en las semifinales de la Copa Libertadores frente al Barcelona de Ecuador. Como el partido de la segunda fecha frente a Lanús se había postergado, se llegó a la sexta jornada con tan solo cinco puntos.


El rival en esa sexta fecha era nada menos que Boca Juniors que, por el contrario, llegó al Monumental como puntero, con cuatro triunfos y un empate en las fechas anteriores. Eso provocó que hubiera en las tribunas una inmensa cantidad de visitantes, incluso, según muchos, fue la vez que más hubo en un clásico jugado en River. Pero la euforia inicial de los boquenses fue callada por el vendaval millonario de buen juego, que logró apabullar a su rival en los 90 minutos, por lo que la salida de los visitantes tras el partido fue presurosa y cabizbaja tras el duro golpe sufrido.


Esa tarde del 23 de septiembre de 1990, River presentó el siguiente equipo: José Miguel; Fabián Basualdo, Jorge Higuaín, Juan Amador Sánchez, Carlos Enrique; Gustavo Zapata, Leonardo Astrada, Juan José Rossi, Sergio Berti; Ramón Ismael Medina Bello y Rubén Da Silva. Sobre el final del partido, ingresó Walter Silvani por el Polillita.


Como se dijo antes, el dominio de River fue abrumador desde el pitazo inicial de Juan Bava, aunque se llegó al entretiempo solamente con un gol de ventaja, logrado por Higuaín con un gran cabezazo, inalcanzable para Navarro Montoya. Nada cambió en el segundo tiempo con respecto al juego, y al cuarto de hora llegó el segundo tanto, logrado por Da Silva, en una jugada con varios rebotes y carambolas que culminó con el remate del Polillita a la red. Ni se insinuó la reacción boquense, sino que por el contrario fue River el que seguía buscando la goleada que no llegó, pero lo que sí hubo fue un festejo impresionante que duró largas horas en el Monumental y alrededores. Era una nueva victoria sobre el rival de siempre que servía para ampliar la ventaja en el historial. Pocos imaginaban esa tarde que a partir de ese momento la historia se iba a revertir y que además, River iba a tener que esperar nada menos que nueve años para volver a vencer a Boca como local, algo inédito y único en los 97 años de historia de superclásicos oficiales.


Aquel equipo del Apertura ’90, finalmente se quedó a las puertas de la gloria, ya que cayó en la última fecha frente a Vélez, en la recordada despedida del Pato Fillol del fútbol, y no pudo clasificar para la final, logro que consiguió Newell’s, que al año siguiente derrotaría por penales a Boca y se quedaría con el único título de campeón de la temporada.


(En la imagen, el festejo del segundo gol de River, logrado por Rubén Da Silva que lo celebra junto a Berti y Medina Bello, al fondo sufren los boquenses Simón y Musladini)


Foto: La Nación.


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